Entrades amb l'etiqueta ‘Il·lustració’

Els il·lustrats espanyols i la Guerra de la Independència: Gaspar Melchor de Jovellanos

Divendres, 18/11/2011

El govern napoleònic de Josep Bonaparte va buscar el recolzament dels antics il·lustrats reformistes que havien estat arraconats del poder amb el replegament reaccionari que Carles IV i Godoy havien introduït com a mesura per evitar el contagi de la Revolució francesa. Alguns dels il·lustrats espanyols, però, van resistir-se a la col·laboració amb els francesos perquè esperaven que la tornada de Ferran VII suposés l’aplicació d’un programa de reformes i la modernització del país, sempre dins del marc de l’Antic Règim.

Jose-Bonaparte.jpg

Josep I Bonaparte

Per exemple, en una carta publicada a la Gaceta del Gobierno del 12 de maig 1809, els afrancesats demanaven a Gaspar Melchor de Jovellanos la seva col·laboració amb el govern del rei napoleònic:

Al excmo. Sr. D. Gaspar de Jovellanos.

Señor: la reputación de que gozáis en Europa, vuestras ideas liberales, vuestro amor por la patria, el deseo que manifestáis de verla feliz y floreciente, deben haceros abandonar un partido que sólo combate por la Inquisición, por mantener las preocupaciones, por el interés de algunos grandes de España y por los de Inglaterra. Prolongar esta lucha es querer aumentar las desgracias de la España. Un hombre, cual vos sois, conocido por su carácter y sus talentos, debe conocer que la España puede esperar el resultado más feliz de la sumisión a un rey justo e ilustrado, cuyo genio y generosidad deben atraerle a todos los españoles que desean la tranquilidad y prosperidad de su patria. La libertad constitucional bajo un gobierno monárquico, el libre ejercicio de vuestra religión, la destrucción de los obstáculos que varios siglos ha se oponen a la regeneración de esta bella nación, serán el resultado feliz de la constitución que os ha dado el genio vasto y sublime del emperador.

Despedazados en facciones, abandonados por los ingleses, que jamás tuvieron otros proyectos que el debilitaros, el de robaros vuestras flotas, y destruir vuestro comercio, haciendo de Cádiz un nuevo Gibraltar, no podéis ser sordos a la voz de la patria que os pide la paz y la tranquilidad. Trabajad en ella de acuerdo con nosotros, y que la energía de la España sólo se emplee desde hoy en cimentar su verdadera felicidad. Os presento una gloriosa carrera; no dudo que acojáis con gusto la ocasión de ser útil al rey Josef y a vuestros ciudadanos. Conocéis la fuerza y el poder de nuestros ejércitos; sabéis que el partido en que os halláis no ha obtenido la menor vislumbre de suceso; hubierais llorado un día si las victorias le hubieran coronado; pero el Todopoderoso en su infinita bondad os ha libertado de esta desgracia.

Estoy pronto a entablar comunicaciones con vos, y daros pruebas de mi alta consideración.

Horacio Sebastiani.

jovellanos.jpg

Gaspar Melchor de Jovellanos

I la resposta de Jovellanos a la petició dels afrancesats, publicada en la mateixa edició de la Gaceta del Gobierno,  va ser negativa. Ell es trobava integrat en el front patriòtic i lluitava pel retorn dels Borbons en la figura de Ferran VII:

Señor General:

Yo no sigo un partido. Sigo la santa y justa causa que sostiene mi patria; que únicamente adoptamos los que recibimos de su mano el augusto encargo de defenderla y regirla, y que todos habemos jurado seguir y sostener a costa de nuestras vidas. No lidiamos, como pretendéis, por la Inquisición, ni por soñadas preocupaciones, ni por el interés de los grandes de España: lidiamos por los precisos derechos de nuestro rey, nuestra religión, nuestra constitución y nuestra independencia. Ni creáis que el deseo de conservarlos esté distante del de destruir cuantos obstáculos puedan oponerse a este fin; antes por el contrario, y para usar de vuestra frase, el deseo y el propósito de regenerar la España, y levantarla al grado de esplendor que ha tenido algún día, y que en adelante tendrá, es mirado por nosotros como una de nuestras principales obligaciones.

Acaso no pasará mucho tiempo sin que la Francia y la Europa entera reconozcan, que la misma nación, que sabe sostener con tanto valor y constancia la causa de su rey y de su libertad, contra una agresión tanto más injusta, cuanto menos debía esperarla de los que se decían sus primeros amigos, tiene también bastante celo, firmeza y sabiduría, para corregir los abusos que la condujeron insensiblemente a la horrible suerte que le preparaban.

No hay alma sensible que no libre los atroces males que esta agresión ha derramado sobre unos pueblos inocentes, a quienes después de pretender denigrarlos con el infame título de rebeldes, se niega aun aquella humanidad que el derecho de la guerra exige, y encuentra en los más bárbaros enemigos. Pero ¿a quién serán imputados estos males? ¿a los que los causan violando todos los principios de la naturaleza y la justicia, o a los que lidian generosamente para defenderse de ellos y alejarlos de una vez para siempre de esta grande y notable nación? Porque Señor General, no os dejéis alucinar; estos sentimientos que tengo el honor de expresaros son los de la nación entera, sin que haya en ella un solo hombre bueno, aun entre los que vuestras armas oprimen, que no sienta en su pecho la noble llama que arde en el de sus defensores.

Hablar de nuestros aliados fuera impertinente si vuestra carta no me obligare a decir en honor suyo, que los propósitos que les atribuís son tan injuriosos como ajenos de la generosidad con que la nación inglesa ofreció su amistad y sus auxilios a nuestras provincias, cuando desarmadas y empobrecidas los imploraron, desde los primeros pasos de la opresión con que la amenazaban sus amigos.

En fin Señor General, yo estaré muy dispuesto a respetar los humanos y filosóficos principios, que según nos decís, profesa vuestro rey Josef, cuando vea que ausentándose de nuestro territorio, reconozca que una nación, cuya desolación se hace actualmente a su nombre, por vuestros soldados, no es el teatro más propio para desplegarlos. Esto sería ciertamente un triunfo digno de su filosofía; y vos Señor General, si estáis penetrado de los sentimientos que ella inspira, deberéis gloriaros también de concurrir a este triunfo, para que os toque alguna parte de nuestra admiración y nuestro reconocimiento. Sólo en este caso me permitirán mi honor y mis sentimientos entrar con vos en la comunicación que me proponéis. Si la Suprema Junta Central lo aprobase.

Gaspar de Jovellanos.

Madame de Pompadour

Dimarts, 5/07/2011

Si preguntéssim pel nom de la dona del rei francès Lluís XV (1710-1774) segurament la majoria hauria de pensar una bona estona abans d’encertar el nom d’una polonesa de cognom impronunciable: Maria Leszczynska (1703-1768), única esposa del monarca i amb la qual va tenir deu fills (entre ells el futur Lluís XVI). En canvi, possiblement, bona part dels lectors no dubtarien a l’hora d’assenyalar el nom de la seva amant més destacada: Madame de Pompadour (1721-1764). Una dona bellíssima i il·lustrada que va posar als seus peus la cort del Versalles del segle XVIII.

Pompadour.jpg

Jeanne-Antoinette Poisson, la marquesa de Pompadour, va ser només una de les moltes favorites que va tenir el Ben Amat Lluís XV, però ha passat a la història com la més destacada i influent del període. Es diu que va arribar a ser més estimada que la legítima esposa del rei i gràcies a la seva habilitat política va guanyar-se un lloc destacat en la història francesa, lloc més honorari i deutor de la rumorologia cortesana i popular que no pas real. Possiblement allò més destacat de la seva figura va ser el fet que per primera vegada una amant oficial d’un monarca francès no procedia de l’aristocràcia, sinó de la burgesia.

Famosa en el món il·lustrat del París del set-cents, va conèixer Lluís XV el 1745, precisament quan aquest estava de dol per la mort de la seva segona amant, la duquessa de Châteauroux. Va ser en un ball de màscares celebrat a Versalles en celebració del casament del fill del rei quan va produir-se l’acostament, i ràpidament va esdevenir una visitant habitual que es convertiria en amant del rei i s’instal·laria a Versalles amb només vint-i-quatre anys. Com que per poder ser presentada a la cort era necessari que s’ennoblís, Lluís XV va crear el el feu de Pompadour, un marquesat amb títol i escut d’armes per a la seva nova amant. Tanmateix, Jeanne-Antoinette estava casada amb un jove parisenc al qual abandonaria legalment per convertir-se en la favorita oficial del monarca.

Pompadour 1750.jpg

Tot i els seus orígens plebeus i la necessitat de refinar els seus modals i el llenguatge, la Pompadour aviat dominaria les manifestacions típiques de l’etiqueta cortesana versallesca i entraria en un món d’aliances, conspiracions, política i frivolitats. Fins i tot, la marquesa va aconseguir el respecte de la dona del monarca, i alguns autors arriben a qualificar la seva relació d’amistat. En canvi, els fills de la reial parella sembla que no van veure-la mai amb bons ulls i l’anomenaven “notre maman putain”. Fet que tampoc sembla que afectés en excés la favorita reial.

Al contrari del que deia la creença popular estesa a la França de la Il·lustració, Jeanne-Antoinette no va tenir mai gaire influència política directa, però sí que va jugar un important paper en l’ombra. Això va comportar que li sorgissin molts enemics entre els cortesans del rei, els quals pensaven que era una desgràcia que el rei es comprometés d’aquesta manera amb una plebea. Però això no va suposar cap impediment perquè aviat els diplomàtics no concebessin possible la celebració d’un sopar a la cort sense la seva presència. Igualment, els polítics versallescs ja no veurien possible una reunió amb el rei sense el seu arbitratge des de l’ombra; ni els intel·lectuals il·lustrats una vetllada sense la seva conversa refinada.

Pompadour Drouais.jpg

També va destacar el seu suport al moviment il·lustrat. Així, havia conegut Voltaire abans d’arribar a la cort, i sembla que l’enciclopedista va aconsellar-la respecte del seu paper a palau. També va recolzar discretament el projecte de l’Encyclopédie de Denis Diderot. A la seva mort, Voltaire va escrure que: “Estic molt trist per la mort de Madame de Pompadour. Li estava endeutat i estic en dol per gratitud. Sembla absurd que mentre un vell escriptor, a penes capaç de caminar, encara està viu, una dona formosa, al bell cor d’una carrera esplèndida, mori a l’edat de quaranta anys”. Ja havia passat a la història eclipsant injustament la figura del seu amant. Va morir a temps de no veure com el món cortesà amb el que havia somiat des de la seva infantesa s’enfonsava camí de l’esclat de la Revolució.

Rousseau: l’origen de la desigualtat és la propietat privada

Dimecres, 22/06/2011

El Discurs sobre l’origen i els fonaments de la desigualtat entre els homes, aparegut el 1755, és el treball de Jean-Jacques Rousseau per respondre a la pregunta formulada per l’Acadèmia de Dijon al voltant de “Quin és l’origen de la desigualtat entre els homes i si és autoritzada per la llei natural”. La naturalesa de l’home, abans que la Història i els tipus de societat l’alterin, és converteix per a Rousseau en el mitjà de comparar i establir aquests diferents tipus d’organització. El Discurs tracta de la legitimitat de les societats i dels tipus de poders, i exposa el que seran les fundacions polítiques del Contracte social, tot arribant a una conclusió paradoxal: la propietat privada, que el liberalisme nascut arran de la Il·lustració defensaria com un dret inalienable, va ser l’origen de la desigualtat.

Rousseau.jpg

Jean-Jacques Rousseau

El primer que havent tancat un terreny gosà dir: Això és meu, i trobà gent prou beneita per creure’l, fou el veritable fundador de la societat civil. Quants crims, guerres, morts, quantes misèries i horrors hauria estalviat al gènere humà el qui arrencant les estaques o omplint el fossar, hagués cridat als seus semblants: “Guardeu-vos d’escoltar aquest impostor; esteu perduts si oblideu que els fruits són de tots i que la terra no és de ningú”

Mentre que els homes s’acontentaren amb llurs cabanes rústiques, mentre que es limitaren a cosir llurs vestits de pells amb espines o arestes… mentre que no s’aplicaren sinó a obres que podia fer un de sol i a arts que no necessitaven dels concurs d’algunes mans, visqueren lliures, sans, bons i feliços tant com podien ésser-ho per llur natura… però des de l’instant que un home hagué de menester l’ajuda d’un altre, des que hom s’adonà que era útil a un sol obtenir les provisions de dos, va desaparèixer la igualtat, es va introduir la propietat, el treball va esdevenir necessari.

El reformisme il·lustrat a l’Espanya del segle XVIII

Dilluns, 29/11/2010

L’arribada dels Borbons al tron espanyol va significar un intent de racionalització de l’administració i de l’economia: l’anomenat reformisme borbònic. Així, la nova dinastia va governar, a partir del regnat de Ferran VI, inspirant-se en algunes de les noves idees impulsades per la Il·lustració i implantades a Espanya sota el regnat de Carles III (1759-1788), el monarca il·lustrat.

Carlos_III.jpg

Carles III

Carles III havia governat prèviament a Nàpols (1734-1759) on havia entrat en contacte amb les idees il·lustrades. Per això, quan va iniciar el seu regnat a Espanya va mostrar-se partidari de seguir algunes de les idees il·lustrades de progrés i racionalització, donant pas a una etapa de despotisme il·lustrat tot envoltant-se de ministres reformistes italians com Esquilache i Grimaldi. Ara bé, el monarca va haver de fer front a una forta oposició per part dels grups privilegiats al seu programa reformista.

El 1766 es produiria el Motí d’Esquilache, una revolta complexa en la qual van convergir el malestar de la població per l’escassetat i l’elevat preu dels aliments, l’oposició al poder excessiu que havien acumulat els càrrecs estrangers i el descontentament dels privilegiats davant d’unes reformes que podien reduir el seu poder i la seva influència.

Aquesta triple causalitat va portar a un esclat popular a Madrid amb motiu de protesta contra les mesures de sanejament i ordre públic, força raonables, que havien estat dictades per Esquilache: neteja urbana, enllumenat de la via pública, prohibició dels jocs d’atzar, prohibició de l’ús d’armes i prohibició de l’ús de barrets xambergs i capes llargues que feien impossible la identificació de les persones.

motin esquilache.jpg

El_motín_de_Esquilache.png

Atemorit davant de l’extensió i la gravetat que van adquirir les protestes, Carles III per acabar amb la revolta popular no va tenir més opció que prescindir d’Esquilache i aprovar mesures populars com l’abaixada del preu d’alguns dels productes bàsics com l’oli i el pa.

Pedro_Rodríguez_de_Campomanes.jpg

Campomanes

Controlada la situació, però, el rei es va mostrar decidit a continuar amb la seva política reformista. Per a portar endavant el seu projecte, el monarca comptaria ara amb una sèrie de ministres i col·laboradors escollits d’entre els reformistes il·lustrats espanyols com Pedro Rodríguez Campomanes, José Moñino comte de Floridablanca, Pedro Abarca de Bolea comte d’Aranda, Pablo de Olavide, Francisco Cabarrús o Gaspar Melchor de Jovellanos, que serien els encarregats de formular la legislació reformadora.

En l’àmbit religiós, els reformadors van posar l’èmfasi en la reforma del paper, el poder i la influència de l’Església a Espanya tant en el pla polític com en el pla econòmic. Carles III era un ferm partidari del regalisme, és a dir, defensava l’autoritat i les prerrogatives de la monarquia enfront de l’Església, i per això va combatre l’intent de l’Església d’esdevenir un poder dins de l’Estat a la vegada que va reclamar el dret al nomenament dels càrrecs eclesiàstics, al control de la Inquisició i a la fundació de monestirs.

L’Església i l’Estat arribaven a confondre’s i les seves rendes suposaven el 1800 gairebé el pressupost total de l’Estat. A més, l’Església jugava un paper fonamental en la tasca educativa i social i era un element de control de la vida privada. Les crítiques al clergat i a l’excessiu nombre d’eclesiàstics sense cap benefici per a la societat són una mostra la tensió per conciliar el que era antic i el que era modern en el segle XVIII espanyol.

En aquest context cal tenir present l’expulsió dels jesuïtes d’Espanya l’any 1766. Aquest ordre religiós comptava amb un gran poder ja que estava sota l’obediència directa del Papat i va ser, possiblement, un instigador directe dels motins contra el reformisme borbònic personificats en la revolta contra Esquilache.

ExpulsionJesuitas.jpeg

En la qüestió social, el reformisme il·lustrat va plasmar-se en els decrets de 1783 que declaraven honestes totes les professions, i fins i tot admetien les activitats professionals d’alta utilitat pública com a mèrit per a la consecució de la hidalguía. Tanmateix, en el terreny de l’educació es van portar a terme una sèrie de reformes per a adequar els estudis universitaris i l’ensenyament mitjà, així com la creació d’escoles d’arts i oficis lligades a coneixements pràctics. Però el que va ser més important va ser l’obligatorietat de l’educació primària.

jovellanos.jpg

Jovellanos

En el camp econòmic, el despotisme il·lustrat va concretar-se en l’establiment de mesures per a liberalitzar la indústria i el comerç com a incentiu per a impulsar el creixement econòmic.

Així, en el camp de l’agricultura es van limitar els privilegis de que gaudia la Mesta, es va permetre la colonització de noves terres i el Consell de Castella va elaborar un Expedient de Llei Agrària, dirigit per Jovellanos, que recollia els principals problemes de l’agricultura espanyola (amortitzacions, senyorius, mans mortes, etc.) i en proposava solucions.

Els reformadors il·lustrats eren conscients de que l’accés a la terra (Olavide) i la integració d’aquesta en el mercat (Jovellanos) eren la clau per a realitzar la reforma agrària que necessitava el país. Així, el 1767, Campomanes va elaborar un projecte per a la creació de colònies a les regions deshabitades de terres de reialeng a Sierra Morena i Andalusia. La supervisió d’aquest projecte quedava en mans de Pedro de Olavide que va contribuir a que fossin enviats els expedients que van formar la Llei Agrària, redactada per Campomanes, a través de la Sociedad Económica de Amigos del País.

En l’àmbit del comerç, va fomentar-se la lliure circulació d’algunes mercaderies per l’interior del país, per exemple el gra (1765). A la vegada va fomentar-se una liberalització progressiva del comerç colonial posant fi al monopoli del port de Cadis (1765), fet que va permetre que tots els ports espanyols poguessin comerciar lliurement amb les colònies americanes.

La preocupació pel desenvolupament de la indústria va veure’s reflectit en l’alliberament progressiu del procés de fabricació (1768) i l’abandonament del projecte de les Fábricas Reales (1761). A la vegada, van establir-se aranzels proteccionistes (1782) i es van signar diferents tractats comercials per defensar-se de la competència exterior.

Conde+de+Floridablanca.jpg

Floridablanca

La creació de societats econòmiques d’amics del país va ser una altra iniciativa econòmica important dels reformistes ja que aquestes tenien l’objectiu de fomentar l’agricultura, el comerç i la indústria, així com la traducció i publicació de llibres estrangers relacionats amb les innovacions que s’estaven produint a Europa i impulsar la difusió de les idees fisiocràtiques i liberals.

Finalment, a Catalunya el reformisme il·lustrat va ser representat per la creació, entre d’altres institucions, de l’Acadèmia de Medicina Pràctica (1764), l’Acadèmia de Ciències Naturals (1770) i l’Acadèmia de Jurisprudència (1777). Per sobre de totes aquestes institucions destacaria la creació Junta de Comerç de Barcelona (1758) que pretenia compatibilitzar la modernització econòmica espanyola amb els límits que suposava la pervivència de l’Antic Règim.

Els límits de la tensió entre les forces modernitzadores i les reaccionàries eren ja evidents a Espanya durant la crisi dels anys noranta del segle XVIII. Amb la mort de Carles III (1788), el monarca il·lustrat espanyol, l’activitat reformista de l’absolutisme il·lustrat va acabar-se bruscament i en el regnat de Carles IV va produir-se una clara involució del moviment reformista. A la vegada, es donaria una radicalització en els postulats il·lustrats que acabarien convergint, poc després de 1808, en un programa polític liberal coherent.

Jardin botanico Madrid.jpg

La Il·lustració a l’Espanya del segle XVIII

Dilluns, 29/11/2010

La Il·lustració, el nou corrent de pensament del segle XVIII, seria la generalització d’una actitud intel·lectual crítica basada en la Raó, en la qual els éssers humans, conduïts per la seva intel·ligència assolirien la majoria d’edat a través de l’enriquiment del saber i de la millora progressiva de les condicions de vida. En definitiva, la Il·lustració va ser un corrent intel·lectual reformista amb múltiples facetes que va criticar la societat del seu temps, a la vegada que es proposava transformar-la.

Campomanes.jpg

Campomanes

La introducció i la difusió de les noves idees il·lustrades a l’Espanya del segle XVIII va ser lenta i difícil. L’absència d’amplis grups burgesos, l’anquilosament i el conservadorisme dels mitjans intel·lectuals universitaris i el gran pes que l’Església mantenia en el país van ser un fre insalvable pel desenvolupament d’aquest corrent de pensament fins a la segona meitat del segle.

Seria a partir de 1750 quan sorgís una generació de pensadors que a través de les seves obres reflectien les preocupacions il·lustrades i van començar a criticar el model econòmic i social imperant a l’Espanya de l’Antic Règim. Així, la Il·lustració espanyola va ser representada per personatges com Campomanes, Feijoo, Cadalso, Jovellanos, Aranda, Floridablanca, Olavide i Capmany, entre d’altres.

Els il·lustrats espanyols van ser un conjunt heterogeni d’individus que tenien en comú l’intent de modernitzar el país, l’interès per la ciència, l’esperit crític i la idea de progrés, però entre aquests no hi trobem gaires homes que realment realitzessin una crítica seriosa de la societat de l’Antic Règim en que vivien. El que realment abundava eren els partidaris del “despotisme il·lustrat”, reformistes que només pretenien un canvi a la societat d’Antic Règim per tal de consolidar-la, amb voluntat de reforma econòmica, però sense canviar les bases socials. L’actuació dels Campomanes o Capmany anava destinada a modernitzar el país per legitimar l’absolutisme.

jovellanos.jpg

Jovellanos

Aïllats entre la indiferència de bona part de l’aristocràcia i el clergat així com per la ignorància de les classes populars, bona part d’aquests il·lustrats eren membres de la petita noblesa o de la burgesia i estaven convençuts que només la millora del nivell cultural de la població podia treure-la del seu endarreriment. Per això, els il·lustrats espanyols van fer de l’educació un tema prioritari i l’eix sobre el qual s’havia de cimentar el canvi social, una educació útil i pràctica que havia de ser obligatòria per tothom en els primers nivells i comú als dos sexes.

L’altra gran preocupació dels il·lustrats espanyols va ser la qüestió econòmica. Tots ells eren conscients que l’endarreriment que experimentava el país era conseqüència de la pervivència del fort predomini de la propietat senyorial, del control excessiu sobre les activitats econòmiques i del desconeixements de les innovacions tècniques que s’estaven introduint a la resta d’Europa. Per això van dedicar bona part de les seves obres a proposar una sèrie de reformes que contribuïssin al creixement econòmic del país.

D’altra banda, la Il·lustració catalana serà més pràctica que teòrica. Si la Il·lustració espanyola serà una qüestió de funcionaris de l’Estat, el cas català presentarà matisos perquè ja existia una burgesia desenvolupada que presentava iniciatives. Les idees il·lustrades van estar representades a Catalunya per homes com Antoni de Capmany o, fins i tot, per bisbes –les noves idees van arrelar amb força entre el clergat català– com Josep Climent i per la fundació d’una sèrie d’entitats culturals com l’Acadèmia de Ciències, l’Escola Nàutica o l’Escola de Nobles Arts.

capmany_retrat.jpg

Antoni de Capmany

L’historiador i polític català representa el model il·lustrat del segle XVIII. Va redactar per encàrrec de la Junta de Comerç les Memórias históricas sobre la marina, comercio y artes de la antigua ciudad de Barcelona (1779-1792) on relatava l’esplendor de les institucions medievals catalanes. Capmany és un autor que no ha tingut la consideració que s’hauria merescut per part de la historiografia catalana. A la seva obra va intentar realitzar un retrat de la societat i va estudiar el passat mitjançant l’ús de la raó sense realitzar cap mena d’anàlisi predeterminista.

Capmany era un defensor de l’Antic Règim i va posicionar-se contra la influència francesa d’inicis del segle XIX a Espanya. El seu objectiu era traslladar el creixement català a la resta d’Espanya. Aquesta idea d’un plantejament català per Espanya enllaçarà amb la Renaixença del segle XIX. El que interessava a Capmany no era repetir el passat català, sinó extreure’n la llisó del creixement econòmic català que no es fonamentava en l’agricultura, sinó en el desenvolupament del comerç i la indústria. Defensarà un mercantilisme industrialista oposat a l’agrarisme de Campomanes.

La vida universitària va limitar-se a la Universitat de Cervera que havia estat creada per Felip V amb una única finalitat: castigar la participació dels medis universitaris en la Guerra de Successió. A Cervera van concentrar-se la majoria dels estudis superiors de Catalunya, però malgrat tot el suport oficial que tenia, aquesta universitat va mantenir sempre inesborrable al llarg de tota la seva existència (1717-1842) l’estigma imposat pels seus creadors. Tot i això, no es pot menysprear l’aportació de les seves individualitats com Josep Finestres.

El París del segle XVIII: La crisi de la monarquia i la Llum de la Il·lustració (1715-1789)

Dissabte, 30/10/2010

En el pla polític, el regnat de Lluís XV va trobar una França en crisi. El regent Felip d’Orleans, després de fer-se amb el poder forçant el parlament de París a obviar la voluntat de Lluís XIV de constituir un Consell de Regència, va mirar de redreçar les finances per mitjà d’expedients i confià al financer escocès John Law la creació d’una banca d’emissió; però l’emissió constant de paper del tresor acabaria produint la bancarrota de l’Estat.

Mort el regent, amb l’ascensió de Lluís XV al tron, el cardenal Fleury, prudentment, millorà la situació econòmica de França. En morir aquest, el 1743, el rei es deixà dominar per Madame de Pompadour, una de les seves favorites i “amant titular”. El 1740 i el 1756 França entrà en guerra, i el 1763 la pau consagrà la pèrdua de l’imperi colonial (l’Índia, Amèrica).  La guerra agreujà la situació, i el descontentament cresqué. Choiseul intentà de redreçar la situació, però topà amb els parlaments i la situació empitjorà. El regnat de Lluís XV no va fer res més que incrementar les desigualtat socials.

Louis_XV_France.jpg

En el segle XVIII, París es converteix a les idees filosòfiques de les Llums. La Il·lustració penetrava amb força i en els principals cafès (com el Procope) es començaven a discutir conceptes com igualtat, llibertat i sobirania nacional. Comencen a conviure dues ciutats en una: d’una banda, trobem el París popular, brut, pudent i tenebrós amb carrers poblats de misèria; de l’altra, el París de les Llums, la ciutat elegant dels aristòcrates que van sobreviure a la bancarrota, la luxosa capital d’Europa.

Fills d’aquesta distribució social eren els components de la Il·lustració francesa que van passar per París exposant el seu pensament: Rousseau, el fill d’un ric joier; Voltaire, un nen de classe mitjana educat pels jesuïtes; Condillac, un sacerdot; Condorcet, un marquès; Diderot, fill d’una rica família d’artesans; D’Alembert, fill natural d’un aristòcrata. El seu objectiu no seria cap altre més que salvar la monarquia i l’status quo mitjançant reformes, però el seu discurs aniria calant en la jove burgesia pujant i en la baixa aristocràcia. Les classes populars ja tenien suficient a sobreviure com per preocupar-se dels nous pensaments que corrien pels luxosos salons aristocràtics.

Salon_de_Madame_Geoffrin.jpg

Lluís XV, profundament impopular, va morir el 1774, i el seu successor, Lluís XVI, va haver de cridar de nou els parlaments exiliats. Turgot procurà de reformar el règim (lliure circulació dels grans, intent d’igualtat fiscal), però aquesta política liberal desplagué als privilegiats, i Turgot fou bandejat. Els seus successors (Necker, Calonne) es mantingueren gràcies als emprèstits, i els privilegiats (nobles i eclesiàstics) refusaren la igualtat fiscal. El rei convocà, doncs, els estats generals (1789). França esdevingué llavors un “agregat inconstituït de pobles desunits”. A més, les institucions restaren inadaptades a un país en plena ufana demogràfica. L’expansió econòmica fou frenada pels entrebancs del comerç i la feblesa del crèdit. Els filòsofs de la Il·lustració criticarien aquest règim, basat en la desigualtat.

Lluís XVI.jpg

En aquest període segueixen realitzant-se construccions importants com l’École Militaire, l’Odeon, el Pantheon i Saint Suplice. El pont de Lluís XVI a la Concorde es connectaria amb la plaça Lluís XV donant lloc a la primera plaça reial oberta: La Concorde. El 1785, els encarregats de recaptar els peatges de mercaderies farien construir les primeres rotondes a la plaça de Stalingrad i a la plaça de la Nació. D’altra banda, els jardins del Palais Royal van ser condicionats per a la seva obertura al públic.

pontlouisxvi.jpg

De l’absolutisme i el règim senyorial cap a la Il·lustració i la formulació del liberalisme polític

Dijous, 23/09/2010

El segle XVIII va ser un període en el qual els canvis econòmics, socials, ideològics i culturals van accelerar-se a tota Europa. Això va comportar el naixement de la indústria moderna i la consolidació del liberalisme econòmic a Anglaterra primer i va anar estenent-se pel continent europeu desprès. Però, la major part de les societats europees si bé van conèixer un fort creixement econòmic i demogràfic, no van poder liquidar el règim feudal que va ser característica principal dels Estats. Així, si durant la major part del segle XVIII va predominar l’eufòria econòmica dels grups socials afavorits per l’expansió pre-capitalista i proto-industrial, les darreres dècades de la centúria van evidenciar que el creixement tenia uns límits en el marc de l’Antic Règim.

Al segle XVIII el mapa polític europeu no va experimentar grans canvis des dels Tractats d’Utrecht i Rastatt de 1714 que posaven fi al conflicte internacional generat per la Guerra de Successió espanyola. D’aquesta manera, França seria la primera potència territorial europea amb el contrapès d’una Anglaterra dominadora de l’economia i el món colonial. Al llarg del segle les potències entrarien en conflicte bèl·lic sempre per mantenir un fràgil sistema d’equilibri europeu establert el 1714. Si l’Europa occidental va canviar poc o gens al llarg del set-cents, a la zona oriental del continent Prússia va consolidar-se territorial i políticament amb l’annexió de Silèsia, i Àustria va arrabassar alguns territoris a l’Imperi Otomà. D’altra banda, Àustria, Prússia i Rússia van repartir-se Polònia.

Europa  a principios del XVIII.jpg

El segle XVIII va ser un període en el qual van donar-se importants avenços en el camp del pensament científic i filosòfic a partir del desenvolupament del racionalisme i l’empirisme nascuts a la centúria anterior i que es concretarien el pensament desenvolupat per la Il·lustració. D’aquesta manera, va aguditzar-se la crítica de la tradició i, especialment, del dogmatisme de l’Església catòlica que secularment havia imposat un rígid control dels coneixements.

En aquest segle, pensadors i escriptors va poder divulgar millor les seves idees i coneixements gràcies al desenvolupament de la premsa (fulls periòdics informatius de l’actualitat) i a la major quantitat de llibres editats. En els seus escrits expressaven la confiança en la capacitat de l’enteniment humà per conèixer el món i les lleis que el regien, i la convicció que les condicions de vida podien millorar.

Aquesta confiança en la Raó i en el progrés van penetrar en el govern de molts Estats a través dels reis o ministres que intentarien aplicar la nova ideologia als seus països. Denominem Il·lustració al moviment intel·lectual del segle XVIII i despotisme il·lustrat a la política dels governants que van posar-la en pràctica.

En general, els il·lustrats admetien l’existència d’un Déu ordenador de l’univers. Per això, el pensament religiós dels il·lustrats va ser denominat com deisme. Els il·lustrats eren, en general, partidaris de la llibertat religiosa i, en conseqüència, consideraven necessària la tolerància vers els creients d’altres religions que no fossin la catòlica. Per exemple, Voltaire va ser un dels filòsofs més crítics pel que fa a la religió i a l’Església, defensant amb força la tolerància religiosa.

Els il·lustrats consideraven imprescindible per aconseguir el progrés l’elevació del nivell cultural, especialment entre les classes altes. Defensaven la necessitat que l’Estat controlés l’ensenyament per evitar que l’Església impedís el desenvolupament dels coneixements i la ciència en general. Precisament, la llibertat de pensament que propugnaven va permetre grans avenços científics i tècnics. La seva preocupació per la divulgació va manifestar-se, per exemple, en l’edició d’enciclopèdies com a instrument de compendi dels coneixements tècnics, científics, culturals i històrics.

Tret d’Anglaterra i les Províncies Unides, a la majoria dels Estats europeus es mantenia el sistema de monarquia absoluta propi de l’Antic Règim. En alguns països els ideals il·lustrats van influir en els monarques –Frederic II de Prússia, Josep II d‘Àustria o Caterina la Gran de Rússia– o en els seus ministres o funcionaris –a França, per exemple– donant lloc al despotisme il·lustrat. Aquests governants consideraven que el seu poder absolut havia garantit el benestar del seu poble però calien reformes (despòtiques, sense el poble) per perpetuar-se en el poder davant el desenvolupament d’una potent burgesia i de les tesis del liberalisme polític i, per això, van incloure reformes a l’administració, l’exèrcit, la justícia, etc. Per exemple, els governants il·lustrats van impulsar la construcció de carreteres per a la millora dels intercanvis, van intentar controlar i redreçar l’ensenyament i van fomentar estudis per millorar l’agricultura.

Però aquests monarques i governants il·lustrats van trobar-se enfront de clares limitacions a l’hora de realitzar reformes en el sistema. La principal d’aquestes limitacions naixia del règim senyorial perpetuat des de l’Edat Mitjana. El control per part de l’aristocràcia i el clergat sobre la major part de les terres impedia l’aplicació de les idees il·lustrades. Per a dur a terme aquestes reformes, a més, es necessitaven recursos i el sistema fiscal vigent no permetia gravar amb impostos els més rics.

Grans regions de servitud i mà d’obra no lliure pervivien a l’Est d’Europa. A occident, tot i que la servitud personal començava a entrar en declivi, encara existien i en una escala molt més gran que a l’Europa de l’Est una sèrie d’obligacions i tributs que vinculaven a la terra. Tret de les Illes Britàniques, una de les supervivències feudals més comunes era la corveé (manteniment obligatori dels camins) que pesava greument sobre la pagesia. Altres impostos o tributs sobre la terra eren l’obligació de pagar el delme a l’Església, el pagament de rendes (record dels serveis personals de l’Edat Mitjana), la concessió dels drets de caça al senyor del feu, o el pagament d’un gravamen sobre l’herència, sobre la venda d’una propietat, en arribar a la majoria d’edat un fill o pel matrimoni d’una filla.

A l’Antic Règim la noblesa i el clergat estaven exempts del pagament de la majoria d’impostos. A França, per exemple, la la talla (impost sobre la terra) requeia únicament sobre el Tercer Estat. D’altres impostos que gravaven els articles de consum també els estaments privilegiats també n’estaven exempts. L’Església, que percebia el delme, compensava l’Estat amb una donació anual que a la pràctica suposava una quantitat ínfima dels seus ingressos. A més, les classes burgeses adinerades urbanes s’escapaven amb molts subterfugis del pagament d’impostos amb la qual cosa, en la pràctica, l’Estat només cobrava rendes de les classes més desfavorides.

Els impostos pagats a la corona francesa al segle XVIII:

Impostos

Graven

Recauen sobre

Talla El conjunt dels béns Tercer Estat
Capitació (des de 1701) Els ingressos Universal (amb excepcions)
Vingtième (des de 1749) Els ingressos Universal (amb excepcions)
Gabella Venda de la sal Universal
Aides Venda de begudes Universal
Traides Circulació de mercaderies Universal (fins 1780)

Als diversos estats europeus van fracassar els intents de canvi dels sistemes fiscals i obligar els estaments privilegiats a pagar impostos. A França, les reformes fiscals que van endegar els ministres il·lustrats de Lluís XVI (Turgot, Calonne, Brienne i Necker) van acabar provocant la reacció nobiliària que forçaria el monarca a la convocatòria dels Estats Generals i que seria el detonant de la Revolució Francesa. I és que la influència del pensament il·lustrat en molts governants del segle XVIII va posar de manifest que el reformisme no podria portar-se a la pràctica perquè atemptaven contra els privilegis senyorials. Calia un canvi polític i social de caràcter revolucionari com l’esclatat a França el 1789.

Les idees polítiques d’alguns pensadors il·lustrats van posar les bases pel naixement d’una nova doctrina: el liberalisme polític. Enfront del sistema de monarquia absoluta que concentrava tot el poder en mans del monarca, aquest nou corrent ideològic defensaria la separació de les institucions polítiques en les quals descansaven els poders de l’Estat: poder executiu, poder legislatiu i poder judicial. La teoria de la separació de poders va ser defensada per Montesquieu, tot i que ho feia en defensa de l’aristocràcia que veia amenaçat el seu poder per l’avenç de l’absolutisme.

Una altra idea bàsica del liberalisme polític seria la formulació del concepte de sobirania nacional, continuat el corrent il·lustrat iniciat per J.J. Rousseau. Segons aquest il·lustrat, el poder dels governants resultava d’un pacte entre aquests i els seus súbdits, idea del contracte social. Pels liberals, la sobirania de l’Estat residiria en la nació, és a dir, el conjunt de ciutadans d’aquest Estat. del desenvolupament d’aquests principis sorgiria el dret dels ciutadans a escollir els seus representants al govern. En resum, el liberalisme polític és aquella doctrina política que enfront de l’absolutisme i l’Antic Règim defensava la llibertat de pensament, actuació i elecció de representants per part d’uns individus que esdevenien ciutadans dins d’un Estat organitzat com a Estat Parlamentari i laic que seria l’encarregat de vetllar pel compliment dels drets i els deures d’aquests ciutadans.

El liberalisme polític es concretaria en els següents principis bàsics, configurats durant les revolucions americana i francesa i estesos per Europa durant l’expansió napoleònica:

Els principis del liberalisme polític:

Sobirania Nacional: El poder emanaria del conjunt dels ciutadans que poder escollir el govern. Per tant, el poder resideix en el Parlament que és el representant legítim escollit pel poble. Inicialment, s’instauraria un sufragi censatari (només podien votar els que tenien un cens determinat) i més endavant universal (on tindrien dret a votar tots el ciutadans). Les dones, però, estarien exemptes de tota mena de sufragi. El monarca (si no es proclama la República) només exerciria el poder per delegació del poble i ajustant-se al que marqui la Constitució.

Règim constitucional: Monarquia o República, però sotmesa a l’imperatiu legal d’una Constitució.

Separació de poders: Executiu (govern que executa el compliment de les lleis), Legislatiu (parlament que fa les lleis) i Judicial (administra la justícia). Busca evitar la concentració de poders en una persona que existia en la Monarquia absoluta d’Antic Règim

Igualtat davant la llei i els impostos: No és una realitat fins la implantació del sufragi universal (Acta Constitucional francesa de 1793).

Reconeixement dels drets i llibertats dels ciutadans (garantits per l’existència d’una Constitució). Aquests es poden concretar en: dret de propietat, lliure competència de mercat, llibertat de premsa, d’expressió, de reunió i de religió. L’Estat no hauria de tenir cap religió com a oficial i hauria de garantir que totes poguessin ser practicades en públic.

Les Llums: la Il·lustració i l’enciclopedisme

Dissabte, 18/09/2010

La Il·lustració va ser un moviment cultural europeu del segle XVIII, centrat principalment en el període comprès entre la segona Revolució anglesa de 1688 i la Revolució francesa de 1789. Va caracteritzar-se per la recerca del racionalisme utilitarista propi de la classe burgesa en la seva etapa ascendent de lluita per la consecució de la hegemonia estructural del mode de producció capitalista i per la presa del poder polític, i de confirmació de la seva ideologia com a dominant. D’aquesta manera, la Il·lustració es proposava d’il·luminar la humanitat amb les Llums de la Raó, considerada aquesta com un instrument més per a adquirir que no pas per a posseir.

Encyclopedie_frontispice.jpg

Per tant, com va dir Goldmann, la Il·lustració seria una etapa més dins de la història de l’evolució global del pensament burgès. Així, s’ha d’emmarcar doctrinalment com a continuació de l’etapa encetada pel Renaixement i, especialment, per les corrents racionalistes i empiristes del segle XVII.

La Il·lustració va basar la seva possibilitat sociològica de desenvolupament en les revolucions polítiques anglesa i holandesa, en la creixent pujança de la burgesia i en les transformacions econòmiques en gestació, recolzades en una dinàmica econòmica expansiva i que desembocarien en la Revolució industrial.

Des de la Gran Bretanya, la Il·lustració va passar a França on va trobar un cos ideològic propi: l’enciclopedisme, i a les més importants personalitats que la representen: Diderot, D’Alembert, Voltaire, Montesquieu, Turgot, Buffon i Rousseau, entre d’altres. Així, la Il·lustració francesa pot ser considerada com una variant radical del moviment pròpia dels creadors de l’Enciclopèdia.

diderot.jpg

Diderot

Jean_d'Alembert.jpeg

D'Alembert

Voltaire.jpg

Voltaire

Montesquieu.png

Montesquieu

Rousseau.jpg

Rousseau

La idea de publicar a França un diccionari enciclopèdic que reunís en ordre alfabètic tots els coneixements humans va ser deguda a l’editor Le Breton, qui des de 1745 va proposar-se la traducció i adaptació al francès de la Cyclopaedia britànica de Cahmbers (1728). El 1747, Diderot es faria càrrec de la direcció general de l’obra, amb D’Alembert en la supervisió dels originals. El primer volum de l’obra apareixeria el juliol de 1751: gràcies a Diderot, el projecte d’adaptació de l’obra britànica derivava en una publicació totalment original i amb una doble funció informativa i de polèmica ideològica. Pel seu rebuig de l’autoritat tradicional i remarcar la idea de progrés, l’obra va aixecar les ires del jansenisme, els jesuïtes, l’alta aristocràcia i els estaments parlamentaris parisencs. Tot i això, comptaria amb alguns recolzaments entre els mitjans oficials així com amb les simpaties de la favorita de Lluís XV, Madame de Pompadour.

Encyclopedie.jpeg

Prohibida el 1752, però sense conseqüències pràctiques; més greu seria la prohibició de 1759. Ja s’havien publicat set volums de l’obra i gairebé es posa fi bruscament a la seva redacció i distribució. Afortunadament, les consideracions de caràcter econòmic van imposar-se i, des d’una relativa clandestinitat, els autors van continuar la seva feina. D’aquesta manera, el 1765 ja havien aparegut els disset exemplars de text i, el 1771, els onze volums de gravats. L’Enciclopèdia ja havia passat a la història com l’instrument de lluita ideològica i d’expressió de l’actitud intel·lectual dels anomenats “filòsofs” francesos del segle XVIII.

En rebutjar el dogmatisme i la tradició establerta, basant-se en el racionalisme i l’empirisme, els enciclopedistes van pretendre assolir l’objectivitat crítica mitjançant la unió entre ciència i tècnica, entre raó i praxi social. Les realitats van passar a ser contemplades des d’un esperit historicista i omnicomprensiu, ordenades de manera interrelativa, de forma que constituïssin una totalitat coherent i comprensible.

La seva posició humanista i antiteològica acabaria conduint els més conseqüents seguidors del moviment a un materialisme antimetafísic en les ciències naturals i en la teoria del coneixement.

En el terreny socioeconòmic, els enciclopedistes van acollir certes doctrines i directrius fisiocràtiques i els postulats de la llibertat de producció i comerç.

Encyclopedie_1pageA.JPG

Políticament, basarien les seves teoritzacions en la sobirania nacional, la llibertat individual del ciutadà i la igualtat jurídica. Tot i això, oscil·larien en la pràctica entre diversos nivells d’acceptació d’un Estat tutelar benefactor (despotisme il·lustrat) i l’opció d’un parlamentarisme representatiu segons el model anglès.

Sociològicament, els seus principals integrants provenien de l’aristocràcia i l’alta burgesia. D’altra banda, els seus seguidors pertanyien majoritàriament a la burgesia lligada al procés productiu –administració, professions liberals, medis industrials, comerciants, etc.–, esdevenint la consciència més lúcida que precipitaria les revolucions liberals del segle XIX. Així, la seva acció va ajudar, bàsicament en el terreny ideològic, a fer veure a la burgesia com a classe unitària la necessitat de la presa del poder polític.

Durant la Revolució francesa, l’enciclopedisme va estar representant fonamentalment pels homes de l’Assemblea Constituent, els dits feuillants i el seu teòric Barnave, que veien l’ascens de la burgesia com una evolució determinada pels canvis econòmics més que com a conseqüència d’una revolució social. Així, tot i representar la llavor que germinaria en forma de Revolució, durant el període de domini jacobí els enciclopedistes serien rebutjats i perseguits per, en paraules de Robespierre, “mantenir-se per sota dels drets del poble”. Només en el darrer període de la Convenció i durant el Directori, un cop la burgesia va adquirir la direcció política del país i la Revolució va trencar amb les classes populars per a retornar a un compromís similar al formulat pels constituents, va ser quan els darrers representants del pensament enciclopedista van ocupar càrrecs polítics i culturals de rellevància. Va ser tard, perquè la burgesia enciclopedista i les seves bases teòriques i ideològiques ja eren superades un cop els grans financers, comerciants i industrials dominaven en la direcció de l’Estat a les altres capes burgeses.

L’expansió de la Il·lustració

Dissabte, 18/09/2010

La Il·lustració es va iniciar en el període 1680-1730 a Anglaterra i les Províncies Unides, i posteriorment va difondre’s a França i algunes regions d’Itàlia i dels Estats alemanys. D’aquesta manera, cap al 1750, aquest corrent de pensament s’havia expandit per bona part d’Europa, esdevenint França el principal centre de difusió del seu ideari.

El focus principal d’aquest reformisme van ser les ciutats portuàries, com Anvers, Londres o Hamburg, i les grans capitals europees del segle XVIII, com París, Viena, Berlín, Sant Petersburg, Madrid o Lisboa. Per contra, el món rural va estar completament allunyat d’aquells nous aires renovadors que portaven els pensadors il·lustrats.

mapa_absolutisme.png

Si bé és innegable que la Il·lustració va ser un fenomen europeu, aviat les idees il·lustrades van estendre’s per molts dels territoris colonials que controlaven les potències europees, especialment per l’Amèrica Llatina, Amèrica del Nord i Austràlia, i serien un dels fonaments de les revolucions que portarien molts d’aquests territoris cap a la independència en els segles XVIII i XIX.

Tanmateix, la Il·lustració és un fenomen plural i divers. Per això, en cada llengua s’anomena a aquest període de manera diferent però predomina la idea de les Llums. Per tant, cada Il·lustració té uns trets específics en el seu marc.

La Il·lustració britànica està marcada per les transformacions polítiques que van viure’s en el segle XVII i el marc geogràfic que abraça aquest moviment ocupa des de Anglaterra i Escòcia a Amèrica del nord. Així, els il·lustrats britànics es van preocupar principalment per qüestions econòmiques i polítiques, però sense ser en cap moment un moviment que s’enfrontés amb el poder polític. A Anglaterra la Il·lustració no serà radical ni anticlerical.

Els referents científics i filosòfics del segle XVII marquen el desenvolupament de la Il·lustració britànica. És per això, que el bressol de la Il·lustració el trobem a Anglaterra amb uns clars referents en el segle XVII com Newton o Locke. Destaca l’aplicació del racionalisme a l’economia, la política i el pensament social amb autors com Hume, Adam Smith, Gibbon o Godwin. La Il·lustració britànica, a més,  va perllongar-se a les seves colònies d’Amèrica del Nord amb personatges com Jefferson o Franklin fundadors dels Estats Units.

D’altra banda, la Il·lustració francesa també estarà marcada pel pensament del segle XVII, especialment per personatges com Descartes. A França la Il·lustració, però, presenta un contrast entre la realitat de la societat de l’Antic Règim i els canvis produïts a la ciència i el pensament.

Per això, els il·lustrats francesos estaran enfrontats amb el poder polític. La majoria es concentraran a París i projectaran els seus pensaments més enllà del seu àmbit geogràfic. A França els antecedents als il·lustrats són Descartes o Pascal. El racionalisme que practicaran els il·lustrats francesos els enfrontarà amb el poder establert (rei i institucions). Les principals figures d’aquest moviment van ser Voltaire, Diderot, Montesquieu, Helvetius o d’Holbach.

Al centre d’Europa, la Il·lustració germànica es donarà en una societat afectada per la Reforma religiosa que va provocar una transformació a la cultura com a cap altre lloc, impulsant la llibertat de pensament individual i el racionalisme. La Il·lustració a l’àmbit germànic, per tant, no és un moviment que renovi les institucions culturals. Tendeix a quedar-se en l’àmbit de les institucions i les elits i és un moviment més aviat moderat.

Alemanya viu una Il·lustració que té una tradició profunda que va arrencar en els segles XVI i XVII amb figures com Leibniz o Pufendorf. És un moviment lligat al mecenatge cultural i no s’enfrontarà amb el poder polític. La Il·lustració germànica serà molt acadèmica i impregnada d’una religiositat marcada. Els autors més destacats són Kant, Wolf o Helder. A finals del segle XVIII hi haurà una prolongació del pensament il·lustrat que influenciarà el pensament del segle XIX. El racionalisme portarà al romanticisme i a plantejaments radicals en el cas alemany.

Itàlia en el segle XVIII no era una unitat política i la fragmentació va condicionar el desenvolupament del pensament il·lustrat. Així, la Il·lustració italiana es desenvoluparà a Milà que era el gran centre cultural vinculat amb els il·lustrats francesos. Aquesta relació amb França farà que els il·lustrats italians participin de la combativitat i el radicalisme. La diversitat i fragmentació italiana, però, farà que l’enfrontament amb el poder no sigui constant. A determinades zones apareixerà de forma anticipada el nou concepte d’estat-nació propi de les societats burgeses. Val a dir que al voltant dels Estats Pontificis la Il·lustració provocarà tensions religioses.

La Il·lustració espanyola no tindrà projecció social. A Espanya aquest serà un moviment que només afectarà a l’àmbit de la cultura i del reformisme polític per activar la situació econòmica i social. És fonamentalment una Il·lustració del funcionariat. A Catalunya, en canvi, trobem alguns il·lustrats en l’àmbit del comerç.

En resum, la Il·lustració espanyola és un moviment tardà (segona meitat del segle XVIII) influenciat per idees importades de l’exterior en el qual els plantejaments radicals passen a la clandestinitat. A més, la Il·lustració oficial difuminarà els continguts originals del moviment. Les principals figures seran Campomanes o Cadalso. Amb la protecció de la monarquia de Carles III es publicarà el diari El Censor.

A l’Europa oriental el cas més representatiu d’Il·lustració és Rússia que importarà el moviment sense que arribi a arrelar profundament. La Il·lustració russa serà cortesana i enllaçarà amb el reformisme de Pere el Gran i Caterina la Gran. Això sí, aquest corrent de pensament donarà lloc al moviment crític del segle XIX.

El despotisme il·lustrat

Divendres, 17/09/2010

Malgrat l’exemple dels parlamentarismes anglès i holandès, la majoria dels monarques europeus del segle XVIII mantenien un poder absolut. Ara bé, les idees de la Il·lustració també van influir en els monarques del set-cents. D’aquesta manera, anomenem despotisme il·lustrat o absolutisme il·lustrat al sistema polític que neix de l’aplicació de les idees il·lustrades per part d’alguns dels monarques de l’absolutisme i que va desenvolupar-se entre 1760 i 1789.

ilustracion.jpg

El despotisme il·lustrat és un sistema polític que neix de l’aplicació de les idees il·lustrades per part d’alguns dels monarques de l’absolutisme.

Els anomenats dèspotes il·lustrats, conscients dels greus problemes econòmics i socials que patien els seus països, volien millorar les condicions de vida dels seus súbdits i fer compatibles els principis de l’absolutisme amb la idea de progrés, racionalització i modernització de la Il·lustració, però sense modificar l’estructura social ni les lleis. Per això es va mantenir l’absolutisme com a forma de govern i el Tercer Estat va continuar sense poder participar en el sistema polític.

El lema “tot pel poble, però sense el poble” definiria perfectament el caràcter del despotisme il·lustrat. O, dit en paraules de Frederic II de Prússia (1781):

S’ha de ser boig per creure que uns homes hagin dit a un altre home, semblant seu: “T’elevem per damunt nostre perquè ens agrada ser esclaus”. Al contrari, els han dit: “Tenim la necessitat de vós per mantenir les lleis a les quals ens volem sotmetre, perquè ens governeu sàviament, perquè ens defenseu. Exigim de vós que respecteu la nostra llibertat”.

Adolph-von-Menzel-Tafelrunde.jpg

Frederic II de Prússia i Voltaire al palau alemany de Sans-Souci, segons Adolph von Menzel.

Els dèspotes il·lustrats, com ara Caterina II de Rússia, Maria Teresa d’Àustria, Frederic II de Prússia o Carles III d’Espanya, van desenvolupar una política de reformes que abraçava àmbits diversos. Així, van fomentar la reforma de l’administració per a fer-la més racional i centralitzada, van reduir el poder dels parlaments, van estendre l’educació, van intentar modernitzar l’economia, van liberalitzar parcialment la producció i el comerç, van professionalitzar l’exèrcit, van reformar el traçat de les ciutats, van millorar el proveïment d’aigua i aliments i van renovar la xarxa de camins i ports.

Catalina de Russia.jpg

Caterina II de Rússia

Charles_III_of_Spain.jpg

Carles III d'Espanya

Però les idees il·lustrades també van afavorir els interessos de les monarquies en un altre sentit. La crítica que van fer els pensadors il·lustrats als privilegiats resultava útil als monarques per qüestionar o eliminar alguns dels aspectes que encara s’escapaven al control reial, com ara la falta de contribucions de la noblesa i el clergat, la independència de l’Església o els privilegis dels gremis.

François_Quesnay.jpg

François Quesnay

La preocupació de molts pensadors il·lustrats pel funcionament de l’economia va conduir a la fisiocràcia, una nova teoria econòmica enunciada pel metge francès François Quesnay en oposició al mercantilisme a la seva obra Màximes generals (1767):

Que el sobirà i la nació no perdin mai de vista que la terra és l’única font de riquesa i que és l’agricultura el que la multiplica. De la mateixa manera, l’augment de les riqueses assegura el de la població; els homes i les riqueses fan prosperar l’agricultura, estenen el comerç, estimulen la indústria, fan créixer i perpetuen les riqueses […].

Que s’asseguri als posseïdors legítims la propietat dels béns mobles i dels immobles, ja que la seguretat de la propietat és el fonament essencial de l’ordre econòmic de la societat. Sense la certesa de la propietat, el territori estaria sense conrear.

Així, segons els fisiòcrates, la riquesa d’una economia depenia de l’agricultura. Per tal que una nació fos poderosa calia, aleshores, fomentar les inversions agràries i estimular la demanda de productes agrícoles. Els fisiòcrates pensaven que la transformació de l’agricultura era fonamental per aconseguir el desenvolupament general, i per assolir-lo era necessari eliminar tots els obstacles, sobretot els nombrosos impostos que gravaven el treball dels agricultors. També proposaven cultivar les terres que no s’explotaven. En molts casos, l’aplicació de les teories fisiòcrates implicava la desamortització (alliberament de terres amortitzades o de mans mortes) de les terres.

Alguns ministres del despotisme il·lustrat van intentar d’emprendre mesures polítiques de caire fisiocràtic, com ara Turgot a França o Campomanes i Jovellanos a Espanya, però van fracassar a causa de l’oposició frontal dels estaments privilegiats a qualsevol tímida reforma. I és que les possibilitats que obria aquesta experiència reformista eren molt limitades.

jovellanos.jpg

Gaspar Melchor de Jovellanos, retratat per Goya. Juntament amb Floridablanca, Campomanes i Olavide, el millor exponent de la Il·lustració espanyola.

Aquests fets posaven de manifest que el despotisme il·lustrat tenia una capacitat limitada per a transformar la societat, perquè les reformes topaven amb els privilegis de la noblesa i el clergat, i els reis absoluts necessitaven el suport d’aquests estaments per assegurar la monarquia i mantenir l’ordre social. No era possible reformar l’Estat l’economia i mantenir intacta la societat estamental i el poder absolut, bases de l’Antic Règim. Així, a mitjà termini, el despotisme il·lustrat es va revelar inviable, obrint el camí cap a les revolucions del segle XIX.