Entrades amb l'etiqueta ‘Segle XX’

Carlos Sentís, un homenatge de dubtós mereixement

dimarts, 19/07/2011

El periodista Carlos Sentís ha mort avui, a l’edat de 99 anys. Personatge controvertit, va ser acusar de ser espia de Franco, càrrec que ell sempre va negar. Tot i així, va quedar acreditada la seva vinculació amb la Lliga, que el va deixar en una posició vulnerable quan va començar la Guerra Civil i es va exiliar a Itàlia i França. Va treballar als serveis d’informació de Cambó, que servien informació al bàndol franquista. El 1937 va tornar a Espanya i es va unir a l’exèrcit nacional. En la seva faceta política, durant la Transició va encapçalar la candidatura de la UCD per Barcelona i va ser elegit diputat al Congrés el 1977, càrrec que va repetir el 1979. Igualment, va ser un dels encarregats de gestionar el retorn del president de la Generalitat Josep Tarradellas i d’acompanyar-lo des de París a les primeres entrevistes amb el president del Govern Adolfo Suárez i el rei Joan Carles.

A la premsa digital s’ha lloat la introducció a Catalunya de les tècniques del reportatge modern a través de la seva sèrie de reportatges sobre les condicions en què viatjaven els immigrants murcians que acudien al país en autobusos batejats càusticament com a transmiserians. Llàstima que s’ha oblidat el racisme i el classisme cap al proletariat murcià i almerienc que es podia llegir en aquests articles:

Són molt pocs els habitants de la regió esmentada [murcianoalmerienca] que van a servir; la majoria perquè són tracomatosos des dels primers dies de la seva vida; d’altres perquè se l’encomanen expressament per estalviar-se el servei militar […] [La solució] consistiria en obligar a tots els tracomatosos, per a obtenir treball o per a conservar-lo, a exhibir un carnet en el qual els dispensaris enganxarien segells acreditatius del dia en què foren assistits. No posseir el carnet, o no tenir-lo en regla, equivaldria a no voler-se sotmetre a tractament, i, per tant a ésser bandejat de tot arreu. Però aquest procediment no evita el pretracomatós. Potser caldria proveir de carnet a tots els passatgers dels transmiserians a llur arribada a Barcelona.

SENTÍS, Carles. Viatge en Transmiserià. Crònica viscuda de la primera gran emigració a Catalunya. Ed. La Campana. Barcelona, 1994 [1932] (pàgs. 88 i 93).

Igualment, s’ha oblidat que va ser un franquista declarat com queda patent en aquesta crònica sobre la retirada dels republicans direcció a l’exili francès publicada a La Vanguardia Española el 17 de febrer de 1939 sota el títol “¿«FINÍS CATALONIAE»? El «fin» de una película de «gangsters», simplemente” en la qual assegurava que Franco arribava per alliberar la Catalunya eterna de la màfia republicana:

Entre la neblina que el sol de esto, domingo de lebrero deshilvana, se ha abierto el eco del último cañonazo sobre la tierra catalana.

Ante la serenidad inmutable de un Canigó enteramente blanco y un Cabo de Creus extendido perezosamente sobre un mar espumoso, han cesado las últimas escenas guerreras que ha presenciado este Pirineo tan conocedor de Ejércitos y de batallas.

Esta vez el Pirineo se ha limitado a funciones de Portero Mayor. Quizá el pobre viejo está ya tan cansado de presenciar luchas, que ha preferido contemplar un mero desfile. Una sencilla distracción o pasatiempo para el que ha visto pasar todo el Ejército de Aníbal.

Sí; porque por los mismos sitios y pisando las mismas piedras ha pasado el ejército rojo con sus grandes camiones e incluso con sus tanques, que son la modalidad moderna de los elefantes que componían las fuerzas de asalto de los cartagineses.

Pero, que el lector me perdone, aquí acabo con las comparaciones. No queda ya otra. El paso de los dos Ejércitos es, de tan distinto, opuesto. Unos iban, los otros corrían. Los primeros atacaban, los segundos escapaban.

El paso del ejército rojo se puede explicar o comentar de muchas maneras. De todas, menos en forma de cantar de gesta. Verdaguer no podía jamás prever que un día tendría lugar ésta parodia del «Paso de los Pirineos» que él cantó. ¿Recordáis los versos de epopeya?

I avall, onades d’homes a onades succeeixen,
Ones de ferro a onades d’acer sense parar,
Com mai encara en surten al cim, i ja cobreixen
El pla, les del Massana seguint cap a. la mar,
Mostrant al sol s’escata d’argent que lluenteja,
Apar serpent enorme que corre i anguileja
Des de Banyuls a Salces, de Salces fins Osseja,
Podent dues vegades el Rosselló faixar.

¡Dios mío! ¡Dios, mío! ¡Y qué monótona es la Historia! Exacto, matemáticamente exacto, se podría hoy así describir esta serpiente de material y hombres que por Port-Bou y El Peritas sale precisamente para Banyuls y Osseja, respectivamente. Dice Verdaguer que aquellas huestes podían fajar en doble vuelta al- Rosellón. Esta nueva columna de hombres, de hierro y de acero —«oleadas de hombres a oleadas suceden; olas de hierro a oleadas de acero sin parar»— se extendía días pasados de Gerona a la frontera. Más de una compañía, — concretamente el 32 batallón de Infantería— creyendo que por todas partes cuecen habas (lentejas en este caso), se negaba a desarmar y algunos puros pistoleros de las fuerzas del «Gouvernement» ya se habían escondido en los ejes de los vagones de la estación de Perpiñán, con sus bolsillos repletos de bombas de mano y sus pistolas-ametralladoras bajo el brazo… ¡Pobrecillos!… Del primer puñetazo les han cerrado la boca del estómago… ¡Infelices! Ellos desconocen el francés o, algunos, ni leer el periódico saben para enterarse que ya hoy en Francia son también los marxistas, «los marxistas presuntuosos», traducido literalmente de un periódico de izquierdas.

Los rojos, al volar tos puentes, nos han causado un perjuicio real y tremendo. Real y tremendo a mí y a mi amigo, este audaz operador de la Cinematografía Nacional que parece arrancado de un film americano. Pero a las Divisiones Navarras o Marroquíes, al Ejército en general, estas voladuras han sido tan ridículas como echar gravilla para impedir el paso de una apisonadora.

Pero los últimos puentes no estaban volados ya; les hubiesen cortado la propia retirada, como ya ocurrió a muchos grandes camiones de la D.C.A., que se han quedado a dos kilómetros de la frontera, inmóviles como rollizas perdices sorprendidas por el perro.

Yo no sé si Aníbal por aquellos caminos, que hoy cubre el asfalto do la carretera, dejaba muchos huesos de elefantes. Ignoro qué dejaba en pos de sí el coloso de las anchas espaldas. Pero en cambio he visto lo que ha dejado tras su huella este otro «coloso» de Negrín. Sencillamente ha dejado la mayor cantidad de restos de automóvil que se puede ver hoy en Europa —los cementerios de Automóviles de Detroit ya sabemos que son insuperables.

¡Cómo se ha parecido esta Revolución (en Cataluña) a una inmensa película de «gangsters»! ¡Qué copia tan siniestra de esta producción «standard», con la cual la judía Hollywood invade el mundo!… Todos recordamos que las primeras manifestaciones de la revolución en Barcelona fueron los grandes coches aristados de «Parabellums» y «Hammerless» derrapando por el asfalto de la calle Balines con los neumáticos chirriantes y enloquecidos.

Y, ahora, las últimas manifestaciones: coches quemados, como cerillas, en el Fluviá; coches aplastados en Figueras y coches despeñados por la carretera de P0rt de la Selva, como el final espectacular de una película de George Raft. Desde el fondo de los barrancos de la Costa Brava los coches muestran sus ejes y sus diferenciales, panza arriba en la última instantánea de su desplome que contemplaban, allá arriba, grupos huidizos de aficionados al espectáculo del celuloide. Les faltaba este detalle americano para completar dos años de esta vida de película de «gangsters»; grandes trajes, pistolas en el bolsillo interior de la americana, negocios de exportación y chantaje, borracheras colectivas y desorden integral.

No puedo resistirme de escribir ocho líneas de paréntesis: si el lector quiere vivir media hora de película del más puro sabor Metro Goldwin Mayer no tiene más que trasladarse a la Cheka instalada en casa de los Conde de San Gervasio: mezcla brutal de lujo y desorden; cigarrillos de marca U. E. of A.; revistas y periódicos americanos: el. «New York Worker», el «Nash»; discos de Benie Cárter, botellas vacías y material de tocador femenino.

Pero hacia las crestas —que uno tuvo que subir a pie por los puentes volados de la carretera— que costienen y basan el Cabo de Creus, las huellas no son tan americanas ni modernas. Aquí y allí, desperdigados por el monte, quedan los restos de cabras y carneros que sacrificó el Ejército rojo al dios de la derrota antes de saltar ágilmente la línea fronteriza. El sol saca destellos relucientes del tejido triposo del ganado ya devorado; los cuervos y los buitres desde muchos centenares de metros se lanzan veloces… No tienen, a Dios gracias, otra comida. Estos parajes de poesía, estas mágicas tierras del Ampurdán se han ahorrado, por esta vez, la visión de cadáveres humanos.

Contando con la rapidez de sus ocho cilindros, ha habido «ministros y ministrables» rojos que han llegado a distancias irrisorias. El día de la entrada en Barcelona comimos el arroz preparado para Juan Comorera, y según me contó un periodista francés en la frontera, Negrín pasó a las 3,45 —junto con su escolta de siete coches do poderosa marca americana—, eso es, a muy poco de llegar el propio General Solchaga. Azaña, por el contrario, pasó el primero y no se quedó en Perpiñán. Los periódicos franceses que nos entrega nuestro amigo, nos lo muestran en los alrededores de Chamonix, en casa de un compañero de su cuñado Rivas Cherif, la mujer del cual declara, a los periodistas: «¡Ah!, Si se hubiese escuchado a Azaña… Pero no se le escuchó y quisieron resistir…»

Ya empiezan, pues, las peleas y el descargo del muerto. La desgracia no los hará más dignos.

El propio periodista francés me da el último ejemplar del «Candide», semanario amigo de la España Nacional. En su primera página se lee: «LOS ÚLTIMOS DÍAS DE CATALUÑA.» «Finis Cataloniae».

Pero, ¡por Dios!… Estos periodistas franceses no curarán nunca. Tras lo pintoresco, tras el afán de dramatizarlo todo, caen en el folletín más falso. Señores, un poco de reflexión: Bueno, sí: «Los últimos días de Cataluña»… la de Durruti… «Las últimas horas de Cataluña»… la de Companys… la de Negrín… ¡Perfecto! Pero Cataluña es algo más y algo más eterno que eso.

Eso no ha sido más que «The End», el cartelito de «Fin» de esta gigantesca ampliación de «Scarface» o de «El Imperio del Crimen».

Aquella Cataluña acabó; pero la Cataluña real, que diría, vuestro y nuestro caro Charles Maurras, hoy, precisamente, empieza a amanecer.

En definitiva, avui ha mort el que, sense cap dubte va ser, un dels millors periodistes de la Catalunya dels anys trenta. Però que la memòria de l’oblit nascuda a la Transició no ens enganyi. Avui ha mort un home que va expressar opinions racistes vers la immigració peninsular en els anys trenta, i un franquista declarat i convençut des de la Guerra Civil.

El 19 de juliol de 1936 segons Lluís Companys

dimarts, 19/07/2011

Lluís Companys, el president de la Generalitat de Catalunya, va analitzar en primera persona els fets del 19 de juliol de 1936 a través d’aquestes declaracions que recollia el diari La Voz el 21 de juliol:

companys.jpg

Lluís Companys

A las cuatro de la madrugada, cuando se habían retirado de la Generalidad todos los consejeros y personalidades del Frente Popular que habían acudido a ofrecer su colaboración, quedé completamente solo y muy agotado. En el momento de ir a retirarme a descansar recibí noticias que acusaban una enorme gravedad, ya que el movimiento anunciado, y que se creía habíase aplazado, estallaba. A él se había adherido toda la guarnición, y eran cinco mil hombres armados con disciplina, disponiendo de ametralladoras y cañones, con los que se lanzaban a la calle para apoderarse de la ciudad.

Me di cuenta de la gravedad del momento, y decidí trasladarme a la Comisaría General. Mi presencia en aquel lugar produjo un gran entusiasmo, y, curtido ya por diversas emociones intensas experimentadas desde que inicié mi vida política, confieso que la mayor de todas la recibí en la Comisaría General de Cataluña durante la mañana y la tarde del domingo, hasta conocer la resolución del general Goded.

La incorporación a las fuerzas leales de guardias de Asalto, Seguridad y Guardia Civil y pueblo armado, me dieron la sensación de que podíamos entablar una lucha que debía ser a muerte o victoria decidida a nuestro favor […]. A medida que transcurría la mañana llegaban noticias en las que se decía que la lucha era cruenta. Muchos combatientes leales, heridos de importancia, se presentaban para saludarme, desarrollándose escenas de gran dramatismo, porque guardias, soldados y paisanos, rendidos y ensangrentados, al tenderles yo la mano, decíanme: “Señor Presidente, estamos a su disposición para defender a Cataluña y a la República” […].

Cerca de las once y media de la mañana, y en ocasión de encontrarme en el balcón de la Comisaría, desfilaron, al mando de un coronel, quinientos guardias civiles, que avanzaban lentamente hacia el edificio. ¿Qué iba a ocurrir? Algo emocionante, que provocó un entusiasmo frenético. Los guardias, con sus jefes, desfilaron, saludándome y vitoreando a la República. Este acto de acatamiento decidido al presidente de la Generalidad […] fue en extremo reconfortante.  No lo olvidaré en mucho tiempo.

Regresé a la Presidencia de la Generalidad a descansar, y a las ocho de la noche me anunciaron que traían prisionero al general Goded […].

El 19 de juliol de 1936 a Barcelona

dilluns, 18/07/2011

A Catalunya l’aixecament militar havia de ser dirigit pel general Goded, que va desplaçar-s’hi des de Mallorca, però aquest comptava amb un suport civil escàs. Pocs catalans havien optat per la insurrecció i els partits directament implicats tenien poca implantació en el Principat. A més, el principal partit conservador, la Lliga Catalana, no va participar ni va donar suport explícit al complot, tot i que després del 19 de juliol molts dels seus dirigents van sortir de Catalunya per donar suport a la causa del bàndol nacional.

Tot i la manca de suports civils, els militars confiaven que la majoria de l’exèrcit participaria de la insurrecció i que la Guàrdia Civil els seguiria. Així, a Barcelona la insurrecció va esclatar el dia 19, però els rebels van ser aturats gràcies a l’acció de la població, amb partits i sindicats d’esquerres armats per la Generalitat, i per la intervenció de les forces d’ordre públic, que van mantenir-se fidels a la República. El fracàs de la revolta a Barcelona va propiciar que a la resta del Principat els militars sublevats acabessin rendint-se. La victòria va viure’s com un gran triomf popular. El general Goded va ser arrestat i, posteriorment, jutjat i afusellat.

Aquesta va ser la crònica que el diari La Vanguardia del 22 de juliol va realitzar al voltant dels fets d’aquella llarga jornada:

Durante toda la noche del sábado se notó en las Ramblas y en otras calles céntricas de la ciudad, así como en las barriadas obreras, gran animación y efervescencia entre el público que transitaba por las calles. Circularon insistentes rumores según los cuales en aquella misma noche iban a salir de los cuarteles del extrarradio las tropas iniciando un movimiento subversivo contra la República […].

A las cinco menos cuarto de la madrugada sonaron en la Plaza de la Universidad los primeros disparos […]. El movimiento subversivo se había producido en nuestra ciudad, entablándose entre la Guardia de Asalto y Seguridad y las fuerzas sublevadas que procedían de los cuarteles de Pedralbes […]. Abriendo fuego intentaron avanzar, pero la reacción de las fuerzas leales al Gobierno fue aun más enérgica, consiguiendo impedir el avance […].

La acción de las tropas sublevadas fue decayendo a medida que se prolongaba la lucha. La dispersión total de estas fuerzas se produjo al entrar en combate contra las mismas de Aviación, que operaban al lado del régimen republicano y que con sus ametralladoras desmoralizaron la caballería rebelde […]. Rodeado el cuartel general de la IV División por fuerzas integradas por la Guardia Civil, de seguridad y paisanos, y viendo los sitiados la imposibilidad de resistir, a las seis de la tarde se izó la bandera blanca […]. Las fuerzas leales entraron en el interior del edificio haciendo prisionero al general Goded […].

La_Vanguardia_22_7_1936.png

El pronunciament del general Franco

diumenge, 17/07/2011

El 17 de juliol de 1936 va succeir el que tothom es temia: l’exèrcit va sublevar-se. A Melilla, el coronel Yagüe, cap de la Legió, va aixecar-se en armes contra la República i la insurrecció, l’Alzamiento Nacional, va estendre’s ràpidament a la resta del protectorat marroquí. El 18 de juliol, el general Franco, un cop assegurat el triomf de la insurrecció a Canàries, va passar al Marroc per posar-se al capdavant de l’exèrcit de l’Àfrica i dirigir-se cap a la Península. Seguidament, entre el 18 i el 19 de juliol, la majoria de les guarnicions militars de la resta d’Espanya van unir-se al cop d’Estat, així com sectors civil de la Falange i els requetès carlins. Aquest va ser el pronunciament amb el que Franco va dirigir-se als espanyols:

franco.jpgDon Francisco Franco Bahamonde, General de División, Jefe Superior de las Fuerzas Militares de Marruecos y Alto Comisario.

Hago saber:

Una vez más el Ejército, unido a las demás fuerzas de la nación, se ha visto obligado a recoger el anhelo de la gran mayoría de los españoles que vetan con amargura infinita desaparecer lo que a todos puede unirnos en un ideal común: España.

Se trata de restablecer el imperio del orden dentro de la República, no solamente en sus apariencias o signos exteriores, sino también en su misma esencia; para ello precisa obrar con justicia, que no repara en clases ni categorías sociales, a las que ni se halaga ni se persigue, cesando de estar dividido el país en dos grupos: el de los que disfrutan el poder y el de los que eran atropellados en sus derechos, aun tratándose de leyes hechas por los mismos que las vulneraron; la conducta de cada uno guiará la conducta que con relación a él seguirá la autoridad, otro elemento desaparecido de nuestra nación, y que es indispensable en toda colectividad humana, tanto si es en régimen democrático como si es en régimen soviético, en donde llegará a su máximo rigor. El restablecimiento de este principio de autoridad, olvidado en los últimos años, exige inexcusablemente que los castigos sean ejemplares, por la seriedad con que se impondrán y la rapidez con que se llevarán a cabo, sin titubeos ni vacilaciones.

Por lo que afecta al elemento obrero, queda garantizada la libertad de trabajo, no admitiéndose coacciones ni de una parte ni de otra. Las aspiraciones de patronos y obreros serán estudiadas y resueltas con la mayor justicia posible en un plan de cooperación, confiando en la sensatez de los últimos y la caridad de los primeros, hermanándose con la razón, la justicia y el patriotismo sabrán conducir las luchas sociales a un terreno de comprensión con beneficio para todos y para el país. El que voluntariamente se niegue a cooperar o dificulte la consecución de estos fines será el que primero y principalmente sufrirá las consecuencias.

Para llevar a cabo la labor anunciada rápidamente, ordeno y mando:

Art. 1º. Queda declarado el Estado de Guerra en todo el territorio de Marruecos Español, y como primera consecuencia, militarizadas todas las fuerzas armadas, sea cualquiera la autoridad de quien dependían anteriormente, con los deberes y atribuciones que competen a las del Ejército y sujetas igualmente al Código de Justicia Militar.

Art. 2º. No precisará intimación ni aviso para repeler por la fuerza agresiones a las fuerzas indicadas anteriormente, ni a los locales o edificios que sean custodiados por aquellas, así como los atentados y “sabotajes” a vías y medios de comunicación y transporte de toda clase, y a los servicios de agua, gas y electricidad y artículos de primera calidad. Se tendrá en cuenta la misma norma para impedir los intentos de fuga de los detenidos.

Art. 3º. Quedan sometidos a jurisdicción de guerra y tramitados por procedimiento sumarísimo: a) Los hechos comprendidos en el artículo anterior. b) Los delitos de rebelión, sedición y los conexos de ambos, los de atentado y resistencia a los agentes de la autoridad, los de desacato, injuria, calumnia, amenaza y menosprecio a los anteriores o al personal militar o militarizado que lleve distintivo de tal, cualquiera que sea el medio empleado, así como los mismos delitos cometidos contra el personal civil que desempeñe funciones de servicio público. Los de tenencia ilícita de armas o cualquiera otro objeto de agresión utilizado o utilizable por las fuerzas armadas con fines de lucha o destrucción. A los efectos de este apartado quedan caducadas todas las licencias de uso de armas concedidas con anterioridad a esta fecha. Las nuevas serán tramitadas y despachadas en la forma que oportunamente se señalará.

Art. 4º. Se considerarán también como autores de los delitos anteriores los incitadores, agentes de enlace, repartidores de hojas y proclamas clandestinas o subversivas; los dirigentes de las entidades que patrocinen, fomenten o aconsejen tales delitos, así como todos los que directa o indirectamente contribuyan a su comisión o preparación, así como los que directa o indirectamente tomen parte en atracos y robos a mano armada o empleen para cometerlos cualquiera otra coacción o violencia.

Art. 5º. Quedan totalmente prohibidos los “lockouts” y huelgas. Se considerará como sedición el abandono del trabajo y serán principalmente responsables los dirigentes de las asociaciones o sindicatos a que pertenezcan los huelguistas, aun cuando simplemente adopten la actitud de “brazos caídos”.

Art. 6º. Quedan prohibidos el uso de banderas, insignias, uniformes, distintivos y análogos que sean contrarios a este Bando y al espíritu que le inspira, así como al canto de himnos de análoga significación.

Art. 7º. Se prohíben igualmente las reuniones de cualquier clase que sean, aun cuando tengan lugar en sitios públicos, como restaurantes o cafés, así como las manifestaciones públicas.

Art. 8º. Serán depuestas las Autoridades principales o subordinadas que no ofrezcan confianza o no presten el auxilio debido y sustituidas por las que se designe.

Art. 9º. Quedan en suspensión todas las leyes o disposiciones que no tengan fuerza de tales en todo el territorio nacional, excepto aquéllas que por su antigüedad sean ya tradicionales. Las consultas resolverán los casos dudosos.

Art. 10º. Los reclutas en Caja, los soldados de 1ª y 2ª, situación de servicio activo, y los de reserva que sean acusados de delitos comprendidos en este Bando o en el Código de Justicia Militar quedan sometidos a la jurisdicción de guerra.

Art. 11º. Los jefes más caracterizados o más antiguos de la Guardia Civil, Carabineros, Seguridad y Asalto, con mando, y a falta de ellos, los de los Cuerpos forales, Mozos de Escuadra, etcétera (donde existan), se harán cargo del mando civil en los territorios de su demarcación, siempre que en ellos no haya fuerza del Ejército, a quienes compete en primer lugar.

Art. 12º. Quedan sometidas a la censura militar todas las publicaciones impresas de cualquier clase que sean. Para la difusión de noticias se utilizará la radiodifusión y los periódicos, los cuales tienen la obligación de reservar en el lugar que se les indique espacio suficiente para la inserción de las noticias oficiales, únicas que sobre orden público y política podrán insertarse. También quedan sometidas a la censura las comunicaciones eléctricas urbanas e interurbanas.

Art. 13º. Queda prohibido, por el momento, el funcionamiento de todas las estaciones radioemisoras particulares de onda corta o extracorta, incurriendo los infractores en los delitos indicados en los artículos tercero y cuarto.

Art. 14º. Ante el bien supremo de la Patria quedan en suspenso todas las garantías individuales establecidas en la Constitución, aun cuando no se hayan consignado espacialmente en este Bando.

Art. 15º. A los efectos legales, este Bando surtirá efecto inmediatamente después de su publicación.

Por último, espero la colaboración de todas las personas patrióticas, amantes del orden y de la paz que suspiraban por este movimiento, sin necesidad de que sean requeridas espacialmente para ello, ya que siendo sin duda estas personas la mayoría por comodidad, falta de valor cívico o por carencia de aglutinante que aunara los esfuerzos de todos, hemos sido dominados hasta ahora por unas minorías audaces sujetas a órdenes de internacionales de índole varia, pero todas igualmente antiespañolas. Por esto termino con un solo clamor que deseo sea sentido por todos los corazones y repetido por todas las voluntades: ¡Viva España!

Tetuán, 18 de julio de 1936.

Els símbols de la República francesa: el 14 de juliol

dijous, 14/07/2011

Jornada revolucionària parisenca que marca l’esclat de la Revolució francesa, el 14 de juliol va convertir-se en la data de la festa nacional francesa des de fa més d’un segle. Així, la presa de la Bastilla s’associa actualment amb una jornada amb solemnes desfilades militars en connivència amb les festes i els focs artificials.

L’origen del fet el trobem en la gran agitació regnant al París pre-revolucionari. Des de la primavera de 1789, els Estats Generals s’havien convertit en Assemblea Nacional Constituent, i el mes de juliol el rei Lluís XVI va fer concentrar-se les tropes al voltant de la ciutat, a més de destituir a Necker, un ministre reformista en el qual residien part de les esperances de canvi del Tercer Estat. En aquest clima convuls, i després d’unes jornades d’agitació i els primers esclats revolucionaris populars, el matí del 14 de juliol el poble de París va armar-se als Invàlids i després va dirigir-se cap al polvorí de la Bastilla, la vella fortalesa símbol de l’absolutisme. Després d’un sagnant enfrontament, el poble va fer-se amb la presó i va posar en llibertat els pocs presoners que s’hi trobaven allí. Era la primera victòria del poble de París contra un símbol de l’Antic Règim.

Prise_de_la_Bastille.jpg

La Festa de la Federació del 14 de juliol de 1790 celebraria amb gran pompa el primer aniversari de la insurrecció, i durant tot el cicle revolucionari va recordar-se la data com a símbol de la victòria del poble sobre la tirania. Així, la celebració de 1790 es recordaria com un gran moviment de confraternització de la nació francesa. A París, el Camp-de-Mart va esdevenir un gran amfiteatre dominat pel dit altar de la pàtria, aixecat en l’esplanada que acolliria els 14.000 federats arribats d’arreu del país. Després de la missa, La Fayette, heroi de la guerra d’Independència dels Estats Units, va prendre la paraula per arengar els presents sota el discurs de comunió amb el rei per a defensar la llibertat, la constitució i la llei. Després, Lluís XVI juraria respecte a la constitució redactada per l’Assemblea. A les províncies també es reproduirien aquests pactes dels federats. Els ciutadans s’havien apropiat de la festa, donant lloc a un dels primers impulsos del patriotisme francés.

H_P_Perrault_Prise_de_la_Bastille_(painted_1928).jpg

En els anys posteriors a la Revolució (1800-1870) cap dels diferents règims que se succeïren en el país va commemorar novament la data, fins que amb la instauració de la Tercera República, els seus dirigents, i especialment Gambetta, van buscar l’exaltació dels fonaments republicans del règim en la història francesa. Així, per iniciativa del diputat del Sena Benjamin Raspall, va aprovar-se la llei de 6 de juliol de 1880 que instaurava oficialment el 14 de juliol com a festa nacional republicana. D’aquesta manera van començar a impulsar-se arreu del país una sèrie de celebracions laiques a les escoles, inauguracions d’estàtues republicanes, repartiment d’aliments als indigents, il·luminacions, repic de campanes i desfilada de tropes.

marianne.jpg

Marianne, el símbol femení i laic de la República francesa

Ja des d’un principi varen destacar-se el caràcter laic, patriòtic i militar de la celebració, com a mostra del ressorgiment de França després de la desfeta nacional davant Prússia el 1870 i la crisi derivada –esclat de la Comuna inclòs–. Totes les comunes n’hi participaven, en una festa que ja s’iniciava en la nit del 13 de juliol amb una desfilada nocturna il·luminada amb torxes. Al dia següent, els campanars de les esglésies i les salves dels artillers anunciaven la desfilada militar, el dinar, els espectacles i els jocs. La jornada es tancava amb balls i focs d’artifici. A més, s’entronitzava a Marianne, el símbol femení i laic de la República mitjançant la proliferació de reproduccions del seu bust en espais públics i la venda de litografies on era representada amb el barret frigi o amb la bandera tricolor.

Les localitats de majoria conservadora rebutjarien inicialment la idea de celebrar una ideologia laica i republicana. Monarquistes i catòlics consideraven encara en aquells moments la Revolució com un fet que traïa la història i la tradició francesa, i el 14 de juliol suposava més un drama que un triomf de la llibertat i l’emancipació de la ciutadania. Les desfilades triomfants que havien recorregut la capital la tarda de la caiguda de la fortalesa de l’Antic Règim eren per a ells una simple reunió d’indesitjables agitadors. Ara bé, aquesta perspectiva aviat quedaria reduïda gràcies a les referències del govern al 14 de juliol de 1790, fent força en la idea de festa patriòtica que incorporava a tots els francesos. El dia que, segons Gambetta, s’havia “fundat la nació francesa”.

Arribats al segle XX, després dels moments d’austeritat imposats per la conjuntura bèl·lica de 1914-1918, el 14 de juliol de 1919 esdevindria la gran festa de celebració de la victòria. Igualment, el 14 de juliol de 1945 esdevindria l’esclat patriòtic després de l’ocupació alemanya, amb tres dies d’activitats festives cíviques.

Actualment, el 14 de juliol encara suposa un gran aconteixement pel país. A París, la tradicional desfilada militar pels Champs Élysées és objecte d’una minuciosa preparació i és un èxit de públic any rere any. A més, a tots els indrets de França hi ha balls, il·luminacions especials i focs d’artifici. Això sí, el temps passa i cada president de la Cinquena República ha buscat posar el seu segell personal a la jornada.

defile14juillet2006.jpg

D’aquesta manera, el president Giscard d’Estaing va fer desfilar les tropes pel recorregut que enllaça les places de la Bastilla i la República, recuperant la tradició del París revolucionari. D’altra banda, a la presidència de François Mitterrand, el 14 de juliol de 1789 va suposar el punt culminant dels actes dedicats al bicentenari de la Revolució francesa.

Barcelona, el laboratori de proves de la Segona Guerra Mundial

dimarts, 12/07/2011

La utilització de l’aviació per atacar la rereguarda de forma intensa i continuada va ser un element totalment nou que per primer cop en la història va practicar-se durant la Guerra Civil espanyola. L’evolució de la capacitat tècnica dels exèrcits va fer possible que la potència de foc i destrucció de l’agressió provinent des de l’aire esborrés definitivament, pel que fa a Catalunya, el vell concepte de rereguarda. Fins a la Primera Guerra Mundial la llunyania del front de guerra havia estat sempre un element bàsic de la seguretat de la població que romania en la rereguarda. Però aquest concepte va desaparèixer definitivament a partir de la Guerra Civil. Des d’aquest moment, qualsevol zona geogràfica podia ser abastada per la guerra.

Això va suposar un canvi estratègic de primer ordre per als exèrcits. L’experimentació, la comprovació i l’anàlisi de la resposta de la població civil, la població no militaritzada, van ser seguides amb especial atenció, en especial per les potències europees, que preveien que possiblement aviat haurien de passar per una situació similar com a conseqüència de l’expansionisme nazi-feixista dels anys trenta.

Si en els inicis de la Guerra Civil l’aviació amb la qual comptaven els exèrcits espanyols era certament antiquada i totalment obsoleta, aquesta situació aviat canviaria radicalment com a conseqüència de l’entrada en el conflicte de les potències estrangeres, fonamentalment l’Alemanya nazi, la Itàlia feixista i la Unió Soviètica. Aquests països van enviar a la Guerra d’Espanya els millors bombarders amb els que comptaven en aquells moments: els italians Savoia S-81 i S-79, els Dornier i els Heinkell 11 alemanys, i els Katiuska russos. Això convertia la Guerra Civil en un camp de proves i experimentació que a la Segona Guerra Mundial es demostraria, desgraciadament, força útil pels futurs països combatents.

Zentralbild"Legion Condor" in SpanienFaschistische deutsche Interventionstruppen unterstützen den Francoputsch 1936 - 1939 gegen die demokratische Republik Spanien.UBz.: Auf dem Flugplatz Levida. Beim Einhängen der Bomben.C 0214/07/13 N

A Catalunya la majoria dels bombardejos van ser efectuats des de l’aire per l’aviació italiana amb base a l’illa de Mallorca, circumstància que posava de manifest la importància transcendental i l’error que va suposar la no-ocupació de les Illes Balears per part de la República quan, malgrat els molts errors d’organització, des de Catalunya ja s’havia iniciat l’operació militar.

Si els bombardejos soferts en els primers anys de guerra, fins el 1938, van ser colpidors per a la rereguarda catalana, molt més ho serien a partir dels dies 16, 17 i 18 de març de 1938. Aleshores, l’augment en la intensitat i l’eficàcia va superar tota l’experiència viscuda fins aquell moment per demostrar una força terrorífica. Els projectils varen afectar de forma indiscriminada els barris més cèntrics de la ciutat, deixant un balanç de prop d’un miler de víctimes mortals, la destrucció total de 48 edificis, la destrucció parcial d’uns 75 edificis més i, el que era més important, el pànic estès entre tota la població. En el total de la guerra, Barcelona va ser bombardejada fins a 384 vegades, fet que va obligar a la construcció de més de 1.000 refugis subterranis.

Vista aèria de Barcelona, 17 de març de 1938.png

bombardeigs barcelona 1937.jpg

Fent referència a aquests fets, Stohrer, l’ambaixador nazi a Salamanca comentava: “He sabido que los ataques aéreos sobre Barcelona han sido literalmente terribles […]. No hay ningún indicio de que se hayan querido tocar objetivos militares”. D’altra banda, Bowers, l’ambaixador dels Estats Units, escrivia: “Nada en semejante aterradora escala, implicando a la raza blanca, se había conocido hasta entonces. Las bombas no perseguían ningún objetivo militar”. És a dir, els bombardejos no tenien cap finalitat militar estratègica, simplement buscaven desmoralitzar la població mitjançant el terror.

Una prova definitiva del que van suposar els bombardejos de març de 1938 a Barcelona, la primera gran ciutat que era objecte d’un atac aeri a gran escala en la història, per a l’imaginari europeu de l’època la trobem en les paraules de Winston Churchill, que durant la decisiva Batalla d’Anglaterra de 1940, l’atac aeri nazi sobre Londres durant la Segona Guerra Mundial, va posar el poble català com a exemple per afrontar l’agressió nazi: “No vull subvalorar la severitat del càstig que cau damunt nostre, però confio que els nostres conciutadans seran capaços de resistir com va fer-ho el valent poble de Barcelona”.

I és que d’altres bombardejos produïts durant la Guerra Civil, i que igualment van impactar profundament l’opinió pública internacional, com el cas de Gernika, havien estat realitzats com una operació aïllada. En canvi, l’atac a Barcelona va inscriure’s en el context militar del conflicte. I és que la ciutat va ser objectiu militar i civil durant els tres anys de guerra. Així, Catalunya va conèixer uns bombardejos sagnants i continuats des del principi fins el final de la guerra no només com a resultat de l’estratègia franquista d’aniquilació de l’adversari, sinó també com a conseqüència d’haver-se convertit en un camp de proves d’experimentació bèl·lica. Més de 5.000 víctimes a tot el país serien el resultat d’aquesta experimentació.

Adolf Hitler (2)

divendres, 8/07/2011

El 1919, Hitler va adherir-se al DAP, el Partit Obrer Alemany, un grup d’extrema dreta creat aquell mateix any. El DAP era un més dels nombrosos partits nacionalistes que difonien una propaganda antiliberal i racista en els primers anys de la República de Weimar. Començava així la seva carrera política. Aviat destacaria com a membre del partit en les reunions i assemblees gràcies a la seva oratòria: deia allò que els presents esperaven sentir, és a dir, que la culpa de la derrota alemanya estava causada pels estrangers, que els comunistes amenaçaven el país, que els partits polítics eren la causa de la desunió nacional, etc. Amb l’ingrés de Hitler en aquest petit partit va començar pròpiament la història del nacionalsocialisme.

Adolf_Hitler.jpg

En un clima social de postguerra que a Alemanya arribava a límits paranoics el seu discurs trobaria una bona recepció en els sectors nacionalistes. I és que bona part dels alemanys no van acabar d’entendre com el seu país havia perdut la guerra ja que es consideraven com una societat superior. Igualment, les condicions imposades pels vencedors en el Tractat de Versalles i que van suposar una catàstrofe per a l’economia del país van encendre els ànims nacionalistes. Amb el marc devaluat fins a perdre gairebé tot el seu valor, amb cues de ciutadans famolencs buscant menjar pels carrers, amb la misèria més present que mai, el discurs radical de Hitler es faria el seu forat entre determinats sectors de la població. Un partit com el DAP, ultradretà, antijueu i radical va trobar en l’Alemanya de postguerra la situació ideal per expansionar-se.

Hitler, amb el seu discurs encès capaç d’excitar les masses nacionalistes descontentes amb l’arribada de la República de Weimar i temoroses del comunisme, aviat va esdevenir membre de la junta directiva, cap de propaganda i redactor del setmanari del DAP, el Völkischer Beobachter. Hitler es mou com peix a l’aigua en aquest context: la desastrosa situació de l’economia va comportar que la República no pogués fer front als pagaments; França, l’enemic secular, va envair el Ruhr i el Sarre per garantir-se el cobrament de les reparacions; la inflació, l’atur i la gana van assolir nivells desconeguts; la República es va veure assetjada des de l’esquerra per la insurrecció espartaquista; i el comunisme va avançar entre la població. És així com Hitler troba l’ambient propici per desenvolupar la seva activitat propagandista a través de mítings i pamflets. Tanmateix, la seva situació econòmica seguia sent pobre ja que només comptava amb la seva paga de militar.

"Deutscher Tag" in Coburg, links mit Pfeiffe und Hut Oskar Körner, Oktober 1922

El 1920 ja va participar activament en la refundació del partit dirigint un comitè que va elaborar el programa de vint-i-cinc punts del partit, que es fusionaria amb d’altres grupuscles radicals i passaria a denominar-se com a Partit Obrer Nacionalsocialista Alemany (NSDAP) que vulgarment seria conegut com a Partit Nazi. El mateix 1920 ja van formar-se les SA (Sturmabteilung o Seccions d’Assalt) del NSDAP, una organització paramilitar que aviat es caracteritzaria per l’ús de la violència contra els seus adversaris, per l’uniforme bru i el braçalet amb el símbol de l’esvàstica. El 1921 Hitler va assolir la direcció del partit i va imposar una estructura marcadament elitista i jerarquitzada, en la qual el Führer esdevenia el suport central de l’organització.

El 1923, en un període marcat per la crisi econòmica derivada de la hiperinflació i per l’exaltació nacionalista, un Hitler influït per l’exemple del feixisme de Mussolini a Itàlia, va tractar de prendre el govern de la regió de Baviera mitjançant un cop de força: el putsch de Munich del 9 de novembre de 1923. Fracassat el cop per la indecisió dels militars, Hitler va ser detingut i va ser condemnat a cinc anys de reclusió.

Hochverratsprozeß gegen die Teilnehmer am Münchener Putsch vom 9. Nov. 1923; München 1924

De la seva condemna només en compliria un any, durant el qual va dictar al seu col·laborador Rudolf Hess la primera versió del llibre Mein Kampf (La meva lluita), el que seria el catecisme doctrinari del nazisme. El llibre comportava una gran càrrega ideològica escrita amb una prosa exaltada i gairebé pseudoreligiosa més pròpia d’un visionari il·luminat que d’un polític. Els dos aspectes més característics de la seva ideologia serien el desenvolupament del nacionalisme germànic i l’antisemitisme.

El 1925, després de sortir de la presó, Hitler va haver d’enfrontar-se amb Strasser pel lideratge del NSDAP. Finalment, el 1928, Hitler va imposar-se a la direcció del partit aplicant el principi de cabdillatge on el cap del partit tenia tot el poder de forma jerarquitzada, va refundar el nacionalsocialisme i va replantejar-ne el programa amb l’objectiu d’ampliar els seus suports socials. Per això va limitar els postulats anticapitalistes a la lluita contra els financers jueus, va utilitzar eficaçment el profund sentiment anticomunista i antisemita que s’estava desenvolupant en determinats sectors de la societat alemanya, i va esprémer la crítica a l’impopular Tractat de Versalles que havia imposat la pau després de la Primera Guerra Mundial.

Das grosse Gautreffen der Nationalsozialisten vor ihrem Führer Adolf Hitler in Braunschweig!

D’aquesta manera, Hitler i els membres del NSDAP van canviar la seva estratègia insurreccional per convertir el nazisme en un moviment de masses, accentuant el nacionalisme i buscant l’articulació de xarxes socials que recolzessin el seu projecte, des de les classes treballadores fins al gran capital. Així, el Partit Nazi va decidir acceptar les regles del joc parlamentari i va utilitzar amb èxit tots els mètodes de propaganda existents: mítings, marxes, uniformes, instrucció militar. Tot amb un únic objectiu, esperar el moment per aconseguir el poder. I quan la crisi econòmica derivada de la Gran Depressió va arribar a Alemanya va trobar-se amb un NSDAP amb una doctrina sòlida, un programa electoral dirigit a les masses i un líder carismàtic que desplegava una incansable activitat de propaganda.

La crisi econòmica del 1929, que Alemanya va viure amb una especial virulència, va fer possible la vertiginosa ascensió del nacionalsocialisme. Les empobrides classes mitjanes alemanyes van abraçar-se al nazisme com a última possibilitat de salvació davant la por que els produïa l’ascens del comunisme. Així, malgrat el simplisme de la seva doctrina i del seu programa (superioritat de la raça germànica, submissió incondicional de l’individu a la comunitat, antisemitisme, antimarxisme, rebuig del tractat de Versalles), Hitler i els seus seguidors van aconseguir 107 escons del Reichstag a les eleccions del 1930, gràcies fonamentalment als vots de la petita burgesia i dels treballadors afectats per la desocupació forçosa.

Aleshores, els magnats de la indústria, hostils a la política moderada del canceller Brüning i de Schleicher i atemorits per l’acció revolucionària esquerrana, van donar al nazisme un ajut decisiu; amb el seu suport, el 1932, el NSDAP va esdevenir el partit amb major nombre de diputats al Reichstag. Així, la crisi política permanent de la República de Weimar va possibilitar que Hitler acabés per obtenir la designació del president Hindenburg com a canceller el gener del 1933.

Adolf_Hitler,_Paul_v._Hindenburg.jpg

Ràpidament, Hitler es va fer atorgar amplíssims poders i va procedir a desfer-se dels adversaris i dels col·laboradors de fidelitat dubtosa. Així, amb els seus col·laboradors més propers (Himmler, Goering, Goebbels) va acusar els comunistes de l’incendi del Reichstag (27 de febrer de 1933) i va perseguir ferotgement els dirigents dels partits d’esquerra i dels sindicats obrers, que van ser prohibits; va organitzar la Gestapo (1934), va dictar lleis contra els jueus, va crear camps de concentració i tribunals especials, i en la denominada nit dels ganivets llargs (30 de juny del 1934) va fer assassinar, entre d’altres, els caps de la SA i de l’ala moderada del seu propi partit.

Hitler-Nurnberg-1935.jpg

A la mort de Hindenburg (agost del 1934), Hitler va assumir també la presidència del Reich, amb el títol de Führer. Després de tres anys d’intens rearmament i de rebutjar el Tractat de Versalles va començar a fer realitat els seus projectes expansionistes amb l’ocupació de Renània (1936) i les annexions d’Àustria (Anschluss, 1938), de la major part de Txecoslovàquia (1938-39) i del territori de Memel (1939). Tot això davant la impotència de les democràcies europees, incapaces de frenar l’expansionisme del nazisme. Davant la negativa del govern de Varsòvia a les seves exigències sobre el corredor de Gdańsk, va signar amb Stalin un pacte de no-agressió i va atacar Polònia (setembre del 1939), fet que va provocar l’inici de la Segona Guerra Mundial.

Després d’una primera fase de victòries alemanyes que van deixar la Gran Bretanya aïllada en la lluita contra el nazisme, Hitler va cometre el seu gran error: obrir un nou front de guerra. Així, a partir de la campanya de Stalingrad (hivern del 1942-43) i amb l’entrada dels Estats Units en la guerra, el conflicte va canviar de signe i l’oposició interna al Führer va augmentar. Tanmateix, l’àmplia conspiració de què va ser objecte fracassaria (juliol del 1944).

Hitler_and_Goering.jpg

Hitler i Goering

Hitler havia perdut el control. Amb la guerra perduda, el Führer va esforçar-se en dictar ordres de resistència sota amenaça d’execucions sumaríssimes per aquells que no les obeïssin a la vegada que reclutava per a l’exèrcit els menors d’edat. Tancat en el búnquer, ja només confiava en Goebbels i Martin Bormann. El 30 d’abril de 1945, amb la ciutat de Berlín assetjada per les tropes russes, després de contreure matrimoni amb la seva amant Eva Braun i de designar com a successor l’almirall Dönitz, Hitler va suïcidar-se.

Adolf Hitler (1)

dijous, 7/07/2011

En poques ocasions la memòria col·lectiva dels pobles es mostra tant d’acord com a l’hora de jutjar el paper històric d’un personatge com en el cas d’Adolf Hitler, el Führer. Milers de pàgines s’han escrit sobre aquest dictador assassí, responsable de la mort de milers de persones i encarnació dels més deplorables instints de l’ésser humà contemporani. Hitler va portar el seu país, i a la resta de la població mundial, a la guerra més destructiva mai coneguda fins aleshores i que va anar acompanyada d’una política d’extermini i barbàrie contra aquells grups o individus que la seva ideologia assenyalava com a diferents i, en conseqüència, inferiors.

Hitler va néixer el 20 d’abril de 1889 a Branau am Inn, una ciutat fronterera de l’Àustria bavaresa. Fill d’un duaner, Alois, la professió del pare va obligar la família a canviar sovint de residència, habitualment per traslladar-se per petites localitats rurals de l’Àustria del tombant de segle. El seu pare era fill de la soltera Maria Anna Schicklgruber, i va prendre el cognom Hitler d’un familiar ja que el considerava més honrós. El fet que el seu pare fos el resultat de la unió de la seva àvia amb un estrany va pertorbar sempre el pensament d’Adolf Hitler, especialment per la possibilitat de que entre els seus avantpassats pogués existir sang jueva.

Adolf_Hitler,_Kinderbild.jpg

Adolf Hitler durant la seva infantesa

La infantesa de Hitler no va ser precisament feliç ja que el seu pare acostumava a apallissar-lo. Aquest fet es veia compensat, en part, per la relació que el petit Hitler va establir amb la seva mare, Klara Pölz, la tercera esposa d’Alois vint-i-tres anys més jove que el seu marit. L’educació de Hitler va passar per diferents escoles de poble, fins que va accedir a l’Escola d’Arts i Oficis de Linz. Persona intel·ligent, inicialment superava les assignatures sense gaires dificultats, fet que va conduir-lo cap a la peresa i l’abandonament per falta de motivació fins esdevenir un estudiant mediocre.

Alois_Hitler.jpeg

Alois Hitler

Klara Hitler.jpg

Klara Pölz

Ja fos per la mala relació personal amb el pare o pels continuats canvis de residència i escola, el petit Hitler no va ser capaç de consolidar amistats i va acabar per tancar-se en si mateix i en el somni de convertir-se en pintor. El pare, en canvi, desitjava que el seu fill es convertís en funcionari, fet que va convertir-se en un nou element de conflicte entre ambdós. Una actitud força rebel i violenta va començar a fer-se present aleshores en el jove Adolf Hitler, que en paral·lel deixava de banda els seus estudis. El 1903, la mort del seu pare i la despreocupació de la mare per la manca de disciplina del jove va atorgar-li una relativa llibertat d’acció i va abandonar els estudis d’ensenyament secundari per dedicar-se a la pintura i el seu somni d’ingressar en l’Acadèmia de Belles Arts de Viena. Però va ser suspès en l’examen d’ingrés.

El 1907, la mort de la mare com a conseqüència d’un càncer va suposar un cop molt dur per a Hitler. Rebutjat per segon cop per l’Acadèmia de Belles Arts, des d’aquell moment va lliurar-se a una vida ociosa a Viena on forjaria la seva concepció del món i s’impregnaria de l’antisemitisme i del nacionalisme pangermànic de la petita burgesia. Així, cada cop es comportaria d’una manera més excèntrica a la vegada que rebutjava qualsevol tipus de treball i es mantenia quasi exclusivament gràcies a una pensió estatal per la seva orfandat i per la venda d’alguns dibuixos.

Young_Hitler.jpg

El jove Adolf Hitler

Quan va ser cridat per a realitzar el servei militar a Àustria, Hitler va amagar-se perquè no volia formar part d’un exèrcit que considerava dèbil i decadent. Ell era un admirador d’Alemanya i per això el 1913 va acabar per traslladar-se a Munic on va començar a mostrar interès per les tesis racistes i pangermanistes d’alguns polítics alemanys i va convèncer-se de la necessitat d’acabar amb la socialdemocràcia.

El 1914, després de l’esclat de la Primera Guerra Mundial, va incorporar-se com a voluntari a l’exèrcit bavarès per a defensar l’absolutisme i el conservadorisme del II Reich. Com a soldat Hitler va destacar pel seu afany de lluitaon i va arribar a assolir el grau de caporal, però la seva unitat de xoc va ser víctima de la barbàrie de la guerra i va veure’s reduïda dels 3.500 soldats inicials a tan sols 600, fet que marcaria la visió del món de Hitler. A més, la guerra va permetre-li desenvolupar el sentiment de camaraderia entre soldats. El 1916, va ser ferit de certa gravetat al camp de batalla quan una bala va travessar-li la cama, però el 1918 va tornar a ser ferit després d’inhalar gasos tòxics. Ingressat a l’hospital de Pasewalk, va haver de passar els darrers mesos de la guerra convalescent.

Adolf_Hitler_im_Ersten_Weltkrieg.jpg

Des de l’hospital va veure com el món que havia conegut es transformava definitivament. La Revolució socialista triomfava a Rússia instaurant una doctrina política que Hitler considerava abominable; el vell i decadent Imperi Austrohongarès desapareixia com a conseqüència de la derrota en la guerra; i la seva admirada Alemanya patia una humiliant derrota coronada amb el Tractat de Versalles que desmantellava el Reich.

El seu anàlisi de la situació alemanya el porta a adjudicar la derrota a una conjunció de factors com la crisi interna conseqüència de la divisió que comportava el règim de partits i la pèrdua dels valors tradicionals que havien portat Prússia al cim de les potències europees en el segle XIX. Igualment, per a Hitler, l’extensió del bolxevisme i dels “no aris” amenaçaven Alemanya i la resta d’Europa en la postguerra, fet que subvertiria l’ordre natural tradicional defensat per Hitler. A més, la finalització del conflicte el deixava, igual que a un gran nombre d’excombatents, en una situació d’indigència. Fracassat definitivament en el seu somni de ser pintor, ara Hitler no tenia cap altre ofici que el de l’exèrcit. Només s’identificava amb els seus comandaments i els seus camarades militars.

I així, Hitler va passar a exercir com a propagandista i espia militar en l’Alemanya de Weimar. Va ser gràcies a aquesta feina que, el 1919, va entrar en contacte amb el DAP, el Partit Obrer Alemany, un grupuscle d’extrema dreta creat aquell mateix any i al qual s’adheriria. Un fet que canviaria per sempre la seva experiència vital. I també la història d’Alemanya.

La crítica de la civilització occidental a les colònies

divendres, 1/07/2011

El rebuig de la colonització paulatinament va anar estenent-se, lògicament, per les colònies, ja en els inicis del segle XX. Els procediments brutals i humiliants de dominació colonial imposats per les potències imperialistes van provocar freqüents aixecaments i moviments de resistència entre la població sotmesa. D’aquesta manera, dins de les mateixes societats indígenes van començar a sentir-se veus que, influïdes per les idees occidentals d’igualtat i llibertat, van reclamar aquests drets pels pobles colonitzats. Molts dels dirigents d’aquests moviments serien membres de l’elit indígena que havien estat educats a occident segons els ideals d’igualtat civil i política.

Així, a l’Àfrica va iniciar-se un moviment de defensa dels valors culturals propis, la negritud, que s’escamparia per tot el continent al llarg del segle XX.

En aquest gravat, del segle XIX, resistents bòxers xinesos maten a dos oficials francesos en una rebel·lió que va dur per lema "mort als blancs i als cristians"

D’altra banda, a Àsia, on els països dominats tenien un major desenvolupament, es generarien moviments d’alliberament nacional que reclamarien la independència. D’aquesta manera, al final del segle XIX, a l’Índia, l’anomenat Congrés Nacional Indi, dirigit per Gandhi, endegaria un moviment favorable a la independència del país que preconitzava, des de 1916, la no-cooperació amb els ocupants anglesos i la desobediència civil.

Una altra de les principals figures del moviment nacional independentista indi va ser Rabindranath Tagore, escriptor i filòsof guardonat amb el premi Nobel de literatura (1913). L’escriptor feia aquesta duríssima descripció de la civilització occidental en un discurs pronunciat a la Universitat de Tòquio el 18 de juny de 1916:

La civilització que ens ve d’Europa és voraç i dominadora: consumeix els pobles que envaeix, extermina o anorrea les races que s’oposen al seu avanç conqueridor. És una civilització completament política, amb tendències caníbals, oprimeix els febles i s’enriqueix a la seva esquena. És una màquina de triturar. Sembra pertot la gelosia i les desavinences. És una civilització científica i no humana […]. Concentra les forces cap a l’únic objectiu d’enriquir-se, com faria un milionari que acaparés una fortuna venent-se l’ànima […].

Profetitzem, sense cap mena de dubte, que això no pot durar sempre, com hi ha al món una llei moral sobirana que s’aplica tant a les col·lectivitats com als individus.

rabindranath tagore.jpg

Rabindranath Tagore, escriptor i filòsof indi

La condemna de l’Imperialisme per la Segona Internacional

dijous, 30/06/2011

Van ser els polítics socialistes els que, malgrat a l’existència d’algunes reticències en els seus rengles, van endegar les més importants campanyes de denúncia del colonialisme en els inicis del segle XX. D’aquesta manera, la Segona Internacional, al Congrés de Stuttgart (1907), definiria l’Imperialisme com una forma “degradada” del capitalisme i acordava que els partits socialistes tenien el deure de combatre l’explotació i la servitud colonial en totes les seves formes.

Extracte de la resolució de la Segona Internacional al Congrés de París de 1900:

El Congrés Socialista Internacional reunit a París, considerant que el desenvolupament del capitalisme comporta fatalment l’expansió colonial, que és causa d’enfrontament entre governs, que l’Imperialisme excita el xovinisme a tots els països i imposa despeses cada cop més grans en profit del militarisme, que la política colonial de la burgesia no té cap més propòsit que ampliar els beneficis de la classe capitalista i el manteniment d’aquest sistema […] i que comet crims i crueltats contra les races indígenes conquerides per la força de les armes.

Extracte de la resolució de la Segona Internacional al Congrés de Stuttgart de 1907:

El Congrés declara que els diputats socialistes tenen el deure d’oposar-se irreductiblement, en tots els parlaments, a aquest règim d’explotació i de servitud que impera a les colònies i d’exigir reformes per millorar la vida dels indígenes, vetllant pel manteniment dels seus drets, impedint-ne qualsevol mena d’explotació i de servitud i treballant, amb tots els mitjans que tinguin a la seva disposició, per educar aquests pobles per a la independència.

Lentament, al començament del segle XX, i gràcies a la condemna de l’imperialisme realitzada pel socialisme i altres sectors democràtics progressistes va anar-se consolidant un poderós corrent anti colonialista, els arguments del qual van anar penetrant a poc a poc en les consciències de la gent i amb el temps molts dels governs de les potències imperialistes van trobar-se, a l’interior del mateix país explotador, amb una forta oposició a la seva actuació colonial.