Entrades amb l'etiqueta ‘Segle XVI’

Lliçons de govern pel jove Felip II

dijous, 31/05/2012

Després de la mort de la seva esposa Isabel, el 1539, l’alter ego de Carles V en els regnes peninsulars, l’emperador va pensar en el príncep Felip com a col·laborador en les qüestions de govern. La decisió va trigar a ser efectiva, però el 1543 el futur Felip II ja s’involucrava en la direcció política de la Monarquia Hispànica. La idea de Carles V era deixar a Felip com a regent quan les obligacions imperials l’obliguessin a desplaçar-se per Europa.

Amb aquest objectiu, Carles V va fer-se acompanyar pel seu fill en els debats del consell d’Estat i en les reunions de les corts peninsulars. El futur rei va ser alliçonat convenientment i va rebre del seu pare una sèrie de normes de govern i pautes de conducta. Un resum d’aquest procés formatiu el trobem en Las instrucciones de Palamós (1543) i en el Testamento Político (1548) que l’emperador va adreçar al seu fill i hereu.

carlos-v-y-el-principe-felipe-cuadro-anonimo-universidad-de-granada.jpg

Las instrucciones de Palamós eren un seguit de pautes per a guiar el govern del seu fill sobre els regnes peninsulars:

Hijo, pues ya mi partida de estos reinos se va allegando, y cada día veo cuán forzosa es, y que sólo este remedio tengo para probar qué tal le podré dar en los cargos que Dios me ha dado, y para que, pues tanto contra mi voluntad y forzosamente he empeñado y empobrecido hacienda que os tengo de dejar, que por mi culpa y por dejar de hacer lo que debía y podía, no os dejase menos herencia que de mis padres heredé, he determinado de ejecutarla, como en Madrid os lo dije y a los de mi Consejo, y de dejaros, como es razón, durante mi ausencia en mi lugar, para que gobernéis estos Reinos. Y no embargante que vuestra edad es poca para tan gran cargo, todavía se han visto algunos de no mayor edad que por su ánimo, virtud y buena determinación se han mostrado tales, que sus obras han sobrepasado su poca edad y experiencia. Y así, hijo, es necesario que os esforcéis y os encomendéis a Dios para que El os favorezca, de manera que le podáis servir en ello y juntamente ganar honra y fama perpetua, y a mi vejez me deis tal reposo y consentimiento, que yo tenga muy mucha causa de dar gracias a Dios, de haberme hecho padre de tal hijo […].

Habéis de ser, hijo, en todo muy templado y moderado. Guardaos de ser furioso, y con la furia nunca ejecutéis nada. Sé afable y humilde. Guardaos de seguir consejos de mozos ni de creer los malos de los viejos. Apartad de vos todo género de gente de este arte y lisonjeros, y huid de ellos como del fuego, porque son más peligrosos y entran por muchas maneras. Y por eso habéis de ser muy cauto en conocerlos, pronto y diligente en apartarlos de vos. Habéis de serviros de buenos allegados y favorecerlos para que cada uno conozca que queréis a los buenos y aborrecéis los malos […].

He ordenado aquí el Consejo de Aragón, y también se os harán instrucciones sobre la gobernación de los reinos de la Corona y sobre la manera del firmar, a lo cual me remito, y usaréis conforme a lo contenido en ellas y a lo susodicho. Salvo os aviso que es necesario que en ello seáis muy sobre aviso, porque más presto podríades errar en esta gobernación que en la de Castilla, así por ser los fueros y constituciones tales, como porque sus pasiones no son menores que las de otros, y ósenlas más mostrar y tienen más disculpas, y hay menos maneras de poderlas averiguar y castigar.

En el Testamento político de Carles V l’emperador tracta sobre la política exterior de la monarquia i alliçona Felip II les qüestions internacionals:

La principal y más cierta amistad y confianza que debéis tener, es con el rey de Romanos, mi hermano, y mis sobrinos, sus hijos, los cuales soy cierto que ternán toda buena y entera correspondencia con vos, y ansí usaréis de estrecha inteligencia con mi dicho hermano, v procuraréis su bien y de los suyos con toda y entera sinceridad y favoreceréis su autoridad imperial y sus cosas, como de buen tío; porque demás que es esto lo que conviene, y, según Dios, y obligación de parentesco tan cercano, y esta conjunción y unión será causa que los que no ternán buena voluntad dejen de mostrarlo contra él y vos; y la grandeza del uno favorecerá y reputará el otro […]. Y ansí he hecho todo lo que he podido para que fuese elegido en la dignidad de rey de Romanos, y establecido en él y enderezado para que en mi ausencia y caso de fallecimiento pueda gobernar esta Germanía […].

Y ansí, viendo la imposibilidad de sacar dineros de mis reinos y señoríos, para lo que pudiese suceder acá, sin dar causa a más inconvenientes, y manifiesto riesgo de ellos, os encargo que los excuséis enteramente, si no fuese por causa y respeto de ellos y Estados y tierras de Flandes, y de las partes de allá, concertándolas, como espero hacerlo con los Estados de la Germanía; porque en tal caso, sea por ahora, o de aquí adelante, me parece muy bien que ellos ayuden contra el Turco y en otras necesidades de esta Germanía y conforme al asiento que se hiciere […]. Cuanto a lo demás y cuanto a la dicha tregua que he por mí ratificado, miraréis que ella se observe enteramente de la vuestra, porque es razón que lo que he tratado y tratéis, se guarde de buena fe con todos, sean infieles o otros, y es lo que conviene a los que reinan, y a todos los buenos cuanto al dicho Turco, que importa, no solamente para lo de vuestros reinos y señoríos que heredáis, más para lo de esta Germanía y toda la Italia señaladamente, y por no dar más ocasiones a franceses de estorbar y inquietar la Cristiandad, como lo han hecho en lo pasado. […].

Cuanto a Francia, yo he hecho siempre todo lo que se ha podido desde que comencé la reinar, por vivir en paz con el rey Francisco difunto, y muchas buenas obras y por ello y su consideración y pasado muchos tratados de paz y tregua, los cuales nunca ha guardado; como es notorio, sino por el tiempo que no ha podido renovar guerra o ha querido esperar de hallar oportunidad de dañarme con disimulación; ni han aprovechado mis grandes oficios hechos. A lo que se ha podido imaginar y entender del rey moderno, su hijo, y las pláticas que lleva en todas partes, se comprende que está puesto en seguir las pisadas y heredar la dañada voluntad de su padre y que los pasados reyes de Francia han tenido a los nuestros. Mas como quier que sea, os aconsejo que miréis que tengáis gran advertencia de guardar con él paz, tanto cuanto pudiéredes, y señaladamente por el servicio de Dios, bien público de la Cristiandad, y por lo que importa a los reinos, Estados y señoríos que yo os dejaré. Y por cuanto se entiende que el rey moderno no quiere pasar por los tratados hechos entre su padre y mí, y que querría, sin ratificarlos, venir a hacer nuevos tratos, que innovasen los dichos, con fin de tornar tarde o temprano, cuando pudiese, a hallar la oportunidad de contradecir las renunciaciones tocantes a los reinos de Nápoles y Sicilia, y a los Estados de Flandes, Artois y Tornay, y Estado de Milán, y otras cosas contenidas en los dichos tratados, señaladamente de Madrid, Cambray y Crépy, os debéis firmar en que las dichas renunciaciones queden siempre expresamente en su ser y fuerza, y en ninguna manera vais fuera de esto, porque todo lo he quitado, y os verná y pertenecerá con buen derecho y sobrada razón. Y si aflojásedes en cosa alguna de esto, sería abrir camino para tornar a poner todo en controversia, según la experiencia ha siempre mostrado, que estos reyes, padre y hijos, y sus pasados, han querido usurpar de continuo de sus vecinos, y donde han podido, y usado de no guardar tratado alguno, señaladamente conmigo y nuestros pasados, con achaque y color de no poder perjudicar a su corona; y pues esto es ansí, será mucho mejor, y lo que conviene, sostenerse con todo, que dar ocasión a ser forzado después defender el resto, y ponerlo en aventura de perderse […].

 Cuanto a las tierras de Flandes, ellas están fortificadas, y aún se fortifican con los designios que he hecho hacer, y todos aquellos señoríos tienen la voluntad y fidelidad que se puede desear, y señaladamente los grandes de ellos, y con la reducción de lo de Gante y castillo que se ha hecho en aquella ciudad, también el castillo y ciudad que se ha fortificado en Cambray, no hay que temer que franceses puedan haber esperanza allí, como antes se lo persuadían; y si ellos quieren mover guerra hacia aquella parte, las dichas tierras podrán muy bien resistillos, y no faltarán de hacerlo, especialmente con que haya suma alguna de dineros de respecto, sea de las ayudas que se podrán haber de las mesmas tierras, o de otra manera, con que tengan esperanza de ser así de pros, coma será razón que lo hagáis según viéredes la necesidad y si ellas pueden descansar algún tiempo, sosternán el gasto que fuere menester […].

Ternéis cuidado de tener amistad con los ingleses, y de guardar los tractos hechos entre el padre difunto del rey moderno y mí, porque esto me importa y a todos los reinos y señoríos que yo os dejaré, y será también para tener suspensos a franceses, los cuales tienen muchas querellas con los dichos ingleses, así por lo de Bologna como de las pensiones y deudas; y se tiene por difícil que puedan guardar amistad entrellos que dure. Y demás de esto, es verisímil que el rey de Inglaterra, que ahora es mozo, viniendo en edad, haber sentimiento de las cosas que han hecho y harán franceses contra él y en su perjuicio durante su menor edad; mas miraréis de no os empachar en ello tanto cuanto pudiéredes, y os firmaréis siempre en los tratados que tenemos fechos con ellos, con los unos y con los otros; señaladamente no trataréis ni haréis con los dichos ingleses cosa alguna que directa o indirectamente pueda ser cosa contra nuestra santa fe y autoridad de la Sede Apostólica.

La Inquisició a Catalunya

dimarts, 29/05/2012

La introducció de la Inquisició a Catalunya data de finals del segle XII quan, el 1194, Alfons el Trobador va promulgar a Lleida un document contra els valdesos (heretges del cristianisme romà), subscrit per alts dignataris de la clerecia i de la noblesa, en el qual se’ls declarava enemics públics de Crist i dels seus regnes. El 1198, Pere el Catòlic va promulgar  una constitució en el mateix sentit. D’aquesta manera, des del segle XIII, podem veure com la Inquisició s’institucionalitza a la Corona d’Aragó, sempre sota control papal, per reprimir els progressos de les heretgies, primer dels valdesos i posteriorment dels càtars.

Raymon_de_Peñaforte.jpg

Ramon de Penyafort

Durant el regnat de Jaume I el Conqueridor (1213-1276), la inquisició va fer un gran pas endavant cap a la institucionalització amb la figura del dominic Ramon de Penyafort, el qual va configurar-la i va vincular-hi en certa mesura el seu orde de predicadors. D’aquesta manera, el desplegament de la Inquisició era un fet a Catalunya abans del 1240. I en el Concili de Tarragona de 1242 va realitzar-se la codificació definitiva de la institució per acomodar-la dins del context medieval català.

Si bé la Inquisició medieval va actuar fonamentalment sobre les heretgies valdesa i càtara, també van produir-se processos esporàdics i ressonants en el context de l’època, especialment durant el segle XIV, com ara el dels templers, sobre els quals va dictar-se una sentència absolutòria a Tarragona el 1312, o el de l’alquimista i teòleg Arnau de Vilanova, substanciat el 1316, quan ja era mort. Després d’un període força repressiu encapçalat per l’inquisidor Nicolau Eimeric (1356-1399), aquest tribunal va esdevenir pràcticament inoperant a la Corona d’Aragó durant el segle XV.

Quan el 1478 els Reis Catòlics van obtenir del papa Sixt IV la butlla que els permetia organitzar el tribunal del Sant Ofici a la Corona de Castella sota el control directe de la monarquia com a instrument repressiu contra els judaïtzants, Ferran el Catòlic va voler introduir aquesta Inquisició moderna a Catalunya i els altres regnes de la Corona d’Aragó.

Així, el 1481, el rei catòlic va nomenar dos inquisidors, Cristòfol de Gualbes i Joan Orts, per a substituir a València els representants de la vella Inquisició medieval. En resposta, Sixt IV va expedir la butlla Gregis dominici, amb la qual es rectificaven les mesures preses per Ferran i es restaurava la Inquisició eclesiàstica medieval. S’iniciava una dura batalla diplomàtica en la qual s’imposarien els criteris de Ferran el Catòlic: el 1483 Tomás de Torquemada, confessor dels Reis Catòlics, era nomenat Inquisidor general de les corones de Castella i Aragó. Així, la Inquisició era implantada a Saragossa i València (1484), Barcelona (1486), Mallorca (1488), Sicília (1487) i Sardenya (1492), però mai va introduir-se a Nàpols.

L’oposició a la introducció de la nova Inquisició va ser intensa en la Corona d’Aragó, especialment per part de les institucions catalanes, les quals es resistien a la introducció del Sant Ofici perquè el consideraven una eina al servei de l’autoritarisme monàrquic. D’aquesta manera, la Diputació del General, el Consell de Cent de Barcelona i d’altres institucions, com la cúria episcopal, van resistir-se a acceptar la nova institució de la monarquia. Segons les institucions catalanes, la Inquisició emprava uns procediments judicials que atemptaven contra les lleis i constitucions del país i les seves atribucions topaven amb les pròpies dels tribunals de les institucions catalanes. És a dir, era un conflicte de jurisdiccions.

Tomas Torquemada.jpg

Tomás de Torquemada

Tanmateix, la resistència va ser inútil. El febrer de 1486, el papa Innocenci VIII va destituir tots els inquisidors papals a la Corona d’Aragó. A continuació, Ferran el Catòlic va nomenar Alonso de Espina i Sancho Marín com a inquisidors del Tribunal de Barcelona. El 14 de desembre de 1487 es produïa el primer acte públic de la nova Inquisició a la ciutat comtal: una processó de penitenciats van ser reconciliats amb la fe catòlica en un acte de fe realitzat a la Plaça del Rei. Entre aquesta data i el 1505, el tribunal de Barcelona va processar més de mil persones, més de la meitat de les quals ja s’havien exiliat en els anys anteriors, i només vint-i-cinc van ser absoltes. S’iniciava una etapa fosca de la història del país.

Habitualment, la crítica historiogràfica catalana a aquesta acció deriva en el fet que va suposar la introducció i aplicació d’una mentalitat forana, un eufemisme que evita parlar de mentalitat castellana, per part de Ferran el Catòlic. Però això és fals. La realitat és que la Inquisició formava part d’un projecte polític comú impulsat pels Reis Catòlics i que Ferran compartia cegament: la unitat religiosa dels regnes de la monarquia. El problema, en realitat, era de jurisdiccions, immunitats i privilegis, així com de resistència de les oligarquies catalanes a les tendències autoritàries de la monarquia en detriment del pactisme, tensions que s’estaven reproduint arreu d’Europa en aquest període.

L’inquisidor general a Catalunya no atenia totes les diòcesis del Principat, sinó només les de Tarragona, Barcelona, Girona, Lleida, Urgell, Vic i Elna. D’aquesta manera, la de Tortosa va ser incorporada a la inquisició valenciana. Sovint es presenta el tribunal com un instrument de castellanització. És només una veritat a mitges ja que alguns inquisidors van ser d’origen català, certament una minoria, però la majoria de càrrecs menors van ser ocupats sistemàticament per gent del país.

Pedro_Berruguete_-_Saint_Dominic_Presiding_over_an_Auto-da-fe_(1475).jpg

Instaurada la Inquisició, l’oposició institucional no va cessar. Així, en cada convocatòria de corts els representants dels braços catalans van presentar queixes contra les actuacions del tribunal i un seguit de propostes per ajustar el funcionament a les lleis catalanes. A més, durant molts anys els consellers de Barcelona van negar-se a acceptar les invitacions dels inquisidors per a participar en els actes de fe celebrats a la capital catalana.

Entre el 1507 i el 1518 les tensions van suavitzar-se temporalment per donar pas a un període de pretesa autonomia inquisitorial catalana amb els nomenaments com a inquisidors del bisbe de Vic i de Lleida Joan d’Énguera (1507-13) i els bisbes de Tortosa Lluís Mercader (1513-16) i Adriaan Floriszoon (1516). Però el 1518 el càrrec es fusionaria i tots els tribunals locals passaren a dependre del Consell de la Suprema. En conseqüència, des d’aquest moment, l’organització i el procediment de la Inquisició va ser comú a Castella i a Aragó.

Els xocs entre la Inquisició i les institucions catalanes van ser habituals des de la introducció de la dinastia dels Àustries. Per exemple, el 1528, podem trobar una causa oberta al Tribunal de Barcelona contra la mateixa Diputació del General, quan aquesta va negar-se a pagar al Sant Ofici les pensions d’uns censals que rebia un condemnat per heretgia.

Torture_Inquisition.jpg

Destaca l’enfrontament de 1532, quan l’inquisidor Fernando de Lloaces va empresonar una sèrie de ciutadans de Barcelona acusats de blasfèmia. Una comissió de juristes i teòlegs, promoguda pels diputats de la Generalitat, els consellers de la ciutat i el bisbe de Barcelona, van dictaminar que l’inquisidor s’havia excedit en les seves competències i les institucions catalanes van obrir un procediment contra Lloaces. La monarquia va haver d’intervenir per aconseguir un sobreseïment mutu del cas.

En realitat, l’actuació de Lloaces contra la blasfèmia a Barcelona era la resposta als procés que la Diputació del General havia iniciat uns mesos abans contra el receptor general de la Inquisició, el qual havia estat acusat de vendre teles i sedes procedents dels béns embargats als condemnats sense el consentiment de la Generalitat que veia com no rebia els impostos derivats de la venda. És a dir, el resultat d’un nou conflicte de jurisdiccions, immunitats i privilegis.

Un altre conflicte institucional destacat entre la Inquisició i la Diputació del General pel xoc de jurisdiccions va esclatar el 1568. En aquesta ocasió, els inquisidors i els familiars dels membres del Sant Ofici van negar-se a pagar els impostos corresponents a la Generalitat. L’escalada de les tensions institucionals, els inquisidors Padilla i Zurita van excomunicar els diputats i oïdors de la Generalitat i van empresonar el diputat Andreu Ferrer. Una nova intervenció reial va permetre arribar a una concòrdia que limitava el nombre de familiars del Sant Ofici i les seves competències.

Lògicament, mentre que les institucions catalanes veien amenaçades les seves jurisdiccions, immunitats i privilegis, els inquisidors del Tribunal de Barcelona representaven el contrapunt i consideraven que la força i la pressió de les lleis i de les institucions del Principat els impedien exercir les seves funcions. En definitiva, el conflicte institucional mai va ser totalment resolt fins el segle XVIII.

Bartolomé de las Casas

dissabte, 19/05/2012

Bartolomé de las Casas (1474-1566) va arribar al Nou Món, a La Española, el 1502. Ordenat sacerdot vuit anys després, el 1512 va convertir-se en un encomendero, moment en el qual va prendre consciència del maltractament i la injustícia que patien els indígenes americans. Aleshores va abandonar l’usdefruit dels indis i va convertir-se en un fervent defensor dels seus drets. Convençut de que el seu deure era “procurar el remedio de estas gentes divinamente ordenado”, va viatjar cap a Castella per entrevistar-se amb el regent Ferran el Catòlic i el cardenal Cisneros, el qual va nombrar-lo “protector dels indis” el 1516.

bartolome de las casas.jpg

Durant el seu primer viatge a la Península Ibèrica com a nou rei de la Monarquia Hispànica, Carles V va concedir-li el territori de Cumaná, a Veneçuela, perquè hi apliqués les seves teories del tractament just vers els indígenes. El 1522 Las Casas va ordenar-se com a frare dominic i va iniciar el seu programa de colonització i evangelització pacífica, un sistema que s’estructurava al marge de l’encomienda, desenvolupat entre 1535 i 1540.

El 1540 va retornar a la Península Ibèrica per reunir-se amb Carles V i impulsar les Leyes Nuevas de 1542. Amb la nova legislació s’esmenava el codi de 1512 que regulava els sistema colonial, es prohibia l’esclavitud dels indígenes i s’abolia el sistema d’encomienda. A més, es disposava que en la penetració dels conqueridors en les terres no explorades hi havien de participar sempre dos religiosos, els quals s’encarregarien de vigilar que els contactes amb els indis es duguessin a terme en forma pacífica per tal de propiciar un diàleg que conduís a la seva conversió. D’aquesta manera, els indígenes passaven a dependre directament de la Corona, decisió que va ser rebuda amb un rebuig visceral per part dels encomenderos de les colònies.

benjamin_f2.jpg

Nomenat bisbe de Chiapas, el 1543, va dedicar-se a combatre els abusos colonialistes i l’incompliment de les Leyes Nuevas. A continuació, el 1546, Las Casas va passar a Mèxic on va difondre Avisos y reglas para los confesores, fet que va produir un gran escàndol. Desil·lusionat pel fracàs de la seva política, ignorada pels colonitzadors, el 1547, va renunciar al seu càrrec i va traslladar el seu combat a favor dels drets del indígenes a la cort hispànica.

La gran, i darrera, oportunitat per a Las Casas arribaria amb els debats de la denominada Junta de Valladolid (1550-1551), la qual, convocada per Carles V, va congregar els defensors dels drets dels indígenes, com el mateix Las Casas, i els partidaris de la derogació de les Leyes Nuevas, encapçalats per Juan Ginés de Sepúlveda. El debat oposava una visió humanitària de la conquesta, basada en la racionalització dels indígenes i les bondats d’una colonització fonamentada en el respecte de les cultures autòctones davant del pragmatisme econòmic i el fanatisme evangelitzador. El discurs de Sepúlveda va imposar-se, marcant la política de la corona respecte d’Amèrica.

Juan_Ginés_de_Sepúlveda.jpg

Juan Ginés de Sepúlveda

El 1552 apareixia la Brevísima historia de la destrucción de las Indias, redactada deu anys abans, obra que va tenir una gran ressonància a nivell europeu. Traduïda a totes les llengües europees, molts autors situen en aquest text bona part de l’origen de la llegenda negra sobre el colonialisme hispànic a Amèrica. Aquest és un extracte:

Brevísima_relación.jpgDaremos por cuenta muy cierta y verdadera que son muertas en los dichos cuarenta años por las dichas tiranías y infernales obras de los cristianos, injusta y tiránicamente, más de doce cuentos de ánimas, hombres y mujeres y niños; y en verdad que creo, sin pensar engañarme, que son más de quince cuentos.

Dos maneras generales y principales han tenido los que allá han pasado, que se llaman cristianos, en estirpar de la haz de la tierra a aquellas miserandas naciones. La una, por injustas, crueles, sangrientas y tiránicas guerras. La otra, después que han muerto todos los que podrían anhelar o suspirar o pensar en libertad, o en salir de los tormentos que padecen, como son todos los señores naturales y los hombres varones (porque comúnmente no dejan en las guerras a vida sino los mozos y mujeres), oprimiéndolos con la más dura, horrible y áspera servidumbre en que jamás hombres ni bestias pudieron ser puestas. A estas dos maneras de tiranía infernal se reducen y ser resuelven o subalternan como a géneros todas las otras diversas y varias de asolar aquellas gentes, que son infinitas.

La causa por que han muerto y destruido tantas y tales y tan infinito número de ánimas los cristianos ha sido solamente por tener por su fin último el oro y henchirse de riquezas en muy breves días y subir a estados muy altos y sin proporción de sus personas (conviene a saber): por la insaciable codicia y ambición que han tenido, que ha sido mayor que en el mundo ser pudo, por ser aquellas tierras tan felices y tan ricas, y las gentes tan humildes, tan pacientes y tan fáciles a sujetarlas; a las cuales no han tenido más respeto ni de ellas han hecho más cuenta ni estima (hablo con verdad por lo que sé y he visto todo el dicho tiempo), no digo que de bestias (porque pluguiera a Dios que como a bestias las hubieran tratado y estimado), pero como y menos que estiércol de las plazas. Y así han curado de sus vidas y de sus ánimas, y por esto todos los números y cuentos dichos han muerto sin fe, sin sacramentos. Y esta es una muy notoria y averiguada verdad, que todos, aunque sean los tiranos y matadores, la saben y la confiesan: que nunca los indios de todas las Indias hicieron mal alguno a cristianos, antes los tuvieron por venidos del cielo, hasta que, primero, muchas veces hubieron recibido ellos o sus vecinos muchos males, robos, muertes, violencias y vejaciones de ellos mismos […].

Después de acabadas las guerras y muertes en ellas, todos los hombres, quedando comúnmente los mancebos y mujeres y niños, repartiéronlos entre sí, dando a uno treinta, a otro cuarenta, a otro ciento y docientos (según la gracia que cada uno alcanzaba con el tirano mayor, que decían gobernador). Y así repartidos a cada cristiano dábanselos con esta color: que los enseñase en las cosas de la fe católica, siendo comúnmente todos ellos idiotas y hombres crueles, avarísimos y viciosos, haciéndoles curas de ánimas. Y la cura o cuidado que de ellos tuvieron fue enviar los hombres a las minas a sacar oro, que es trabajo intolerable, y las mujeres ponían en las estancias, que son granjas, a cavar las labranzas y cultivar la tierra, trabajo para hombres muy fuertes y recios. No daban a los unos ni a las otras de comer sino yerbas y cosas que no tenían sustancia; secábaseles la leche de las tetas a las mujeres paridas, y así murieron en breve todas las criaturas. Y por estar los maridos apartados, que nunca veían a las mujeres, cesó entre ellos la generación; murieron ellos en las minas, de trabajos y hambre, y ellas en las estancias o granjas, de lo mismo, y así se acabaron tanta y tales multitudes de gentes de aquella isla; y así se pudiera haber acabado todas las del mundo. Decir las cargas que les echaban de tres y cuatro arrobas, y los llevaban ciento y doscientas leguas (y los mismos cristianos se hacían llevar en hamacas, que son como redes, a cuestas de los indios), porque siempre usaron de ellos como de bestias para cargar. Tenían mataduras en los hombros y espaldas, de las cargas, como muy matadas bestias; decir asimismo los azotes, palos, bofetadas, puñadas, maldiciones y otros mil géneros de tormentos que en los trabajos les daban, en verdad que en mucho tiempo ni papel no se pudiese decir y que fuese para espantar los hombres.

Y es de notar que la perdición destas islas y tierras se comenzaron a perder y destruir desde que allá se supo la muerte de la serenísima reina doña Isabel […].

Débese de notar otra regla en esto: que en todas las partes de las Indias donde han ido y pasado cristianos, siempre hicieron en los indios todas las crueldades susodichas, y matanzas, y tiranías, y opresiones abominables en aquellas inocentes gentes; y añadían muchas más y mayores y más nuevas maneras de tormentos, y más crueles siempre fueron porque los dejaba Dios más de golpe caer y derrocarse en reprobado juicio o sentimiento.

Felip II i Catalunya

dijous, 17/05/2012

Respecte a Catalunya, el regnat de Felip II (1556-1598) va significar, des de bon començament, un tomb important en les relacions que havien mantingut la monarquia i el Principat, especialment agreujat a partir de l’esclat de les Guerres de Religió franceses. És en aquest moment quan va iniciar-se el que Ferran Soldevila va qualificar com la “desnacionalització pacífica” del Principat. Així, el regnat de Felip II a Catalunya es va caracteritzar pels enfrontaments entre els representants de l’autoritat del rei i les institucions que defensaven les lleis i els privilegis de Catalunya. Ara bé, cal tenir present que, en la primera etapa del regnat, la col·laboració entre els catalans i Felip II va ser evident.

King_PhilipII_of_Spain.jpg

Felip II

En concret, hi ha dos moments en els quals la col·laboració entre la monarquia i el Principat es reforcen de forma destacada: la rebel·lió dels morescos de Granada i la guerra contra els turcs al Mediterrani.

Respecte de l’alçament moresc de les Alpujarras de Granada de 1568, tenim constància documental de que les tropes vencedores van estar nodrides, en part considerable, per catalans. D’aquesta presència podríem deduir que la col·laboració entre la Monarquia Hispànica dels Àustries i Catalunya millorava en el terreny dels afers polítics estatals. Però, per què s’haurien implicat els catalans en un afer relativament llunyà com el dels morescos? Perquè l’alçament va fer témer que s’establissin connexions entre els rebels i els turcs que assolaven la Mediterrània i que havien posaven en perill les costes catalanes i el comerç en un temps de redreçament econòmic.

D’altra banda, els catalans també van tenir protagonisme en la Batalla de Lepant de 1571 contra l’Imperi Turc. Les tropes de la coalició entre la Monarquia Hispànica, Venècia i el Papat estaven comandades per Joan d’Àustria, però el dirigent efectiu dels estols cristians va ser el lloctinent Lluís de Requesens (que ja havia participat en la repressió dels morescos a les Alpujarras), ajudat per Joan de Cardona i molts d’altres catalans. És en aquest sentit que em d’interpretar la construcció d’unes noves drassanes a Barcelona cap a finals del segle XVI. Tanmateix, el projecte d’una gran marina mediterrània aviat s’esvairia en favor de l’impuls del comerç americà.

Igualment, el citat Lluís de Requesens va exercir un paper destacat en el conflicte dels Països Baixos. Va substituir el duc d’Alba com a governador del territori i va exercir una política moderada: amnistia general (1574), supressió del tribunal dels Tumults i abolició dels imposts sobre vendes. Tanmateix, no va aconseguir la pacificació del territori. En qualsevol cas, el fet remarcable és que els prohoms catalans van recuperar part del protagonisme perdut en el regnat de Carles V. Només una part, perquè la majoria dels virreis que van governar el Principat van procedir de la noblesa castellana: Francesc de Montcada i Folc de Cardona, marquès d’Aitona, va ser l’únic virrei català (1580-1581).

En qualsevol cas, el conflicte amb Felip II va arribar per la via institucional ja que les diferències entre la monarquia i les institucions representatives de Catalunya van augmentar significativament en aquest període. Ja durant les Corts de 1563-1564, les primeres que Felip II va convocar com a rei a Catalunya, hi va haver enfrontaments entre grups partidaris de la política del rei i grups contraris. El conflicte de fons era un problema de jurisdiccions: la monarquia autoritària contra les institucions d’origen medieval que es resistien a l’increment de les prerrogatives reials. Res de nou.

Lluis de Requesens.jpg

Lluís de Requesens

Ara bé, el conflicte, la mal anomenada “desnacionalització pacífica”, va esclatar el 1568. Aquell any va impermeabilitzar-se la frontera amb França per aturar l’expansionisme del protestantisme en el context de les Guerres de Religió franceses. En defensa de l’ortodòxia religiosa catòlica, Felip II va impedir l’entrada de llibres francesos, va prohibir els estudis a l’estranger i va donar amplis poders a la Inquisició per actuar a Catalunya amb l’objectiu d’impedir la difusió de les doctrines calvinistes. En aquest sentit, Felip II no va respectar les lleis catalanes en eximir els oficials del Sant Ofici de pagar alguns drets a la Diputació del General.

Més conflictes. El 1569, Felip II va ordenar detenir els diputats de la Diputació del General per haver-se negat a pagar l’excusat, un impost atorgat pel papa a la Monarquia Hispànica i amb el qual el rei buscava obtenir recursos econòmics per finançar la seva política imperial. El conflicte de jurisdiccions s’agreujava. I només es tancaria en fals en la cort general de Montsó de 1585.

I una nova crisi va produir-se el 1588 amb la detenció de Joan de Queralt, diputat de la Generalitat entre 1584 i 1587, acusat de venda d’oficis, insaculació de menors d’edat, acceptació de suborns en la concessió de llicències i de fer desaparèixer actes de les Corts de 1585. Peó de la monarquia a Catalunya, Queralt va ser sotmès a interrogatori, però l’Audiència va demanar el seu alliberament. La resposta dels diputats va ser fortificar-se en el Palau del General. La solució, un tancament en fals del conflicte, va ser la condemna de Queralt a pagar 13.000 lliures per frau.

Però el gran conflicte entre la monarquia de Felip II i les institucions catalanes va ser l’afer Granollacs. Tot va començar el 1589, quan la monarquia va procedir a unes detencions considerades irregulars per la Diputació del General. Aquesta vegada, però, la solució al conflicte de jurisdiccions no va ser una sortida pactada. Així, el 1591, per ordre del virrei, Pere Lluís Galceran de Borja i de Castre-Pinós, es va intentar detenir Joan de Granollacs, diputat de la Generalitat pel braç militar i germà dels dos detinguts, el qual va escapar i va trobar refugi al Palau de la Generalitat.

La lloctinència i la Diputació del General entraven en un conflicte polític de gran envergadura. I el context no era gens favorable per a la Generalitat: a Saragossa l’afer Antonio Pérez es trobava en el seu punt més àlgid i la repressió reial començava a fer-se evident amb l’execució de Joan de Lanuza. D’aquesta manera, en part per por a l’extensió de les agitacions aragoneses i en part per les imbricacions de la xarxa clientelar i de poder de la monarquia, una part dels diputats, fonamentalment el braç eclesiàstic, van buscar una sortida negociada. Finalment, Granollacs i els seus van haver d’exiliar-se.

Carles V: successió i retir a Yuste

dimarts, 15/05/2012

Després de dècades de lluita, Carles V era un home malalt, desil·lusionat i envellit. L’imperi universal havia perdut la batalla dels símbols en favor dels Estats nacionals i aquesta derrota va portar l’emperador a un gest altiu: l’abdicació. Havia arribat el moment de plantejar el traspàs del poder. I millor fer-ho en vida que arriscar-se a una nova guerra. En conseqüència, el gener de 1548 l’emperador va redactar el seu testament polític adreçat al seu fill Felip. El 1550 va començar a dictar les seves memòries i cinc anys després va considerar que havia arribat el moment de retirar-se.

Karl_V._(HRR).jpg

Carles V

D’aquesta manera, el 25 d’octubre de 1555, en un acte solemne davant dels Estats Generals de Brussel·les, després de rememorar la seva trajectòria vital en un discurs que va fer-li saltar les llàgrimes, Carles V renunciava a la sobirania dels Països Baixos, que anaven a parar a les mans de Felip II. Igualment, designava a Felip II com a successor en els regnes de la Monarquia Hispànica i al seu germà Ferran com a successor en la dignitat imperial del Sacre Imperi Romanogermànic.

carlos_v_7.jpg

Abdicació de Carles V

abdicacion-de-carlos.jpg

Abdicació de Carles V

Era un marc simbòlic, el mateix en el qual havia rebut quaranta anys abans el seu nomenament com a hereu del ducat de Borgonya i dels regnes de Castella i Aragó. L’emperador vestia de negre, un homenatge a Felip el Bo. Filibert de Savoia, president del Consell de Flandes, va exposar les raons formals de l’abdicació de l’emperador. A continuació, Carles V va prendre la paraula. Seria el seu darrer discurs públic i l’havia preparat minuciosament. L’emperador va repassar la seva vida, els seus viatges i va fer una encesa defensa de la fe cristiana:

Nueve veces fui a Alemania la Alta; seis he pasado en España, siete en Italia, diez he venido aquí a Flandes, cuatro en tiempo de paz y de guerra he estado en Francia; dos en Inglaterra; otras dos contra África, las cuales todas son cuarenta, sin otros caminos de menos cuenta que por visitar mis tierras tengo hechos […] la mitad del tiempo tuve grandes y peligrosas guerras, de las cuales puedo decir con verdad que las hice más por fuerza y contra mi voluntad que buscándolas, no dando ocasión para ellas […] y a todos es notorio que yo ya no puedo entender en estas cosas sin grandísimo trabajo mío y pérdida de los negocios, pues los cuidados que tan gran carga pide, el sudor y trabajo, mis enfermedades y quiebra grandísima de salud me acabarían en punto, pues aún a los muy sanos y descansados bastarían a fatigar y el sólo mal de la gota consume y acaba.

Sé que para gobernar y administrar estos estados y los demás que Dios me dio ya no tengo fuerzas, y las pocas que han quedado se han de acabar presto […] Por tanto, estoy determinado de pasar luego a España y dar a mi hijo Felipe la posesión de esos Estados y a mi hermano el rey de romanos el Imperio. Encomiéndoos mucho mi hijo y os pido por amor de mí, que tengáis con él el amor que a mí siempre […] Y principalmente, habéis de mirar y guardaros no dañen ni infeccionen la pureza de vuestra fe las novedades y herejías de las provincias vecinas.

Tres mesos després, el 16 de gener de 1556, entregaria al seu secretari l’abdicació de tots els dominis hispànics, tant a Europa com al Nou Món. La renúncia, seguint la lògica de la monarquia composta, es va realitzar mitjançant tres documents. Un document per la Corona de Castella (incloent-hi Navarra i el Nou Món), un document per a la Corona d’Aragó (incloent-hi Sardenya) i un document per a la Corona de Sicília.

Philip_II.jpg

Felip II

Restava l’Imperi. La dignitat imperial per la qual tant havia lluitat. El setembre de 1556 va signar la renúncia en favor del seu germà Ferran, però aquest no va ser reconegut pels electors alemanys fins el febrer de 1558.

Hans_Bocksberger_der_Aeltere.jpg

Ferran I del Sacre Imperi Romanogermànic

D’aquesta manera, el febrer de 1556, Carles V va retornar a la Península Ibèrica. S’instal·laria al monestir de Yuste, en un tranquil i remot racó d’Extremadura en el qual passaria els darrers mesos de la seva vida. El monestir, aixecat per l’Ordre dels Jerònims a inicis del segle XV, seria el lloc escollit per la retirada. Una modesta residència en la qual l’acompanyaria una petita cort i desenvoluparia una vida austera. Uns pocs llibres, algunes obres d’art i records personals d’una intensa vida serien els seus companys. La deteriorada salut no impediria, però, que el vell emperador mantingués les seves generoses costums a l’hora de menjar i beure, l’únic aspecte en el qual no va mostrar mai austeritat. Moriria el 21 de setembre de 1558.

Monasterio_Yuste.jpg

El monestir de Yuste

Charles-Quint_au_monastère_de_Yuste.jpg

Carles V al monestir de Yuste

Escudos_de_Aragón_León_y_Castilla_en_las_exequias_de_Carlos_I.jpg

Exèquies de Carles V

El saqueig de Roma

dijous, 10/05/2012

La data, el 6 de maig de 1527. El fet, les tropes imperials de Carles V saquegen la ciutat de Roma. Episodi transcendental de les guerres europees del segle XVI a Itàlia, tant pel seu simbolisme, l’emperador universal fent agenollar la capital del catolicisme als seus peus, com per les seves conseqüències polítiques, la liquidació del militarisme feudal dels papes renaixentistes. La brutalitat de l’atac contra els Estats Pontificis i el pillatge sobre els espais considerats sants de Roma van commocionar la cristiandat.

El saqueig de Roma s’explica en el context de les guerres franco-hispanes per l’hegemonia continental europea i les enormes càrregues que aquestes suposaven per a les finances dels Estats. El 1526, tot i l’acord de treva signat per Carles V i Francesc I en el Tractat de Madrid, França va aliar-se amb Florència, Milà, Venècia i els Estats Pontificis per enfrontar-se als exèrcits imperials. Era la Lliga de Cognac.

Carlos_V.jpg

Carles V

François I.jpg

Francesc I de França

Però aquest no era l’únic front en el qual estava immersa la Monarquia Hispànica. En paral·lel, els exèrcits turcs pressionaven l’Imperi a les portes de Viena, i Ferran, germà de Carles V demanava ajuda. Igualment, l’aliança amb Anglaterra semblava trencada. S’obria una multiplicitat de fronts que dessagnava les arques de la monarquia.

Per a neutralitzar el perill que amenaçava les seves possessions, Carles V va encarregar al conestable Carles de Borbó la formació d’un exèrcit imperial que passés a l’ofensiva contra els enemics italians. Amb moltes dificultats derivades de l’escassetat de diners per a pagar els sous dels soldats, Carles de Borbó va reunir 45.000 soldats alemanys, italians i hispànics, als quals va motivar assenyalant directament al papa Climent VII com a responsable dels endarreriments en el cobrament dels sous.

Pope_Clement_VII.JPG

Climent VII

D’aquesta manera, després de derrotar Milà, el conestable va travessar la Península Itàlica a la recerca del membre més dèbil de la Lliga: els Estats Pontificis. L’atac llançat sobre Roma per les tropes imperials va ser brutal. Derrotada la dèbil defensa papal (5.000 milicians i les tropes de la Guàrdia Suïssa), la Ciutat Eterna va ser víctima de la violència. El conestable Carles de Borbó ja no va veure les conseqüències de la seva acció. Havia mort durant el setge de Roma, i amb ell desapareixia l’element de contenció dels soldats.

La presa i saqueig de Roma va ser brutal. La Guàrdia Suïssa va ser massacrada per l’exèrcit imperial (de 189 guàrdies, només 42 van sobreviure) i prop de mil defensors van ser executats. Eliminada la defensa, els soldats van tenir via lliure per torturar, assassinar, destruir, violar dones i saquejar palaus i esglésies durant tota una setmana. La indisciplina, el pillatge i la violència eren la manera de cobrar-se els endarreriments que els devia Carles V. L’emperador va mostrar la seva preocupació per la incapacitat per aturar les tropes, però la realitat és que aquest cop d’efecte havia estat decisiu en la lluita contra el Papat.

EL_SACO_DE_ROMA.jpg

Bad-war.jpg

El papa Climent VII va aconseguir refugiar-se de la violència en el castell de Sant’Angelo, on va veure’s empresonat. Després de set mesos tancat al palau, el papa va haver de cedir davant Carles V i pagar un rescat de 400.000 ducats. A més, els Estats Pontificis van haver de cedir algunes de les seves possessions territorials (Parma, Piacenza, Civitavecchia i Mòdena). Climent VII, temorós de la força que havia demostrat el seu enemic passaria la resta de la seva vida intentant evitar qualsevol enfrontament amb Carles V. El Papat havia deixat de ser un Estat feudal militarista. En conseqüència, el juliol de 1529, Climent VII i Carles V van signar el Tractat de Barcelona. En ell s’establia que el Papa coronaria Carles V com a emperador en el mateix Vaticà.

Lluís Vives

dimarts, 8/05/2012

Joan Lluís Vives i March (1492-1540) va ser el gran humanista, pensador cristià i filòsof valencià del Renaixement. Fill del mercader Lluís Vives i de Blanquina March, ambdós de família jueva i judaïtzants, la seva condició religiosa li va valdre la persecució per part de la Inquisició, tot i ser un cristià reconegut. Precursor de l’assistència social, la seva vida va transcórrer a l’estranger, fonamentalment a Bruges.

Lluís Vives.jpgEducat a la Universitat de València, Vives no va poder gaudir gaire del gran humanisme valencià de finals del segle XV. Aviat es traslladaria a París, on va doctorar-se en filosofia a la Sorbona. Posteriorment s’instal·laria a Bruges, on viuria pràcticament fins a la seva mort. Només va abandonar la ciutat flamenca per viure a Anglaterra al servei del cardenal Wolsey i del seu amic el canceller Tomàs Moro (THomas More). La seva posició favorable a la reina d’Anglaterra Caterina d’Aragó en la qüestió del divorci promogut per Enric VIII li ocasionaria un breu empresonament i l’obligaria a retornar a Bruges.

La seva vida va estar marcada per les estretors econòmiques, fet que va influir en la seva perspectiva de la realitat social. En un fet insòlit per aquell període, Vives va preocupar-se per la pobresa, la qual era descrita com una disfunció de la societat. Així, el 1525, va escriure De subuentione pauperum (Tractat del socors als pobres), que representava, en la crisi del precapitalisme, el pas de la caritat privada o pública a la veritable assistència social pels necessitats.

El somni de Vives, com a home del Renaixement, era establir-se en una cort. Estava convençut que només des del mecenatge reial podria desenvolupar la seva tasca humanista de divulgació de la cultura. Va fracassar en el seu intent d’establir-se a Anglaterra i tampoc va trobar el seu lloc en la cort de Carles V, el qual va concedir-li una exigua pensió. Desencisat amb la política, va passar els darrers anys de la seva vida refugiat en els seus llibres.

En la seva obra filosòfica, Vives va criticar l’escolàstica i va mostrar la seva admiració per la que considerava com la veritable filosofia, l’aristotèlica, basada en l’observació i l’experiència recolzades en la raó, destacant les seves obres De ratione dicendi (1523) i De conscribendis epistolis (1536). En el camp de l’ètica, Vives va posicionar-se en favor del platonisme i l’estoïcisme, destacant l’obra De tradendis disciplinis (1531). Com a escriptor polític va publicar De concordia et discordia in humano genere (1529). I com a humanista cristià va publicar Ad animi exercitationem in Deum commentatiunculae (1535) i De ueritate fidei christianae (1543), una de les apologies del cristianisme més representatives del Renaixement cristià davant el paganisme que les humanitats clàssiques difonien.

Miquel Servet

dissabte, 5/05/2012

Miguel Serveto Conesa (1511-1553) va ser un humanista, metge i teòleg reformat aragonès. Conegut també com a Miquel Servet o Miquel de Vilanova, va recórrer diferents països europeus, en ocasions com a conseqüència dels seus estudis i de vegades fugint de la persecució inquisitorial que va comportar-li la difusió de les seves polèmiques idees teològiques i científiques. Moriria cremat viu a la foguera per heretgia.

Michael_Servetus.jpgNascut a Vilanova de Sixena (Osca), fill d’un notari reial, l’aragonès Miquel Servet va estudiar a Barcelona on va rebre una esmerada educació en llatí, grec, hebreu, matemàtiques i filosofia. Posteriorment va estudiar dret a la Universitat de Toulouse, període en el qual va començar a interessar-se per la teologia i el dogma de la Trinitat. Durant la seva adolescència, a Barcelona, va entrar al servei de fra Joan de Quintana, abat de Montaragó i confessor de Carles V des de 1529. Gràcies a aquesta relació, Servet va introduir-se en la cort imperial.

Així, el 1530, Servet va acompanyar l’emperador a la seva coronació a Bolonya, on va poder comprovar l’opulència de l’església italiana. Després viatjaria per per Basilea i Estrasburg, on va entrar en contacte amb alguns dirigents protestants (Johannes Oecolampadius, Martí Bucer). En aquell període va publicar De trinitatis erroribus libri septem (1531), obra en la qual exposava les seves idees contràries al concepte de la Trinitat sancionades pel Concili de Nicea en el segle IV. Davant la mala rebuda que va tenir la publicació tant en ambients catòlics com protestants, el 1532 va escriure Dialogorum de trinitate libri duo, un intent d’aclarir els punts més controvertits sobre la Trinitat i alguns aspectes de la seva obra anterior.

La reacció contra Servet va ser immediata: l’Església va retirar les seves obres i va prohibir-li el dret a visitar ciutats protestants mentre que la Inquisició va cridar-lo a declarar sota amenaça d’empresonament. Tot i que algunes de les seves doctrines el col·loquen dintre l’ampli corrent de reformadors del segle XVI, la realitat és que els protestants no acceptaven la seva teoria sobre Crist (divinitat volguda pel Pare, però no preexistent ni a la seva concepció ni al seu naixement). És a dir, no podem inscriure Servent ni amb els luterans ni amb els calvinistes, era un esperit lliure, un heterodox.

Fugit a París per escapar de la Inquisició, Servet va fer-se anomenar com Michel de Villeneuve. Esperit inquiet, a la capital francesa estudiaria matemàtiques i medecina. Va ser gràcies a les disseccions que realitzava com a ajudant de Hans Gunther que va descobrir com la oxigenació de la sang no es produïa en el cor, sinó en els pulmons, fet que contradeia l’obra clàssica de Galè de Pèrgam. Aleshores va escriure Christianismi Restitutio, obra fonamentalment teològica, però que conté en el seu llibre V una clarivident explicació de la circulació menor o pulmonar.

La publicació del llibre Discrepatio Pro Astrologia i la realització d’un curset dedicat a l’astrologia que relacionava aquesta ciència amb la medecina li portarien conflictes amb les autoritats acadèmiques, fins al punt que va haver d’abandonar París.

f3.highres.png

Instal·lat a Viena, on va exercir de metge des de 1538, Servet va iniciar una llarga correspondència amb Joan Calví al voltant dels continguts de Christianismi Restitutio. Calví, mitjançant un dels seus seguidors va denunciar Servet a la Inquisició de Lió. Examinades les proposicions heterodoxes que defensava sobre la Trinitat, Servet va ser citat a un procés, del qual va poder alliberar-se gràcies a una arriscada fugida. Una imatge seva va ser cremada a Lió.

Camí d’Itàlia, Servet va aturar-se a Ginebra, on va ser reconegut pel seu antic rival ideològic Joan Calví, que el va fer empresonar i sotmetre a un procés arbitrari i força apassionat: condemnat per heretge pel Consell de Ginebra, Miquel Servet va morir cremat el 27 d’octubre de 1553. La seva mort suscitaria una gran controvèrsia entre els protestants sobre els límits de la llibertat religiosa.

El cardenal Cisneros

dijous, 3/05/2012

El cardenal Cisneros és una de les principals figures polítiques i religioses del període fundacional de l’Estat modern de la Monarquia Hispànica. Nascut a Torrelaguna (Madrid) el 1436, Gonzalo Jiménez de Cisneros, frare franciscà, va ser assessor de l’Estat dels Reis Catòlics, inquisidor general de Castella i regent del regne a la mort de Ferran el Catòlic. Va morir el 1517 a Roa de Duero (Burgos).

Cisneros.jpgFill d’una família d’hidalgos empobrits, en la seva joventut Cisneros va estudiar teologia a Alcalá de Henares i Salamanca. Després d’ordenar-se com a sacerdot a Roma, va ser designat com a arxipreste d’Uceda, càrrec en el qual va començar a destacar per les seves idees renovadores que van portar-lo a presó. La protecció del cardenal González de Mendoza permetrien, però, que Cisneros es lliurés de complir bona part de la condemna i conservés l’arxiprestat.

Sembla ser que aquests fets van afectar profundament el jove Cisneros, el qual va patir una crisi espiritual que el portaria a ingressar en l’ordre franciscana i retirar-se en el convent de La Salceda. Allí canviaria de nom, Gonzalo deixava pas a Francisco Jiménez de Cisneros en honor de Sant Francesc d’Assís. Durant set anys la seva activitat es reduiria a la vida monacal a La Salceda.

Amb motiu de la conquesta de Granada (1492) i el nomenament de fra Hernando de Talavera com a arquebisbe de la diòcesi granadina, va restar vacant el càrrec de confessor de la reina Isabel la Catòlica. Aleshores, per recomanació del cardenal González de Mendoza, Isabel va designar Cisneros com a confessor. Cisneros aviat es guanyaria la confiança de la reina i es convertiria en un conseller oficiós. Era l’inici d’una carrera política brillant.

Nomenat provincial dels franciscans i arquebisbe de Toledo a partir del 1495, després de la mort del seu protector González de Mendoza, Cisneros va impulsar la tasca reformista per restablir la puresa de l’orde de Sant Francesc i per frenar les immunitats i els privilegis del clergat secular. Tot i que el nou arquebisbe era considerat com una persona superba, en un gest d’humilitat, sota les seves luxoses vestidures sempre va portar el seu hàbit franciscà.

El 1499, el cardenal Cisneros va traslladar-se a Granada, on va emprendre una política de conversió ràpida dels mudèjars. En un primer moment la seva política va assolir bons resultats, però aviat les coses es complicarien i el zel excessiu en la política religiosa va contribuir a desencadenar l’esclat d’una guerra de guerrilles a Las Alpujarras. Tres anys després, el 1502, Cisneros va obtenir dels Reis Catòlics l’ordre que obligava els mudèjars del regne de Castella a convertir-se o emigrar. El dogma religiós com a política d’Estat s’imposava novament.

El moment clau en la biografia de Cisneros arribaria, el 1504, a la mort de la reina Isabel. La crisi successòria derivada de l’enfrontament entre Ferran el Catòlic i Felip el Bell, amb la malaltia mental de Joana la Boja com a transfons, van convertir el cardenal en la personalitat clau de la transició, l’element moderador en el trànsit cap a l’època moderna. Així, en morir Felip el Bell prematurament, el 1506, Cisneros va constituir un govern de regència a Castella per comandar la crisi política.

cardenal cisneros.jpg

Coherent amb la seva visió de l’Estat dinàstic, el cardenal Cisneros va defensar la fortalesa de la monarquia enfront de les bandositats nobiliàries, tot aglutinant les minories dirigents castellanes mentre esperava el retorn del rei Ferran el Catòlic per exercir la regència del regne. Aquesta postura va valdre-li el capel de cardenal, atorgat pel Papa.

Durant la regència castellana de Ferran el Catòlic, Cisneros va impulsar una vigorosa política de conquestes al nord d’Àfrica (Mazalquivir i Orà). Posteriorment, el cardenal es convertiria en l’home més poderós del regne en convertir-se en Inquisidor general. Igualment, en aquest període va realitzar una gran activitat cultural, amb la fundació de la Universitat d’Alcalá, a la qual va dotar d’un temple magistral que garantia una pensió vitalícia als magisteris universitaris, i la preparació de la famosa Políglota Complutense.

Sempre fidel a la causa del Rei Catòlic i a la concepció que aquest havia defensat sobre l’estructura constitucional de la Monarquia Hispànica, Cisneros es faria càrrec de la regència dels regnes de Castella després de la mort de Ferran, el 23 de gener de 1516. Confirmat en el càrrec de regent pel futur Carles V, Cisneros es va veure obligat a afrontar diferents intrigues de palau, des de frustrades rebel·lions nobiliàries fins a intents de subversió protagonitzats pels consellers flamencs del mateix Carles V. De la mateixa manera, va desfer un intent francès per annexionar-se Navarra i va defensar la península contra el corsari Barba-rossa.

El 8 de novembre de 1507, quan es trobava de camí cap a Valladolid per entrevistar-se amb Carles V, va morir a Roa de Duero. Desapareixia un dels homes que havia contribuït decisivament en la configuració de Castella com un Estat modern.

L’Alhambra i el somni de l’emperador

dimecres, 2/05/2012

Carles V va arribar a l’Alhambra de Granada l’estiu de 1526. S’acabava de casar a Sevilla amb Isabel de Portugal i es disposava a passar-hi la lluna de mel. L’emperador va quedar impressionat pel palau nassarita i va ordenar la construcció del palau que portaria el seu nom. Tot un símbol del projecte imperial, el palau de Carles V havia de trencar amb el passat gòtic per retornar a la cultura grecollatina.

L’edifici, destinat a la celebració de cerimònies i actes oficials de la cort, va ser pensat com un pavelló complementari per a les estances privades que el monarca ja disposava a l’Alhambra, ubicades en el Pati dels Lleons. El projecte va ser encarregat a l’arquitecte Pedro Machuca, el qual va comptar amb la col·laboració de Juan de Marquina. Els plànols del palau no estarien acabats fins el 1542.

palaciocarlosv.jpg

PLANO PLANTA BAJA ALHAMBRA Y PALACIO CARLOS V.jpg

El projecte resultava totalment innovador en un ambient caracteritzat pel gòtic plateresc. Era la introducció de la Monarquia Hispànica en el Renaixement mitjançant el manierisme, estil que encara estava en el bressol a Itàlia. Es diu que el mateix monarca va intervenir en l’elaboració dels plànols, i no seria gens estrany. Era el palau que havia de simbolitzar el seu triomf, la victòria de l’Imperi universal.

El resultat final va ser un robust edifici de planta quadrada amb un gran pati circular en el qual es combinen els estils dòric (en la part baixa) i jònic (en la part superior). En les quatre façanes trobem també una clara influència italiana coronada per la simbologia imperial. Era l’emblema, el símbol d’una època en la qual el somni de l’emperador va quedar gravat en pedra en el bell mig de la vella Granada musulmana.

Granada_Alhambra_Palacio_Carlos_V_Exterior.jpg

Palacio_Carlos_V_Alhambra.jpg

Granada_Alhambra_Palacio_Carlos_V_Interior.jpg