Entrades amb l'etiqueta ‘Revolucions liberals’

La restitució absolutista de Ferran VII el 1823

dimecres, 7/12/2011

La intervenció francesa de 1823 per mandat de la Santa Aliança va donar pas a l’últim període del regnat de Ferran VII amb la segona restauració de l’absolutisme, l’anomenada Dècada Ominosa (1823-1833), en la qual va produir-se el col·lapse definitiu del sistema de l’Antic Règim a Espanya.

Manifiesto Regio de Ferran VII (1 d’octubre de 1823)

Fernando_VII.jpg

Ferran VII

Bien públicos y notorios fueron a todos mis vasallos los escandalosos sucesos que precedieron, acompañaron y siguieron el establecimiento de la democrática Constitución de Cádiz en el mes de marzo de 1820; la más criminal traición, la más vergonzosa cobardía, el desacato más horrendo a mi real persona, y la violencia más inevitable, fueron los elementos empleados para variar esencialmente el gobierno paternal de mis reinos en un código democrático, origen fecundo de desastres y desgracias […].

Sentado ya otra vez en el trono de San Fernando por la mano sabia y justa del Omnipotente, por las generosas resoluciones de mis poderosos aliados y por los denodados esfuerzos de mi primo, el duque de Angulema y su valiente ejército, deseando proveer el remedio a las más urgentes necesidades de mis pueblos, y manifestar a todo el mundo mi verdadera libertad he venido en decretar lo siguiente:

1º. Son nulos y de ningún valor los actos del gobierno llamado constitucional (de cualquier clase y condición que sean) que ha dominado a mis pueblos […], declarando, como declaro, que en toda esta época he carecido de libertad; obligado a sancionar las leyes y a expedir las órdenes, decretos y reglamentos que contra mi voluntad se meditaban y se expedían en el mismo gobierno.

2°. Apruebo todo cuanto se ha decretado por la Junta Provisional de gobierno y por la Regencia del Reino […].

La revolució espanyola de 1820 i las jornades de juliol de 1822 segons Mazzini

divendres, 2/12/2011

Giuseppe Mazzini (Gènova, 1805-Pisa, 1872) va ser un polític i filòsof italià. Influenciat pel romanticisme, va esdevenir uns dels principals pensadors de la unificació italiana, així com un dels més destacats teòrics dels moviments europeus democràtics i republicans. Interessat des de molt jove per l’evolució política espanyola, ja que va mantenir contacte amb els revolucionaris liberals tant de l’exili com de l’interior del país, el 1829, a París, va escriure la seva obra De l’Espagne en 1829 considérée par rapport à la France, on exposava la seva visió, entre d’altres qüestions, sobre els fets del Trienni Liberal:

Giuseppe Mazzini.jpg

Giuseppe Mazzini

Al fin triunfa el genio protector de España, y la revolución de la isla de León viene a coronar de éxito merecido los esfuerzos de los verdaderos españoles. Esta revolución, efectuada en poco tiempo por el concurso del pueblo y de las tropas, sin la menor efusión de sangre, sin que se lance un insulto contra la persona real, quedará como monumento imperecedero de la virtud española y de la unanimidad que reinaba en los corazones en favor de la libertad. Entonces Fernando [VII] por del decreto de 7 de marzo de 1820 promulgó su adhesión a la Carta española [la Constitució de 1812]; entonces juró voluntaria y solemnemente mantenerla como ley del Estado porque, decía, en su decreto, se ha pronunciado la voluntad del pueblo.

Entonces el pueblo español ofreció el espectáculo de una gran familia, reunida a sus jefes por el amor y la confianza. Las potencias europeas conservaron sus embajadores en Madrid, y reconocieron así la legitimidad del nuevo gobierno. Todo parecía garantizar un largo futuro de felicidad y, sin embargo, el despotismo conspiraba en la sombra, se urdían tramas, y los miserables establecían en el seno de la capital la sede de sus cobardes maquinaciones. El pueblo español, a quien la mala fe de la administración pública y las traiciones del jefe del poder ejecutivo, daban el derecho de proveer a su seguridad por todos los medios posibles; el pueblo español, siempre grande, siempre magnánimo, ahogaba el grito de venganza que legitimaban los lamentos de tantas víctimas, y se limitaba a deshacer los complots por una actitud enérgica y marcial.

El pueblo español hacía más: defendía, con las armas en la mano, el Palacio Real, contra el furor del populacho indignado. Fueron los mismos hombres que Fernando envió a la muerte unos años después, los que le garantizaron de todo ultraje en la jornada del 7 de julio de 1822. ¡Jornada que será siempre memorable! En este día los españoles han justificado la reputación de lealtad, que les acompañó siempre a través de los siglos y que permitió a sus Reyes dormir sin guardia en el palacio hasta fines del siglo XVII.

Sobre este día reposa la completa justificación de la Revolución española, porque se vio entonces el espectáculo único de un pueblo armado para la defensa de los mismos que le traicionaban. Se vio a los simples ciudadanos acudir para asegurar la vida de quien les había sacrificado a su desmesurada ambición, aquel que más tarde les castigaría con la muerte. La virtud española brilló ese día sin mancha: mostró al mundo asombrado lo que puede la libertad, lo que puede la generosidad en un pueblo a quien la opresión no había dejado otro patrimonio que el furor. Ah, ¡Los que calumnian la Revolución de 1820 deben comenzar por borrar el recuerdo de esta jornada de los fastos de la historia de los corazones justos y virtuosos!

El Trienni Liberal: Ferran VII jura la Constitució de Cadis

dimarts, 29/11/2011

Com a conseqüència de la repressió contra els liberals i, especialment, per l’existència d’un important nucli liberal en el si de l’exèrcit espanyol, a més de la ineficàcia mostrada pels successius ministres de Ferran VII davant la crisi econòmica i d’Hisenda que patia el país, l’1 de gener de 1820 el coronel Rafael del Riego, cap de les forces que havien de sufocar les sublevacions americanes i constitucionalista convençut, es va aixecar a Cabezas de San Juan en un pronunciamiento contra Ferran VII i va recórrer Andalusia proclamant la Constitució de 1812.

La rebel·lió de les tropes va ser el resultat de la suma de factors provocats per la crisi del país i el fracàs de l’Estat absolutista, però el propi Riego pensava que la sublevació havia fracassat quan només li quedaven uns 50 homes desmoralitzats i cansats després del seu recorregut per Andalusia proclamant la Constitució i va dissoldre la partida. Sense que ell ho sabés, aquesta vegada el pronunciament havia tingut resposta i La Corunya, Múrcia, Saragossa, Tarragona, Pamplona, Barcelona i Cadis van anar sumant-se a la insurrecció. Finalment, a Madrid van esclatar una sèrie d’aldarulls als carrers que va precipitar l’èxit del pronunciament.

La passivitat de l’exèrcit, l’acció dels liberals a les principals ciutats espanyoles i la neutralitat dels pagesos van obligar Ferran VII a acceptar la Constitució el 10 de març. El triomf del pronunciamiento va suposar l’aplicació de la Constitució de Cadis, fet que va comportar la formació d’un nou govern que va proclamar una amnistia que va permetre el retorn dels liberals i la convocatòria de Corts. La constitució havia estat imposada al monarca en un exercici de sobirania nacional i el règim liberal s’havia imposat sense gaire violència, el que suposaria un model revolucionari per a la resta d’Europa.

Manifiesto Regio de Ferran VII (10 de març de 1820)

Fernando_VII_jura_la_constitucion.pngCuando vuestros heróicos esfuerzos lograron poner término al cautiverio en que me retuvo la mas inaudita perfidia, todo cuanto ví y escuché, apenas pisè el suelo patrio, se reunió para persuadirme que la Nacion deseaba ver resucitada su anterior forma de Gobierno; y esta persuasion me debiò decidir á conformarme con lo que parecia ser el voto casi general de un pueblo magnánimo que, triunfador del enemigo extrangero, temia los males aun mas horribles de la intestina discordia.

No se me ocultaba sin embargo que el progreso rápido de la civilizacion europea, la difusion universal de luces hasta entre las clases menos elevadas, la mas frecuente comunicacion entre los diferentes paises del globo, los asombrosos acaecimientos reservados á la generacion actual, habian suscitado ideas y deseos desconocidos á nuestros mayores, resultando nuevas é imperiosas necesidades; ni tampoco dejaba de conocer que era indispensable amoldar á tales elementos las instituciones políticas, á fin de obtener aquella conveniente armonía entre los hombres y las leyes, en que estriba la estabilidad y el reposo de las sociedades.

Pero mientras Yo meditaba maduramente con la solicitud propia de mi paternal corazon las variaciones de nuestro régimen fundamental, que parecian mas adaptables al caracter nacional y al estado presente de las diversas porciones de la Monarquía española, así como mas análogas á la organizacion de los pueblos ilustrados, me habeis hecho entender vuestro anhelo de que se restableciese aquella Constitucion que entre el estruendo de armas hostiles fue promulgada en Cádiz el año de 1812, al propio tiempo que con asombro del mundo combatiais por la libertad de la patria. He oido vuestros votos, y cual tierno Padre he condescendido á lo que mis hijos reputan conducente á su felicidad. He jurado esa Constitucion, por la cual suspirábais, y seré siempre su mas firme apoyo. Ya he tomado las medidas oportunas para la pronta convocacion de las Cortes. En ellas, reunido á vuestros Representantes, me gozaré de concurrir á la grande obra de la prosperidad nacional.

Españoles: vuestra gloria es la única que mi corazón ambiciona. Mi alma no apetece sino veros en torno de mi Trono unidos, pacíficos y dichosos. Confiad, pues, en vuestro Rey, que os habla con la efusion sincera que le inspiran las circunstancias en que os hallais, y el sentimiento íntimo de los altos deberes que le impuso la Providencia. Vuestra ventura desde hoy en adelante dependerá en gran parte de vosotros mismos. Guardaos de dejaros seducir por falaces apariencias de un bien ideal, que frecuentemente impiden alcanzar el bien efectivo. Evitad la exaltacion de pasiones, que suele transformar en enemigos á los que solo deben ser hermanos, acordes en afectos como lo son en religion, idioma y costumbres. Repeled las pérfidas insinuaciones, halagueñamente disfrazadas, de vuestros emulos. Marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional; y mostrando á la Europa un modelo de sabiduría, orden y perfecta moderacion en una crisis que en otras naciones ha sido acompañada de lágrimas y desgracias, hagamos admirar y reverenciar el nombre Español, al mismo tiempo que labramos para siglos nuestra felicidad y nuestra gloria.

L’abolició del feudalisme per les Corts de Cadis

dilluns, 21/11/2011

Els diputats de les Corts de Cadis van procedir a desmantellar el règim feudal mitjançant la supressió de les senyories jurisdiccionals, fent-ne distinció de les territorials, que van passar a ser propietat privada dels senyors. Aquest procés apuntava cap a un tipus de reforma agrària que, d’una banda, liquidava el règim senyorial, però que a la vegada transformava els antics senyors en els propietaris de la terra i no pas els pagesos que la treballaven. També es va decretar l’eliminació de les primogenitures i la desamortització de les terres comunals, tot amb l’objectiu de recaptar capitals per amortitzar deute públic.

cortescadizjuramento.jpg

Decret d’abolició de les senyories i les càrregues feudals (6 d’agost de 1811)

1º. Desde ahora quedan incorporados á la Nación todos los señoríos jurisdiccionales de qualquiera clase y condición que sean.

2º. Se procederá al nombramiento de todas las justicias y demás funcionarios públicos por el mismo orden y según se verifica en los pueblos de realengo […].

4º. Quedan abolidos los dictados de vasallo y vasallage, y las prestaciones así reales como personales, que deban su origen a título jurisdiccional, á excepción de las que procedan de contrato libre en uso del sagrado derecho a la propiedad.

5º. Los señoríos territoriales y solariegos quedan desde ahora en clase de los demás derechos de la propiedad particular, si no son de aquellos que por su naturaleza deban incorporarse á la Nación, ó de los en que no se hayan cumplido las condiciones con que se concedieron, lo que resultará de los títulos de adquisición.

6º. Por lo mismo los contratos, pactos, ó convenios que se hayan hecho en razón de los aprovechamientos, arriendos de terrenos, censos, ú otros de esta especie, celebrados entre los llamados señores y vasallos, se deberán considerar desde ahora como contratos de particular á particular.

7º. Quedan abolidos los privilegios llamados exclusivos, privativos y prohibitivos que tengan el mismo origen de señorío, como son los de caza, pesca, hornos, molinos, aprovechamientos de agua, montes y demás […].

11º. La Nación abonará el capital que resulte de los títulos de adquisición, ó lo reconocerá, otorgando la correspondiente escritura […].

14º. En adelante nadie podrá llamarse Señor de vasallos, exercer jurisdicción, nombrar jueces, ni usar de los privilegios y derechos comprehendidos en este decreto; y el que lo hiciese perderá el derecho al reintegro en los casos que quedan indicados.

La Constitució de 1812

dissabte, 19/11/2011

Amb la constitució de les Corts es va començar a edificar un nou projecte polític que lluitava contra el despotisme oposant-hi una societat basada en la llibertat i la igualtat davant de la llei. El camí cap a la constitució de Cadis suposaria la introducció del liberalisme com a limitació del poder del rei. Així, una comissió de les Corts va encarregar-se de preparar un projecte de Constitució, que es va promulgar, després d’una sèrie d’intensos debats entre absolutistes i liberals, el 19 de març de 1812, dia de Sant Josep, motiu pel qual la primera Constitució de la història d’Espanya va ser coneguda com “la Pepa”.

Constitución de Cádiz.jpg

El nou règim constitucional, tot i que s’inspirava evidentment en la Constitució francesa de 1791, no era una còpia exacta de la mateixa, com argumentaven els seus detractors des del conservadorisme. La Constitució de Cadis sí que mantenia el mateix concepte de Nació i de sobirania nacional que havien introduït els revolucionaris francesos, però a partir d’aquí hi ha moltes diferències.

Constitució de Cadis de  19 de març de 1812

De la Nación española:

Art. 1. La Nación española es la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios.

Art. 2. La Nación española es libre e independiente, y no puede ser patrimonio de ninguna familia ni persona.

Art. 3. La soberanía reside esencialmente en la Nación, y por lo mismo pertenece a ésta exclusivamente el derecho de establecer sus leyes fundamentales.

Art. 4. La Nación está obligada a conservar y proteger por leyes sabias y justas la libertad civil, la propiedad y los demás derechos legítimos de todos los individuos que la componen.

De la Religión:

Art. 12. La Religión de la Nación española es y será perpetuamente la Católica, Apostólica y Romana, la única verdadera. La Nación la protege por leyes savias y justas, y prohíbe el ejercicio de cualquier otra.

Del Gobierno:

Art. 13. El objeto del Gobierno es la felicidad de la Nación, puesto que el fin de toda sociedad política no es otro que el bienestar de los individuos que la componen.

Art. 14. El Gobierno de la Nación española es una Monarquía moderada hereditaria.

Art. 15. La potestad de hacer las leyes reside en las Cortes con el Rey.

Art. 16. La potestad de hacer ejecutar las leyes reside en el Rey.

Art. 17. La potestad de aplicar las leyes en las causas civiles y criminales reside en los tribunales establecidos por la ley.

Del modo de formarse las Cortes:

Art. 27. Las Cortes son la reunión de todos los diputados que representan la Nación […].

Del nombramiento de diputados de Cortes:

Art. 34. Para la elección de los diputados de Cortes se celebrarán juntas electorales de parroquia, de partido y de provincia.

De las juntas electorales de provincia:

Art. 92. Se requiere además, para ser elegido diputado de Cortes, tener una renta anual proporcionada, procedente de bienes propios.

De las facultades de las Cortes:

Art. 131. Las Facultades de las Cortes son:

1. Proponer y decretar las leyes, e interpretarlas y de rogarías en caso necesario.

2. Recibir el juramento al Rey, al Príncipe de Asturias y a la Regencia, como se previene en sus lugares.

8. Conceder o negar la admisión de tropas extranjeras en el reino.

13. Establecer anualmente las contribuciones e impuestos.

De la formación de las leyes y de la sanción real:

Art. 142. El Rey tiene la sanción de las leyes.

De la Administración de Justicia en lo Criminal:

Art. 303. No se usará nunca del tormento ni de los apremios.

Art. 306. No podrá ser allanada la casa de ningún español, sino en los casos que determine la ley para el buen orden y seguridad del Estado.

De la instrucción pública:

Art. 366. En todos los pueblos de la Monarquía se establecerán escuelas de primeras letras, en las que se enseñará a los niños a leer, escribir y contar, y el catecismo de la religión católica, que comprenderá también una breve exposición de las obligaciones civiles.

Art. 371. Todos los españoles tienen libertad de escribir, imprimir y publicar sus ideas políticas sin necesidad de licencia, revisión o aprobación alguna anterior a la publicación, bajo las restricciones y responsabilidad que establezcan las leyes.

D’aquesta manera, la Constitució de 1812, descartant la via revolucionària francesa, contenia una declaració de drets del ciutadà on es garantien la llibertat de pensament i d’opinió, la igualtat dels espanyols davant la llei, el dret de petició, la llibertat civil, el dret de propietat i el reconeixement de tots els drets legítims dels individus que composaven la nació espanyola. Aquesta nació era definida com la reunió del conjunt de tots els espanyols dels dos hemisferis, és a dir, els territoris peninsulars i les colònies americanes i no era patrimoni de cap família ni persona.

L’estructura de l’Estat definida per la Constitució corresponia a una monarquia limitada, moderada o constitucional basada en la divisió de poders i que deixava de banda la monarquia de dret diví. Així, s’estableix la divisió de poders legislatiu, executiu i judicial: el poder legislatiu resideix en les Corts, l’executiu en el rei no responsable i el judicial en els tribunals de justícia.

Constitucion 1812.Portada.jpgEl poder legislatiu era competència de les Corts unicamerals, que representaven la voluntat nacional i posseïen amplis poders com l’elaboració de les lleis, l’aprovació dels pressupostos, l’aprovació dels tractats internacionals, el comandament sobre l’exèrcit, etc. Els diputats de les Corts ocupaven el càrrec durant dos anys i eren inviolables en l’exercici de les seves funcions.

El poder executiu estava encapçalat pel monarca que era qui posseïa la direcció del govern, intervenia en l’elaboració de les lleis a través de la iniciativa i la sanció, i tenia la possibilitat d’aplicar un vet suspensiu a la iniciativa legislativa durant dos anys. Les decisions del monarca havien de ser referendades pels ministres, els quals estaven sotmesos a responsabilitat penal. El monarca, sota cap pretext, no podria evitar, suspendre o dissoldre les Corts.

L’administració de justícia era competència exclusiva dels tribunals, i s’hi establien els principis bàsics d’un Estat de dret: codis únics en matèria civil, criminal i comercial, inamovibilitat dels jutges, garanties dels processos, etc.

La Constitució de Cadis plantejava en els seus articles la reforma dels impostos i de la hisenda, la creació d’un exèrcit nacional (una força militar permanent de terra i mar per la defensa exterior de l’Estat i la conservació de l’ordre intern), el servei militar obligatori i la implantació d’un ensenyament primari públic i de caràcter obligatori (escoles de “primeras letras” per que els nens poguessin aprendre a escriure, llegir, matemàtiques bàsiques i el catecisme catòlic).

El territori de l’Estat espanyol es dividia en províncies, institucions d’inspiració francesa que portaran a la recreació de l’Estat, i per al govern interior de les quals es creaven les diputacions provincials, s’establia la formació d’ajuntaments amb càrrecs electius per al govern dels pobles i es creava la milícia nacional (composada per habitants de la pròpia província), en els àmbits local i provincial.

Finalment, el text constitucional recollia també el compromís existent entre els sectors de la burgesia liberal i els absolutistes amb l’afirmació de la confessionalitat catòlica de l’Estat. Va arribar a donar-se una veritable obsessió per remarcar la qüestió religiosa a la Constitució com a signe d’identitat del país. Així, com que l’Església exercia una funció social a l’Espanya de principis del segle XIX, heretada de l’època moderna, les Corts buscaran l’adequació de l’Església a la nova situació sense separar en cap cas Estat i Església. La religió catòlica apostòlica i romana serà l’única religió oficial de l’Estat i serà protegida. El control nacional de la religió en detriment de la llibertat confessional va considerar-se que podria ser un element alliberador i que jugaria un important paper a la cohesió nacional en el si d’una monarquia catòlica.

La història de la democràcia en 90 segons

dissabte, 18/06/2011

A continuació podeu observar el vídeo March of Democracy, un mapa creat per Maps of War que ens presenta en poc més de dos minuts la gènesi de la democràcia a través de 4.000 anys d’història. Com podem observar, els autors del vídeo consideren que la idea d’un govern dirigit per persones escollides d’entre la ciutadania va sorgir a Síria, concretament a la ciutat-estat d’Arvad en el 2000 a.C., posteriorment va desenvolupar-se a l’Índia (a Vaishali, cap el 600 a.C.) i finalment va arribar a Europa a través de la polis d’Atenes, a la Grècia clàssica, el 500 a.C. Després de passar per la romanització i el feudalisme, la idea moderna de democràcia, en la qual a més de posar el poder en mans de la ciutadania a través del parlamentarisme aquesta esdevé un element legitimador de la dominació i d’homogeneïtzació del pensament, arribaria a Europa després de la Revolució francesa. I encara avui estem en lluita per definir què és exactament la democràcia i com ha de perfeccionar-se per funcionar com una veritable representació de la voluntat popular de la ciutadania del segle XXI.


La Revolució Gloriosa de Setembre de 1868

dimecres, 12/01/2011

El setembre de 1868 tot estava preparat per que es posés en pràctica el compromís acordat en el Pacte d’Ostende, es tractava d’organitzar un pronunciament militar que portés a la convocatòria d’unes Corts constituents que liquidessin el sistema isabelí. Així, el dia 18, l’esquadra concentrada a la badia de Cadis sota el comandament del brigadier Juan Bautista Topete va iniciar el pronunciament contra el govern d’Isabel II.

cadiz la revolucion gloriosa.jpg

El general Prim, exiliat a Londres, i el general Serrano, desterrat a les Illes Canàries, van reunir-se amb els insurrectes per passar a encapçalar el moviment i publicar un manifest contrari a la reina, que acabava amb l’ambigua proclama de “¡Viva España con honra!”. El moviment va estendre’s arreu de la Península sense que ni el govern ni la corona fossin capaços de neutralitzar-lo. Quan les escasses tropes fidels a la monarquia van ser derrotades per Serrano a la Batalla d’Alcolea, el govern no va tenir cap altra sortida que la dimissió, i la reina Isabel II, que es trobava estiuejant a Sant Sebastià, va haver de sortir cap a l’exili francès el 29 de setembre.

A més del pronunciament militar, en la Revolució Alegoria_Revolucionaria_La_Gloriosa.jpgde Setembre hi van tenir un gran protagonisme les forces populars, en especial a les ciutats, dirigides per elements demòcrates i republicans. Així, a moltes ciutats la revolució va extendre’s mitjançant la formació de Juntes revolucionàries que van ser les encarregades d’organitzar la insurrecció i de fer les crides al poble. El recolzament popular va ser importantíssim perquè la revolució triomfés.

El guió era sempre el mateix: es formaven juntes revolucionàries que realitzaven reivindicacions extremistes que eren semblants arreu del territori espanyol: demandes de llibertat, sobirania, separació de l’Església i l’Estat, supressió de les quintes, sufragi universal, abolició d’impostos de consums, eleccions a corts constituents, llibertat de premsa i impremta, repartiment de la propietat i, en alguns casos, proclamació de la República. D’aquesta manera, paral·lelament a la revolució oficial, la Revolución Gloriosa, encapçalada per Prim i Serrano, van existir altres intents revolucionaris a càrrec de les juntes que s’havien format per tot el país i que van fracassar.

A Catalunya, el cop militar que va destronar Isabel II va suposar l’inici d’un procés revolucionari amb un accentuat caràcter antiborbònic i republicà. Així, a Barcelona, la Junta Revolucionària, que aviat es constituiria com a Junta de Catalunya, va esdevenir la nova autoritat política i va prendre una sèrie de mesures de desmantellament del sistema: nomenament de nous càrrecs (governador civil, ajuntament, diputació), formació de la Milícia per a controlar l’ordre públic, i l’inici de l’enderrocament de la Ciutadella, símbol del poder absolutista i centralista dels Borbons des del segle XVIII. La perspectiva d’aquesta Junta Revolucionària era formar, com el 1808, una Junta Central que comptés amb representats de les diferents juntes provincials i dirigís el procés de reforma política tenint en compte les demandes populars.

revolucion 1868.jpg

El radicalisme d’algunes de les propostes de les juntes revolucionàries, però, no podia ser compartit pels dirigents unionistes i progressistes que formaven part del pronunciament militar. Així, en els primers dies d’octubre, després de prendre Madrid, els insurrectes van proposar a la Junta revolucionària madrilenya, que ja estava sota el seu control, i sense consultar a les altres juntes provincials, el nomenament d’un govern provisional de caràcter centrista i que deixava fora els republicans i demòcrates.

El general Serrano va ser proclamat regent, i Prim, president d’un govern integrat exclusivament per progressistes i unionistes. Immediatament, el nou executiu va ordenar la dissolució de les Juntes i el desarmament de la Milícia Nacional, deixant ben clar que la revolució social no es trobava en l’agenda dels vencedors de la revolució. Aquests havien instrumentalitzat les demandes del poble per fer caure els Borbons i fer-se amb el poder, sense cap intenció de fer canvis més radicals. D’aquesta manera, el desenvolupament de la Revolució de Setembre seria el d’un simple moviment reformista que no buscava transformacions radicals sinó el canvi polític.

Espanya en el segle XIX: la societat

dimecres, 5/01/2011

La revolució liberal i el procés industrialitzador que va viure Espanya en el segle XIX van transformar profundament la societat ja que els estaments característics d’una societat de l’Antic Règim van deixar pas a l’articulació d’una societat de classes pròpia d’una societat capitalista. Tanmateix, la societat espanyola del vuit-cents presentaria uns trets diferencials força diferents segons el territori al qual ens referim.

En el conjunt d’Espanya, la preeminència del sector agrícola i el baix desenvolupament industrial van fer que la classe burgesa fos relativament feble, mentre que la noblesa conservava molta més influència que en altres països de l’Europa Occidental. A causa d’aquest fet, la societat espanyola va evolucionar molt més lentament que d’altres societats del seu entorn perquè la pervivència de la mentalitat i els costums aristocràtics van dificultar l’arrelament de les formes de vida burgeses, mentre que l’Església va continuar exercint una gran influència social.

Duques-Montpensier.jpg

A Catalunya, en canvi, el desenvolupament industrial i el creixement urbà, preferentment de Barcelona, van donar a la societat catalana uns trets diferencials. La noblesa va anar perdent de forma progressiva la seva preeminència econòmica i social, mentre que la puixant burgesia industrial creixia tant en el nombre dels seus integrants com en rellevància social. Ara bé, aquesta burgesia va ocupar un lloc molt secundari en l’organització de l’aparell estatal liberal espanyol, que, en bona part, va continuar en mans dels grans propietaris agrícoles. També va ser a Catalunya on es concentrava la part més important del proletariat espanyol, el que va suposar que les associacions obreres i l’obrerisme hi tinguessin la seva força més gran.

Les classes dirigents:

La noblesa terratinent, que havia perdut els drets senyorials, però havia conservat bona part de la propietat de la terra, va continuar tenint un paper rellevant en la societat espanyola del segle XIX. Tot i això, cap a finals de segle, algunes d’aquestes famílies aristocràtiques, incapaces d’incorporar-se a les noves activitats econòmiques pròpies del capitalisme com la indústria i el comerç, van acabar arruïnant-se i venent bona part del seu patrimoni.

La nova classe acabalada era l’alta burgesia, que compartia amb la noblesa l’hegemonia social. Aquesta, era propietària de les noves indústries, les grans companyies empresarials i els bancs. També s’havia convertit en terratinent perquè havia comprat bona part de les terres que s’havien posat a la venta després de les desamortitzacions. Així, a Catalunya, la burgesia comercial, classe hegemònica en el segle XVIII, va anar perdent terreny davant d’una nova classe industrial, organitzada mitjançant la “Comissió de Fàbriques”, amb uns interessos propis i que s’aniria enfortint i consolidant al llarg del segle.

Ramon Casas i Carbó. Interior al aire libre.jpg

La burgesia industrial catalana va anar adquirint, a poc a poc, una cohesió ideològica i va anar organitzant-se fins a constituir, el 1889, un sol organisme que l’agrupés: el Foment del Treball Nacional, organització que tindria molta importància en les darreries de segle i inicis del segle XX. L’objectiu d’aquesta burgesia era defensar de la competència estrangera els mercats que considerava que li corresponien. D’aquesta manera, va fer del proteccionisme la seva bandera enfront del lliurecanvisme, esdevenint sovint aquesta pugna un conflicte entre els seus interessos i els de les classes dirigents de Madrid.

Les classes populars:

El proletariat era escàs en el conjunt d’Espanya i es concentrava a les grans ciutats de les zones més industrialitzades del país (Catalunya, País Basc, Astúries, Madrid). Així, a Catalunya, la industrialització va generar l’aparició d’un nombrós proletariat a les ciutats a causa de les onades d’emigrants que hi arribaven procedents del medi rural. Les condicions de vida que tenien eren precàries perquè vivien en barris que no tenien infraestructures, però també ho eren les condicions en les quals treballaven. Això va facilitar, de forma progressiva i al llarg de tot el segle, la seva presa de consciència i la seva organització.

il_quarto_stato_volpedo.jpg

La pagesia constituïa la part majoritària de la població espanyola del segle XIX i les seves condicions de vida van ser força precàries. A molts llocs no tenien terres o aquestes eren insuficients per a mantenir una família, fet que va comportar l’aparició una gran massa de jornalers, un autèntic proletariat rural que treballava per uns salaris molt baixos. Això explica que les revoltes pageses es succeïssin durant tot el segle i que, amb l’objectiu de mantenir l’ordre en les zones rurals, el 1844 es creés el cos de la Guàrdia Civil.

Imagen1.jpg

A Catalunya, les condicions de vida dels pagesos eren molt més bones que a la resta de l’Estat ja que tenien contractes d’arrendament a llarg termini (masoveria, emfiteusi, rabassa morta). La prosperitat agrícola del segle XIX i els canvis en les formes de propietat de la terra (desamortitzacions i lleis desvinculatòries) van fer perdre terreny social a l’aristocràcia en favor de la burgesia comercial i també, en alguns casos, d’una pagesia que va passar a ser propietària de la terra que tenia en arrendament. Tanmateix, com a conseqüència d’aquest procés també es va reforçar la massa de jornalers en el camp català.

La descomposició del sistema isabelí (1856-1868)

divendres, 31/12/2010

El nou govern unionista liderat per Leopoldo O’Donnell va intentar assolir un equilibri polític combinant els elements fonamentals del projecte moderat amb algunes propostes progressistes, com la limitació dels poders de la corona i l’acceptació de la desamortització civil. Aquest govern va ser el més estable del regnat d’Isabel II (1858-1863), donant pas a un període de 5 anys de poder per a la Unió Liberal.

Leopoldo_O'Donnell.jpg

Leopoldo O'Donnell

L’executiu, un cop recuperada la Constitució de 1845, va intentar de revitalitzar el parlamentarisme, sempre, però, sota la tutela del govern, i d’exercir una política més tolerant amb l’oposició. D’aquesta manera, malgrat que les eleccions eren precuinades des del Ministeri de la Governació per tal d’assegurar la majoria parlamentària, també es fixava una minoria opositora al congrés per evitar una marginació política que derivés en pràctiques insurreccionals.

La burgesia catalana viurà aliada amb la Unió Liberal durant el govern llarg de O’Donnell sota el guiatge de Francesc Permanyer i amb la participació a la política espanyola de la mà de Duran i Bas i d’altres membres d’aquest conservadorisme que no s’havia adaptat als mètodes de govern del moderantisme. D’aquesta manera, els fabricants catalans van trencar la seva tradicional aliança amb els liberals per apropar-se a la Unió Liberal, però no aconseguirien massa beneficis. El govern O’Donnell era massa tímid per emprendre les reformes necessàries i no estava decidit a practicar la descentralització. Així, es produirà un desencant progressiu iniciat amb la lluita contra les lleis centralitzadores aprovades entre 1861 i 1863 al que s’afegiria la batalla per la qüestió aranzelària entre 1859 i 1863.

D’aquesta manera, va aconseguir-se una etapa de relativa estabilitat interior on només van produir-se alguns tímids aldarulls republicans i de descontentament social. Però si la Unió Liberal va poder mantenir-se en el poder d’una manera més o menys estable en aquest període va ser gràcies a la prosperitat econòmica que va viure el país gràcies al desenvolupament de la indústria siderúrgica i a la febre especuladora de les accions ferroviàries a la borsa.

O’Donnell va intentar cohesionar el país i mantenir-lo al marge dels esdeveniments de la política interna. Per això, va buscar emocions patriòtiques amb aventures exteriors que, a més de cercar la recuperació del prestigi internacional espanyol, entretinguessin als caps militars perillosos. D’aquesta manera, es van dur a terme tres campanyes de caràcter internacional a Indoxina (1858-1863), Mèxic (1862) i el Marroc (1859-1860), que van suposar un exemple d’intervencions militar sense cap guany possible.

Ramon_Maria_Narvaez.jpg

Ramón María Narváez

Tot i aquestes campanyes militars de distracció, el 1863 es va fer evident la descomposició interna de la coalició de govern. De l’estabilitat anterior es passaria a una ràpida successió de governs inestables perquè ni la repressió ni les emocions patriòtiques no van servir per tapar permanentment els problemes que patia el país. A més, l’unionisme va ser incapaç de plantar cara a l’oposició moderada i a la mateixa corona que va forçar la dimissió d’O’Donnell per lliurar el poder als moderats novament. La caiguda de O’Donnell va donar pas a un període que es redueix a una distribució de personatges que no arribaven al poder pel pes de les seves formacions polítiques, sinó per la designació de la reina. Així, entre 500 famílies es configurava l’oligarquia del poder polític i econòmic del país.

El període 1863-1868 va comportar el retorn de Narváez al poder i la reposició dels vells principis del moderantisme. Malgrat tot, les baralles internes, les conspiracions constants, la successió de pactes i d’intents de pronunciament van fer evident la manca de suports socials i la feblesa dels governs. El Partit Moderat es trobava totalment desgastat, els seus líders tradicionals no s’havien renovat, el seu programa no presentava cap idea nova i el seu govern aviat es trobaria desprestigiat per la mala gestió, el centralisme inoperant, els negocis foscos i els escàndols de palau.

El moderantisme va imposar novament la forma autoritària de govern, al marge de les corts i de tots els grups polítics, i va exercir una forta repressió sobre els seus opositors. La constitució no es portava a la pràctica i la representació popular pràcticament no existia. Davant d’aquesta situació, els progressistes van acusar la corona d’obstaculitzar el normal funcionament de les institucions i de promoure formes de govern dictatorials, a la vegada que es retiraven de la vida política per passar novament a l’insurreccionalisme, ara acompanyats pels demòcrates i els republicans que veien com la seva popularitat entre les classes populars anava augmentant.

Luis_Gonzalez_Bravo.jpg

Luis González Bravo

El 1865, van tenir lloc uns greus incidents a la Universitat de Madrid, l’anomenada Nit de San Daniel, a partir de l’aparició d’un article d’Emilio Castelar, professor d’ideologia republicana, on ironitzava sobre la venda de béns per part de la corona per part de la reina. En resposta a l’article, el govern va destituir Castelar de la seva càtedra donant lloc a la protesta dels estudiants a la Puerta del Sol corejant el crit de “Prim Llibertat!”. La repressió portada a terme per la Guàrdia Civil (nou estudiants morts i més de cent ferits) va comportar l’increment de la impopularitat de Narváez i els governs moderats.

El 1866 va produir-se un altre intent de pronunciament per part dels sergents de la Caserna de San Gil, que va comptar amb l’adhesió de progressistes i demòcrates, i va derivar en un aixecament popular a Madrid al crit de “¡Abajo los Borbones!”. La insurrecció va acabar amb 66 afusellaments i més de mil empresonats.

La situació del govern, en clara descomposició, encara s’agreujaria més arran de la crisi de subsistències que va iniciar-se el 1866 i que va comportar l’augment dels preus i el descontentament popular. A això es sumaria l’esclat d’una profunda crisi econòmica i financera que acabaria de sacsejar el país. A partir d’aquest moment, amplis sectors de la societat espanyola van coincidir en la necessitat de promoure un pronunciament que capgirés la situació. El malestar social generat per la crisi econòmica i l’hostilitat política creixent al voltant de la camarilla moderada que envoltava la reina van conduir a la conspiració culminada amb la signatura del Pacte d’Ostende i la Revolució Gloriosa de setembre de 1868.

El Bienni Progressista (1854-1856)

divendres, 31/12/2010

Amb el triomf del pronunciament de Vicálvaro, la presidència va recaure novament en el general Espartero, que reapareixia així en la vida política espanyola, mentre que O’Donnell va ser nomenat Ministre de la Guerra. La notícia de l’extensió de la revolució i la presència d’Espartero al capdavant del govern van propiciar la joia als carrers de Barcelona, però les esperances aviat es convertirien en decepció pel fet que el Principat seguís en mans de militars com Zapatero que era responsable de l’afusellament de partides carlines, de la deportació d’Abdó Terradas o la sentència a garrot vil d’un cadàver.

espartero_bienio.jpgLa Constitució de 1845 va ser derogada a favor de la Constitució progressista de 1837 i van convocar-se unes eleccions que, en presentar un cens electoral més ample, va permetre una majoria progressista i l’entrada al parlament, per primera vegada, d’alguns diputats demòcrates. El nou govern va restaurar els principis del progressisme, va reimplantar la Milícia Nacional, la llei municipal que permetia l’elecció directa dels alcaldes i va elaborar una nova Constitució (1856) que introduïa importants novetats, però no arribaria a ser promulgada.

L’actuació de més transcendència per al futur del país, però, va ser l’ambiciós pla de reformes econòmiques, que buscava defensar els interessos de la burgesia urbana i de les classes mitjanes, amb l’objectiu de continuar amb el desmantellament de l’Antic Règim i impulsar el desenvolupament econòmic i la industrialització del país. Així, les línies d’actuació més importants del govern del Bienni Progressista van ser la represa de la desamortització i la Llei de Ferrocarrils. Tot plegat, però, tindria poca transcendència directa a Catalunya.

La nova llei desamortitzadora (1855) a càrrec del ministre Madoz, va seguir amb la tasca iniciada per Mendizábal. Ara, a més de les desamortitzacions de les terres eclesiàstiques, també van veure’s afectades les terres de l’Estat, dels ordres militars, de les institucions benèfiques i, sobretot, els béns de propis dels ajuntaments. La desamortització general de Madoz va ser un cop mortal per a les economies de camperoles subsistència que van veure com eren arrabassats bona part dels béns comunals que s’havien salvat de l’apropiació privada.

La_desamortizacion_de_Madoz.jpg

Una bona part dels recursos econòmics aconseguits per la via de la desamortització van ser invertits en la construcció de la xarxa ferroviària, considerada pel govern com una peça cabdal per fomentar els intercanvis i el creixement industrial. Així, la construcció d’una ineficaç, però important, xarxa ferroviària a Espanya va iniciar-se el 1855 amb la Llei general de Ferrocarrils, que regulava la construcció i oferia importants incentius a les empreses que hi intervinguessin. Així, va passar-se a la creació de companyies privades gràcies a les subvencions estatals que van permetre l’entrada al país de capital estranger i la importació de material sense costos duaners. Aquesta mesura va comportar beneficis, en especial, als capitals estrangers que van concórrer de forma abundant cap al mercat ferroviari espanyol.

Leopoldo_O'Donnell.jpg

Leopoldo O'Donnell

La preocupació de les corts progressistes per fomentar el desenvolupament econòmic d’Espanya es va reflectir també en una legislació per afavorir la reforestació, la posada en marxa del sistema de telègrafs, l’ampliació de la xarxa de carreteres, el desenvolupament de la mineria, i en el foment del creixement de les societats per accions i de la banca. D’aquesta manera, la Llei Bancària de 1856 va suposar un dels esforços més notables per mobilitzar el diner dels propietaris anònims i dispersos pel territori espanyol a la vegada que es facilitava l’entrada de capital estranger.

Aquest impuls progressista del Bienni buscava consolidar a Espanya el model econòmic que triomfava a Europa i, gràcies al nou marc legal, va donar pas a una etapa d’expansió econòmica que es va estendre fins a mitjans dels anys seixanta del segle XIX. En canvi, a llarg termini, la destrucció de recursos naturals per desforestació i la reducció dels pasturatges a terres de cultiu van poder ser les causes dels posteriors desequilibris de l’economia agrària espanyola. Possiblement per aquest motiu, els camperols, forçats a entrar en la via de la producció destinada al comerç, van convertir-se en ineficaços productors de vins i cereals.

Les mesures reformistes del Bienni, però, no van ser suficients per a resoldre la crisi de subsistències que havia mobilitzat el poble en les revoltes de 1854 generant un clima de greu conflictivitat social. El malestar social va conduir a un aixecament camperol en terres castellanes i a l’extensió dels motins populars a moltes ciutats del país, amb assalts i crema de finques i fàbriques.

ludismo.jpgA Catalunya, la situació de crisi econòmica (increment dels preus, males collites, etc.) combinada amb una epidèmia de febre groga va produir l’esclat de vagues obreres a Barcelona  l’any 1855. El capítol essencial d’aquest conflicte el trobem en l’actuació del moviment obrer durant el conflicte de les selfactines durant el qual van incendiar-se fàbriques de filar i van produir-se vagues ludistes contra la introducció de les màquines. Els treballadors demanaven la reducció dels impostos de consums, l’abolició de les quintes, l’increment dels salaris i la reducció de la jornada laboral. Els problemes van agreujar-se amb l’arribada del còlera i la reaparició de les partides carlines. En conseqüència, Catalunya va tornar a trobar-se sota l’estat d’excepció i des de l’estiu de 1855 es prohibirien les associacions obreres. La resposta treballadora va ser la vaga general de juliol, un dels episodis més notables del moviment obrer català com a mostra de l’elevat grau d’organització i de consciència de classe assolit. El moviment va ser durament reprimit per Zapatero.

Espartero.jpg

Baldomero Espartero

Per a resoldre la conflictivitat social, el govern va presentar una Llei de Treball que introduïa algunes millores i permetia les associacions d’obrers, però la situació ja havia desembocat en una crisi molt greu. La creixent conflictivitat social, amb l’aparició del moviment obrer català en l’escena política, va retreure i atemorir les classes conservadores, decidides a aplicar una solució d’ordre al conflicte.

Finalment, a nivell polític els progressistes van fracassar per les discrepàncies existents dins de la pròpia coalició governamental entre els elements del progressisme més moderat, que acabaria integrant-se en la Unió Liberal, i els més radicals, que s’aproparien al Partit Demòcrata. Quan els diversos motins de subsistència van provocar la dimissió d’Espartero, la reina va confiar el govern a O’Donnell que va ser l’encarregat de reprimir les protestes. Un nou cop insurreccional, el 1856, va donar pas a una nova etapa moderada. Així, el govern del general O’Donell va canviar del signe progressista cap a un model més conservador, fent caure el govern que ell mateix havia instaurat dos anys abans.