Entrades amb l'etiqueta ‘Franquisme’

El mite del setge de l’Alcázar de Toledo

dilluns, 1/08/2011

El Setge a l’Alcázar de Toledo va ser una batalla dels inicis de la Guerra civil espanyola plena de simbolisme i elements propagandístics per part d’ambdós bàndols, en la qual els milicians del Front Popular i els colpistes van lluitar pel control de l’edifici, on hi havia l’acadèmia d’Infanteria. Les forces republicanes, compostes per uns 8.000 milicians de la FAI, la CNT i la UGT comptaven amb algunes peces d’artilleria, uns pocs blindats i tanquetes, a més de la presència de l’aviació que hi va fer missions de reconeixement i va bombardejar l’edifici trenta-cinc vegades. De l’altra banda, els defensors de l’Alcàsser, encapçalats pel general Moscardó, eren 800 guàrdies civils, 318 cadets i un centenar de soldats de l’Acadèmia, juntament amb 110 civils, armats amb fusells, unes metralladores velles i algunes granades.

Alcazar_of_Toledo.jpg

El 27 d’agost el diari ABC de Madrid (edició republicana) publicava la següent crònica, inscrita en la batalla de la propaganda, que anunciava una propera derrota dels assetjats:

En las primeras horas de la mañana de hoy nos hemos trasladado a Toledo con el objeto de apreciar la situación en que se encuentra esa capital después de que los fascistas fueran reducidos y sitiados en el Alcázar de la que fue imperial ciudad […]. Hemos podido contemplar que el Alcázar de Toledo ha sido seriamente castigado por la artillería leal. La techumbre está totalmente derruida y la fachada norte reducida a escombros. Tales han sido los efectos de la artillería republicana en lo que es el último reducto de los fascistas. Estos sólo hacen acto de presencia en muy contadas ocasiones, disparando sus pistolas. El Alcázar está totalmente rodeado por las fuerzas leales a la República, quienes hostilizan los escasos enemigos que hacen acto de presencia.

Tot i això, el setge republicà fracassaria i es acabaria convertint-se en un mite de l’Espanya franquista. I és que l’exèrcit de Franco, desviant-se del seu objectiu principal que era Madrid, posaria fi al setge i es faria amb el control de la ciutat. L’ABC de Sevilla del 29 de setembre (edició nacional) ho narrava així:

Nuestros soldados durmieron el sábado [26] a la vista de Toledo. A las cuatro y media de la mañana, los rojos, ante la seguridad de nuestro éxito, ordenaron una nueva voladura del Alcázar colocando los mineros asturianos una enorme carga de dinamita que produjo una horrorosa explosión con grandes derrumbamientos. Pasados los primeros momentos intentaron asaltar la fortaleza, impidiéndoselo el fuego de ametralladoras que hacían los heroicos sitiados. A las nueve de la mañana hacían conjunción las columnas de Mizzián y Barrón sobre el cruce de la carretera de Madrid-Ávila dos quilómetros antes de la puerta de Bisagra […].

Abandonados los atrincheramientos que defendían la carretera y perdidas las posiciones de Vega, el enemigo concentró sus esfuerzos en evitar el paso por la Puerta de Bisagra […]. A las once de la mañana llegamos nosotros a Toledo donde se apreciaban a simple vista los enormes destrozos del Alcázar. Las torres estaban abatidas y en el último piso, hundido, se elevaba una nube de humo. En otros lugares de Toledo advertimos un fuego intensísimo de ametralladoras. La ocupación prosigue lenta conquistándose palmo a palmo […].

Después de durísimos combates en Mirdero, franqueóse el paso hacia Zocodover penetrando por Bisagra, magnífico puente y puerta. Los rojos intentaron antes de marcharse la voladura de todos los edificios principales, quedando muchos de ellos reducidos a escombros. Por la tarde se hizo contacto con el Alcázar recibiendo refuerzos los sitiados bajo un fuego infernal de fusilería enemiga, desde los escombros de las casas cercanas convertidas en atrincheramientos, quedando la ciudad tomada ya de noche.


Más de seis mil granadas rompedoras han caído en furiosa tempestad sobre la alta fortaleza imperial de España. La furia marxista concentróse sobre el baluarte espiritual de la raza. Conocían que más aún que el valor militar importaba en Toledo el valor que como símbolo tenía la posesión del Alcázar, donde Carlos V duerme, con el furor encadenado a sus pies […]. Desde anoche sabe Madrid que la guerra la hemos ganado al reconquistar Toledo y que hay un designio providencial […].  Aquí no podemos decir han perecido las ruinas; aquí más afortunadas que las murallas de Troya, no han perecido. Viven y desde estos escombros humeantes que el mundo mira, España tiende su mirada a Europa, desde una atalaya de dolor no abatida.

Carlos Sentís, un homenatge de dubtós mereixement

dimarts, 19/07/2011

El periodista Carlos Sentís ha mort avui, a l’edat de 99 anys. Personatge controvertit, va ser acusar de ser espia de Franco, càrrec que ell sempre va negar. Tot i així, va quedar acreditada la seva vinculació amb la Lliga, que el va deixar en una posició vulnerable quan va començar la Guerra Civil i es va exiliar a Itàlia i França. Va treballar als serveis d’informació de Cambó, que servien informació al bàndol franquista. El 1937 va tornar a Espanya i es va unir a l’exèrcit nacional. En la seva faceta política, durant la Transició va encapçalar la candidatura de la UCD per Barcelona i va ser elegit diputat al Congrés el 1977, càrrec que va repetir el 1979. Igualment, va ser un dels encarregats de gestionar el retorn del president de la Generalitat Josep Tarradellas i d’acompanyar-lo des de París a les primeres entrevistes amb el president del Govern Adolfo Suárez i el rei Joan Carles.

A la premsa digital s’ha lloat la introducció a Catalunya de les tècniques del reportatge modern a través de la seva sèrie de reportatges sobre les condicions en què viatjaven els immigrants murcians que acudien al país en autobusos batejats càusticament com a transmiserians. Llàstima que s’ha oblidat el racisme i el classisme cap al proletariat murcià i almerienc que es podia llegir en aquests articles:

Són molt pocs els habitants de la regió esmentada [murcianoalmerienca] que van a servir; la majoria perquè són tracomatosos des dels primers dies de la seva vida; d’altres perquè se l’encomanen expressament per estalviar-se el servei militar […] [La solució] consistiria en obligar a tots els tracomatosos, per a obtenir treball o per a conservar-lo, a exhibir un carnet en el qual els dispensaris enganxarien segells acreditatius del dia en què foren assistits. No posseir el carnet, o no tenir-lo en regla, equivaldria a no voler-se sotmetre a tractament, i, per tant a ésser bandejat de tot arreu. Però aquest procediment no evita el pretracomatós. Potser caldria proveir de carnet a tots els passatgers dels transmiserians a llur arribada a Barcelona.

SENTÍS, Carles. Viatge en Transmiserià. Crònica viscuda de la primera gran emigració a Catalunya. Ed. La Campana. Barcelona, 1994 [1932] (pàgs. 88 i 93).

Igualment, s’ha oblidat que va ser un franquista declarat com queda patent en aquesta crònica sobre la retirada dels republicans direcció a l’exili francès publicada a La Vanguardia Española el 17 de febrer de 1939 sota el títol “¿«FINÍS CATALONIAE»? El «fin» de una película de «gangsters», simplemente” en la qual assegurava que Franco arribava per alliberar la Catalunya eterna de la màfia republicana:

Entre la neblina que el sol de esto, domingo de lebrero deshilvana, se ha abierto el eco del último cañonazo sobre la tierra catalana.

Ante la serenidad inmutable de un Canigó enteramente blanco y un Cabo de Creus extendido perezosamente sobre un mar espumoso, han cesado las últimas escenas guerreras que ha presenciado este Pirineo tan conocedor de Ejércitos y de batallas.

Esta vez el Pirineo se ha limitado a funciones de Portero Mayor. Quizá el pobre viejo está ya tan cansado de presenciar luchas, que ha preferido contemplar un mero desfile. Una sencilla distracción o pasatiempo para el que ha visto pasar todo el Ejército de Aníbal.

Sí; porque por los mismos sitios y pisando las mismas piedras ha pasado el ejército rojo con sus grandes camiones e incluso con sus tanques, que son la modalidad moderna de los elefantes que componían las fuerzas de asalto de los cartagineses.

Pero, que el lector me perdone, aquí acabo con las comparaciones. No queda ya otra. El paso de los dos Ejércitos es, de tan distinto, opuesto. Unos iban, los otros corrían. Los primeros atacaban, los segundos escapaban.

El paso del ejército rojo se puede explicar o comentar de muchas maneras. De todas, menos en forma de cantar de gesta. Verdaguer no podía jamás prever que un día tendría lugar ésta parodia del «Paso de los Pirineos» que él cantó. ¿Recordáis los versos de epopeya?

I avall, onades d’homes a onades succeeixen,
Ones de ferro a onades d’acer sense parar,
Com mai encara en surten al cim, i ja cobreixen
El pla, les del Massana seguint cap a. la mar,
Mostrant al sol s’escata d’argent que lluenteja,
Apar serpent enorme que corre i anguileja
Des de Banyuls a Salces, de Salces fins Osseja,
Podent dues vegades el Rosselló faixar.

¡Dios mío! ¡Dios, mío! ¡Y qué monótona es la Historia! Exacto, matemáticamente exacto, se podría hoy así describir esta serpiente de material y hombres que por Port-Bou y El Peritas sale precisamente para Banyuls y Osseja, respectivamente. Dice Verdaguer que aquellas huestes podían fajar en doble vuelta al- Rosellón. Esta nueva columna de hombres, de hierro y de acero —«oleadas de hombres a oleadas suceden; olas de hierro a oleadas de acero sin parar»— se extendía días pasados de Gerona a la frontera. Más de una compañía, — concretamente el 32 batallón de Infantería— creyendo que por todas partes cuecen habas (lentejas en este caso), se negaba a desarmar y algunos puros pistoleros de las fuerzas del «Gouvernement» ya se habían escondido en los ejes de los vagones de la estación de Perpiñán, con sus bolsillos repletos de bombas de mano y sus pistolas-ametralladoras bajo el brazo… ¡Pobrecillos!… Del primer puñetazo les han cerrado la boca del estómago… ¡Infelices! Ellos desconocen el francés o, algunos, ni leer el periódico saben para enterarse que ya hoy en Francia son también los marxistas, «los marxistas presuntuosos», traducido literalmente de un periódico de izquierdas.

Los rojos, al volar tos puentes, nos han causado un perjuicio real y tremendo. Real y tremendo a mí y a mi amigo, este audaz operador de la Cinematografía Nacional que parece arrancado de un film americano. Pero a las Divisiones Navarras o Marroquíes, al Ejército en general, estas voladuras han sido tan ridículas como echar gravilla para impedir el paso de una apisonadora.

Pero los últimos puentes no estaban volados ya; les hubiesen cortado la propia retirada, como ya ocurrió a muchos grandes camiones de la D.C.A., que se han quedado a dos kilómetros de la frontera, inmóviles como rollizas perdices sorprendidas por el perro.

Yo no sé si Aníbal por aquellos caminos, que hoy cubre el asfalto do la carretera, dejaba muchos huesos de elefantes. Ignoro qué dejaba en pos de sí el coloso de las anchas espaldas. Pero en cambio he visto lo que ha dejado tras su huella este otro «coloso» de Negrín. Sencillamente ha dejado la mayor cantidad de restos de automóvil que se puede ver hoy en Europa —los cementerios de Automóviles de Detroit ya sabemos que son insuperables.

¡Cómo se ha parecido esta Revolución (en Cataluña) a una inmensa película de «gangsters»! ¡Qué copia tan siniestra de esta producción «standard», con la cual la judía Hollywood invade el mundo!… Todos recordamos que las primeras manifestaciones de la revolución en Barcelona fueron los grandes coches aristados de «Parabellums» y «Hammerless» derrapando por el asfalto de la calle Balines con los neumáticos chirriantes y enloquecidos.

Y, ahora, las últimas manifestaciones: coches quemados, como cerillas, en el Fluviá; coches aplastados en Figueras y coches despeñados por la carretera de P0rt de la Selva, como el final espectacular de una película de George Raft. Desde el fondo de los barrancos de la Costa Brava los coches muestran sus ejes y sus diferenciales, panza arriba en la última instantánea de su desplome que contemplaban, allá arriba, grupos huidizos de aficionados al espectáculo del celuloide. Les faltaba este detalle americano para completar dos años de esta vida de película de «gangsters»; grandes trajes, pistolas en el bolsillo interior de la americana, negocios de exportación y chantaje, borracheras colectivas y desorden integral.

No puedo resistirme de escribir ocho líneas de paréntesis: si el lector quiere vivir media hora de película del más puro sabor Metro Goldwin Mayer no tiene más que trasladarse a la Cheka instalada en casa de los Conde de San Gervasio: mezcla brutal de lujo y desorden; cigarrillos de marca U. E. of A.; revistas y periódicos americanos: el. «New York Worker», el «Nash»; discos de Benie Cárter, botellas vacías y material de tocador femenino.

Pero hacia las crestas —que uno tuvo que subir a pie por los puentes volados de la carretera— que costienen y basan el Cabo de Creus, las huellas no son tan americanas ni modernas. Aquí y allí, desperdigados por el monte, quedan los restos de cabras y carneros que sacrificó el Ejército rojo al dios de la derrota antes de saltar ágilmente la línea fronteriza. El sol saca destellos relucientes del tejido triposo del ganado ya devorado; los cuervos y los buitres desde muchos centenares de metros se lanzan veloces… No tienen, a Dios gracias, otra comida. Estos parajes de poesía, estas mágicas tierras del Ampurdán se han ahorrado, por esta vez, la visión de cadáveres humanos.

Contando con la rapidez de sus ocho cilindros, ha habido «ministros y ministrables» rojos que han llegado a distancias irrisorias. El día de la entrada en Barcelona comimos el arroz preparado para Juan Comorera, y según me contó un periodista francés en la frontera, Negrín pasó a las 3,45 —junto con su escolta de siete coches do poderosa marca americana—, eso es, a muy poco de llegar el propio General Solchaga. Azaña, por el contrario, pasó el primero y no se quedó en Perpiñán. Los periódicos franceses que nos entrega nuestro amigo, nos lo muestran en los alrededores de Chamonix, en casa de un compañero de su cuñado Rivas Cherif, la mujer del cual declara, a los periodistas: «¡Ah!, Si se hubiese escuchado a Azaña… Pero no se le escuchó y quisieron resistir…»

Ya empiezan, pues, las peleas y el descargo del muerto. La desgracia no los hará más dignos.

El propio periodista francés me da el último ejemplar del «Candide», semanario amigo de la España Nacional. En su primera página se lee: «LOS ÚLTIMOS DÍAS DE CATALUÑA.» «Finis Cataloniae».

Pero, ¡por Dios!… Estos periodistas franceses no curarán nunca. Tras lo pintoresco, tras el afán de dramatizarlo todo, caen en el folletín más falso. Señores, un poco de reflexión: Bueno, sí: «Los últimos días de Cataluña»… la de Durruti… «Las últimas horas de Cataluña»… la de Companys… la de Negrín… ¡Perfecto! Pero Cataluña es algo más y algo más eterno que eso.

Eso no ha sido más que «The End», el cartelito de «Fin» de esta gigantesca ampliación de «Scarface» o de «El Imperio del Crimen».

Aquella Cataluña acabó; pero la Cataluña real, que diría, vuestro y nuestro caro Charles Maurras, hoy, precisamente, empieza a amanecer.

En definitiva, avui ha mort el que, sense cap dubte va ser, un dels millors periodistes de la Catalunya dels anys trenta. Però que la memòria de l’oblit nascuda a la Transició no ens enganyi. Avui ha mort un home que va expressar opinions racistes vers la immigració peninsular en els anys trenta, i un franquista declarat i convençut des de la Guerra Civil.

Barcelona, el laboratori de proves de la Segona Guerra Mundial

dimarts, 12/07/2011

La utilització de l’aviació per atacar la rereguarda de forma intensa i continuada va ser un element totalment nou que per primer cop en la història va practicar-se durant la Guerra Civil espanyola. L’evolució de la capacitat tècnica dels exèrcits va fer possible que la potència de foc i destrucció de l’agressió provinent des de l’aire esborrés definitivament, pel que fa a Catalunya, el vell concepte de rereguarda. Fins a la Primera Guerra Mundial la llunyania del front de guerra havia estat sempre un element bàsic de la seguretat de la població que romania en la rereguarda. Però aquest concepte va desaparèixer definitivament a partir de la Guerra Civil. Des d’aquest moment, qualsevol zona geogràfica podia ser abastada per la guerra.

Això va suposar un canvi estratègic de primer ordre per als exèrcits. L’experimentació, la comprovació i l’anàlisi de la resposta de la població civil, la població no militaritzada, van ser seguides amb especial atenció, en especial per les potències europees, que preveien que possiblement aviat haurien de passar per una situació similar com a conseqüència de l’expansionisme nazi-feixista dels anys trenta.

Si en els inicis de la Guerra Civil l’aviació amb la qual comptaven els exèrcits espanyols era certament antiquada i totalment obsoleta, aquesta situació aviat canviaria radicalment com a conseqüència de l’entrada en el conflicte de les potències estrangeres, fonamentalment l’Alemanya nazi, la Itàlia feixista i la Unió Soviètica. Aquests països van enviar a la Guerra d’Espanya els millors bombarders amb els que comptaven en aquells moments: els italians Savoia S-81 i S-79, els Dornier i els Heinkell 11 alemanys, i els Katiuska russos. Això convertia la Guerra Civil en un camp de proves i experimentació que a la Segona Guerra Mundial es demostraria, desgraciadament, força útil pels futurs països combatents.

Zentralbild"Legion Condor" in SpanienFaschistische deutsche Interventionstruppen unterstützen den Francoputsch 1936 - 1939 gegen die demokratische Republik Spanien.UBz.: Auf dem Flugplatz Levida. Beim Einhängen der Bomben.C 0214/07/13 N

A Catalunya la majoria dels bombardejos van ser efectuats des de l’aire per l’aviació italiana amb base a l’illa de Mallorca, circumstància que posava de manifest la importància transcendental i l’error que va suposar la no-ocupació de les Illes Balears per part de la República quan, malgrat els molts errors d’organització, des de Catalunya ja s’havia iniciat l’operació militar.

Si els bombardejos soferts en els primers anys de guerra, fins el 1938, van ser colpidors per a la rereguarda catalana, molt més ho serien a partir dels dies 16, 17 i 18 de març de 1938. Aleshores, l’augment en la intensitat i l’eficàcia va superar tota l’experiència viscuda fins aquell moment per demostrar una força terrorífica. Els projectils varen afectar de forma indiscriminada els barris més cèntrics de la ciutat, deixant un balanç de prop d’un miler de víctimes mortals, la destrucció total de 48 edificis, la destrucció parcial d’uns 75 edificis més i, el que era més important, el pànic estès entre tota la població. En el total de la guerra, Barcelona va ser bombardejada fins a 384 vegades, fet que va obligar a la construcció de més de 1.000 refugis subterranis.

Vista aèria de Barcelona, 17 de març de 1938.png

bombardeigs barcelona 1937.jpg

Fent referència a aquests fets, Stohrer, l’ambaixador nazi a Salamanca comentava: “He sabido que los ataques aéreos sobre Barcelona han sido literalmente terribles […]. No hay ningún indicio de que se hayan querido tocar objetivos militares”. D’altra banda, Bowers, l’ambaixador dels Estats Units, escrivia: “Nada en semejante aterradora escala, implicando a la raza blanca, se había conocido hasta entonces. Las bombas no perseguían ningún objetivo militar”. És a dir, els bombardejos no tenien cap finalitat militar estratègica, simplement buscaven desmoralitzar la població mitjançant el terror.

Una prova definitiva del que van suposar els bombardejos de març de 1938 a Barcelona, la primera gran ciutat que era objecte d’un atac aeri a gran escala en la història, per a l’imaginari europeu de l’època la trobem en les paraules de Winston Churchill, que durant la decisiva Batalla d’Anglaterra de 1940, l’atac aeri nazi sobre Londres durant la Segona Guerra Mundial, va posar el poble català com a exemple per afrontar l’agressió nazi: “No vull subvalorar la severitat del càstig que cau damunt nostre, però confio que els nostres conciutadans seran capaços de resistir com va fer-ho el valent poble de Barcelona”.

I és que d’altres bombardejos produïts durant la Guerra Civil, i que igualment van impactar profundament l’opinió pública internacional, com el cas de Gernika, havien estat realitzats com una operació aïllada. En canvi, l’atac a Barcelona va inscriure’s en el context militar del conflicte. I és que la ciutat va ser objectiu militar i civil durant els tres anys de guerra. Així, Catalunya va conèixer uns bombardejos sagnants i continuats des del principi fins el final de la guerra no només com a resultat de l’estratègia franquista d’aniquilació de l’adversari, sinó també com a conseqüència d’haver-se convertit en un camp de proves d’experimentació bèl·lica. Més de 5.000 víctimes a tot el país serien el resultat d’aquesta experimentació.

Les condicions de vida a l’Espanya franquista de la postguerra

dimecres, 29/06/2011

La reglamentació de l’economia espanyola en la postguerra com a conseqüència de l’autarquia franquista va donar lloc al control del mercat per part de l’Estat. Els productors agrícoles estaven obligats a lliurar la producció a un preu de taxa i l’administració era l’encarregada de vendre els productes a un preu també regulat. El resultat d’aquesta combinació de factors va ser la manca d’abastaments i el racionament dels productes de primera necessitat, els quals es subministraven mitjançant les cartilles de racionament.

hambre.jpgLa gana va ser un fet habitual a l’Espanya franquista ja que la producció agrícola no va retornar a les xifres de 1935 fins a la collita de 1957-58. Així, es pot entendre que fins el 1952 l’Estat no suprimís el racionament dels queviures de primera necessitat. El racionament estava a l’ordre del dia i, com a conseqüència dels salaris baixos, l’escassetat i el preu prohibitiu de molts productes, va produir-se un gran canvi en la dieta alimentària. El menjar de la gent era a base de pa i alguna altra cosa, ja que els aliments bàsics eren escassos.

El racionament d’una sèrie de productes, l’escassetat d’altres i la fixació d’uns preus oficials no basats en els costos de mercat van provocar l’ocultació generalitzada de tota mena de productes i mercaderies i la seva venda fraudulenta. Espanya va convertir-se en un gran mercat negre fins 1953-54 gràcies a la tolerància i la complicitat de moltes autoritats. Però no només hi havia mercat negre de queviures, sinó també de matèries primeres i de productes semielaborats i manufacturats. Els preus del mercat negre variaven considerablement en funció de les conjuntures i de les zones.

Al camp, per obtenir productes al marge del racionament es recorria al bescanvi. Així, la pagesia, per poder subsistir, bescanviava productes agraris de tot ordre. L’intercanvi d’oli per farina o per avellanes o garrofes sense passar pel control oficial van permetre a força gent subsistir mínimament. Els obrers industrials, en canvi, la van passar més magra. L’altra cara de l’estraperlo era l’anada massiva de gent de les ciutats al camp per adquirir directament als pagesos alguns aliments, fet que convertia la tornada a la ciutat en una autèntica odissea perquè s’havia d’evitar els nombrosos controls establerts per la Guardia Civil.

estraperlo.jpg

L’estraperlo, com s’anomenava la venda de productes al marge dels canals legals establerts pel règim, també va esdevenir un fet usual. Fins i tot, alguna cambra de comerç catalana airejava els preus del mercat negre en contraposició als oficials, esdevenint entre quatre i cinc vegades superiors. Els que podien fer-ho, compraven gran quantitat de gènere a preus per sobre de l’oficial. Aquests acaparadors de productes ho revenien a preus prohibitius a una minoria que s’ho podia permetre. Les fortunes que van amassar-se com a conseqüència de l’estraperlo van ser quantioses durant una llarga temporada ja que el racionament va mantenir-se fins el 1952. Els casos més forts de corrupció van provenir de persones que tenien càrrecs oficials o dels mateixos serveis que ho havien de controlar.

pan.jpgTambé eren molt habituals les adulteracions dels productes, la compra-venda de cupos sencers per empreses fantasmes que no existien, el tràfic i la falsificació de cartilles de racionament. Es va fer extensiu el qualificatiu d’estraperlo a l’adquisició corrupta de llicències d’importació i exportació o de crèdits preferents dels bancs oficials i a l’adjudicació fraudulenta de concursos d’obres, contractes i subhastes. Amb el temps, van crear-se enormes xarxes clandestines de distribució dels productes que només podien funcionar gràcies al fet de comptar amb el vist-i-plau de funcionaris, d’autoritats locals, de la Guardia Civil i d’alts empleats de l’administració. L’estraperlo generarà uns beneficis econòmics considerables i la formació del grup social dels “nous rics”.

Al costat d’aquesta situació, el nivell de vida de la població va disminuir considerablement com a conseqüència de la inflació i dels baixos salaris. Segons dades oficials, el cost de la vida a la ciutat de Barcelona va multiplicar-se per 5,4 en el període comprés entre 1937 i 1950, mentre que l’increment dels salaris només va multiplicar-se per 2,7. Una altra dada significativa és que, el 1945, la renda per càpita real dels espanyols era un terç inferior a l’existent abans de l’esclat de la Guerra Civil. A més, el poder adquisitiu dels treballadors de la indústria tèxtil era, el 1942, només un 28% del que tenien el 1936.

servicio social.JPG

D’aquesta manera, la fam va afectar a una part significativa de la població que va veure’s obligada a recórrer sistemàticament a la caritat institucionalitzada. Igualment, la precarietat va fer-se evident en la manca d’habitatges dignes, sobretot pel que fa a l’habitatge de les classes més modestes, i en especial dels emigrants. Es va produir una paralització quasi total de la construcció de tota mena d’habitatges, però especialment de les anomenades “cases barates”. En les grans ciutats com Barcelona, Madrid, València o Bilbao va estendre’s el fenomen del barraquisme, va desenvolupar-se el rellogament d’habitacions i, fins i tot, van habilitar-se coves com a habitatges.

somorrostro.jpg

També com a conseqüència de l’extensió de la misèria entre les classes populars, durant la llarga postguerra va produir-se un increment notable dels actes delictius, va aparèixer un immens sector de marginats socials, van proliferar els captaires i vagabunds i la prostitució va créixer de forma espectacular.

grafico-evolucion-natalidad-mortalidad-spain-siglo-xx.jpgLa subalimentació, el fred, la insalubritat dels edificis i l’esforç laboral van provocar una notable disminució de les defenses físiques dels treballadors i els va fer més vulnerables a malalties que, teòricament, ja havien estat eradicades, com ara la tuberculosi, el tifus o el còlera. Les malalties típiques de la subalimentació i les males condicions de vida afectaven de forma molt més marcada els nens que anaven a les escoles públiques. La tuberculosi era la malaltia dels pobres. A més, el sistema sanitari era força deficient. La ineficàcia i la insuficiència de les prestacions obreres ofertes pel Seguro Obligatorio de Enfermedad van forçar a molts treballadors i a empreses a contractar pel seu compte assegurances amb entitats privades, sobretot pels accidents laborals, maternitat i jubilació.

En conseqüència, el 1941, la taxa de mortalitat va arribar a assolir a Espanya un màxim del 18,7 per mil, i la mortalitat infantil va enfilar-se fins el 143 per mil. La fragilitat dels infants els va convertir en les víctimes d’altres problemes sanitaris com el raquitisme. En aquests anys el creixement vegetatiu espanyol va arribar a mínims del 0,9 per mil, i l’esperança de vida va situar-se, el 1945, a 47 anys pels homes i 53 anys per a les dones.

La política econòmica autàrquica del franquisme

dilluns, 27/06/2011

Un dels objectius principals de la primera etapa del franquisme va ser aconseguir l’autosuficiència econòmica, és a dir, l’autarquia. Per això, el règim va fomentar una política econòmica fonamentada en l’aïllament exterior i la substitució de la llibertat de mercat per la intervenció estatal en l’economia. Sempre sota la justificació d’un discurs de caràcter feixista i patriòtic. És a dir, la política autàrquica va ser una opció voluntària del franquisme i no va estar forçada pels danys provocats per la guerra o per factors externs. L’autarquia era el resultat d’un projecte polític totalitari conscient, el qual buscava la independència econòmica, sublimava l’aïllament i rebutjava el liberalisme.

Comerç exterior. El primer camp d’actuació de la política econòmica autàrquica va ser la reglamentació del comerç exterior. D’aquesta manera, les importacions i les exportacions van passar a ser completament controlades per l’Estat, i per a poder realitzar-ne calia una autorització administrativa. Amb aquesta mesura, el franquisme pretenia limitar al màxim els intercanvis amb l’exterior, de manera que van reduir-se les importacions a aquells productes que es consideraven imprescindibles.

El resultat d’aquestes restriccions, però, va ser l’encariment del preu dels productes que l’Estat havia d’importar i una gran escassetat de béns de consum. La manca d’abastaments va afectar també a les matèries primeres. Per exemple, les importacions de cotó per a la indústria tèxtil catalana al llarg de la dècada dels anys quaranta van oscil·lar entre els 50 i el 75% del volum previ a l’esclat de la Guerra Civil. També el subministrament elèctric va patir restriccions, fet que va comportar un notable descens de la producció industrial. El 1950, el 86% de la potència elèctrica instal·lada provenia de centrals elèctriques creades abans de la guerra, fet que contrastava amb l’increment de la demanda (més del 12% anual).

Així, la disminució dràstica del comerç exterior sota el total control del govern va afectar negativament a les economies dels sectors més dependents de les importacions. L’escassetat de productes va portar a la intervenció de l’administració que va passar a controlar la distribució de primeres matèries i dels productes més bàsics mitjançant l’establiment de cupos i la fixació dels seus preus oficials. Molts empresaris van haver de sortir-se de la legalitat i recórrer al mercat negre per aconseguir que les seves empreses funcionessin. Però, el mercat negre si bé solucionava en part els efectes del col·lapse de la producció, repercutia molt negativament en el poder adquisitiu de la població.

datos_postguerra.jpg

Indústria. Un segon àmbit d’actuació econòmica va ser el foment de la indústria, sobretot aquella que el règim considerava d’interès estratègic per assegurar la independència militar i política del Nuevo Estado. Una sèrie de lleis i de mesures polítiques van afavorir la creació d’empreses públiques i la nacionalització de sectors considerats indispensables. Però, en aquest context, el creixement de la indústria catalana durant la postguerra es va veure dificultat per les traves derivades de la política de discriminalització realitzada per l’administració franquista ja que la Llei d’Indústries d’Interès Nacional va donar avantatges a nous sectors productius i perjudicava a la “vella” industria catalana.

També es va fomentar el desenvolupament de les indústries de béns d’equip, que van rebre una ajuda pública continuada, fet que va derivar en l’increment de la despesa pública i en uns efectes deflacionistes considerables. Per exemple, el 1941, va crear-se la Red Nacional de Ferrocarriles Españoles (RENFE) i, el 1945, va nacionalitzar-se la Compañía Telefónica Nacional de España.

El 1941 va fundar-se l’Instituto Nacional de Industria (INI), organisme destinat a ser el promotor d’aquesta nova política industrial. l’INI va impulsar la creació d’un gran nombre d’empreses públiques, l’objectiu de les quals era la producció de béns que el sector privat no fabricava, ja fos per la manca de rendibilitat o perquè requerien unes despeses d’inversió excessivament altes. L’Estat va prioritzar les inversions en aquells sectors vinculats als interessos de la defensa militar: hidrocarburs, vehicles de transport, construcció naval, siderúrgia, etc. A més, en aquesta primera etapa del franquisme, van crear-se les principals empreses del grup: IBERIA (1943), Banco Exterior de España (1943), ENDESA (1944), ENHERM (1946), ENSIDESA (1949) i SEAT (1950).

La intervenció directa de l’Estat franquista en l’economia catalana va materialitzar-se en la reduïda instal·lació de l’INI i en les escasses i discriminades intervencions públiques com la creació de la fàbrica d’automòbils SEAT. El Plan de Regiones Devastadas gairebé no s’aplicà a Catalunya i les inversions públiques que es van concretar en la infraestructura van ser molt reduïdes en sectors tant bàsics com l’ensenyament, la sanitat i l’habitatge social. El 1951 es creava la FECSA després de la fallida de Barcelona Traction provocada a instància de Joan March i amb el suport del govern franquista.

Agricultura. El tercer àmbit d’intervencionisme estatal va afectar al sector agrari, el qual va veure com l’Estat regulava la seva producció, la comercialització, els preus i el consum de la majoria dels seus productes. Els baixos preus oficials van provocar un descens de la producció. Igualment, també va minvar la productivitat per hectàrees, la qual va arribar a situar-se durant els anys quaranta en nivells propis de començament del segle XX. Així, Espanya viurà una gran escassetat de blat i caldrà importar-lo des de l’Argentina. Va produir-se una notable restricció dels nivells de producció perquè els baixos preus oficials van fer que els petits propietaris tendissin a l’abandonament dels conreus i els grans i mitjans propietaris van practicar l’ocultació de la producció.

800px-Arando_-el_saucejo-.jpg

La política agrària autàrquica va propiciar que els grans i mitjans propietaris ocultessin bona part de les collites per distribuir-les després en el mercat negre, mentre que els petits propietaris difícilment podien eludir les quotes de lliurament obligatori. Més de la meitat de la collita espanyola de blat va anar a parar al mercat clandestí. Una ocultació tant gran de la producció només es podia donar amb la tolerància i la corrupció de les autoritats. La fixació dels cupos pel Servició Nacional del Trigo, a més, era força arbitrària. Les autoritats van trobar-se en més d’una ocasió amb l’escassa col·laboració dels pagesos a l’hora de lliurar els cupos de producció i amb molts petits propietaris i arrendataris que van preferir no sembrar cereals, com havien fet tota la vida, sinó farratge o deixar les terres per al pasturatge.

Conseqüències. El resultat de la política econòmica autàrquica va ser un profund estancament econòmic, caracteritzat pel col·lapse del comerç exterior, el descens dels nivells de producció i consum, un brutal retrocés en la capacitat adquisitiva i la disminució del nivell de vida de la població. A més, l’autarquia va suposar la distorsió del mercat capitalista i una frenada de les tendències modernitzadores que l’economia espanyola havia mostrat des dels inicis del segle XX, comportant a la vegada un distanciament amb els nivells de benestar dels països de l’Europa occidental. Si bé els països afectats per la Segona Guerra Mundial van trigar entre cinc i nou anys per recuperar els nivells econòmics de 1939, Espanya va trigar quinze anys a assolir els nivells de 1935.

Opinions al voltant del Diccionario Biográfico

dijous, 2/06/2011

La meva opinió al voltant del tristament famós Diccionario Biográfico Español ja va quedar exposada extensament en una entrada anterior. I a mida que es van coneixent noves informacions al voltant del contingut de l’obra més em reafirmo en les meves impressions inicials. Però després de llegir algunes de les reaccions que s’han anat publicant aquests dies a la premsa no m’he pogut resistir a comentar algunes coses que em sorprenen.

L’escriptor i filòsof Fernando Savater, articulista del diari El País i membre actiu del col·lectiu antinacionalista ¡Basta Ya! ha declarat:

Me ha dejado atónito que todavía se estén discutiendo estas cosas. Y eso que, desde el País Vasco, estoy acostumbrado a ver cómo se manipula el pasado. El problema es que, si no de los políticos y periodistas, uno esperaría mayor rigor de los historiadores. También me pregunto qué hubiera pasado si la manipulación hubiera sido de orden inverso, o sea, desde la izquierda. ¿Hubiera habido la misma reacción? Con todo, no me preocupan esos 50 tomos, que irán a muy pocas estanterías. Me preocupan más los libros de bachillerato, en los que se da una visión sesgada sobre la Guerra Civil o la Constitución en el País Vasco o Cataluña. Son versiones pintorescas pero muy peligrosas porque no hay nada que las contrarreste y porque son la primera impresión -y a veces la última- que va a recibir gente con poca formación.

De la primera part de la seva valoració, compartint el fons, m’estranya com ho expressa. Com pot estranyar-se del fet de la manipulació del passat per part de determinats sectors de la dreta més rància? Els historiadors, els de veritat, són sempre rigorosos en el seu anàlisi, amb els clars matisos que cada persona aporta a la seva obra. Un membre de la Fundación Franco, i ni tan sols expert en la història contemporània d’Espanya, no és un historiador, sinó que és un apologeta de la dictadura i la figura del dictador.

Però la part que més m’ha sorprès és la reflexió final. Un cop més, el senyor Savater demostra la seva ceguesa intel·lectual i el seu fanatisme espanyolista. Quins llibres de text donen una visió parcial de la Guerra Civil? On són els manuals que manipulen la Constitució al País Basc i a Catalunya? Mai els podrà exhibir perquè no existeixen. Un estudi de la Fundació Bofill realitzat per un comissió d’experts, integrada entre d’altres per l’Andreu Mayayo, va concloure el 2000 que els llibres de text no incloïen cap tergiversació. El problema de Savater és similar al que denuncia, no accepta la disparitat d’interpretacions, no accepta l’Estat de les Autonomies. Només accepta l’espanyolisme. I amb declaracions com aquesta es posa al mateix nivell que els apologetes del franquisme. És igual de legítim defensar la unitat d’Espanya que l’independentisme basc o català. El problema és quan es fa sense arguments i recorrent només a la difamació. I aquest senyor és un dels filòsofs més reconeguts per la premsa espanyola… queda tot dit.

D’altra banda, Ricardo García Cárcel, catedràtic d’Història Moderna a la Universitat Autònoma de Barcelona considera que:

La historia de España no empieza en 1931 ni en 1936 ni en 1939. Es lamentable que de un Diccionario Biográfico de 50 tomos se haya polarizado en un artículo concreto. Es una polémica desorbitada, hinchada y artificial. No tomaría ningún tipo de medida, porque significaría no respetar la opinión académica de un historiador como Luis Suárez Fernández. Se puede estar de acuerdo o no con él, pero me parece increíble que la ministra de Cultura pida una rectificación. No existe la Historia en singular, existen los historiadores. Lo contrario sería participar de la defensa del pensamiento único.

Aquestes paraules suposen una decepció. I molt gran. En García Cárcel és un dels millors professors que he tingut. És una persona que sempre m’ha fet reflexionar al voltant del món de les idees, ja fos per estar d’acord o en contra dels seus plantejaments. És un dels millors exponents de la història cultural i la seva darrera obra La herencia del pasado. Las memorias históricas de España (Galaxia Gutenberg, 2011) em sembla una gran reflexió sobre el segrest de la història per part de totes les faccions. Dit això, aquí ha patinat. I molt. En cap cas estem davant d’una polèmica artificial, sinó davant d’un exercici de manipulació història flagrant. Un diccionari biogràfic pagat pel Ministeri d’Educació i encarregat a la Real Academia de la Historia ha de buscar la imparcialitat i la crítica. El senyor Luis Suárez mai pot ser considerat un historiador vàlid per a realitzar aquesta biografia per les seves simpaties vers la figura de Franco. Per tant la seva obra no pot ser respectada.

És indubtable que no existeix una història, sinó que existeixen els historiadors i que cadascun de nosaltres és un món, però l’historiador ha de ser honest en la seva feina. I més en una obra col·lectiva que paguem entre tots. Quan fas un article o un llibre en nom teu pots fer el que vulguis a l’hora d’emetre judicis de valors, però en un diccionari de la RAH mai ho pots fer perquè ho paga l’Estat amb els nostres impostos i ha de buscar la imparcialitat. I el que no pots fer és manipular. Per molta simpatia que puguis sentir per un personatge no pots ocultar elements claus de la seva biografia. El fet d’ometre deliberadament la repressió sobre la que s’edifica el franquisme és una manipulació de l’alçada de la catedral de Burgos. I això exigeix una rectificació. Si l’historiador no és crític i manipula dades deixa de ser un historiador per convertir-se en un element dubtós i perillós perquè s’allunya de les bases de la disciplina. I això en García Carcel ho hauria de saber millor que ningú.

En la riba contrària, Enrique Moradiellos catedràtic d’Història Contemporània de la Universidad de Extremadura, creu que:

La Real Academia de la Historia está pagando su error con un escándalo mediático en gran medida merecido por su imprevisión y falta de criterio operativo inicial. ¿Qué se debe hacer? Deberían modificar los textos en futuras impresiones. En nuevas ediciones, y en la online, habría que hacer una entrada sobre Franco más ecuánime o que recogiera las diferencias de criterio.

Totalment d’acord en la necessitat de revisar les entrades, però… Quines diferències de criteri vol incloure? Franco va ser un dictador que va instaurar un règim totalitari sobre la base de la repressió, la manca de llibertats individuals i col·lectives i el culte a la personalitat. D’això se’n diu feixisme. I això és totalitarisme si ens referim a l’Alemanya de Hitler, a la Itàlia de Mussolini o a la Unió Soviètica de Stalin. Per què no ho és a l’Espanya de Franco? El maquillatge que el franquisme va emprar per dissimular la seva condició totalitària després de la Segona Guerra Mundial no pot obviar aquest fet. Per tant, hi ha “diferències de criteri” que són inacceptables.

El Diccionario Biográfico Español, la pseudohistoriografia ataca novament

dimarts, 31/05/2011

Aquest cap de setmana la premsa començava a donar els primers tasts de l’obra amb la qual la Real Academia de la Historia (RAH) pensava fer-se un forat en el mapa de la historiografia després d’una llarguíssima temporada a l’ombra. I la veritat és que si buscava publicitat, ho ha aconseguit amb escreix. Com imagineu m’estic referent al Diccionario Biográfico Español, una enciclopèdia que presenta la biografia dels personatges més destacats de la història d’Espanya i que va ser encarregada pel govern Aznar el 1998 i ha acabat de pagar el govern socialista fins arribar a un cost de 6,4 milions d’euros.

diccionario-biografico-espanol-real-academia-de-la-historia.jpgEn principi, que la RAH dediqui els seus esforços a l’edició d’un diccionari biogràfic hauria de ser una notícia normal. Clar que això seria normal en una institució seriosa d’un país normal. I es veu que per molt que alguns s’esforcin Espanya encara no ho és. Quin ha estat el problema? Doncs que la RAH ha mostrat un cop més que està integrada per una col·lecció de mòmies que viuen en el segle XIX. La historiografia més rància de les Espanyes, la de l’Imperi i el Cid, ha sortit del sarcòfag on s’amagava (una mica, tampoc gaire) i ha posat de manifest les mancances que la ciència historiogràfica presenta avui dia en aquest país.

D’entrada, que una obra costejada amb diners públics costi 3.500 euros ja sembla una broma de mal gust. Més encara, que en el segle XXI no es plantegi la possibilitat de crear directament una base de dades a Internet a la qual accedeixi tothom es fa més ridícul. Primer fer caixa i després ja democratitzarem l’accés a la informació.

Però és que la RAH no ha fet una obra científica. El Diccionario Biográfico Español no és una obra d’història. És un acudit de mal gust que ha estat realitzat per les restes del franquisme i el nacionalisme més oxidat de l’Estat. Qualsevol obra realitzada per una acadèmia d’un dels països del nostre entorn buscaria expressar l’estat de la qüestió respecte d’aquells personatges més polèmics o susceptibles de crear controvèrsies. Especialment si parlem de personatges del segle XX, aquells que encara estan presents en l’imaginari col·lectiu. Ara bé, resulta que per la RAH aquesta màxima no existeix. Allò que ens van ensenyar a la facultat a tota una generació d’historiadors no és vàlid per a l’acadèmia. Els fets ja no són sagrats i les interpretacions d’aquests poden ser tan subjectives, parcials i manipulables com calgui.

Resulta que l’entrada sobre el dictador totalitari Francisco Franco Bahamonde que ens presenta aquest diccionari va ser encarregada a Luis Suárez, antic president de la Fundación Franco. On pot estar present l’objectivitat en aquest text? Òbviament, no existeix. I és que gràcies ha Suárez hem descobert que Franco “Pronto se hizo famoso por el frío valor que sobre el campo desplegaba” ja que “En el parte de guerra se le describe como incomparable valor, dotes de mando i energía desplegada en combate” i si va recòrrer a l’ajuda dels totalitarismes nazi-feixistes va ser perquè gràcies a “Una guerra larga de casi tres años le permitió derrotar a un enemigo que en principio contaba con fuerzas superiores. Para ello, faltando posibles mercados, y contando con la hostilidad de Francia y de Rusia, hubo de establecer estrechos compromisos con Italia y Alemania”. És a dir, sort en vam tenir d’ell, un geni militar que hauria guanyat la guerra tot sol de no ser per la conxorxa de la França del Front Popular i la URSS de Stalin.

Però l’hagiografia no es detén aquí. Resulta que Franco “Montó un régimen autoritario, pero no totalitario, ya que las fuerzas políticas que le apoyaban, Falange, Tradicionalismo y Derecha, quedaron unificadas en un Movimiento y sometidas al Estado”. La base feixista del franquisme resulta que ara ja no és totalitària. Gràcies Suárez per il·luminar-nos! I encara més, “Anunció desde el primer momento su propósito de que las reformas por él emprendidas desembocasen en la Monarquía, pero sin partidos políticos ni sistema liberal, declarándola, sin embargo, confesionalmente católica”. I en un altre fragment parla de la Constitució espanyola del franquisme… Simplement una aberració. Un sistema polític sense partits polítics ni llibertats i fonamentat en la repressió ara ja no pot ser anomenat dictadura? S’ha de tenir la cara més dura que el ciment per publicar aquestes coses avui en dia. La RAH no coneix la llarguíssima llista d’obres que s’han vingut publicant en els darrers trenta anys? El senyor Suárez, medievalista, no ha llegit Paul Preston, el principal biògraf de Franco?

Però és que a l’Espanya de la Guerra Civil sí que hi va haver un dictador, i aquest no era Franco. Segons el diccionari de la RAH, el dictador va ser Juan Negrín, el darrer president del govern de la República. Per què? Perquè va governar en coalició amb els comunistes. Ja se sap que un “amic dels comunistes” és un dictador. Un amic dels nazi, per descomptat no.

I si parlem de Santiago Carrillo arribem al deliri. És indubtable que Carrillo, com a cap de les Joventuts del Partit Comunista d’Espanya i conseller d’Ordre Públic de Madrid, va conèixer les matances de Paracuellos i la repressió incontrolada dels dies de revolució que van acompanyar l’esclat de la Guerra Civil, la participació ja és més qüestionable perquè no hi ha proves concloents. D’això l’autor de la seva biografia conclou que Carrillo va aplicar “una política de terror revolucionario” a Madrid. Robespierre va tenir una versió espanyola! Però la repressió només va ser dels rojos, els franquistes com que no eren totalitaris no van articular un Estat al voltant del terror totalitari i contrarevolucionari.

I van apareixent noves barbaritats. Hem conegut que el 23-F no va ser un cop d’Estat, sinó un “suceso”; que Escrivá de Balaguer tenia poders sobrenaturals; que Álvarez-Cascos “cuenta con un brillante recorrido”; i que el PP d’Aznar va perdre les eleccions de 2004 “por el aprovechamiento, desde la oposición socialista, del hundimiento del petrolero Prestige”, entre d’altres qüestions més que dubtoses argumentades sense cap rigor historiogràfic.

Les mòmies de l’extrema dreta han parlat i ho hem pagat entre tots. El Diccionario Biográfico Español, la vergonya més gran de la historiografia recent (els Pío Moa i companyia almenys publiquen a través d’editorials privades), és un fet. I des d’aquí només ens queda el dret a la denúncia. L’acadèmia seguirà al seu lloc i seguirà publicant escombraria sense que ningú faci res. Però jo no renuncio a creure en la meva professió. Algun dia arribarà algú valent i obrirà les finestres perquè l’olor a podrit desaparegui. La revolució dels #historiadors20 s’ha de fer present tard o d’hora. Hi ha tota una generació d’historiadors més que preparats pels reptes del futur i que han (hem) de prendre el timó. No podem estar en mans de les cendres flamejants del franquisme. La Història, la de veritat, la que s’escriu amb majúscules, ha de sortir de les aules al carrer perquè si no és així els hereus del franquisme ens menjaran. I, a més, ho seguirem pagant amb els nostres diners.

Com vaig piular a Twitter diumenge passat mentre debatia al voltant de la qüestió amb el professor Agustí Colomines: “Jo de gran vull ser un historiador honest”. Aquesta és la lluita. La de la honestedat. La pseudohistòria aquí no té ni tindrà mai cabuda.

La immigració a Catalunya en el segle XX: les migracions massives dels anys del desarrollo (1960-1975)

dimarts, 31/05/2011

Amb l’abandonament de l’autarquia i el retorn a un sistema econòmic liberal per part del govern franquista i, especialment, amb l’immens esforç del conjunt de la societat espanyola, l’Estat espanyol i, de forma destacada, Catalunya, van anar sortint de la negra nit de la postguerra i del racionament. Els migrants van ser un dels protagonistes més destacats d’aquest fals miracle econòmic hispà gràcies al seu esforç al marxar a viure a un altre lloc, a la seva lluita per la supervivència i, especialment, al seu treball. Els que havien marxat a l’estranger van retornar els seus estalvis en forma de divises, però els que van desplaçar-se a Catalunya també van enviar part dels seus guanys als seus pobles d’origen contribuint al progrés econòmic de l’Estat.

Quadre 10. Creixement demogràfic per municipis (1940-1965)

Municipis 1940 1950 1960 1965 Creixement absolut
Barcelona 1.081.175 1.280.179 1.557.863 1.655.603 + 574.428
Badalona 48.284 61.654 92.257 125.002 + 76.718
Cornellà 8.214 11.473 24.714 53.049 + 44.835
L’Hospitalet de Llobregat 51.249 71.580 122.813 180.140 + 128.891
El Prat de Llobregat 8.941 10.401 14.131 20.286 + 11.345
Sant Adrià de Besòs 8.342 10.227 15.801 22.515 + 14.173
Sant Boi de Llobregat 10.310 10.811 19.968 29.191 + 18.881
Santa Coloma de Gramenet 17.318 15.281 32.590 58.165 + 40.847

FONT: Elaboració pròpia, a partir de: MOLINERO, Carme i YSÀS, Pere. “La població catalana de la postguerra, creixement i concentració (1939-1950)”. Publicat a: L’Avenç nº 102 (1987); i RIQUER, Borja de i CULLA, Joan B. El franquisme i la transició democràtica (1939-1988). Edicions 62. Barcelona, 1989.

Si durant les dècades de 1940 i 1950 va produir-se la recuperació del creixement demogràfic català amb l’augment del creixement natural i per la represa del moviment migratori, el veritable boom d’aquest fenomen encara estava per arribar quan des de l’any 1957 el règim va haver de liberalitzar definitivament els moviments de població pel territori i cap a l’exterior –França, Suïssa, Alemanya, etc.–. En global, el moviment migratori entre els anys 1950 i 1975 va comportar l’arribada al país de 1.400.000 immigrants, una xifra de rècord. El període de màxima immigració va ser la dècada dels anys seixanta amb l’arribada anual de 72.000 immigrants de mitjana enregistrada, recollint la tendència iniciada en els cinquanta i que es perllongaria durant el primer quinquenni de la dècada dels setanta –amb una mitjana anual de 45.000 nouvinguts–. Si en el període anterior destacàvem el pes dels individus actius, joves i solters, des de 1960 anirà produint-se una generalització del fenomen migratori entre tots els espectres demogràfics. I és que la demanda de mà d’obra que va generar l’arrencada econòmica dels anys seixanta no podia cobrir-se només amb el creixement natural del Principat. A més, amb la seva presència els immigrants van contribuir a modificar l’estructura d’edat, intervenint directament en l’anomenat baby boom dels anys seixanta que va rejovenir el país.

Catalunya seguia sent una terra amb demanda de mà d’obra especialment en el camp de la indústria del metall i la construcció i la immigració venia a ocupar els rengles més baixos d’aquests sectors. Els efectes del desarrollismo van donar lloc a un creixement econòmic accelerat que va canviar la fisonomia de l’economia catalana. Per sectors, l’agricultura baixa fins al 6,4% de la població activa el 1975, la indústria ocupa el 51% dels treballadors i els serveis al 40,7%. Aquesta reestructuració del món laboral a Catalunya no hauria estat possible sense l’arribada de mà d’obra des de la resta de l’Estat, ara ja sense traves per part del règim. Així, el sector del metall va viure una època expansiva amb la popularització i extensió de la indústria de l’automòbil al país (SEAT), l’electrificació d’equipaments i l’expansió dels electrodomèstics. La construcció, per la seva banda, també va créixer amb força, tant en el cas dels habitatges per a la població en expansió com en les edificacions industrials amb la proliferació de polígons.

Quadre 11. Naturalesa dels habitants de Barcelona per districtes municipals (1963)

Districte Barris Nascuts a Catalunya Nascuts fora de Catalunya
I Barceloneta, Ribera, Ciutat Vella 64,5% 35,5%
II Poble-Sec, Montjuïc, Can Tunis 25,42% 74,58%
III Sarrià, Bonanova, Sant Gervasi, les Tres Torres, el Putxet 73,77% 26,23%
IV Dreta de l’Eixample, Sant Pere 48,6% 51,4%
V Raval 30% 70%
VI Esquerra de l’Eixample 55% 45%
VII Sants, Hostafrancs, la Bordeta 54,59% 45,41%
VIII Gràcia, la Salut, el Coll, Vallcarca 69,62% 30,38%
IX Sagrera, Sant Andreu, Camp de l’Arpa, Verdum, Roquetes, la Trinitat, Vilapicina 19% 81%
X Clot, Verneda, Poblenou 42,7% 57,3%
XI Les Corts, Esquerra de l’Eixample 77,78% 22,22%
XII Sagrada Família, Guinardó, Carmel, Horta 57,4% 42,6%

FONT: EQUIPO DE ESTUDIOS DE CÁRITAS DIOCESANA. Visión sociográfica de Barcelona, 1965. Citat a: RIQUER, Borja de i CULLA, Joan B. El franquisme i la transició democràtica (1939-1988). Edicions 62. Barcelona, 1989.

Per aquest període podem parlar d’una màxima concentració de la immigració en les àrees urbanes –ara ja metropolitanes– en la mesura que al voltant de la ciutat de Barcelona van anar formant-se grans conurbacions, conseqüència de la saturació de la capital que veu l’inici de l’alentiment de la immigració que es desplaça cap als municipis immediats o propers. Al costat de les ja creixents Badalona i l’Hospitalet de Llobregat, poblacions com Santa Coloma de Gramenet, Sant Adrià del Besòs o Cornellà, entre d’altres, van esdevenir veritables ciutats dormitori duplicant o triplicant els seus habitants empadronats i, a poc a poc, enclavament de nous polígons industrials. La presència de nouvinguts, però, afectaria la pràctica totalitat del territori –els immigrants andalusos, per exemple, van arribar a ser presents en 700 dels 940 municipis catalans–. Entre totes les comarques catalanes, les més afectades per la immigració van ser el Barcelonès i el Baix Llobregat –on el 1970 el 52,9% de la població total era d’origen immigrant–. L’entramat familiar sobre el qual es recolzaven aquests moviments de població afavorien l’agrupament dels conterranis en les mateixes poblacions. En paral·lel, segueix observant-se el despoblament de les àrees rurals catalanes en favor del món urbà.

En el cas de Barcelona, en aquest període apareixen les noves formes d’assentament de la població que definirien per molts anys la Barcelona immigrant: els grups de polígons i habitatges socials, tant de promoció pública –Obra Sindical del Hogar, Ministerio de la Vivienda, Govern Civil, Patronat Municipal de l’Habitatge– com de semipública o privada. Aquestes van articular-se de forma urgent per eradicar nuclis de barraquisme o donar aixopluc a immigrants procedents d’indrets d’acollida –com el tristament citat Palau de les Missions–, d’inundacions o d’obres de remodelació urbana. Bona part d’aquests habitatges, concentrats a Montjuïc, Sant Martí i Sant Andreu, arribarà a ser considerat com un “barraquisme vertical” i objecte de denúncia i reivindicacions veïnals. Per barris, Ciutat Vella i Montjuïc, juntament amb els de la perifèria nord i est de la ciutat configuraven la Barcelona dels immigrants.

L’any 1970, el 37,7% dels residents a Catalunya no hi havia nascut, això sense comptar els desplaçats interiors des del camp a la ciutat. Aquesta proporció és la màxima observada al llarg de tot el segle i cal considerar que una part important dels 62,3% d’habitants nascuts a Catalunya estava constituïda per fills d’immigrants, ja fossin antics o recents. Per regions, els immigrants andalusos eren els més nombrosos amb diferència (16,5% del conjunt de la població catalana). Si bé els procedents de les zones tradicionals com l’Aragó (3,4%), Múrcia (2,7%) i el País Valencià (2,2%) encara eren importants, havien perdut el pes que tingueren anteriorment mentre que destacaven els contingents arribats d’Extremadura (2,9%) i de les dues Castelles i Lleó (6,1%).

Quadre 12. La immigració per regions d’origen a Barcelona i al conjunt de Catalunya (1961-1965)

Immigrants a la província de Barcelona (1961-1965) Immigrants a Catalunya (1962-1965)
Andalusia 211.594 51,8% 217.064 52,2%
Lleó i les dues Castelles 68.195 16,7% 70.447 17%
Extremadura 45.813 11,2% 48.661 11,7%
Aragó 22.893 5,6% 24.870 6%
Múrcia i Albacete 18.901 4,6% 17.574 4,2%
Galícia 17.612 4,3% 16.404 4%
País Valencià 10.049 2,4% 10.406 2,5%
Altres 13.486 3,4% 10.056 2,4%

FONT: Elaboració pròpia, a partir de: HIGUERAS, A. M. La emigración interior en España (1961-1965) i BANCA CATALANA. La migració a Catalunya. Citat a: RIQUER, Borja de i CULLA, Joan B. El franquisme i la transició democràtica (1939-1988). Edicions 62. Barcelona, 1989.

Quadre 13. Els immigrants a Catalunya en relació a la província  d’origen (1970)

Província Residents a Catalunya Província Residents a Cat. / Província d’origen
Granada 166.327 Terol 36,63%
Jaén 150.330 Almeria 33,95%
Córdova 144.631 Osca 25,84%
Almería 127.321 Jaén 22,74%
Múrcia 106.979 Granada 22,68%
Badajoz 99.747 Córdova 19,97%
Sevilla 97.524 Sòria 19,91%
Màlaga 84.313 Badajoz 14,51%
Terol 62.367 Conca 14,44%
Osca 57.417 Múrcia 12,85%

FONT: CABRÉ, Anna i PUJADAS, Isabel. “La població: inmigració i explosió demogràfica”. Dins: J. NADAL, J. MALUQUER, C. SUDRIÀ i F. CABANA (Dirs.). Història econòmica de la Catalunya contemporània (vol. 5). Ed. Enciclopèdia Catalana. Barcelona, 1989.

Òbviament, els contingents immigratoris dels anys seixanta i setanta ja no eren majoritàriament ni represaliats de guerra ni antics partidaris del bàndol republicà, sinó que eren víctimes d’una altra derrota: la pèrdua de l’esperança en progressar econòmicament en els seus pobles d’origen. Eren persones que van mantenir la seva residència durant les penúries econòmiques tot confiant en que les coses millorarien en algun moment i que, militants o no de l’antifranquisme, van acabar perdent tota esperança en la reforma agrària. L’evolució del món camperol espanyol, dominat encara pels grans propietaris va expulsar molta gent cap a les ciutats, i fins i tot molts petits i mitjans propietaris van veure’s impulsats a emigrar de les seves terres per fugir de la ruïna que els amenaçava en iniciar-se el procés de mecanització del camp.

La immigració a Catalunya en el segle XX: la llarga postguerra (1939-1959)

divendres, 27/05/2011

Amb l’exili que es produeix al final de la Guerra Civil, Catalunya es converteix de nou en terra d’emigració, tot i que només per un breu espai de temps. Es calcula que prop de 440.000 persones van creuar la frontera francesa a primers de l’any 1939 procedents de Catalunya, la meitat de les quals ja mai més retornarien a Espanya. Entre aquest gruix d’exiliats hi havia aproximadament 60.000 catalans.

Els refugiats de guerra que van restar a Catalunya van haver d’emprendre el camí de retorn cap a casa seva. Com a desplaçats de guerra que s’havien instal·lat a la rereguarda republicana passaven a ser sospitosos davant els ulls dels règim franquista que va tractar-los sense cap mirament perquè “continuando en esta ciudad familias de refugiados y evacuados de poblaciones ya liberadas y que indebidamente ocupan viviendas ajenas, agravando además con su presencia el problema de la alimentación benéfica que con tanto celo distribuyen los camaradas de “Auxilio Social” se les advierte la obligación de presentarse en las oficinas de “Evacuación de Refugiados” donde previos los trámites necesarios y la aprobación de la autoridad militar, les será facilitado un pase para el regreso a sus respectivas procedencias”. Els refugiats havien perdut el dret a residir on volguessin dins de l’Estat espanyol i eren obligats a tornar al lloc de sortida, segurament per la seva condició de “rojos” sospitosos.

La Catalunya de postguerra restava convertida en un niu de misèria. De la prosperitat, riquesa i desenvolupament pròpies de l’època contemporània es passava a la pobresa i el racionament. Així, si bé els salaris tornaven per decret als nivells de 1936, els preus no van deixar de pujar i la fam que ja s’havia fet present durant la guerra per la manca de productes bàsics no va fer més que agreujar-se ja que amb els excedents de producció arribats de la “zona nacional” no n’hi havia suficient per abastir tot l’Estat. I la solució econòmica autàrquica que va emprendre el règim encara empitjoraria més les coses al no poder recórrer a la importació de productes de l’estranger. La solució a la manca de productes seria l’intervencionisme econòmic mitjançant el racionament, fet que només va servir per estimular el mercat negre fomentant l’estraperlo. La gana s’instal·laria a Catalunya durant molts anys i amb ella reapareixerien malalties desaparegudes anteriorment com la tuberculosi i el tifus.

Durant els anys quaranta, la immigració procedent de fora de Catalunya va continuar tot i que les autoritats franquistes portaven a terme una política obertament contrària a les migracions cap a les grans ciutats. Així, ja des de la més immediata postguerra van reprendre’s les migracions anteriors a 1936. Les xifres dels saldos migratoris mostren aquesta imatge de represa desigual a Catalunya: les àrees urbanes rebran immigrants, i les àrees rurals n’expulsarien. Per tant, migracions interiors de catalans i migracions peninsulars conviurien com havia passat anteriorment. Les males condicions de vida en serien l’impuls més evident, però per força n’hi havien d’existir d’altres de complementàries ja que la misèria econòmica era general a tot l’Estat. Així, especialment des de 1946, arribarien a Catalunya un nombre molt important d’immigrants que abandonaven la seva terra cercant un lloc de treball, responent a les necessitats de la indústria catalana que insistia en la manca de mà d’obra per a les seves fàbriques, especialment en el camp del tèxtil que tenia un ampli mercat per abastir. La manca de mà d’obra va convertir-se en “motivo que ha obligado a los organismos correspondientes a autorizar, en forma metódica, la inmigración y, de forma prudencial, el trabajo de las mujeres casadas”.

Quadre 6. La immigració, clau de la recuperació demogràfica catalana (1940-1950)

1940 1950 Increment Creixement natural Immigració
Barcelona 1.931.875 2.232.119 15,54% 58.338 241.906
Tarragona 339.299 356.811 5,16% 13.655 3.857
Girona 322.360 327.321 1,53% 1.259 3.702
Lleida 297.440 324.062 8,95% 17.370 9.252
CATALUNYA 2.890.974 3.240.313 12,08% 90.622 258.717

FONT: RIQUER, Borja de i CULLA, Joan B. El franquisme i la transició democràtica (1939-1988). Edicions 62. Barcelona, 1989.

Quadre 7. El creixement de la població catalana (1941-1975)

Creixement Catalunya Creixement natural Immigració Increment població
1941-1945 182.280 21.406 160.874 6,31%
1946-1950 167.059 71.215 95.844 5,44%
1951-1955 293.871 93.994 199.877 9,07%
1956-1960 391.595 151.598 239.997 11,08%
1961-1965 567.628 213.466 354.162 14,46%
1966-1970 629.160 262.880 366.280 14,00%
1971-1975 640.224 308.393 231.831 12,50%
TOTAL 2.771.817 1.122.952 1.648.865 72,86%

FONT: Elaboració pròpia, a partir de: CABRÉ, Anna i PUJADAS, Isabel. “La població: immigració i explosió demogràfica”. Dins: J. NADAL, J. MALUQUER, C. SUDRIÀ i F. CABANA (Dirs.). Història econòmica de la Catalunya contemporània (vol. 5). Ed. Enciclopèdia Catalana. Barcelona, 1989.

El 1940 Catalunya tenia una població de 2.890.974 habitants, segons dades censals, xifra que suposava un estancament demogràfic respecte al creixement anterior com a conseqüència dels efectes de la Guerra Civil, però durant la dècada dels anys quaranta ja podem observar un creixement considerable fins arribar als 3.240.313 habitants amb un increment de 349.339 habitants i un saldo migratori positiu de 258.717 persones (el 8,94%), el que suposava un increment del creixement natural i, especialment, una represa del corrent migratori que ja superava el produït durant els anys deu, recuperant el ritme de creixement aturat durant la crisi econòmica de la dècada dels anys trenta.

La immigració dels anys quaranta i cinquanta va caracteritzar-se pel pes específic dels grups d’adults joves (de 15 a 34 anys) en el seu conjunt. Així, entre els nouvinguts destacaven els individus actius, joves i solters, però la quantitat d’homes i dones resultaria força equilibrada en contra de la creença general del paper masculí com a pioner de la immigració. El nombre de majors de 66 anys, és a dir gent inactiva, era certament insignificant (2,14%). Per tant, els immigrants eren majoritàriament contingents de gent activa que venia a treballar al país.

Els emigrats arribats a Catalunya en la postguerra procedien de les zones més deprimides de l’Espanya rural. Cal destacar que la procedència regional de la immigració va experimentar un canvi en aquest període, passant per primer cop del component murcià majoritari a la preponderància del component andalús. El 1957, la meitat dels immigrants arribats a Catalunya serien d’origen andalús, seguits pels procedents d’Extremadura, Castella la Nova i Aragó, a més dels immigrants procedents de les àrees interiors catalanes que encara protagonitzaven l’èxode rural. Per exemple, el 1950 a la ciutat de Barcelona si bé l’àrea llevantina (València i Múrcia) continua sent el primer lloc d’origen de la població no-catalana resident amb el 9,44% dels habitants –retrocedint del 10,19% de 1940–, la població d’origen andalús passa a representar el 7,01% –quan el 1940 només suposava el 4,36%–.

Els immigrants van distribuir-se de forma molt desigual en el territori català, esdevenint la regió de Barcelona, la franja litoral i els eixos fluvials del Llobregat i el Ter les àrees que van rebre el major volum d’aquestes migracions, és a dir: les àrees més industrialitzades. La població barcelonina continuava augmentant el seu pes relatiu al conjunt català en aquest període. Dels 349.339 nous habitants, 300.244 corresponen a la província de Barcelona. Els nuclis urbans de l’àrea metropolitana de Barcelona, i en conjunt de la província, experimenten un gran creixement gràcies a la immigració. Així, el 1950 el 78,04% de la població barcelonina viu als disset municipis de més de 10.000 habitants de la província –que en el seu conjunt representen el 53,76% de la població total de Catalunya–. Als anys quaranta el creixement relatiu va ser superior al cinturó industrial que a la pròpia Barcelona: és l’inici del gran creixement de municipis com l’Hospitalet de Llobregat, Cornellà, Terrassa, Sabadell, Santa Coloma de Gramenet, i Badalona, que són els municipis de màxim creixement del període i ho seguiran sent en la dècada de 1960. Per exemple, el 1950 a l’Hospitalet de Llobregat trobem 16.780 immigrants per una població total de 71.580 habitants.

Quadre 8. Distribució segons l’origen de la població dels municipis barcelonins amb més de 10.000 habitants (1950)

Població Total Nascuts al propi municipi Nascuts a altres municipis de la província Nascuts a altres províncies Immigració
Barcelona 1.280.179 47,81% 6,13% 44,3% 52,19%
Badalona 61.654 44,95% 15,86% 38,4% 55,06%
Cornellà 11.473 27,5% 29,12% 42,33% 72,5%
Granollers 15.480 45,9% 27,13% 26,38% 54,1%
L’Hospitalet 71.580 24,01% 25,78% 49,03% 75,99%
Igualada 16.945 52,68% 22,05% 24,64% 47,32%
Manresa 40.452 43,62% 25,88% 29,78% 56,37%
Mataró 31.642 52,85% 17,52% 28,47% 47,16%
El Prat de Llobregat 10.401 37,39% 17,23% 44,57% 62,61%
Sabadell 59.494 46,46% 17,98% 34,58% 53,55%
Sant Adrià 10.227 26,95% 28,57% 43,31% 73,05%
Sant Boi 10.811 34,29% 29,59% 35,54% 65,71%
Santa Coloma 15.281 25,99% 33,49% 39,58% 74,01%
Terrassa 58.880 40,65% 13,16% 45,5% 59,36%
Vic 16.975 55,69% 27,66% 16,54% 44,31%
Vilafranca del Penedès 11.177 46,41% 25,56% 27,21% 53,59%
Vilanova i la Geltrú 19.483 50,73% 12,61% 35,99% 49,27%

FONT: MOLINERO, Carme i YSÀS, Pere. “La població catalana de la postguerra, creixement i concentració (1939-1950)”. Publicat a: L’Avenç nº 102 (1987).

A la ciutat de Barcelona, el 1945, el 43% dels censats eren nascuts a la ciutat, el 16,7% procedia de la resta de Catalunya i el 30,3% procedia d’altres províncies espanyoles. Les pautes de l’assentament a la ciutat en els anys quaranta i cinquanta diferien poc respecte dels anys anteriors a la Guerra Civil. Els immigrants es concentraven majoritàriament als districtes de caràcter popular i obrer de Ciutat Vella, Sants, Nou Barris, Gràcia i Poblenou. Cal destacar, però, la consolidació i ampliació de les àrees de barraquisme a Montjuïc, el Somorrostro i el Camp de la Bota, a més de l’aparició de nous nuclis al Carmel, al Guinardó i a algunes zones de Sants i les Corts. Tot això sumat a l’aparició de vivendes d’autoconstrucció, especialment a Sant Andreu. El problema de l’habitatge i la proliferació del barraquisme, com veurem amb detall més endavant, serà un dels principals problemes a que hauran de fer front els nouvinguts.

En qualsevol cas, aquestes arribades sempre respondrien a unes xifres de mínims ja que parlem de migracions enregistrades ja fos a través dels censos o dels padrons municipals i, per tant, no comptabilitzen les migracions “il·legals”. Com és lògic, aquells nouvinguts que van arribar a Catalunya en els anys quaranta per instal·lar-se en una barraca, en una cova o de rellogats il·legals no van donar-se d’alta en el padró. Per tant, considerem que fins els anys seixanta aquestes xifres de les migracions les hauríem de qualificar d’immigració mínima –i, d’igual manera, a l’hora d’analitzar les xifres dels anys seixanta haurem de tenir en compte que molts immigrants es donaven d’alta quan regularitzaven la seva situació habitacional després de portar ja diversos anys al país i perquè el règim va deixar de perseguir les migracions el 1957–.

La immigració va convertir-se en una de les principals causes del creixement econòmic català i de la recuperació del nivell de vida en els anys cinquanta. Els immigrants haurien d’acceptar qualsevol feina, en les condicions que fos. No tenien gaire possibilitats d’escollir perquè eren un grup de persones sense o amb pocs estudis, inclús alguns d’analfabets, sense contactes personals i amb una qualificació laboral molt baixa sense experiència prèvia en les ocupacions industrials. Els homes podien fer de peons a la construcció o a les fàbriques industrials i les dones com a empleades de la llar o minyones. A més, van provocar un impuls “cap amunt” de part dels autòctons en ocupar aquests esglaons més baixos de l’oferta laboral ja que en engrandir amb la seva presència la força productiva i certes indústries els autòctons passaven a ocupar càrrecs de responsabilitat. La major part de la població activa catalana treballava en aquest període en el sector secundari. Relacionant aquestes dades amb les dels municipis amb percentatges més elevats d’immigració podem concloure que la immigració s’ocupava primer en el sector de la construcció i després anava passant a altres sectors productius dels sectors secundari o terciari. D’altra banda, aquest procés continuat de migracions faria que amb l’arribada de nous immigrants per ocupar els estrats més baixos s’impulsés cap amunt les primeres onades de la postguerra.

Quadre 9. Classificació de la població activa dels municipis barcelonins de més de 10.000 habitants segons l’activitat (1950)

Agricultura Indústria Construcció Comerç Transport Serveis
Barcelona 1,41% 41,46% 8,88% 15,54% 6,94% 22,83%
Badalona 4’98% 65,71% 5,66% 7,34% 5,49% 12,17%
Cornellà 11,74% 58,44% 10,16% 5,49% 2,55% 6,13%
Granollers 10,77% 54,17% 4,95% 12,17% 3,35% 10,63%
L’Hospitalet 8,6% 51,48% 12,37% 9,14% 4,73% 10,73%
Igualada 5,2% 62,63% 6,02% 9,95% 3,82% 9,73%
Manresa 5,72% 0,58% 4,31% 7,75% 5,86% 14,57%
Mataró 9,97% 60,38% 3,35% 7,58% 2,9% 13,99%
El Prat de Llobregat 23,39% 52,65% 4,95% 5,62% 5,19% 7,29%
Sabadell 2,51% 72% 3,58% 6,6% 2,42% 10,44%
Sant Adrià 4,84% 51,67% 10,63% 6,55% 7,15% 10,13%
Sant Boi 19,49% 41,88% 7,44% 4,49% 3,36% 19,76%
Santa Coloma 5,51% 52,14% 9,05% 6,66% 6,85% 7,93%
Terrassa 3,44% 70,03% 5,48% 5,9% 2,37% 9,12%
Vic 11% 47,31% 6,28% 9,27% 6,19% 17,1%
Vilafranca del Penedès 13,75% 33,11% 5,84% 16,93% 6,72% 18,16%
Vilanova i la Geltrú 12,16% 59,43% 6,13% 4,85% 8,67% 6,42%

FONT: Elaboració pròpia a partir de: MOLINERO, Carme i YSÀS, Pere. “La població catalana de la postguerra, creixement i concentració (1939-1950)”. Publicat a: L’Avenç nº 102 (1987).

Salaris minsos i dificultats per viure en condicions dignes. Així les coses, per què aquestes persones van buscar l’aventura de la immigració cap a Catalunya? La manca d’esperances de millora per part dels sectors més humils de la societat, especialment dels vençuts en la guerra, va ser el que va impulsar el nou èxode que mica en mica aniria incrementant-se, en paral·lel a la normalització de les comunicacions i els transports. Els antics partidaris del bàndol republicà, si s’havien lliurat d’anar a la presó, molts cops tenien dificultats per trobar feina, especialment a les àrees rurals, i molts d’ells van pensar que la millor opció era començar de nou en un lloc on fossin uns desconeguts no marcats per les seves antigues conviccions polítiques i es trobessin protegits de les represàlies que van patir els republicans en la postguerra. Les ciutats esdevenien així el territori perfecte per passar desapercebuts l’aiguat repressiu. Davant aquesta realitat les autoritats franquistes tancarien les fronteres i restringirien els moviments de població pel territori per facilitar les tasques repressives. Segons la historiadora Ángela Cenarro:

aquellos que volvían al pueblo en situación de libertad no podían cambiar de residencia, pues se había establecido que por guardia civil pueblos o alcaldes se llenará ficha clasificadora, lo que hacía evidente que las comunidades locales actuaron como auxiliadoras del control y la clasificación social que ejercían las autoridades franquistas centrales […] no es difícil atisbar que por debajo de las razones económicas, que se hacen explícitas [a les sol·licituds d’emigració], subyacen otro tipo de motivaciones que tienen que ver con las experiencias personales vividas durante la guerra, como la pérdida o el encarcelamiento de familiares, la fuerte enemistad surgida con ciertas familias del pueblo o la inhabilitación profesional motivada por los antecedentes izquierdistas.

Les autoritats franquistes limitarien de forma permanent la llibertat de residència, especialment a les grans ciutats de l’Estat perquè, com descriu l’historiador Francisco Moreno Gómez: “en medio de la aglomeración se hacía difícil mantener las vigilancias reglamentarias de la libertad condicional. Así pues, para dirigirse a estas ciudades había que demostrar vínculos con ellas anteriores al 18 de julio de 1936, además de otros variados informes. La Subdirección General [del Servicio de Libertad Vigilada] de Madrid llegó a precisar toda una relación de localidades y zonas prohibidas como lugar de residencia para los liberados. Se solicitaba también a las Juntas Provinciales que designaran las zonas o lugares prohibitivos en cada provincia, de manera que los pudiera tener en cuenta la Subdirección General y la Comisión Central a la hora de fijar los lugares de residencia de los confinados. Por supuesto eran zonas prohibidas todas la limítrofes con las fronteras de Portugal, Francia y Gibraltar”.

Els candidats a immigrants deixaven de ser lliures d’anar allà on volguessin, fins i tot dins del territori espanyol, donant lloc a un nou fenomen: l’aparició de la figura de l’immigrant espanyol il·legal –o “sense papers”– en la pròpia Espanya per la dificultat per obtenir la documentació necessària que permetés el canvi de residència. Així, les migracions dins de l’Estat van ser constantment interferides i les detencions d’“il·legals” esdevingueren una constant fins a l’any 1957. D’aquesta manera, els ajuntaments franquistes molts cops van respondre davant del fenomen de la immigració amb deportacions cap al lloc d’origen com es pot observar en el següent document:

El esfuerzo de la Municipalidad no se ha limitado a desarrollar y arraigar el sentimiento de hermandad entre los vecinos del Municipio, sino que lo ha expansionado hacia los que, atraídos por la fama industrial de que goza, adquieren el carácter de inmigrantes y que a causa de no encontrar trabajo continúan en estado de indigencia en que se hallaban al salir de sus respectivos pueblos […]. Este problema inmigratorio tiene una importancia extraordinaria y absorbe gran cantidad de medios personales y económicos de carácter municipal […]. El Ayuntamiento acoge a estos náufragos hasta que obtienen una colocación y de no encontrarla después de un tiempo prudencial, los repatría a su punto de origen.

Mancat de cap mena de drets, els immigrants restaven sotmesos a l’arbitrarietat de les autoritats. L’acció més espectacular la portaria a terme el Govern Civil de Barcelona que el 1945 habilità l’antic Palau de les Missions de Montjuïc com a camp de concentració per aquests immigrants il·legals que arribaven a Barcelona sense casa ni feina fixa –anomenant-lo Centro de Clasificación de Indigentes–. Les ordres del governador civil, Felipe Acedo Colunga eren les següents: “se impedirá en lo sucesivo la entrada y la subsiguiente permanencia en sus respectivos términos municipales de aquellas personas que por no tener domicilio tuvieren que recurrir a la vivienda no autorizada debiéndolos remitir a este Gobierno Civil para su evacuación por el servicio que se encuentra a este efecto establecido”. Així, entre 1952 i 1957 van ser deportats 15.000 “sense papers”cap als seus llocs d’origen a la resta d’Espanya, molts d’ells detinguts a les estacions de la ciutat de Barcelona tal i com arribaven des dels seus llocs d’origen. Ara bé, totes aquestes mesures repressives servirien relativament de ben poc i els immigrants anirien arribant en un degoteig continuat a Catalunya on trobaven feina i amb el temps podien arribar a instal·lar-se en un habitatge legal.

Franquisme i catalanisme cultural

dilluns, 16/05/2011

L’intent franquista d’esborrar la identitat catalana va tenir un gran impacte en l’àmbit cultural, fins al punt que segons l’anàlisi que n’han realitzat alguns autors es podria parlar d’un autèntic genocidi cultural. Ara bé, el catalanisme represaliat pel franquisme s’ha d’associar a aquells vessants referits a les institucions autonòmiques i pròpies de l’autogovern democràtic. Per al franquisme, l’Estat unitari era un autèntic dogma de fe. En canvi, el franquisme no sempre va represaliar el catalanisme cultural amb el mateix grau de duresa, depenia de la relació que aquest tingués amb el catalanisme polític. En definitiva, podem afirmar que va existir una política sistemàtica de repressió del catalanisme, però del catalanisme polític i el catalanisme cultural va ser una víctima més d’aquest procés.

represion.jpgD’aquesta manera, el franquisme va prohibir els símbols identitaris de Catalunya, va procedir a introduir una nova retolació en els carrers, va eliminar determinats monuments públics i va bandejar la llengua catalana de la vida pública. La vida cultural catalana de la postguerra va estar plena d’interferències i tensions polítiques. Això és un fet innegable, però el fet que una llengua s’exclogui del circuit escolar no l’elimina. El que va passar amb la llengua catalana és que va ser relegada a un segon pla per potenciar el castellà com a única llengua vehicular. Era un greuge vers la llengua del país, però no un genocidi lingüístic.

Així doncs, el franquisme va prohibir l’ús de la llengua catalana a l’administració pública, l’escola, els mitjans de comunicació, la vida econòmica i la vida social. A més, l’ús del català fora de l’àmbit familiar va ser objecte de multes i sancions. També va impedir-se el seu ús en l’edició de llibres, diaris i revistes, representacions teatrals, espectacles públics, cinema, ràdio, correspondència telegràfica i, fins i tot, a les esglésies.

Es van monopolitzar els mitjans de comunicació i les manifestacions culturals catalanes eren majoritàriament prohibides, arraconades o discriminades. Tanmateix, l’Església, en poblacions rurals petites, excepcionalment va ser autoritzada a fer servir el català en les homilies o sermons perquè era l’única llengua que permetia que arribés el missatge dels vencedors a la població. Es tallava de cop el procés de normalització social de la cultura catalana quan encara no estava arrelada de forma sòlida.

ESCOLA FRANQUISTA.JPGDurant molts anys, Catalunya va viure una evident situació diglòssica en que tan sols la cultura castellana tenia una projecció pública. Les principals institucions culturals del país, com l’Institut d’Estudis Catalans, van haver de passar a treballar des de la clandestinitat i la Biblioteca de Catalunya va convertir-se en la Biblioteca Central, mentre s’imposava una censura molt estricta sobre tot allò que s’havia de publicar. Es tractava, en definitiva, de recloure la llengua catalana a l’àmbit estrictament domèstic i d’imposar el castellà com la única llengua oficial.

Generalment, es van canviar els noms de les localitats per castellanitzar-los –amb alguna excepció com Sant Cugat o Sants–. El nomenclàtor urbà també va ser depurat per eliminar tota influència estrangera, esquerrana i catalanista. La castellanització dels topònims catalans i dels noms dels carrers va arribar a nivells ridículs. Es volgué eliminar qualsevol referència o vestigi de la catalanitat: la Plaça Catalunya va convertir-se durant unes setmanes en la Plaza del Ejército Español.

Els cartells propagandístics que circulaven pels carrers de les poblacions eren prou clars en aquest sentit: “Español habla español”. Però s’ha de tenir clar que no es volia esborrar totalment la llengua catalana perquè era un element que en un futur es podia aprofitar. Com va apuntar Josep Benet, la repressió lingüística i cultural cercava la desaparició de Catalunya com a minoria nacional dins de l’Estat espanyol, amb la destrucció de la seva personalitat lingüística i cultural i la reducció del seu idioma a la condició d’una llengua regional de caràcter folklòric.

fra-4635_0.jpg

fra-18-19.jpg

Tot i això, l’actitud resistencial de determinats sectors de la societat va impedir la culminació del projecte franquista, el qual, passats els primers anys, va veure’s obligat a fer unes petites concessions vers la llengua i la cultura. Així, a partir de mitjans dels anys quaranta, van començar a permetre’s representacions de teatre com Els Pastorets i cap als anys cinquanta van sorgir algunes entitats que van organitzar concerts musicals.

La cultura del llibre de la novel·la va veure com una llosa la repressió cultural. D’entrada, el franquisme va prohibir l’edició de llibres en català i en petites iniciatives van cremar-se alguns llibres.  Hi havia una censura d’edició que evitava la literatura de nova creació en català ja que calia editar-ho tot en castellà, amb l’excepció d’alguna obra autoritzada en català no normatiu (prefabrià), aspecte que va afavorir-se per crear confusió en la llengua.

Al llarg del franquisme van aparèixer els anomenats centres d’estudis, alguns dels quals estaven emparats en sota la tutela de la Diputació (l’Institut d’Estudis Ilerdencs de 1942, l’Institut d’Estudis Gironins de 1946, l’Institut d’Estudis Tarraconenses de 1946) i d’altres per persones o entitats de caràcter patriòtic resistencial (Centre d’Estudis Comarcals d’Igualada de 1947, Associació d’Estudis Reusencs de 1952, Institut d’Estudis Vallencs de 1960). Va ser gràcies a aquestes primeres iniciatives que va començar a escenificar-se la represa cultural catalana ja que representaven, en certa manera, el lligam entre el moviment cultural de recerca i de divulgació dels temps de la República.

Tanmateix, val a dir que, tot i permetre l’existència d’aquestes institucions, el joc cultural del franquisme en relació amb Catalunya serà perfectament coherent des dels seus inicis i fins a les acaballes del règim.