Entrades amb l'etiqueta ‘Carles V’

Lliçons de govern pel jove Felip II

dijous, 31/05/2012

Després de la mort de la seva esposa Isabel, el 1539, l’alter ego de Carles V en els regnes peninsulars, l’emperador va pensar en el príncep Felip com a col·laborador en les qüestions de govern. La decisió va trigar a ser efectiva, però el 1543 el futur Felip II ja s’involucrava en la direcció política de la Monarquia Hispànica. La idea de Carles V era deixar a Felip com a regent quan les obligacions imperials l’obliguessin a desplaçar-se per Europa.

Amb aquest objectiu, Carles V va fer-se acompanyar pel seu fill en els debats del consell d’Estat i en les reunions de les corts peninsulars. El futur rei va ser alliçonat convenientment i va rebre del seu pare una sèrie de normes de govern i pautes de conducta. Un resum d’aquest procés formatiu el trobem en Las instrucciones de Palamós (1543) i en el Testamento Político (1548) que l’emperador va adreçar al seu fill i hereu.

carlos-v-y-el-principe-felipe-cuadro-anonimo-universidad-de-granada.jpg

Las instrucciones de Palamós eren un seguit de pautes per a guiar el govern del seu fill sobre els regnes peninsulars:

Hijo, pues ya mi partida de estos reinos se va allegando, y cada día veo cuán forzosa es, y que sólo este remedio tengo para probar qué tal le podré dar en los cargos que Dios me ha dado, y para que, pues tanto contra mi voluntad y forzosamente he empeñado y empobrecido hacienda que os tengo de dejar, que por mi culpa y por dejar de hacer lo que debía y podía, no os dejase menos herencia que de mis padres heredé, he determinado de ejecutarla, como en Madrid os lo dije y a los de mi Consejo, y de dejaros, como es razón, durante mi ausencia en mi lugar, para que gobernéis estos Reinos. Y no embargante que vuestra edad es poca para tan gran cargo, todavía se han visto algunos de no mayor edad que por su ánimo, virtud y buena determinación se han mostrado tales, que sus obras han sobrepasado su poca edad y experiencia. Y así, hijo, es necesario que os esforcéis y os encomendéis a Dios para que El os favorezca, de manera que le podáis servir en ello y juntamente ganar honra y fama perpetua, y a mi vejez me deis tal reposo y consentimiento, que yo tenga muy mucha causa de dar gracias a Dios, de haberme hecho padre de tal hijo […].

Habéis de ser, hijo, en todo muy templado y moderado. Guardaos de ser furioso, y con la furia nunca ejecutéis nada. Sé afable y humilde. Guardaos de seguir consejos de mozos ni de creer los malos de los viejos. Apartad de vos todo género de gente de este arte y lisonjeros, y huid de ellos como del fuego, porque son más peligrosos y entran por muchas maneras. Y por eso habéis de ser muy cauto en conocerlos, pronto y diligente en apartarlos de vos. Habéis de serviros de buenos allegados y favorecerlos para que cada uno conozca que queréis a los buenos y aborrecéis los malos […].

He ordenado aquí el Consejo de Aragón, y también se os harán instrucciones sobre la gobernación de los reinos de la Corona y sobre la manera del firmar, a lo cual me remito, y usaréis conforme a lo contenido en ellas y a lo susodicho. Salvo os aviso que es necesario que en ello seáis muy sobre aviso, porque más presto podríades errar en esta gobernación que en la de Castilla, así por ser los fueros y constituciones tales, como porque sus pasiones no son menores que las de otros, y ósenlas más mostrar y tienen más disculpas, y hay menos maneras de poderlas averiguar y castigar.

En el Testamento político de Carles V l’emperador tracta sobre la política exterior de la monarquia i alliçona Felip II les qüestions internacionals:

La principal y más cierta amistad y confianza que debéis tener, es con el rey de Romanos, mi hermano, y mis sobrinos, sus hijos, los cuales soy cierto que ternán toda buena y entera correspondencia con vos, y ansí usaréis de estrecha inteligencia con mi dicho hermano, v procuraréis su bien y de los suyos con toda y entera sinceridad y favoreceréis su autoridad imperial y sus cosas, como de buen tío; porque demás que es esto lo que conviene, y, según Dios, y obligación de parentesco tan cercano, y esta conjunción y unión será causa que los que no ternán buena voluntad dejen de mostrarlo contra él y vos; y la grandeza del uno favorecerá y reputará el otro […]. Y ansí he hecho todo lo que he podido para que fuese elegido en la dignidad de rey de Romanos, y establecido en él y enderezado para que en mi ausencia y caso de fallecimiento pueda gobernar esta Germanía […].

Y ansí, viendo la imposibilidad de sacar dineros de mis reinos y señoríos, para lo que pudiese suceder acá, sin dar causa a más inconvenientes, y manifiesto riesgo de ellos, os encargo que los excuséis enteramente, si no fuese por causa y respeto de ellos y Estados y tierras de Flandes, y de las partes de allá, concertándolas, como espero hacerlo con los Estados de la Germanía; porque en tal caso, sea por ahora, o de aquí adelante, me parece muy bien que ellos ayuden contra el Turco y en otras necesidades de esta Germanía y conforme al asiento que se hiciere […]. Cuanto a lo demás y cuanto a la dicha tregua que he por mí ratificado, miraréis que ella se observe enteramente de la vuestra, porque es razón que lo que he tratado y tratéis, se guarde de buena fe con todos, sean infieles o otros, y es lo que conviene a los que reinan, y a todos los buenos cuanto al dicho Turco, que importa, no solamente para lo de vuestros reinos y señoríos que heredáis, más para lo de esta Germanía y toda la Italia señaladamente, y por no dar más ocasiones a franceses de estorbar y inquietar la Cristiandad, como lo han hecho en lo pasado. […].

Cuanto a Francia, yo he hecho siempre todo lo que se ha podido desde que comencé la reinar, por vivir en paz con el rey Francisco difunto, y muchas buenas obras y por ello y su consideración y pasado muchos tratados de paz y tregua, los cuales nunca ha guardado; como es notorio, sino por el tiempo que no ha podido renovar guerra o ha querido esperar de hallar oportunidad de dañarme con disimulación; ni han aprovechado mis grandes oficios hechos. A lo que se ha podido imaginar y entender del rey moderno, su hijo, y las pláticas que lleva en todas partes, se comprende que está puesto en seguir las pisadas y heredar la dañada voluntad de su padre y que los pasados reyes de Francia han tenido a los nuestros. Mas como quier que sea, os aconsejo que miréis que tengáis gran advertencia de guardar con él paz, tanto cuanto pudiéredes, y señaladamente por el servicio de Dios, bien público de la Cristiandad, y por lo que importa a los reinos, Estados y señoríos que yo os dejaré. Y por cuanto se entiende que el rey moderno no quiere pasar por los tratados hechos entre su padre y mí, y que querría, sin ratificarlos, venir a hacer nuevos tratos, que innovasen los dichos, con fin de tornar tarde o temprano, cuando pudiese, a hallar la oportunidad de contradecir las renunciaciones tocantes a los reinos de Nápoles y Sicilia, y a los Estados de Flandes, Artois y Tornay, y Estado de Milán, y otras cosas contenidas en los dichos tratados, señaladamente de Madrid, Cambray y Crépy, os debéis firmar en que las dichas renunciaciones queden siempre expresamente en su ser y fuerza, y en ninguna manera vais fuera de esto, porque todo lo he quitado, y os verná y pertenecerá con buen derecho y sobrada razón. Y si aflojásedes en cosa alguna de esto, sería abrir camino para tornar a poner todo en controversia, según la experiencia ha siempre mostrado, que estos reyes, padre y hijos, y sus pasados, han querido usurpar de continuo de sus vecinos, y donde han podido, y usado de no guardar tratado alguno, señaladamente conmigo y nuestros pasados, con achaque y color de no poder perjudicar a su corona; y pues esto es ansí, será mucho mejor, y lo que conviene, sostenerse con todo, que dar ocasión a ser forzado después defender el resto, y ponerlo en aventura de perderse […].

 Cuanto a las tierras de Flandes, ellas están fortificadas, y aún se fortifican con los designios que he hecho hacer, y todos aquellos señoríos tienen la voluntad y fidelidad que se puede desear, y señaladamente los grandes de ellos, y con la reducción de lo de Gante y castillo que se ha hecho en aquella ciudad, también el castillo y ciudad que se ha fortificado en Cambray, no hay que temer que franceses puedan haber esperanza allí, como antes se lo persuadían; y si ellos quieren mover guerra hacia aquella parte, las dichas tierras podrán muy bien resistillos, y no faltarán de hacerlo, especialmente con que haya suma alguna de dineros de respecto, sea de las ayudas que se podrán haber de las mesmas tierras, o de otra manera, con que tengan esperanza de ser así de pros, coma será razón que lo hagáis según viéredes la necesidad y si ellas pueden descansar algún tiempo, sosternán el gasto que fuere menester […].

Ternéis cuidado de tener amistad con los ingleses, y de guardar los tractos hechos entre el padre difunto del rey moderno y mí, porque esto me importa y a todos los reinos y señoríos que yo os dejaré, y será también para tener suspensos a franceses, los cuales tienen muchas querellas con los dichos ingleses, así por lo de Bologna como de las pensiones y deudas; y se tiene por difícil que puedan guardar amistad entrellos que dure. Y demás de esto, es verisímil que el rey de Inglaterra, que ahora es mozo, viniendo en edad, haber sentimiento de las cosas que han hecho y harán franceses contra él y en su perjuicio durante su menor edad; mas miraréis de no os empachar en ello tanto cuanto pudiéredes, y os firmaréis siempre en los tratados que tenemos fechos con ellos, con los unos y con los otros; señaladamente no trataréis ni haréis con los dichos ingleses cosa alguna que directa o indirectamente pueda ser cosa contra nuestra santa fe y autoridad de la Sede Apostólica.

Bartolomé de las Casas

dissabte, 19/05/2012

Bartolomé de las Casas (1474-1566) va arribar al Nou Món, a La Española, el 1502. Ordenat sacerdot vuit anys després, el 1512 va convertir-se en un encomendero, moment en el qual va prendre consciència del maltractament i la injustícia que patien els indígenes americans. Aleshores va abandonar l’usdefruit dels indis i va convertir-se en un fervent defensor dels seus drets. Convençut de que el seu deure era “procurar el remedio de estas gentes divinamente ordenado”, va viatjar cap a Castella per entrevistar-se amb el regent Ferran el Catòlic i el cardenal Cisneros, el qual va nombrar-lo “protector dels indis” el 1516.

bartolome de las casas.jpg

Durant el seu primer viatge a la Península Ibèrica com a nou rei de la Monarquia Hispànica, Carles V va concedir-li el territori de Cumaná, a Veneçuela, perquè hi apliqués les seves teories del tractament just vers els indígenes. El 1522 Las Casas va ordenar-se com a frare dominic i va iniciar el seu programa de colonització i evangelització pacífica, un sistema que s’estructurava al marge de l’encomienda, desenvolupat entre 1535 i 1540.

El 1540 va retornar a la Península Ibèrica per reunir-se amb Carles V i impulsar les Leyes Nuevas de 1542. Amb la nova legislació s’esmenava el codi de 1512 que regulava els sistema colonial, es prohibia l’esclavitud dels indígenes i s’abolia el sistema d’encomienda. A més, es disposava que en la penetració dels conqueridors en les terres no explorades hi havien de participar sempre dos religiosos, els quals s’encarregarien de vigilar que els contactes amb els indis es duguessin a terme en forma pacífica per tal de propiciar un diàleg que conduís a la seva conversió. D’aquesta manera, els indígenes passaven a dependre directament de la Corona, decisió que va ser rebuda amb un rebuig visceral per part dels encomenderos de les colònies.

benjamin_f2.jpg

Nomenat bisbe de Chiapas, el 1543, va dedicar-se a combatre els abusos colonialistes i l’incompliment de les Leyes Nuevas. A continuació, el 1546, Las Casas va passar a Mèxic on va difondre Avisos y reglas para los confesores, fet que va produir un gran escàndol. Desil·lusionat pel fracàs de la seva política, ignorada pels colonitzadors, el 1547, va renunciar al seu càrrec i va traslladar el seu combat a favor dels drets del indígenes a la cort hispànica.

La gran, i darrera, oportunitat per a Las Casas arribaria amb els debats de la denominada Junta de Valladolid (1550-1551), la qual, convocada per Carles V, va congregar els defensors dels drets dels indígenes, com el mateix Las Casas, i els partidaris de la derogació de les Leyes Nuevas, encapçalats per Juan Ginés de Sepúlveda. El debat oposava una visió humanitària de la conquesta, basada en la racionalització dels indígenes i les bondats d’una colonització fonamentada en el respecte de les cultures autòctones davant del pragmatisme econòmic i el fanatisme evangelitzador. El discurs de Sepúlveda va imposar-se, marcant la política de la corona respecte d’Amèrica.

Juan_Ginés_de_Sepúlveda.jpg

Juan Ginés de Sepúlveda

El 1552 apareixia la Brevísima historia de la destrucción de las Indias, redactada deu anys abans, obra que va tenir una gran ressonància a nivell europeu. Traduïda a totes les llengües europees, molts autors situen en aquest text bona part de l’origen de la llegenda negra sobre el colonialisme hispànic a Amèrica. Aquest és un extracte:

Brevísima_relación.jpgDaremos por cuenta muy cierta y verdadera que son muertas en los dichos cuarenta años por las dichas tiranías y infernales obras de los cristianos, injusta y tiránicamente, más de doce cuentos de ánimas, hombres y mujeres y niños; y en verdad que creo, sin pensar engañarme, que son más de quince cuentos.

Dos maneras generales y principales han tenido los que allá han pasado, que se llaman cristianos, en estirpar de la haz de la tierra a aquellas miserandas naciones. La una, por injustas, crueles, sangrientas y tiránicas guerras. La otra, después que han muerto todos los que podrían anhelar o suspirar o pensar en libertad, o en salir de los tormentos que padecen, como son todos los señores naturales y los hombres varones (porque comúnmente no dejan en las guerras a vida sino los mozos y mujeres), oprimiéndolos con la más dura, horrible y áspera servidumbre en que jamás hombres ni bestias pudieron ser puestas. A estas dos maneras de tiranía infernal se reducen y ser resuelven o subalternan como a géneros todas las otras diversas y varias de asolar aquellas gentes, que son infinitas.

La causa por que han muerto y destruido tantas y tales y tan infinito número de ánimas los cristianos ha sido solamente por tener por su fin último el oro y henchirse de riquezas en muy breves días y subir a estados muy altos y sin proporción de sus personas (conviene a saber): por la insaciable codicia y ambición que han tenido, que ha sido mayor que en el mundo ser pudo, por ser aquellas tierras tan felices y tan ricas, y las gentes tan humildes, tan pacientes y tan fáciles a sujetarlas; a las cuales no han tenido más respeto ni de ellas han hecho más cuenta ni estima (hablo con verdad por lo que sé y he visto todo el dicho tiempo), no digo que de bestias (porque pluguiera a Dios que como a bestias las hubieran tratado y estimado), pero como y menos que estiércol de las plazas. Y así han curado de sus vidas y de sus ánimas, y por esto todos los números y cuentos dichos han muerto sin fe, sin sacramentos. Y esta es una muy notoria y averiguada verdad, que todos, aunque sean los tiranos y matadores, la saben y la confiesan: que nunca los indios de todas las Indias hicieron mal alguno a cristianos, antes los tuvieron por venidos del cielo, hasta que, primero, muchas veces hubieron recibido ellos o sus vecinos muchos males, robos, muertes, violencias y vejaciones de ellos mismos […].

Después de acabadas las guerras y muertes en ellas, todos los hombres, quedando comúnmente los mancebos y mujeres y niños, repartiéronlos entre sí, dando a uno treinta, a otro cuarenta, a otro ciento y docientos (según la gracia que cada uno alcanzaba con el tirano mayor, que decían gobernador). Y así repartidos a cada cristiano dábanselos con esta color: que los enseñase en las cosas de la fe católica, siendo comúnmente todos ellos idiotas y hombres crueles, avarísimos y viciosos, haciéndoles curas de ánimas. Y la cura o cuidado que de ellos tuvieron fue enviar los hombres a las minas a sacar oro, que es trabajo intolerable, y las mujeres ponían en las estancias, que son granjas, a cavar las labranzas y cultivar la tierra, trabajo para hombres muy fuertes y recios. No daban a los unos ni a las otras de comer sino yerbas y cosas que no tenían sustancia; secábaseles la leche de las tetas a las mujeres paridas, y así murieron en breve todas las criaturas. Y por estar los maridos apartados, que nunca veían a las mujeres, cesó entre ellos la generación; murieron ellos en las minas, de trabajos y hambre, y ellas en las estancias o granjas, de lo mismo, y así se acabaron tanta y tales multitudes de gentes de aquella isla; y así se pudiera haber acabado todas las del mundo. Decir las cargas que les echaban de tres y cuatro arrobas, y los llevaban ciento y doscientas leguas (y los mismos cristianos se hacían llevar en hamacas, que son como redes, a cuestas de los indios), porque siempre usaron de ellos como de bestias para cargar. Tenían mataduras en los hombros y espaldas, de las cargas, como muy matadas bestias; decir asimismo los azotes, palos, bofetadas, puñadas, maldiciones y otros mil géneros de tormentos que en los trabajos les daban, en verdad que en mucho tiempo ni papel no se pudiese decir y que fuese para espantar los hombres.

Y es de notar que la perdición destas islas y tierras se comenzaron a perder y destruir desde que allá se supo la muerte de la serenísima reina doña Isabel […].

Débese de notar otra regla en esto: que en todas las partes de las Indias donde han ido y pasado cristianos, siempre hicieron en los indios todas las crueldades susodichas, y matanzas, y tiranías, y opresiones abominables en aquellas inocentes gentes; y añadían muchas más y mayores y más nuevas maneras de tormentos, y más crueles siempre fueron porque los dejaba Dios más de golpe caer y derrocarse en reprobado juicio o sentimiento.

Carles V: successió i retir a Yuste

dimarts, 15/05/2012

Després de dècades de lluita, Carles V era un home malalt, desil·lusionat i envellit. L’imperi universal havia perdut la batalla dels símbols en favor dels Estats nacionals i aquesta derrota va portar l’emperador a un gest altiu: l’abdicació. Havia arribat el moment de plantejar el traspàs del poder. I millor fer-ho en vida que arriscar-se a una nova guerra. En conseqüència, el gener de 1548 l’emperador va redactar el seu testament polític adreçat al seu fill Felip. El 1550 va començar a dictar les seves memòries i cinc anys després va considerar que havia arribat el moment de retirar-se.

Karl_V._(HRR).jpg

Carles V

D’aquesta manera, el 25 d’octubre de 1555, en un acte solemne davant dels Estats Generals de Brussel·les, després de rememorar la seva trajectòria vital en un discurs que va fer-li saltar les llàgrimes, Carles V renunciava a la sobirania dels Països Baixos, que anaven a parar a les mans de Felip II. Igualment, designava a Felip II com a successor en els regnes de la Monarquia Hispànica i al seu germà Ferran com a successor en la dignitat imperial del Sacre Imperi Romanogermànic.

carlos_v_7.jpg

Abdicació de Carles V

abdicacion-de-carlos.jpg

Abdicació de Carles V

Era un marc simbòlic, el mateix en el qual havia rebut quaranta anys abans el seu nomenament com a hereu del ducat de Borgonya i dels regnes de Castella i Aragó. L’emperador vestia de negre, un homenatge a Felip el Bo. Filibert de Savoia, president del Consell de Flandes, va exposar les raons formals de l’abdicació de l’emperador. A continuació, Carles V va prendre la paraula. Seria el seu darrer discurs públic i l’havia preparat minuciosament. L’emperador va repassar la seva vida, els seus viatges i va fer una encesa defensa de la fe cristiana:

Nueve veces fui a Alemania la Alta; seis he pasado en España, siete en Italia, diez he venido aquí a Flandes, cuatro en tiempo de paz y de guerra he estado en Francia; dos en Inglaterra; otras dos contra África, las cuales todas son cuarenta, sin otros caminos de menos cuenta que por visitar mis tierras tengo hechos […] la mitad del tiempo tuve grandes y peligrosas guerras, de las cuales puedo decir con verdad que las hice más por fuerza y contra mi voluntad que buscándolas, no dando ocasión para ellas […] y a todos es notorio que yo ya no puedo entender en estas cosas sin grandísimo trabajo mío y pérdida de los negocios, pues los cuidados que tan gran carga pide, el sudor y trabajo, mis enfermedades y quiebra grandísima de salud me acabarían en punto, pues aún a los muy sanos y descansados bastarían a fatigar y el sólo mal de la gota consume y acaba.

Sé que para gobernar y administrar estos estados y los demás que Dios me dio ya no tengo fuerzas, y las pocas que han quedado se han de acabar presto […] Por tanto, estoy determinado de pasar luego a España y dar a mi hijo Felipe la posesión de esos Estados y a mi hermano el rey de romanos el Imperio. Encomiéndoos mucho mi hijo y os pido por amor de mí, que tengáis con él el amor que a mí siempre […] Y principalmente, habéis de mirar y guardaros no dañen ni infeccionen la pureza de vuestra fe las novedades y herejías de las provincias vecinas.

Tres mesos després, el 16 de gener de 1556, entregaria al seu secretari l’abdicació de tots els dominis hispànics, tant a Europa com al Nou Món. La renúncia, seguint la lògica de la monarquia composta, es va realitzar mitjançant tres documents. Un document per la Corona de Castella (incloent-hi Navarra i el Nou Món), un document per a la Corona d’Aragó (incloent-hi Sardenya) i un document per a la Corona de Sicília.

Philip_II.jpg

Felip II

Restava l’Imperi. La dignitat imperial per la qual tant havia lluitat. El setembre de 1556 va signar la renúncia en favor del seu germà Ferran, però aquest no va ser reconegut pels electors alemanys fins el febrer de 1558.

Hans_Bocksberger_der_Aeltere.jpg

Ferran I del Sacre Imperi Romanogermànic

D’aquesta manera, el febrer de 1556, Carles V va retornar a la Península Ibèrica. S’instal·laria al monestir de Yuste, en un tranquil i remot racó d’Extremadura en el qual passaria els darrers mesos de la seva vida. El monestir, aixecat per l’Ordre dels Jerònims a inicis del segle XV, seria el lloc escollit per la retirada. Una modesta residència en la qual l’acompanyaria una petita cort i desenvoluparia una vida austera. Uns pocs llibres, algunes obres d’art i records personals d’una intensa vida serien els seus companys. La deteriorada salut no impediria, però, que el vell emperador mantingués les seves generoses costums a l’hora de menjar i beure, l’únic aspecte en el qual no va mostrar mai austeritat. Moriria el 21 de setembre de 1558.

Monasterio_Yuste.jpg

El monestir de Yuste

Charles-Quint_au_monastère_de_Yuste.jpg

Carles V al monestir de Yuste

Escudos_de_Aragón_León_y_Castilla_en_las_exequias_de_Carlos_I.jpg

Exèquies de Carles V

Tiziano, el pintor de Carles V

dissabte, 12/05/2012

Carles V va trobar en Tiziano Vecellio (1485-1576) l’artista que necessitava, aquell que traduiria en el llenç la grandesa del seu Imperi, el pintor que immortalitzaria el somni de l’emperador.

Tiziano.jpg

Tiziano

Nascut el 1485 a Piove di Cardore, Tiziano va ser un artista precoç, destacant en el taller venecià de Sebastiano Zuccato, el mestre que el va formar. Conreador de la pintura religiosa i mitològica, destacaria pels seus retrats, en els quals va saber captar la fidelitat als atributs que havien de relacionar-se amb el càrrec, la dignitat o la posició social de la figura retratada. Ara bé, no va ser fins 1532 quan la seva carrera artística va fer un gir radical i inesperat: aquell any va convertir-se en el pintor per excel·lència de l’Imperi Universal de Carles V, el pintor de cort que necessitava l’emperador. Retrataria a Carles V (1532, 1548) i a la seva dona Isabel de Portugal (1548).

Tizian_081.jpg

Carles V (1532)

Tizian_066.jpg

Carles V (1548)

Tizian_057.jpg

Isabel de Portugal (1548)

Però el millor exemple el trobem en el retrat eqüestre de Carles V a la Batalla de Mühlberg (1548). Un tipus de retrat commemoratiu que combinava la semblança del personatge amb l’al·lusió a un fet memorable gràcies a un posat apoteòsic. Carles V, emmalaltit per la gota, envellit de forma prematura, esgotat per dècades de lluita en defensa de l’Imperi universal, havia arribat a la batalla en llitera. Les seves tropes van aconseguir una victòria brillant, inesperada i incontestable que va impactar les cancelleries europees. Aquest és el fet que Tiziano immortalitzaria.

Tiziano Carlos V.jpg

Carles V a la Batalla de Mühlberg (1548)

L’emperador posa davant de l’artista vestit amb una armadura d’infanteria i amb la llança a la mà dreta. És un retrat eqüestre, com correspon a un emperador que s’ha fet amb la victòria. És la guerra dels símbols. És un cavaller de l’Ordre del Toisó d’Or que presenta un gest de triomf. En realitat s’havia presentat en el camp de batalla en llitera perquè el seu cos estava esgotat, però això és indiferent. El quadre representa un exercici simbòlic de defensa i exaltació de l’Imperi universal. La realitat no importa. Des de la seva postura, Carles V desafia als seus enemics. És gràcies a aquest retrat com Carles V passa a la història com l’emperador universal.

El saqueig de Roma

dijous, 10/05/2012

La data, el 6 de maig de 1527. El fet, les tropes imperials de Carles V saquegen la ciutat de Roma. Episodi transcendental de les guerres europees del segle XVI a Itàlia, tant pel seu simbolisme, l’emperador universal fent agenollar la capital del catolicisme als seus peus, com per les seves conseqüències polítiques, la liquidació del militarisme feudal dels papes renaixentistes. La brutalitat de l’atac contra els Estats Pontificis i el pillatge sobre els espais considerats sants de Roma van commocionar la cristiandat.

El saqueig de Roma s’explica en el context de les guerres franco-hispanes per l’hegemonia continental europea i les enormes càrregues que aquestes suposaven per a les finances dels Estats. El 1526, tot i l’acord de treva signat per Carles V i Francesc I en el Tractat de Madrid, França va aliar-se amb Florència, Milà, Venècia i els Estats Pontificis per enfrontar-se als exèrcits imperials. Era la Lliga de Cognac.

Carlos_V.jpg

Carles V

François I.jpg

Francesc I de França

Però aquest no era l’únic front en el qual estava immersa la Monarquia Hispànica. En paral·lel, els exèrcits turcs pressionaven l’Imperi a les portes de Viena, i Ferran, germà de Carles V demanava ajuda. Igualment, l’aliança amb Anglaterra semblava trencada. S’obria una multiplicitat de fronts que dessagnava les arques de la monarquia.

Per a neutralitzar el perill que amenaçava les seves possessions, Carles V va encarregar al conestable Carles de Borbó la formació d’un exèrcit imperial que passés a l’ofensiva contra els enemics italians. Amb moltes dificultats derivades de l’escassetat de diners per a pagar els sous dels soldats, Carles de Borbó va reunir 45.000 soldats alemanys, italians i hispànics, als quals va motivar assenyalant directament al papa Climent VII com a responsable dels endarreriments en el cobrament dels sous.

Pope_Clement_VII.JPG

Climent VII

D’aquesta manera, després de derrotar Milà, el conestable va travessar la Península Itàlica a la recerca del membre més dèbil de la Lliga: els Estats Pontificis. L’atac llançat sobre Roma per les tropes imperials va ser brutal. Derrotada la dèbil defensa papal (5.000 milicians i les tropes de la Guàrdia Suïssa), la Ciutat Eterna va ser víctima de la violència. El conestable Carles de Borbó ja no va veure les conseqüències de la seva acció. Havia mort durant el setge de Roma, i amb ell desapareixia l’element de contenció dels soldats.

La presa i saqueig de Roma va ser brutal. La Guàrdia Suïssa va ser massacrada per l’exèrcit imperial (de 189 guàrdies, només 42 van sobreviure) i prop de mil defensors van ser executats. Eliminada la defensa, els soldats van tenir via lliure per torturar, assassinar, destruir, violar dones i saquejar palaus i esglésies durant tota una setmana. La indisciplina, el pillatge i la violència eren la manera de cobrar-se els endarreriments que els devia Carles V. L’emperador va mostrar la seva preocupació per la incapacitat per aturar les tropes, però la realitat és que aquest cop d’efecte havia estat decisiu en la lluita contra el Papat.

EL_SACO_DE_ROMA.jpg

Bad-war.jpg

El papa Climent VII va aconseguir refugiar-se de la violència en el castell de Sant’Angelo, on va veure’s empresonat. Després de set mesos tancat al palau, el papa va haver de cedir davant Carles V i pagar un rescat de 400.000 ducats. A més, els Estats Pontificis van haver de cedir algunes de les seves possessions territorials (Parma, Piacenza, Civitavecchia i Mòdena). Climent VII, temorós de la força que havia demostrat el seu enemic passaria la resta de la seva vida intentant evitar qualsevol enfrontament amb Carles V. El Papat havia deixat de ser un Estat feudal militarista. En conseqüència, el juliol de 1529, Climent VII i Carles V van signar el Tractat de Barcelona. En ell s’establia que el Papa coronaria Carles V com a emperador en el mateix Vaticà.

L’Alhambra i el somni de l’emperador

dimecres, 2/05/2012

Carles V va arribar a l’Alhambra de Granada l’estiu de 1526. S’acabava de casar a Sevilla amb Isabel de Portugal i es disposava a passar-hi la lluna de mel. L’emperador va quedar impressionat pel palau nassarita i va ordenar la construcció del palau que portaria el seu nom. Tot un símbol del projecte imperial, el palau de Carles V havia de trencar amb el passat gòtic per retornar a la cultura grecollatina.

L’edifici, destinat a la celebració de cerimònies i actes oficials de la cort, va ser pensat com un pavelló complementari per a les estances privades que el monarca ja disposava a l’Alhambra, ubicades en el Pati dels Lleons. El projecte va ser encarregat a l’arquitecte Pedro Machuca, el qual va comptar amb la col·laboració de Juan de Marquina. Els plànols del palau no estarien acabats fins el 1542.

palaciocarlosv.jpg

PLANO PLANTA BAJA ALHAMBRA Y PALACIO CARLOS V.jpg

El projecte resultava totalment innovador en un ambient caracteritzat pel gòtic plateresc. Era la introducció de la Monarquia Hispànica en el Renaixement mitjançant el manierisme, estil que encara estava en el bressol a Itàlia. Es diu que el mateix monarca va intervenir en l’elaboració dels plànols, i no seria gens estrany. Era el palau que havia de simbolitzar el seu triomf, la victòria de l’Imperi universal.

El resultat final va ser un robust edifici de planta quadrada amb un gran pati circular en el qual es combinen els estils dòric (en la part baixa) i jònic (en la part superior). En les quatre façanes trobem també una clara influència italiana coronada per la simbologia imperial. Era l’emblema, el símbol d’una època en la qual el somni de l’emperador va quedar gravat en pedra en el bell mig de la vella Granada musulmana.

Granada_Alhambra_Palacio_Carlos_V_Exterior.jpg

Palacio_Carlos_V_Alhambra.jpg

Granada_Alhambra_Palacio_Carlos_V_Interior.jpg

Carles V i Catalunya

dilluns, 30/04/2012

Respecte de Catalunya, el regnat de l’emperador Carles V (1516-1556) va caracteritzar-se pel manteniment d’unes relacions respectuoses entre la monarquia i el Principat. Així, i malgrat alguns enfrontaments jurisdiccionals, no van sorgir friccions ni problemes importants i la monarquia va respectar les lleis catalanes. Es pot dir que en aquest període, no sense friccions puntuals, l’entramat constitucional català prevalia per sobre de les intencions de la monarquia. Fins i tot va donar-se una destacada participació catalana en algunes de les empreses exteriors de la monarquia hispànica, especialment en el Mediterrani.

Tizian_066.jpg

Carles V

El seu discurs de coronació pronunciat a Barcelona, i en català, permet entendre l’espai que Carles V pretenia ocupar en el món del segle XVI i la naturalesa de les relacions amb l’oligarquia del país. En sentir-lo, l’audiència reunida a les corts, l’oligarquia eclesiàstica i civil catalana, va poder adonar-se que les seves paraules ignoraven completament la realitat i la tradició de Catalunya. La sensibilitat política i cultural catalana eren ignorades.

Carles V anunciava que el lideratge del país passava per una nova generació, orientada cap als afers internacionals. El nou rei demanava atenció a la política internacional, l’abandonament de l’aïllament en el qual es vivia des de temps de Joan II. Presentava l’amenaça turca com un conflicte mediterrani per la llibertat de comerç i que demanava la implicació dels catalans. A més, buscava la complicitat necessària amb Castella per articular la nova Monarquia. Ni el seu avi, Ferran el Catòlic mai havia anat tant lluny en el desafiament a la noblesa.

Però la realitat és que Carles V va trobar més resistències a Castella (Revolta de les Comunitats) i a València (Revolta de les Germanies) que a Catalunya. Així, el moviment dels agermanats valencians només va estendre’s minoritàriament a algunes ciutats com Barcelona, Girona i Lleida, encara en camí de la recuperació de la crisi econòmica i política. A Catalunya, la crisi de les ciutats i la seva revolta contra la monarquia autoritària no va trobar uns moviment gremial disposat a la lluita ja que el virrei Folc de Cardona va suavitzar les protestes i va atendre les demandes dels menestrals.

Tanmateix, la periodicitat de les convocatòries de corts generals ajudaven a llimar les diferències existents entre els representants de les institucions catalanes i la monarquia ja que el rei reparava periòdicament els greuges. La majoria de les convocatòries a corts generals obeïen a la necessitat de l’emperador d’obtenir donatius per a finançar les seves empreses imperials, sobretot la lluita contra el turc a la Mediterrània, amb un perill evident pel comerç amb l’increment de la pirateria, però també contra França, el principal obstacle de Carles V al seu ideal d’Imperi europeu cristià.

Alguns historiadors han arribat a parlar d’una predilecció de Carles V per Catalunya i la Corona d’Aragó ja que l’emperador va arribar a convocar corts en set ocasions (Felip II va convocar-ne dues i Felip III una). Ara bé, la realitat és una altra: les necessitats de Carles V per a les empreses imperials van trobar a Catalunya una important col·laboració perquè anaven acompanyades per la defensa d’un estatus social que va permetre que l’oligarquia esclafés la revolta de les Germanies a València i Mallorca. D’aquesta manera, l’emperador va ser un bon visitant de Catalunya fins que, el 1554 va deixar el regne en mans dels seus fills, la infanta Joana i el príncep Felip.

En aquest sentit, tampoc és que el regnat fos una etapa idíl·lica ja que Carles V va signar una aliança amb Gènova, que era l’enemic tradicional català a la Mediterrània.

D’altra banda, en el segle XVI, el rei esdevenia el cap d’un imperi immens i del govern dels territoris que l’integraven en tenien cura els diferents consells creats amb aquest objectiu. Així, en temps de Carles V, l’òrgan màxim de govern de la monarquia a Catalunya va ser el Consell de la Corona d’Aragó. El representant del rei al Principat i als comtats era el lloctinent general o el virrei, càrrec que el monarca encarregava a una persona de la seva confiança. En aquest sentit, la designació dels principals càrrecs polítics (lloctinent de la Corona d’Aragó i virrei de Catalunya) recaurà en mans de persones foranes. Així, l’excepció la trobem en els virreis Pere Folc de Cardona, arquebisbe de Tarragona (1521-1523) i Francesc de Borja, duc de Gandia (1539-1543). En conseqüència, Catalunya va mantenir les seves institucions, furs i privilegis, però els homes de govern serien de fora.

La realitat és que la Catalunya dels inicis de l’època moderna no estava en condicions d’oferir gaire resistència a l’emperador perquè encara no s’havia recuperat totalment de la crisi baixmedieval, no tant econòmicament com en el pla polític. D’aquesta manera, si bé és cert que Carles V no va introduir nous impostos, el monarca ja s’ho va cobrar en donatius gràcies a la periodicitat de les convocatòries de corts. És a dir, la immunitat de la Corona d’Aragó a l’autoritarisme va ser conseqüència de la debilitat econòmica, les necessitats de l’oligarquia i l’aplicació del sistema constitucional.

La revolta de les Germanies

dissabte, 28/04/2012

El 1519, en paral·lel a la revolta de les Comunitats de Castella, va esclatar l’aixecament de les Germanies de València i Mallorca, les germandats cristianes d’aquests regnes de la Corona d’Aragó. Els dos moviments, però, mai van cooperar contra la monarquia ja que perseguien objectius diferents dins d’un mateix context: la defensa dels drets ciutadans contra el desenvolupament de l’Estat dinàstic autoritari. Les conseqüències, però, serien l’acceleració del procés centralitzador autoritari monàrquic, la progressiva pèrdua de poder de l’oligarquia urbana i una forta reducció dels drets del poble valencià.

Els orígens del moviment es trobaven en la protesta contra la carestia i l’abandonament de la ciutat de València per part de la noblesa com a conseqüència d’un brot de pesta. La violenta protesta contra els funcionaris de la monarquia i l’aristocràcia aviat va derivar en una guerra oberta contra els musulmans, els quals van recolzar els seus senyors enfront de les germandats. Tanmateix, la justificació religiosa de la revolta donava a les Germanies un caràcter propi i aglutinador de la població.

D’aquesta manera, la revolta va anar més enllà dels conflictes de classe. Artesans, camperols, classes mitjanes i membres del baix clergat van integrar el moviment agermanat. El denominador comú que els unia eren les seves miserables condicions de vida, els abusos patits pels senyors feudals i l’odi vers els musulmans, convertits en boc expiatori de la revolta. És a dir, no era una revolta homogènia.

FG002113.JPG

El 1519, els gremis de València havien estat armats davant l’amenaça d’un atac de la pirateria turca, però això es produïa en paral·lel a la fugida de bona part de l’aristocràcia i del mateix governador, atemorits per l’arribada de la pesta. Igualment, Carles V era un monarca absent d’aquest regne: encara no havia reunit a les corts valencianes. En aquest context, la Junta dels Tretze, integrada per un representant de cada gremi de la ciutat, va idear una estratègia per fer-se amb el control del govern de la ciutat. Era la gran ocasió per enfrontar-se amb la noblesa opressora i els impopulars funcionaris reials.

Inspirant-se en els ideals de les velles germandats cristianes i en els drets atorgats per Ferran el Catòlic, la Junta va demanar la restauració del monopoli gremial, la representació gremial en el consell municipal i l’accés a la justícia de l’emperador, la qual era un monopoli dels senyors locals. Sota la direcció del paraire Joan Llorenç, els agermanats pretenien crear una República mercantil segons els models de Gènova i Venècia. És a dir, buscaven la instauració d’un model urbà, obertament qüestionat per la monarquia, en el qual els ciutadans tindrien dret a reivindicar allò que consideraven just.

LA GUERRA DE LAS GERMANIAS.jpg

Un altre dels líders del moviment va ser el fabricant de velluts Vicenç Peris, convertit aviat en el cap visible dels sectors més radicals. El triomf sobre el virrei Diego Hurtado de Mendoza en la Batalla de Vernisa va permetre Peris assolir un important prestigi. El seu triomf era la victòria de la violència en detriment del programa polític. L’exemple de Peris va fer creure a la majoria dels agermanats que la violència era el mitjà adequat per assolir els seus objectius.

Els insurgents van controlar la ciutat de València amb el recolzament dels gremis i un cop controlada la capital van dirigir la revolta cap a la resta del regne, donant lloc a l’enfrontament armat contra el virrei i la noblesa, obligant els musulmans a batejar-se, suprimint els impostos i amenaçant la distribució de la terra. La radicalització de la rebel·lió, però, va comportar que bona part de les classes mitjanes urbanes que havien participat en el seu esclat anessin retirant el seu suport al moviment.

En aquest context, el virrei, Diego Hurtado de Mendoza, recolzant-se en l’aristocràcia va iniciar la contraofensiva monàrquica: el febrer de 1522 es lliurava la batalla final a la ciutat de València. Després d’una llarga nit de combats, Peris va rendir-se davant del capità Diego Ladrón de Guevara. Les Germanies havien estat esclafades per l’exèrcit reial. Una dura repressió va acompanyar la derrota dels agermanats, amb la condemna de més de 800 rebels per “crim de germania e unió popular”. Peris va ser executat el 3 de març. Ara bé, amb nuclis resistents a Xàtiva i Alzira, no seria fins el desembre de 1524 que la revolta va ser totalment derrotada fora de la capital. L’arribada d’una nova virreina, Germana de Foix,  amb afinitats amb les elits valencianes i la política repressiva d’execucions, confiscacions i multes havien tingut èxit. Era el moment del perdó general.

María de Pacheco, la darrera heroïna de les Comunitats de Castella

dijous, 26/04/2012

El moviment comuner va tenir la seva heroïna particular en la figura de María de Pacheco (1496-1531), una dona provinent de l’alta noblesa castellana, emparentada amb els Mendoza per part de pare i amb els Pacheco (marquesos de Villena) per part de mare. Dona culta educada en l’ambient renaixentista, María tenia coneixements de llatí, grec, matemàtiques, lletres i història. Difícilment es podia esperar d’ella que es convertís en la “lleona de Castella”, la dona que mantindria viu l’esperit de la revolta comunera després de la derrota de Villalar i l’execució del seu marit, Juan de Padilla.

comunera1.jpgAmb catorze anys, María va casar-se amb Juan de Padilla, cavaller i oficial militar de la ciutat de Toledo. Era una boda concertada pel seu pare, Íñigo López de Mendoza y Quiñones, i que obligava l’adolescent a renunciar als drets d’herència paterns a canvi d’una quantiosa dot. Sembla ser que aquest casament no va acabar de satisfer les seves aspiracions personals i per això va ser un dels principals recolzaments del seu marit en esclatar la revolta comunera el 1520. María va veure en l’esclat revolucionari l’oportunitat que el seu home adquirís la notorietat que mai havia tingut.

Quan, el juliol de 1520, Padilla va ser escollit com a capità general de l’exèrcit comuner per la Santa Junta d’Àvila, Maria va convertir-se en la governadora de la ciutat de Toledo. Mesos després, el març de 1521, arribaria a Toledo el bisbe de Zamora, Antonio de Acuña, un altre líder destacat del moviment comuner. Des d’aquell moment, el govern de la ciutat va restar en mans de María i el bisbe.

La notícia de la desfeta comunera a Villalar, el 24 d’abril, i la posterior execució del seu marit van suposar un cop duríssim per a María. Les seves esperances en la victòria de la revolta semblaven esvair-se, però aquesta no va rendir-se. La defensa de Toledo davant dels exèrcits reials va ser èpica, resistint nou mesos de setge. D’aquesta manera, la capital castellana seria la darrera plaça comunera en capitular davant de l’emperador.

Des de l’Alcàsser de Toledo, María va dirigir la resistència comunera, en competència amb el bisbe Acuña. En la seva convicció en la defensa de la ciutat, María va arribar a requisar la plata del tresor de la catedral per poder pagar el sou dels soldats. Van ser nou mesos de resistència, possibilitats en part pel fet que l’exèrcit reial va haver de dirigir els seus esforços cap a Navarra per a defensar-se d’una ofensiva francesa. Finalment, però, el setge sobre Toledo va culminar el mes d’octubre de 1521. Semblava que l’aixecament havia estat derrotat.

María_Pacheco_después_de_Villalar.JPG

María, però, no va acceptar la derrota. El febrer de 1522, la “lleona de Castella” va prendre l’Alcàsser i va alliberar els comuners empresonats en la darrera etapa de la revolta comunera. Va ser una resistència fugaç. Ràpidament les tropes reials i nobiliàries van controlar la ciutat i María va haver de refugiar-se en l’exili portuguès per evitar la mort. En canvi, el bisbe Acuña no va ser tan afortunat i va ser executat.

Des de Portugal, en la cort del rei Joan III, María va ser protegida gràcies a la seva condició noble. Instal·lada a Braga i Porto, l’antiga heroïna de la revolta comunera va haver de subsistir amb pocs mitjans i havent de fer-se càrrec del seu infant. Carles V va negar-se a concedir-li el perdó. Així, la “lleona de Castella” viuria els darrers anys de la seva vida exiliada. A la seva mort, el 1531, l’emperador va negar-se a permetre que el seu cos fos enterrat al costat del seu marit a Villalar. Havia mort la dona, però el mite encara no havia deixat de créixer.

La revolta de les Comunitats de Castella

dimecres, 25/04/2012

Proclamat emperador, Carles V va haver de fer front als problemes interiors de la Monarquia Hispànica: la resistència de les ciutats. L’arrel del problema: la transició del model de vida medieval cap al propi de l’Estat modern, la resistència a passar d’un model baixmedieval en el qual les ciutats jugaven el paper protagonista a un model modern en el qual el protagonisme passava a organitzar-se al voltant de la monarquia autoritària. Aquest és l’origen de l’esclat de la revolta de les Comunitats de Castella, com ho seria de les Germanies valencianes i mallorquines a la Corona d’Aragó. Però també d’un moviment internacional en defensa de les llibertats urbanes enfront de l’enfortiment de l’Estat dinàstic que va recórrer Europa en el segle XVI.

Bernaerd_van_Orley.jpg

Carles V

D’aquesta manera, el 1520, l’ordre social va trencar-se a Castella. El sectors urbans, poc nombrosos però poderosos, influents i actius van mobilitzar-se contra un Carles V que havia deixat una impressió negativa en la seva arribada al tron: el seu projecte de monarquia catòlica universal semblava llunyà de la tradició castellana i el fet que la coronació com a emperador suposés un important esforç econòmic, concretat en les corts de La Coruña de 1519, van comportar el pas de l’agitació a la rebel·lió.

Ens trobem davant d’un conflicte entre l’Estat dinàstic i els governs locals. I Carles V era conscient de les resistències quan va convocar corts per obtenir els recursos necessaris per a la seva investidura imperial. L’oposició més significada en aquelles corts va provenir dels procuradors de Salamanca i Toledo, però les mesures van ser aprovades després de coaccions, suborns i l’execució del procurador de Segòvia. S’iniciava una calma tensa abans del conflicte. I és que els comuners van interpretar la política repressiva com una crida a l’acció moral. Bona part de la noblesa i la burgesia es rebel·laria.

Localización_del_movimiento_comunero.png

Els comuners pertanyien als sectors mitjans de la societat (comerciants i manufacturers) que s’aixecaven contra l’Estat autoritari, però també contra l’aristocràcia terratinent. Tanmateix, la revolta de les Comunitats no va ser només una lluita entre les ciutats i la noblesa ja que en el bàndol comuner també s’integrarien membres de la baixa noblesa (cavallers i hidalgos) que es veien marginats per la presència d’estrangers en el govern de Carles V. És a dir, ens trobem davant d’un conflicte de classes complex.

A finals de juliol de 1520, Pedro Lasso de Vega, recolzat pels representants de les ciutats de Segòvia, Salamanca, Toro, Toledo i Àvila, va posar-se al capdavant de la Santa Junta del Reino després d’expulsar els oficials reials i recaptadors d’impostos de les ciutats i proclamar la Comunitat després de revoltes més o menys espontànies. En paral·lel, Juan de Padilla organitzava les forces de l’exèrcit comuner davant la possibilitat de l’esclat d’una guerra convertint-se en el primer líder de la revolta. Arribats a setembre, el moviment comptava amb una causa, una organització i un exèrcit per fer front al monarca.

JuandePadilla.jpg

Juan de Padilla

A finals d’agost, els comuners jugarien la carta de la reina Joana la Boja, tancada a Tordesillas per Ferran el Catòlic, per legitimar l’aixecament. Juan de Padilla (Toledo), Juan Bravo (Segòvia) i Pedro Maldonado (Salamanca) van visitar a la reina, la qual va negar-se a signar cap tipus de document però va mostrar-se favorable a la revolta.

Ara bé, en el moment de màxima expansió de la revolta, van començar a sorgir les primeres friccions entre els sectors revolucionaris i els reformistes que integraven les Comunitats. La Junta buscava redefinir la relació entre la monarquia i les ciutats sota el principi de que el regne es trobava per sobre del rei i de que la Junta representava el regne. En aquest nou ordre polític propugnat pels comuners, les corts castellanes havien de jugar un paper més important i demanaven el dret a estudiar els greuges abans de votar els impostos. Aquesta postura, revolucionària per a Castella, va comportar que els elements més moderats de Burgos i Valladolid abandonessin la revolta.

Adrian_VI.jpg

Adrià d’Utrecht

Aleshores, Adrià d’Utrecht, el regent de Carles V, va prendre la iniciativa tot aprofitant-se de les divisions internes de la Junta i del malestar de la noblesa amb la revolta. Així, el regent va recórrer a l’exèrcit per imposar la llei del monarca: el 5 de desembre de 1520 les forces del rei prenien Tordesillas, el quarter general de la Junta. Però els comuners encara no havien estat derrotats.

Seria a la Batalla de Villalar, el 24 d’abril de 1521, quan l’exèrcit reial i les forces de la noblesa esclafarien les forces comuneres. Els privilegis de la monarquia i l’aristocràcia eren defensats per les armes. La posterior execució dels principals líder comuners Juan de Padilla, Juan Bravo i Pedro Maldonado confirmava la decisió de la monarquia d’establir el dret dinàstic per sobre de qualsevol altre dret en la construcció de l’Estat autoritari. A l’octubre de 1521, després de la capitulació de Toledo, la revolta semblava definitivament esclafada.

BatallaDeVillalar.jpg

Comuneros.jpg

En la repressió de les comunitats podem observar nítidament la composició social del moviment. Per exemple, a Segòvia, de les 7.715 persones que van patir la repressió, el 71,5% pertanyien a l’artesanat i els serveis, un 8,7% a la intel·lectualitat i les professions liberals, i només l’1,5% pertanyia a la noblesa. És a dir, els sectors mitjans urbans s’enfrontaven a les oligarquies. Si bé no podem parlar d’una burgesia urbana homogènia, aquesta aliança contraposada d’interessos entre els diferents sectors populars urbans havia nodrit la força de la revolta de les Comunitats. I en resposta, la noblesa castellana s’havia aliat amb la monarquia en defensa dels seus privilegis i la seva autoritat.

El febrer de 1522, un darrer aixecament comuner liderat per María de Pacheco, la “leona de Castilla”, va suposar la fi de la revolta. Després de prendre l’Alcàsser de Toledo i alliberar els comuners empresonats van ser esclafats per les forces del rei i la noblesa. Mitjançant la repressió, el moviment dels comuners havia desaparegut de Castella. Només alguns exiliats a Portugal, com María de Pacheco i les seves filles, van mantenir viva la reivindicació comunera. El triomf de l’Estat dinàstic i la noblesa era evident. El perdó dictat per Carles V el 1522 i les amnisties reials de 1525 i 1527 tancarien l’episodi revolucionari castellà.