Entrades amb l'etiqueta ‘Antic Règim’

L’abolició del règim feudal

dilluns, 6/09/2010

L’Assemblea Nacional Constituent francesa va respondre a la “Gran Por” amb el Decret d’Abolició del Sistema Feudal, votat la nit del 4 d’agost de 1789. D’aquesta manera es suprimien les prestacions personals i la resta dels privilegis feudals (delmes, drets de caça, monopolis senyorials, etc.) i es va declarar la igualtat a l’hora de pagar impostos.

Decret d’Abolició del Sistema Feudal aprovat per l’Assemblea Nacional Constituent francesa (4 d’agost de 1789):

Art.1. La Asamblea Nacional destruye el régimen feudal, por completo. Decreta que, dentro de los derechos y deberes tanto feudales como de  censos, aquellos que tengan que ver con las manos- muertas reales o personales, y la servidumbre personal, y aquellos que los representan quedan abolidos sin que haya indemnización. Declara que el resto podrán ser comprados y que el precio y forma de este rescate quedarán fijados por la Asamblea Nacional. De entre los citados derechos, aquellos que no queden suprimidos por este decreto seguirán, sin embargo, percibiéndose hasta su reembolso.

Art. 2. El derecho exclusivo sobre los palomares, ya sean pequeños o grandes, queda abolido. Las palomas se encerrarán en las épocas del año que fije la comunidad. Durante estos períodos se considerarán como caza y cualquiera tendrá derecho a cazarlas cuando estén en su finca.

Art. 3. De igual modo, queda abolido el derecho exclusivo de caza y de los vivares abiertos. Todo propietario tiene derecho a abatir y de mandar abatir, solamente en sus posesiones, cualquier pieza de caza, teniendo que conformarse a lo establecido por las leyes de policía que puedan intervenir para la seguridad pública. Quedan abolidas todas las capitanías, incluidas las reales, así como todos los cotos de caza, con independencia de su denominación. Se velará, a través de medios que sean compatibles con el obligado respeto a las propiedades y a la libertad, por el mantenimiento de la caza del Rey. Se encarga al señor presidente que pida al rey el indulto de los condenados a galeras y desterrados por simples delitos de caza, la puesta en libertad de los prisioneros y la abolición de los procedimientos en curso, por esta causa.

Art. 4. Quedan suprimidas todas las justicias señoriales sin que se proceda a indemnizaciones. Sin embargo, los oficiales de estas justicias seguirán ejerciendo sus funciones hasta que la Asamblea Nacional establezca un nuevo orden judicial.

Art. 5. Quedan abolidos todos los tipos de diezmos y sus cánones, cualesquiera que sean su denominación conocida y percibida, incluidos los de pago por los cuerpos seculares y regulares, por los beneficiarios, las asambleas parroquiales y todas las de manos-muertas. También los percibidos por la Orden de Malta y otras órdenes religiosas y militares, aunque se hayan dado a laicos en sustitución de opciones sobre porciones de congrua; a reserva de reflexionar sobre los medios alternativos para satisfacer los gastos del culto divino, el sustento de los ministros de los altares, el alivio de los pobres, las reparaciones y las reconstrucciones de las iglesias y presbiterios y el mantenimiento de todos los establecimientos, seminarios, escuelas, colegios, hospitales y demás comunidades que hasta ahora dependen de los diezmos.

Sin embargo, hasta que se provea y que los antiguos poseedores gocen de su sustitución, la Asamblea Nacional ordena que los citados diezmos se percibirán según las leyes y la manera acostumbrada.

En cuanto a los otros diezmos, de cualquier naturaleza, se podrán rescatar de la forma que reglamente la Asamblea, y hasta tanto no regule, la Asamblea Nacional ordena que la percepción se haga de la misma manera.

Art. 6. Todas las rentas de bienes territoriales perpetuos, sea en especie, en metálico, de cualquier género, cualquiera que sea su origen, cualquiera que sea su perceptor, manos-muertas, de patrimonio, de infantazgo, de Orden de Malta, serán rescatables. Los impuestos sobre las gavillas, de cualquier tipo y denominación, serán tratados de la misma forma, y tasados por la Asamblea. Se prohibirá, en adelante, crear cánones que no sean rescatables.

Art. 7. Desde ahora, se suprime la venta de oficios de judicatura y de ayuntamientos. La justicia se impartirá gratuitamente. Sin embargo los oficiales continuarán en el ejercicio de sus funciones y percibirán los emolumentos hasta que la Asamblea provea los medios para pagarles.

Art. 8. Las tasas de pie de altar de los párrocos de aldea quedan suprimidas y dejarán de pagarse en cuanto se proceda al aumento de las porciones congruas y a la pensión de los vicarios y se redactará un reglamento para fijar los ingresos de los párrocos de ciudad.

Art. 9. Los privilegios pecuniarios, personales o reales, en materia de subsidios, quedan abolidos para siempre. La percepción se hará sobre todos los ciudadanos y todos los bienes, de la misma forma. Y se va a reflexionar sobre los medios para efectuar el pago proporcional de todas las contribuciones, incluso para los seis últimos meses del año de imposición corriente.

Art. 10. Se declara que todos los privilegios particulares de las provincias, principados, regiones, cantones, ciudades y municipalidades, ya sean pecuniarios o de cualquier otro tipo, quedan abolidos definitivamente y se someterán al derecho común de todos los franceses. Todo ello por ser más beneficioso, para las provincias, la adopción de una legalidad nacional y de libertad pública que el sistema de privilegios de los que algunos gozaban, y cuyo sacrificio es necesario para realizar la íntima unión de todas las partes del imperio.

Art. 11. Todos los ciudadanos sin distinción de nacimiento podrán acceder a los puestos y dignidades eclesiásticas, civiles, y militares y ninguna profesión conllevará degradación.

Art. 12. En el futuro no se enviará a Roma, ni a la vicelegación de Aviñón, ni a la nunciatura de Lucerna, ninguna renta por anatas o de cualquier otro tipo. Los fieles diocesanos se dirigirán a sus obispos para el caso de provisiones de beneficios y dispensas, que se concederán gratuitamente, bien entendiendo que todas las iglesias de Francia deben de gozar de la misma libertad, a pesar de todas las reservas, expectativas y repartos por meses.

Art. 13. Las primas por muerte de un eclesiástico, derechos sobre cotos, derechos por vacante, censos señoriales, rentas para S. Pedro, y cualesquiera otros del mismo tipo de a favor de los obispos, archidiáconos, arciprestes, cabildos de canónigos, párrocos antiguos, bajo cualquier denominación, quedan abolidos, salvo aquellos casos en que pertenezcan, hasta que se provea, a archidiaconados o arciprestazgos dotados insuficientemente.

Art. 14. La acumulación de beneficios no pondrá existir en el futuro cuando las rentas del beneficio o de los beneficios de los que se sea titular excedan la cantidad de 3.000 libras. Queda también prohibido poseer pensiones sobre beneficios, o una pensión y un beneficio, si el producto excede la misma cantidad de 3.000 libras.

Art. 15. La Asamblea, previo informe, se ocupará, de acuerdo con el rey, de la supresión de las pensiones, gracias, sueldos que se aprecien excesivos. Se determinará para el futuro una cantidad a disposición del rey con este objeto.

Art. 16. La Asamblea decreta que se acuñará una medalla en memoria de las grandes e importantes deliberaciones que se acaban de tomar para la felicidad de Francia y que se cantará un Te Deum de acción de gracias en todas las parroquias e iglesias del Reino.

Art. 17. La Asamblea proclama solemnemente al rey Luis XVI Restaurador de la libertad francesa.

Art. 18. La Asamblea Nacional visitará personalmente al rey para presentar a Su Majestad el decreto que acaba de adoptar, mostrarle su más respetuoso agradecimiento y suplicarle el canto del Te Deum en su capilla y al que ruegan poder asistir.

La transició demogràfica

dimecres, 1/09/2010

L’Europa de l’Antic Règim es caracteritzava per la persistència d’un règim demogràfic antic que dificultava el creixement de la població. Tot i que la natalitat era molt elevada, la mortalitat també ho era i, en conseqüència, la població creixia poc i molt lentament.

Al llarg dels tres segles que abraça el període de l’Antic Règim, la població europea va travessar per tres grans fases:

1. En el segle XVI el nombre d’habitants va experimentar un creixement moderat però significatiu tenint en compte que es venia de la crisi de la baixa edat mitjana.

2. El segle XVII va ser un període de crisi demogràfica a causa, principalment, de les guerres, les epidèmies i la fam. Així, es va produir un estancament de la població en pràcticament tot el continent, amb l’excepció de territoris com les Províncies Unides o Anglaterra on va viure’s un creixement moderat.

3. En el segle XVIII, finalment, la població europea va experimentar un notable creixement, en especial a la segona meitat del període.

Així, la població europea va augmentar considerablement des de mitjans del segle XVII. Entre el 1650 i el 1800, Europa va passar de 100 milions d’habitants a 200 milions. Aquest creixement demogràfic es va produir gràcies a una època de pau relativa i a uns conflictes bèl3lics menys mortífers, a la manca de grans epidèmies, a la introducció de nous conreus (patates, blat, etc.) que van millorar la dieta i, en general, a una millor situació econòmica.

País

1700

1800

Gran Bretanya

9.400.000

16.000.000

França

19.000.000

27.000.000

Espanya

6.000.000

11.000.000

Itàlia

13.000.000

18.000.000

Alemanya

12.000.000

23.000.000

Rússia

14.000.000

36.000.000

D’altra banda, aquest creixement va ser possible perquè les taxes de natalitat van continuar sent molt altes (sobre el 40 per mil), però l’índex de mortalitat va baixar del 45/50 per mil fins a taxes del 20/25 per mil. En conseqüència, des de mitjans del segle XVIII el règim demogràfic europeu va veure’s modificat donant pas a un nou règim demogràfic que es caracteritzaria per l’expansió contínua de la població.

L’augment de la població va ser, alhora, un estímul per a l’increment de la producció de béns bàsics de consum (un major nombre de consumidors comporta un increment de la demanda) i, per tant una de les causes de la reactivació i el creixement de l’economia en el segle XVIII.

La Gran Por

dimecres, 14/07/2010

L’estiu del 1789 va tenir lloc una revolta camperola molt violenta, anomenada la “Gran Por”. Després del 14 de juliol, els camperols van deixar de pagar els impostos senyorials, però es van estendre rumors que els nobles havien organitzat partides de bandolers per castigar-los. Aleshores es va propagar el pànic entre els camperols, que van assaltar castells senyorials, van cremar-ne les escriptures de propietat i van exigir l’abolició dels drets senyorials.

Aquest és el testimoni del que va succeir el 12 d’agost de 1789 a la comuna de Prémillieu al departament d’Ain, a la frontera francesa amb Suïssa, emmarcat en el període de la “Gran Por”:

guerre_chateau.jpgEl 12 d’agost [de 1789], a les deu del matí, tots els habitants dels pobles de Prémillieu (i de la regió), en nombre d’unes cinc-centes a sis-centes persones, van acudir tumultuosament a la dita abadia […].

Van acudir en massa a la Cambra de l’anomenat Dom Prieur, a qui van forçar per tots els mitjans a entregar-los els rebuts de les sumes que podrien deure a l’abadia i van exigir promeses de deutes inexistents, fent-les datar amb data del 24 de juliol anterior, van fer prometre als susdits Reverends Religiosos el reconeixement que no els devien cap dret ni servitud, que haurien d’abonar-los part de les seves herències, tant en fons, prats, terres, com en altres conceptes.

Després van entrar en els arxius, d’on van agafar tots els títols i papers, inclús els llibres de comptes i altres actes que van trobar en les habitacions dels Reverends Dom Prieur i Subprior. Van transportar tot al pati de l’abadia i li van calar foc.

Al dia següent es van retirar, amenaçant que si les concessions que se’ls havien fet quedessin sense efecte, s’entregarien a excessos més terribles que els anteriors.

La presa de la Bastilla

dimecres, 14/07/2010

Els poderosos del regne, incloent-hi el propi monarca, romanien insensibles a les angúnies del poble francès. Fins i tot van haver d’apujar els impostos al Tercer Estat davant la negativa dels privilegiats a pagar-ne’n. Era l’única manera que la cort de Versalles mantingués la seva fastuosa forma de vida. Així, és ben comprensible que el juliol de 1789, quan els representants del Tercer Estat en els Estats Generals es van rebel·lar contra l’Antic Règim esdevenint Assemblea Nacional, la ciutat de París s’unís i el poble, exaltat, assaltés la Bastilla, la presó que simbolitzava el vell sistema.

bastille.jpg

El ciutadà Keversau descrivia així aquella jornada:

Cap exèrcit del món no ha protagonitzat mai un prodigi de valor com el d’aquella multitud de persones sense líder, treballadors de tots els oficis que, mal equipats i pitjor armats, van fer front al foc que els plovia des de les muralles. El taverner Cholat, que es va encarregar del canó emplaçat al jardí de l’Arsenal, mereix totes les lloances, igual que Georges, un artiller arribat de Brest aquell mateix matí, a qui van ferir en una cuixa.

La gent, enfurida per la traïció del governador de la Bastilla, el marquès de Launay, que havia ordenat disparar contra els representants del poble que li portaven una oferta de rendició, estava decidit a continuar l’assalt. Aleshores, un oficial suís va cridar que es rendiria si se li prometia que les seves tropes no serien objecte d’una matança.

Però alguns soldats que no es volien rendir van descarregar els seus mosquets contra el poble i els seus mateixos companys. En el tumult general del pati, uns quants van caure morts. Humbert va rebre una bala de mosquet mentre un camarada moria als seus braços. Llavors, Arné, un valent company soldat, va posar la seva gorra de granader a la punta de la baioneta, la va hissar i va enfilar-se al parapet, demanant l’alto el foc i arriscant-hi la vida.

Els pobres infeliços alliberats de les masmorres no podien creure el que els passava. Però quan van veure el cap sangonós del seu torturador clavat en una pica, amb una pancarta a sota que deia “De Launay, governador de la Bastilla, deslleial i enemic traïdor del poble”, van plorar amb llàgrimes de joia i van aixecar les mans al cel, tot gaudint dels seus primers moments de llibertat.

Sieyès: Què és el Tercer Estat?

dimecres, 14/07/2010

El febrer del 1789, l’enfrontament del Tercer Estat amb els privilegiats va assolir el punt culminant amb la publicació del pamflet Què és el Tercer Estat?, de l’abat Emmanuel Joseph Sieyès, en el qual els sectors més actius d’aquest estament manifestaven la intenció de dirigir el país al marge dels privilegiats.

Sieyès era clergue i, per tant, pertanyia a un estament privilegiat, però, davant de la greu crisi general, part de la noblesa i el clergat donaven suport a les demandes del Tercer Estat, perquè consideraven que només amb l’aplicació de reformes profundes de caràcter il·lustrat es podia resoldre la situació. No cal oblidar la influència que, en aquest sentit, va tenir a França la difusió de les idees dels intel·lectuals il·lustrats que havien qüestionat les estructures de l’Estat absolutista i la pervivència de la societat estamental.

Extracte del pamflet Què és el Tercer Estat? de l’abat Emmanuel Joseph Sieyès (1789):

Qu'est_ce_que_le_Tiers_Etat.jpgEl pla d’aquest escrit és força simple. Tres coses hem de preguntar-nos:

1a. Què és el Tercer Estat? Tot.

2a. Què ha estat fins ara en l’ordre polític? Res.

3a. Què demana? Arribar a ser alguna cosa en dit ordre.

Ja es veurà si les respostes són correctes. Examinarem a continuació els mitjans que s’han intentat i els que s’han de portar a terme perquè el Tercer Estat arribi a ser, efectivament, alguna cosa. Així doncs, direm:

4a. El que els ministres han intentat i els mateixos privilegiats proposen al seu favor.

5a. El que s’hauria degut de fer.

6a. El que falta per fer al Tercer Estat per ocupar el lloc que deuria.

Qui gosaria dir que el poble no conté en ell mateix tot el que es necessita per formar una formar una nació completa? Si es fes desaparèixer l’ordre privilegiat, la nació no seria menys, sinó més. I què és el Tercer Estat? Tot, però un tot lliure i florent […].

Què és una nació? Un cos d’associats que viu sota una llei comuna i representat per la mateixa legislatura.

No és evident que la noblesa té privilegis, dispenses, fins i tot drets separats dels del gran cos de ciutadans? Per això mateix se surt de la llei comuna i per això els seus drets civils fan que constitueixi un poble a part dins de la gran nació […]. Té els seus propis representants, que en cap cas no tenen la missió de defensar els pobles. El cos dels seus diputats es reuneix a part. Però encara que es reunís a la mateixa sala amb els diputats dels simples ciutadans, no és menys veritat que la seva representació és diferent per essència i separada. És aliena a la nació per principi, perquè la missió que té encomanada no emana del poble, i també per l’objectiu que persegueix, perquè defensa l’interès particular i no el general.

El Tercer Estat comprèn tot el que pertany a la nació i tot el que no és el Tercer Estat no es pot considerar representant de la nació. Què és el Tercer Estat? Tot.

La convocatòria dels Estats Generals el 1789

dimecres, 14/07/2010

Durant l’edat mitjana i l’època moderna, els Estats Generals van ser l’assemblea que representava els tres estaments de la societat francesa de l’Antic Règim (noblesa, clergat i Tercer Estat) i de totes les províncies. Era convocada pel rei per obtenir subsidis extraordinaris i assegurar la unitat al seu entorn. Els electors formulaven prèviament unes peticions (cahiers de doléances) que lliuraven als seus representants, però l’assemblea no prenia decisions.

El 1788, el rei Lluís XVI, a proposta de Necker, va acceptar convocar els Estats Generals pel 5 de maig de 1789, fet que significava un triomf momentani de la noblesa en la crisi econòmica que afectava el regne. En aquesta ocasió, però, els Estats Generals comptarien amb un nombre més gran de membres del Tercer Estat que el dels altres dos estaments junts. Reunits a Versalles, el Tercer Estat refusaria el vot per estaments i exigiria el vot individual. La negativa reial motivaria que el Tercer Estat es proclamés en Assemblea Nacional i més tard en Constituent.

estats-generals-versalles.jpg

Amb aquestes paraules convocava Lluís XVI els que serien els darrers Estats Generals de la monarquia francesa:

Nós tenim la necessitat del concurs dels nostres fidels súbdits per ajudar-nos a superar totes les dificultats en què Nós ens trobem, relatives a l’estat de les nostres finances i per establir, tal com volem, un ordre constant i invariable en tots els aspectes del govern que afecten la felicitat dels nostres súbdits i la prosperitat del nostre regne. Aquests motius tan importants han fet que Nós decidíssim convocar l’assemblea dels Estats de totes les províncies de la nostra sobirania, tant per aconsellar-nos i assistir-nos en els assumptes que se’ls exposaran com per fer-nos conèixer els desitjos i les peticions dels nostres pobles.

Cap a la Revolució: el poble té fam

dimecres, 14/07/2010

A la França del segle XVIII, les continuades guerres, les grans càrregues impositives i les males collites van fer encarir els aliments bàsics i van omplir de pobres els camps i les ciutats del país. El poble menut vivia al dia, i una mala collita podia abocar-lo a una situació desesperada, tal i com ens explica en les seves memòries l’abat Lefeuvre:

image028.jpgDesprés de tres setmanes d’un fred cada vegada més intens, el blat i el vi es van encarir i era molt difícil, fins i tot per a aquells que en sabien, aconseguir diners per a comprar res, ja que ningú en tenia. El nombre de pobres va créixer d’una manera increïble, perquè les pluges continuades de l’any anterior ja ens havien deixat sense reserves de gra. Els pobres no rebien cap ajuda, no tenien ni una trista col als seus horts i fugien en massa a les ciutats, on malvivien de la generositat dels seus habitants.

Aquests, però, aviat no els van poder donar res i els van forçar, sota l’amenaça de duríssimes penes, a tornar a casa. Aleshores es van proclamar uns edictes meravellosos per ajudar-los, els quals, de tota manera, van agreujar la situació, perquè obligaven cada parròquia a alimentar els seus pobres. I això volia dir que els que no teníem res havíem d’alimentar els que no tenien res! L’única manera d’ajudar els pobres, que era rebaixant els impostos tan onerosos, mai no es va posar en pràctica. Ben al contrari, els impostos es van apujar.

Voltaire i l’actitud de la noblesa de l’Antic Règim davant del treball

dissabte, 10/07/2010

La societat de l’Antic Règim estava basada en la desigualtat d’origen, perquè el naixement determinava la pertinença a la noblesa i al Tercer Estat, i era molt difícil canviar de posició social. Aquesta divisió social, rígida i desigual, va generar l’oposició de certs grups, els quals van adoptar les idees reformistes i revolucionàries, que van esclatar a França el 1789.

Així ens descriu el filòsof il·lustrat Voltaire a les seves Cartes filosòfiques (1734) l’actitud de la noblesa francesa del segle XVIII davant del comerç en oposició amb la societat anglesa del mateix període:

Troisordres.jpgEl comerç, que ha enriquit els ciutadans d’Anglaterra, ha contribuït a fer-los lliures, i al seu torn aquesta llibertat ha estès el comerç. Així s’ha format la grandesa de l’Estat. És el comerç el que ha establert a poc a poc les forces navals per les quals els anglesos són els propietaris dels mars […].

Tot això confereix un orgull just a un mercader anglès i fa que s’atreveixi a comparar-se, no sense certa raó, a un ciutadà romà. Tampoc el germà petit d’un lord del regne no menysprea el negoci. Milord Townshend, ministre d’Estat, té un germà que s’acontenta amb ser comerciant a la ciutat […].

A França […] el comerciant sent a parlar tant sovint amb menyspreu de la seva professió que és prou beneit d’avergonyir-se’n. No sé, no obstant això, qui és més útil a l’Estat: un senyor ben empolvorat que sap exactament a quina hora es lleva el rei, a quina hora se’n va a dormir, i que es dóna aires de grandesa fent el paper d’esclau a l’antecambra d’un ministre o un negociant que enriqueix el país, dóna ordres des del seu despatx a les ciutats de Surat o el Caire i contribueix al benestar del món?

París en el camí cap a la Revolució (1774-1789)

diumenge, 27/06/2010

Lluís XVI va succeir el seu avi Lluís XV el 1774. Segurament els parisencs ja no es feien aleshores gaires il·lusions de millora davant d’un nou canvi de monarca, i menys encara quan els rumors apuntaven que el nou sobirà era curt de coneixements i estava dominat per la seva dona, l’austríaca Maria Antonieta, tan bonica d’aspecte com frívola en el seu comportament, la filla de l’emperador Francesc I.

Lluís XVI.jpg

Lluís XVI de França

Tot i això, el poble de París va participar massivament, primer en les celebracions del casament, i posteriorment en els actes de coronació del monarca. La parella reial era jove i ben plantada, fet que no deixava de ser esperançador per a un poble deprimit. El nou Lluís que accedia al tron, amb només vint anys, desitjava sincerament de reparar els excessos dels seus antecessors, portar el benestar al poble i retornar a França la seva grandesa malmesa en els darrers anys. Segons expliquen alguns cronistes, a la mort del seu pare, quan va passar a ser el delfí i hereu al tron, va confiar al seu cercle més íntim que volia ser un nou Enric IV, el llegendari fundador de la dinastia borbònica.

Marie_Antoinette.jpg

Maria Antonieta d'Àustria

Amb aquest objectiu, el sobirà va començar el seu regnat amb bon peu, designant com a Ministre d’Estat a Cristian Malesherbes, jurista afí a la Il·lustració i que comptava amb el respecte de bona part de l’opinió pública. Els seus projectes, avançats i decidits a salvar la monarquia, incloïen la defensa lletrada dels processats, la llibertat de pensament i premsa, la restauració de l’Edicte de Nantes, i la supressió de la tortura. Totes aquestes mesures havien de ser aprovades, però, en una nova sessió dels Estats Generals. La reacció dels estaments privilegiats davant de l’amenaça del liberalisme d’aquestes mesures no va fer-se esperar. D’aquesta manera, l’aristocràcia va començar a conspirar contra Malesherbes mitjançant la figura del favorit de Lluís i Maria Antonieta, el Primer Ministre Maurepas.

Maurepas.jpg

Jean Frédéric Phélypeaux, comte de Maurepas, Primer Ministre de Lluís XVI

Tampoc no van tenir una bona acollida les mesures proposades per l’economista fisiòcrata Turgot, baró de l’Aulne, incorporat al Consell d’Estat amb la finalitat de sanejar les pràctiques comercials i moderar les càrregues tributàries. El seu pla consistia a suprimir els rígids sistemes gremials –que des de l’edat mitjana obligaven els artesans a estar sotmesos a la jerarquia dels mestres–, assegurar la llibertat de comerç, abolir les prestacions personals obligatòries i retallar la càrrega impositiva mitjançant una taxa territorial obligatòria i igual per a tots els habitants. Malesherbes i Turgot es veurien obligats a dimitir el 1776 i les escasses reformes que havien aconseguit posar en marxa van ser anul·lades.

Anne_Robert_Jacques_Turgot.jpg

Anne-Robert-Jacques Turgot, inspector general de finances de la monarquia de Lluís XVI

El poble de París, recelós, tampoc no va donar suport a aquelles mesures que, en teoria, els hi eren favorables ja que van desconfiar de les veritables intencions que podia haver-hi darrere. Possiblement, aprofitant els dubtes que aixecaven les reformes entre el poble, els agents de Maurepan i l’aristocràcia van fer córrer la veu de l’existència d’una trampa amagada darrere d’aquests beneficis. En qualsevol cas, la realitat és que ningú va sortir al carrer a defensar els ministres destituïts.

Lluís XVI va substituir va substituir Turgot per un altre ministre reformista, el banquer i diplomàtic suís Jacques Necker, que es faria amb les finances del regne el 1777. Tot i que va regular la possessió de la terra i va reduir els impostos agraris, la principal acció de Necker va ser de caràcter polític. Amb el suport del monarca va realitzar el que podem qualificar d’“assaig” administratiu en dues assemblees provincials. Allà va augmentar el nombre de representants del Tercer Estat fins al mateix nombre que comptaven junts la noblesa i el clergat. Maurepan, però, davant d’aquestes mesures no va trigar gaire a exigir al rei la dimissió del financer que, a més, no comptava amb les simpaties de Maria Antonieta.

Necker acabaria deixant el seu càrrec el 1781, esgotant d’aquesta manera els dèbils esforços de Lluís XVI per a fer valer el seu dèbil caràcter favorable al reformisme a les circumstàncies que el rodejaven. Des d’aquest moment el sobirà resignaria els seus frustrats intents reformistes als interessos de l’aristocràcia més despòtica i als capricis de la reina austríaca. Possiblement carregat de bones intencions, Lluís només va aconseguir aplanar el camí cap a un inevitable infern per a la monarquia.

Necker,_Jacques_-_Duplessis.jpg

Jacques Necker, responsable de les finances de la monarquia francesa de Lluís XVI en els anys 1776, 1788 i 1789

Paral·lelament, París, pel setembre de 1776, rebia un visitant il·lustre: Benjamin Franklin, enviat pel president nord-americà George Washington per a demanar l’ajuda francesa en la guerra d’alliberament que els Estats Units lliuraven contra Anglaterra. L’enviat nord-americà va ser rebut per Lluís XI a Versalles. També va protagonitzar diferents intervencions en tertúlies polítiques i reunions informals, despertant un cert entusiasme del poble de París per la causa dels Estats Units i pels principis republicans i progressistes de la Declaració d’Independència.

Curiosament, seria un noble, el marquès de Lafayette, qui organitzaria immediatament una expedició de voluntaris per a lluitar al costat de les tropes de Washington. Posteriorment, Lluís XVI i Franklin signarien un tractat d’aliança, el febrer de 1778. La guerra oberta contra Anglaterra proporcionaria a França una sèrie de victòries, especialment navals, i donaria una fama important a Lafayette. El Tractat de Versalles, de 1783, comportaria el reconeixement de la independència dels Estats Units i la recuperació francesa de nombroses colònies a l’Àfrica, la Índia i Amèrica (exceptuant el Canadà).

Gilbert_du_Motier_Marquis_de_Lafayette.jpg

Gilbert du Motier, marquès de Lafayette

Si bé el triomf en la guerra nord-americana va reforçar el prestigi i el poder polític i militar de França de cara a l’exterior, a l’interior del país el conflicte tindria conseqüències negatives. Les ja minvades arques de l’Estat va resultar exhaustes. Les despeses de la guerra havien estat massa elevats i els deutes s’acumulaven en els despatxos dels successius ministres de finances, que no aconseguien imposar a la cort ni una sola de les nombroses i imprescindibles reformes socials i econòmiques que resultaven imprescindibles per a redreçar la situació.

Mentre Lluís XVI seguia frustrant-se en els seus intents reformistes, Maurepas, Maria Antonieta i l’aristocràcia cortesana bloquejaven qualsevol intent de canvi, agafant-se al privilegiat i pompós estil de vida que va fer de Versalles el centre de la frivolitat i la dilapidació de les escasses fortunes del regne. Només la mort de Maurepan va permetre a Lluís XVI cridar novament a Necker per a buscar un intent desesperat de salvar les desastroses finances del regne. Ja era massa tard.

El castigat poble de París va començar a conèixer les idees dels filòsofs a finals del segle XVIII en un lloc paradoxal: el Palais Royal. El seu propietari, el progressista duc d’Orleans, cosí del rei, que passaria a la història amb el nom de Philippe Egalité (Felip Igualtat), va deixar instal·lar en els grans patis i jardins de la residència diversos cafès, cellers, restaurants, espais de joc, un petit teatre i un mal dissimulat bordell. Situat en el centre neuràlgic de la ciutat, aquest complex, un parc temàtic del set-cents,  on convivien diversions i plaers va esdevenir la gran atracció dels petits burgesos i les classes populars, i una improvisada tribuna de profetes i agitadors, els discursos incendiaris dels quals el duc no tan sols permetia, sinó que aplaudia. Des d’aquest espai, fervorosos oradors difonien a crits les doctrines liberals igualitàries o vaticinaven l’arribada d’una nova era universal dominada per la ciència, una era on es viatjaria en globus aerostàtics com el que acabaven de provar amb èxit els germans Montgolfier.

Louis_Philippe_Joseph_d'Orléans.jpg

Lluís Felip II duc d’Orleans, més conegut com Philippe Egalité

Mentre el poble començava a conèixer algunes de les idees de la Il·lustració en els discursos del Palais Royal, els intel·lectuals i futurs revolucionaris van començar a reunir-se en clubs polítics que, en la seva major part, tenien la seva seu en convents i monestirs de la ciutat. Així, els jacobins es trobaven a l’antic recinte dels dominics, situat a la Plaça Vendôme i a l’Església de Sant Roc; els cordeliers en l’espai franciscà de la Rive Gauche; i els feulliants en el monestir ubicat a la cantonada de la Rue Saint Honoré amb la Castiglione. Òbviament, els religiosos d’aquestes comunitats difícilment combregaven amb les idees materialistes i molts cops ateistes de part dels tertulians però els deixaven fer, potser pel que pogués passar en el futur.

Arribats a 1789, la situació a París resultava caòtica. Els ministres del govern, molts cops enfrontats entre ells, eren desautoritzats pel Parlament. Reformistes i immobilistes del govern havien de conviure amb les intrigues de l’aristocràcia, dividida al seu torn en diverses faccions. A més, els discursos revolucionaris havien traspassat els patis del Palais Royal per arribar al carrer i les places de la ciutat, recorregudes per grups de manifestants, molts cops enfrontats per les seves posicions. L’anarquia començava a dominar la ciutat i Lluís XVI era incapaç de fer-hi res. El monarca només va saber fer-se a un cantó i convocar finalment els Estats Generals. No ho sabia, però acabava d’encendre la flama de la Revolució.

Noblesa, clergat i Tercer Estat: la societat europea del segle XVIII

divendres, 25/06/2010

Dins de cadascun dels tres estaments de l’Antic Règim que pervivien en el segle XVIII hi havia situacions molt diferents.

La noblesa:

Tot i que el segle XVIII va ser el de l’ascens de la burgesia, la noblesa continuava sent el grup dominant i es trobava en un moment de màxim esplendor social perquè posseïa la majoria de les terres i tenia càrrecs i privilegis. La societat estava dominada pels valors i els gustos aristocràtics, considerats com el model a seguir.

L’estament nobiliari, però, es dividia en alta i baixa noblesa. Si bé una persona era considerada noble perquè tenia una sèrie de privilegis adquirits per naixement, en la pràctica es donaven una gran quantitat de situacions. Hi havia nobles molt rics i nobles molt pobres, nobles que ocupaven alts càrrecs i d’altres que no tenien cap influència.

Trois ordres.jpg

La noblesa caminant sobre les cansades esquenes del Tercer Estat

Al nivell més alt de la noblesa hi havia l’aristocràcia. L’alta noblesa o aristocràcia estava integrada només per les grans famílies del regne, les més riques i poderoses, per a les quals estaven reservats els alts càrrecs de l’administració i l’exèrcit. Tenia moltes propietats al camp i rebia una gran quantitat de diners en concepte de drets senyorials, motiu pel qual es podia portar una forma de vida fastuosa. Per exemple, a la França de l’Antic Règim l’aristocràcia posseïa la meitat del sol conreable i grans mansions.

Els aristòcrates menyspreaven els grups inferiors i el treball productiu. A més, tenien un sentit molt acusat com a grup social excloent que practicava l’endogàmia mitjançant els casaments entre els seus membres.

En canvi, la noblesa de províncies i la baixa noblesa no disposaven de tants recursos i tenien molts problemes per mantenir el ritme de despeses que els exigia el rang social que tenien. D’altra banda, el poder de l’aristocràcia va créixer en el segle XVIII, mentre que la posició de la resta de la noblesa es debilitava, fet que permetria un apropament de les posicions de l’alta burgesia i la baixa noblesa.

El clergat:

El clergat, per la seva banda, també era un estament privilegiat i estava integrat per dos grups: el clergat regular i el clergat secular. El clergat regular era l’integrat pels membres dels ordres monàstics i religiosos com ara monjos i monges, abats i abadesses, etc. D’altra banda, el clergat secular comprenia la resta dels membres de l’Església: capellans, canonges seglars, etc.

Igual que en el cas de la noblesa, el clergat no pagava impostos i tenia lleis i tribunals propis, entre d’altres privilegis. A més de les rendes que els proporcionaven les moltes terres propietat de l’Església gestionades en règim senyorial, els membres del clergat rebien el delme que consistia en el cobrament de la dècima part de la collita de tots els camperols.

800px-Brueghel_le_Jeune-Le_paiement_de_la_dîme.jpg

El pagament del delma (1566) segons Pieter Brueghel el Jove

Dins del clergat també podem trobar una gran diversitat que permet fer una divisió entre alt i baix clergat. L’alt clergat estava composat pels fills menors de les famílies nobles, concentrava els alts càrrecs eclesiàstics (cardenals, arquebisbes, bisbes, etc.) i tenia molt poder econòmic i polític ja que controlava grans riqueses. En canvi, el baix clergat estava format per persones procedents del Tercer Estat i moltes vegades vivia molt pobrament.

La consideració social que tenien els eclesiàstics derivava del fet que eren considerats com les persones interlocutores entre les persones i Déu. La carrera eclesiàstica era una de les poques vies existents per poder accedir des del Tercer Estat fins a un estament privilegiat. En alguns països d’Europa, com ara Espanya, els Estats italians, França o Polònia, els religiosos formaven un grup social força nombrós.

El Tercer Estat:

El poble o Tercer Estat comprenia tota la resta de persones, és a dir, la immensa majoria de la població, i estava format per grups de condició molt diferent com pagesos, burgesos i classes populars urbanes. Només compartien una característica: no tenien privilegis jurídics ni econòmics, havien de pagar impostos i el seu treball sustentava el conjunt de la societat estamental.

Els pagesos formaven el grup més nombrós de la població (aproximadament un 80% de la població europea). No obstant això, no tenien cap mena de poder polític i la majoria estaven sotmesos a les fortes tributacions del règim senyorial. Com que la major part de la terra estava en mans de la noblesa o de l’Església, els camperols havien de treballar-la com a vassalls, serfs o arrendataris.

739px-Louis_Le_Nain_003.jpg

"La charrette" (1641) de Louis Le Nain, conservat al Louvre, ens presenta el Tercer Estat rural

A més, s’ha d’assenyalar que entre els propis pagesos hi havia grans diferències econòmiques. També existien alguns camperols propietaris de les seves terres i una minoria que s’havia enriquit a través de l’explotació comercial dels productes agrícoles.

Generació rere generació, els pagesos anaven passant la vida sense moure’s del lloc on havien nascut, preocupats per sobreviure amb dificultats i articulant la seva existència al voltant d’una comunitat tancada. Estaven poc disposats a canviar. Les condicions eren propícies per a que aquestes comunitats, ancorades en un règim de subsistència i en la tradició, desconfiessin sistemàticament de qualsevol novetat que arribés de fora.

The_Harvesters_by_Brueghel.jpg

"Els segadors" segons Pieter Brueghel el Vell. Un exemple dels ritmes anuals que encobreixen els processos de llarga durada que caracteritzen el camp en l'època moderna

Aquesta situació, però, no va evitar que es produïssin conflictes socials en el món rural de l’Antic Règim. Aquests sempre estaven originats per una distribució desigual de la propietat de la terra, per uns impostos abusius i per les males collites. El país europeu en el qual van registrar-se més revoltes camperoles en els segles XVII i XVIII va ser França, sempre en protesta pels elevats impostos, la pressió senyorial o la manca d’aliments i recursos per a la subsistència.

Els burgesos s’havien enriquit gràcies al comerç i la incipient indústria i ocupaven la posició més benestant dins del Tercer Estat. Aquest era un grup molt ampli que incloïa comerciants, propietaris de tallers i negocis diversos, rendistes, funcionaris, professionals, metges, artistes, homes de lletres i científics.

Aquest grup representava l’esperit d’iniciativa econòmica i cultural de les societats europees de l’edat moderna. Però tampoc podien accedir al poder polític, que estava monopolitzat per l’alta noblesa, i restaven marginats dels cercles de poder. Excepte en els casos d’Anglaterra, Suïssa i les Províncies Unides, a la resta d’Europa la seva influència política va veure’s reduïda a ocupar alguns càrrecs municipals i restar apartada de l’alta política.

Seria en aquest segle quan la burgesia va començar a mostrar el malestar que li provocava la contradicció que una posició econòmica preeminent no li suposés cap influència política i social. Molts burgesos van optar aleshores a exigir participar com a alts càrrecs en la política, l’administració, l’exèrcit o l’Església. Per ascendir socialment, molts burgesos enriquits van recórrer a la compra de títols i al matrimoni amb persones de la baixa noblesa.

454px-Bartolomé_Esteban_Murillo_-_The_Young_Beggar.JPG

"El pollós", de Murillo. Els marginats són els grans oblidats de la societat de l'Antic Règim

Finalment, les classes populars estaven formades per una gran quantitat de criats, bracers, peons, empleats de botigues, aprenents i jornalers, tant al món rural com al món urbà. No tenien propietats, portaven una vida modesta i  vivien de l’escàs sou que cobraven. A més a més, a aquest grup s’han d’afegir també els que no treballaven en una activitat productiva, els marginats (brivalls, captaires, delinqüents, prostitutes, etc.), especialment abundants a les ciutats.