Arxiu de la categoria ‘6.2 Història Contemporània d’Espanya’

Catecisme espanyol de 1808

dimecres, 2/11/2011

La invasió napoleònica de 1808 va comportar l’entronització de Josep Bonaparte, el qual va intentar portar a terme una experiència reformista amb l’objectiu de liquidar l’Antic Règim. D’aquesta manera, el monarca va abolir el règim senyorial, va desamortitzar terres de l’Església, va desvincular les terres de les primogenitures i va acabar amb les terres de mans mortes. També estava prevista l’abolició dels privilegis, declarar la invulnerabilitat del domicili, la llibertat de residència, el lliure accés a totes les professions, la unificació dels diferents codis jurídics, l’abolició de les duanes interiors, la fixació d’una extensió màxima pels mayorazgos i l’abolició de la Inquisició.

Tot i ser una reforma raonable, aquesta va tenir poc suport i va topar amb una total incomprensió entre la societat espanyola que considerava que estava governada per un govern il·legítim, estranger i basat en el poder de les armes. D’aquesta manera, els càlculs de Napoleó respecte d’Espanya van demostrar-se erronis. Ni el clergat, excepció feta de la jerarquia superior, era tan fàcil de controlar, ni la resta de la societat espanyola podia reduir-se a “populacho” com ell creia. Tenia raó quan pensava que la força dels exèrcit espanyols era ben escassa, però no havia previst la importància que tindrien les forces irregulars i la poderosa combinació que podrien formar resistència i tropes regulars britàniques. La resistència popular espanyola a la introducció dels francesos faria esclatar la Guerra de la Independència.

Aquesta és la resposta propagandística que el patriotisme espanyol va donar a l’impuls modernitzador de la monarquia napoleònica per a mobilitzar a la població contra els francesos, tot instant als valors propis de l’Antic Règim: la defensa de la religió, la pàtria i el rei, a la vegada que presenta a Ferran VII com a veritable i legítim rei d’Espanya i a l’invasor francès i la Il·lustració com a culpables de tots els mals del país:

Catecismo español de 1808:

Capítulo I

– Dime hijo: ¿qué eres tú?
– Soy español, por la gracia de Dios.
– ¿Qué quiere decir español?
– Hombre de bien.
– ¿Cuántas obligaciones tiene un español?
– Tres: ser cristiano y defender la patria y el rey.
– ¿Quién es vuestro rey?
– Fernando VII.
– ¿Con qué ardor debe ser amado?
– Con el más vivo y cual merecen sus virtudes y sus desgracias.
– ¿Quién es el enemigo de nuestra felicidad?
– El emperador de los franceses.
– ¿Quién es este hombre?
– Un malvado, un ambicioso, principio de todos los males, fin de todos los bienes y compuesto y depósito de todos los vicios.
– ¿Cuántas naturalezas tiene?
– Dos: una diabólica y una humana.
– ¿Cuántos emperadores hay?
– Uno verdadero en tres personas engañosas.
– ¿Cuáles son?
– Napoleón, Murat y Godoy.
 

Capítulo II

– ¿Qué son los franceses?
– Antiguos cristianos y herejes modernos.
– ¿Quién los ha conducido a semejante esclavitud?
– La falsa filosofía y la corrupción de las costumbres.
– ¿Cuándo se acabará su atroz despotismo?
– Ya se halla cercano su fin.
– ¿De dónde nos puede provenir esta esperanza?
– De los esfuerzos que haga nuestra amada patria.
– ¿Qué es patria?
– La reunión de muchos gobernados por un rey, según nuestras leyes.
– ¿Qué castigo merece un español que falte a sus justos deberes?
– La infamia, la muerte material reservada al traidor y la muerte civil para sus descendientes.
 

Capítulo III

– ¿Es pecado asesinar a un francés?
– No, padre; se hace una obra meritoria librando a la patria de estos violentos opresores.
 

Capítulo IV

– ¿Qué debemos hacer en el combate?
– Aumentar la gloria de la nación, defender nuestros hermanos y salvar la patria.
– ¿Quiénes deben tomar las armas?
– Todo el que pueda; los designados por el gobierno menos necesarios para los destinos públicos.
 

Capítulo V

– ¿Cuál debe ser la política de los españoles?
– Las máximas de Jesucristo.
– ¿Cuáles son las de nuestros enemigos?
– Las de Maquiavelo.
– ¿En qué consisten éstas?
– En el egoísmo.
 

Capítulo VI

– ¿Qué felicidades debemos esperar?
– Las que los tiranos no nos pueden dar.
– ¿Cuáles son?
– La seguridad en nuestros derechos, el libre uso de nuestro santo culto, el restablecimiento monárquico con arreglo a las Constituciones españolas y las relaciones con la Europa.
– Pero ¿no las teníamos?
– Sí padre, más degradadas por la adulación de las autoridades que nos han gobernado.
– ¿Quién debe restablecerlas y asegurarlas?
– La España reunida en Cortes, a quien solo compete derecho, tan luego como tenga sacudido el yugo extranjero.
– ¿Quién nos autoriza a esta grande empresa?
– Fernando VII, que deseamos a todo nuestro corazón ver entrar entre nosotros por los siglos de los siglos.
– Amén.

Encapçalats inicialment pel clergat i l’aristocràcia, els integrants del front patriòtic antifrancès cercaven el retorn de l’absolutisme sota la monarquia de Ferran VII, defensaven la tradició i la religió catòlica i rebutjaven qualsevol canvi social. A més, l’Església veia en la lluita contra els francesos l’oportunitat d’anar contra les disposicions reformistes implantades per Godoy (en especial les desamortitzacions) i contra un Napoleó que representava l’herència de la Revolució francesa. La incorporació a aquest front dels il·lustrats espanyols i dels incipients representants del liberalisme hispànic comportaria el naixement de posicions polítiques antagòniques en el si de l’oposició a Napoleó.

La mitificació de la Guerra de Independència

dissabte, 29/10/2011

La denominació de Guerra de la Independència per a qualificar la guerra napoleònica a Espanya prové de l’àmbit liberal que li donava un contingut romàntic: el poble lluitant contra un enemic invasor a la recerca de la llibertat i la independència del seu territori. La guerra i la revolució serien dos elements que conviurien en el mateix conflicte. En conjunt, la Guerra de la Independència es convertirà en un mite i en un dels fonaments fundacionals del nacionalisme espanyol.

Ja el 1810, Flórez Estrada, escriuria Introducción para la historia de la revolución en España i el Conde de Toreno Historia del levantamiento, guerra i revolución de España el 1835. A continuació reproduïm un text anònim de 1835 on es pot observar aquesta mitificació del conflicte que va realitzar-se des del camp liberal: Observaciones sobre la Historia Moderna del siglo XIX desde la Guerra de la Independencia hasta la caída del Gobierno Constitucional en 1823.

La guerra de la independencia con la que comienza para España la historia del siglo 19, es sin duda el acontecimiento más grande y memorable de que ha podido ser teatro pueblo alguno. Por mucho que se haya hablado y escrito, tanto sobre el suceso en sí, como sobre sus inmensos resultados, nunca se podrá exponerle al público con todos los títulos a la admiración del género humano de que es digno. Una nación de doce millones de habitantes que abandonada así misma se levanta en masa se levanta en masa y simultáneamente contra el hombre grande y formidable que a la sazón se consideraba como el árbitro de los destinos del continente de Europa; una nación que sin tener en cuenta a los egercitos formidables, dueños ya de sus Plazas fuertes y casi todo su vasto territorio se pronuncia de un modo tan solemne contra esa violencia y agresión, presenta una de sus figuras más sublimes que puedan verse en el cuadro de la especie humana.

Santa_Engracia_-_Lejeune.jpg

Es seguramente extraordinario este fenómeno; pero se explica considerando la circunstancia feliz de que todos los sentimientos nacionales hubiesen convergido entonces hacia un punto único. Tembló la aristocracia por sus privilegios, y las demás clases dominantes por su influencia: se indignaron los hombres de elevados sentimientos, al ver vilipendiado el honor de la nación con una infracción escandalosa de los derechos más legítimos; se irritó el pueblo al aspecto de la opresión y la violencia con que iba acompañada una invasión que reunía a ellas el insulto y el desprecio; se alarmaron igualmente las conciencias timoratas que creyeron ver en este cambio una era de impiedad y la destrucción del edificio religioso. Así, grandes, pequeños, instruidos, ignorantes, las clases más elevadas como las del vulgo, todos convinieron simultáneamente y por instinto en que eran preferibles todos los males, y hasta el de la muerte, á la ignominia de tolerar una dominación que se presentaba con tan funestos y humilladores caracteres […].

Ocupado el interior del país, abandonada la nación de sus antiguos gefes, no quedaba más recurso que formarse un gobierno análogo a la situación particular de las provincias. Cada uno confió la dirección de todos los negocios á una Junta de las personas más notables del país que egercieron desde un principio todos los poderes del estado, el administrativo, como el legislativo, como el judicial. Jamás el pueblo se metió en averiguar ni el verdadero origen de su actividad, ni la extensión de sus poderes. Unos mandaban, obedecían los otros sin ninguna repugnancia; y como la guerra nacional era el negocio que absorbía todas las atenciones públicas, todo el mundo trató de cooperar por su parte al desarrollo de un sentimiento único, incompatible entonces con la discusión de teorías políticas.

Se emprendió, pues, la guerra bajo la dirección de estas Juntas parciales […]. Cuando se vio algo desembarazado el territorio, y la posibilidad de concentrar la dirección de todos los negocios, se formó con delegados de estas Juntas primitivas una sola; era otro progreso natural aconsejado por las circunstancias. Las Juntas provinciales pasaron de ser supremas y legisladoras a puramente administrativas, bajo la dirección de la Central […].

La Junta Central formada de una manera tan sencilla é instalada con aplauso universal, no fue dichosa en su gobierno. Demasiado numerosa para administrar, y demasiado poco para egercer el poder legislativo, se vio objeto de censura en un tiempo en que los ánimos de los españoles ya propendían naturalmente a ocuparse de política […]. Gastada la Junta Central antes de tiempo, agitada en su seno por discordias, objeto de reprobación y de censura; y pareciéndole por otra parte que ya era tiempo de dar a la Potestad suprema una forma más regular y en armonía con las opiniones dominantes, resignó su poder en las manos de una Junta de regencia cuya autoridad fue reconocida sin ninguna repugnancia, como lo había sido antes la suya propia y la de las Juntas provinciales.

El camí cap a la pau a Euskadi

diumenge, 23/10/2011

El 20 d’octubre de 2011 ja és una data per a la història. Aquest dia l’organització terrorista ETA va anunciar que abandonava la lluita armada després de més de cinquanta anys en guerra contra l’Estat espanyol. Temps hi haurà per analitzar què és ETA i quins són els seus orígens i motivacions així com la seva evolució història. Però avui aprofitem per recordar dos documentals que ens ajudaran a comprendre el País Basc actual i com s’ha arribat a aquest “adéu a les armes” que tots celebrem.

A La Pelota Vasca (2003) el director Julio Medem ens relata la tragèdia quotidiana que en aquells anys patien a Euskadi i a la resta d’Espanya. En quatre escenaris diferents, una muntanya, la costa, un frontó i alguna localització de l”interior, els entrevistats expressen les seves opinions i sentiments a la vegada que analitzen la possible solució del conflicte basc. Entre els entrevistats hi ha Bernardo Atxaga, Antonio Álvarez Solís, Antonio Elorza, Gregorio Peces-Barba, Iñaki Gabilondo, el lehendakari Juan José Ibarretxe, Xabier Arzalluz, Ana Urchueguia (alcaldessa socialista de Lasarte), Felipe González, Patxi López, Fermín Muguruza, Arnaldo Otegi i Eduardo Madina, secretari de les Joventuts Socialistes d”Euskadi i víctima d’un atemptat d’ETA amb una bomba adossada en què va perdre una cama. Només van negar-s’hi a participar els representants del Partit Popular.











D’altra banda, el documental de Televisió de Catalunya Pluja seca (2011) ens mostra els diferents processos o negociacions de pau que des de l’ombra van realitzar-se per part d’un grup de mediadors internacionals i que van acabar sent determinants en l’anunci de treva fet per ETA el 10 de gener de 2011, el pas previ a la declaració del 20 d’octubre. Com es posa de manifest, les mateixes persones que van protagonitzar els processos de pau a Sud-àfrica i a Irlanda del Nord han estat determinants en l’avenç cap a la pau a Euskadi.


Documentals sobre Lluís Companys

diumenge, 16/10/2011

Tanquem aquest cicle d’entrades en commemoració de l’aniversari de l’assassinat del president Lluís Companys, el 15 d’octubre de 1940, amb una sèrie de documentals que ens permetran apropar-nos més a la figura del president màrtir, el primer dirigent escollit democràticament que va ser assassinat per un règim feixista.

Biografia de Lluís Companys:


Tertúlia al voltant dels documents inèdits sobre la detenció de Companys:


Finalment, i com a homenatge al recentment desaparegut Víctor Torres (1915-2011), històric militant i dirigent d’Esquerra Republicana de Catalunya i secretari general de la Presidència de la Generalitat a l’exili, recuperem unes declaracions sobre la figura de Lluís Companys realitzades a TV3 amb motiu del setantè aniversari de la seva execució.


Els darrers escrits de Lluís Companys

dissabte, 15/10/2011

Després de la seva detenció a França, l’octubre de 1940, el president Lluís Companys va ser traslladat al castell de Montjuïc de Barcelona per ser sotmès a un Consell de Guerra sumaríssim per rebel·lió militar, un judici que va estar ple d’irregularitats. La sentència a mort era inevitable i el 15 d’octubre de 1940, cap a dos quarts de set del matí, al fossar de Santa Eulàlia del Castell de Montjuïc, el president Companys va ser afusellat. Abans de morir, però, mostrant una enteresa digna d’admiració, el president de Catalunya encara va tenir l’oportunitat de deixar per escrit tres cartes, dues dirigides a la seva família (d’un valor humà i personal impressionant) i una tercera que és coneguda com el seu estament hològraf (un darrer acte polític ple de simbolisme). Les reproduïm a continuació.

president_companys.jpg

Lluís Companys

Carme Ballester.jpg

Carme Ballester, segona dona de Lluís Companys

Carta de Lluís Companys a la seva filla Anna Maria:

Estimada filla meva, neneta meva:

A la vigília del Consell de Guerra, t’escric aquestes ratlles que confiaré, si m’és possible, a la meva germana Ramoneta.

Filla meva, no ploris ni t’entristeixis. Pensa en el teu fill, i en el teu marit, i segueix amb optimisme el camí de la teva vida. Et deixo un nom net de tota mala intenció i voluntat; i moriré per Catalunya i pel que ella representa. Serà una mort bella, de la que donaré gràcies a Déu, i dignificarà la meva humil persona.

He escrit també a la Carme [Carme Ballester, la segona esposa del president Companys] i entregaré a la Ramoneta, si puc, o li comunicaré verbalment les meves últimes recomanacions.

Et demano que estimis la Carme, i ella a tu, i que el meu record us ajunti encara més. Això t’ho demano especialment.

No sé res del meu fill, el teu germà [Lluïset]; ni m’ha estat possible comunicar-me ni rebre noves de la Carme, que va quedar a França dolorida i malalta.

Filla meva, que sempre he estimat tant; ensenya al teu fill a recordar i estimar la memòria del seu padrí.

No ploris. Comprèn que amb aquesta mort el meu nom, que és el teu, queda molt dignificat. Tens una família, un fill, un fogar, i segueix el teu camí.

Rep, filla del meu cor, la benedicció i l’últim bes del teu pare.

Lluís.

PD. Héctor, fes feliç la meva filla, com es mereix per com t’estima.

Carta de Lluís Companys a Carme Ballester, la seva esposa:

Esposa meva, la més bona i estimada de les esposes […]:

Reacciona, repeteixo, contra l’abatiment. Relaciona’t, distreu-te. Així ho vull. Busca la companyia d’alguna família, potser més tard, i quan ja sigui possible, les meves germanes. Fes això que et dic, perquè jo, el teu Lluís, ja no patiré; així desitjo que ho facis, amor meu. Busca també el consol de les creences i el trobaràs.

Em sento seré i tranquil. És Déu que ha posat les coses i les decisions per donar-me aquest destí i m’omple d’una serenitat extraordinària. Li dono les gràcies, perquè havent tots de fer el mateix camí, m’ha reservat una fi tan bella, per Catalunya i els meus ideals, que revalora la meva humil persona. Tu que m’estimes i has d’estimar doncs el record que pugui deixar, has de comprendre això.

No admetis, doncs, consols ni plors. Aixeca el cap. Aquesta mort, que afrontaré plàcidament i serenament, dignifica.

Vida meva, moriré estimant-te. El teu retrat el portaré amb mi. I el darrer pensament serà per a tu i els meus fills, amb l’amor a Catalunya.

Et besa, el teu espòs.

Lluís.

Fragment del testament hològraf de Lluís Companys:

A tots els que m’ha ofès, els perdono; a tots els qui hagi pogut ofendre, demano perdó. Si he de morir, moriré serenament. No queda tampoc en mi l’ombra d’un rancor. Donaré gràcies a Déu que m’hagi procurat una mort tan bella pels ideals. Ell ha volgut aquest destí, i li dec encara la gratitud d’aquesta placidesa i aquesta serenitat que m’omplen al pensar en la mort, que veig atansar-se sense temor. La meva petitesa no podia esperar una fi més digna. Per Catalunya i el que representa de Pau, Justícia i Amor.

Lluís Companys

Procés i execució del president Lluís Companys

divendres, 14/10/2011

Després de l’entrada de les forces franquistes a Barcelona i consumada així la desfeta republicana en la Guerra Civil, Lluís Companys, el president de la Generalitat de Catalunya, va exiliar-se a França el gener de 1939. Aviat, però, el 13 d’agost de 1940, va ser detingut per les forces del govern alemany a la localitat de Baule-les-Pins (Bretanya). Els alemanys mai van considerar-lo com un refugiat de guerra que s’havia exiliat de l’Espanya franquista, sinó com un criminal fugit d’un règim amic del nazisme i, en conseqüència, se li va aplicar l’extradició. Així, Companys va ser conduit cap a Madrid, als calabossos de la Direcció General de Seguretat, on va ser víctima de diverses vexacions i tortures.

El 3 d’octubre va ser traslladat al castell de Montjuïc de Barcelona per ser sotmès a un Consell de Guerra sumaríssim per rebel·lió militar, un judici que va estar ple d’irregularitats. La voluntat de Companys d’autodefensar-se no li va ser admesa i va declarar-se totalment responsable de la seva actuació pública, com a dirigent polític i com a president de la Generalitat, tot assumint la de tots els seus col·laboradors, d’abans, de durant i de després de la guerra. La sentència a mort era inevitable i el 15 d’octubre de 1940, cap a dos quarts de set del matí, al fossar de Santa Eulàlia del Castell de Montjuïc, el president Companys va ser afusellat. De cara a l’escamot, format per soldats d’infanteria, va pronunciar les seves darreres paraules: “Per Catalunya!”. El president de Catalunya havia estat assassinat. Naixia el mite del president màrtir.

companys.jpg

Lluís Companys i Jover

Reproduïm els fets sobre la detenció el consell de guerra sumaríssim i l’execució de Companys a través de dos documents del moment: l’Informe sobre Lluís Companys i Jover que va realitzar el Consolat alemany a Barcelona i un fullet que la FORCA (Fuerza Obrera Organizadora Reaccionista Catalana y Antifascista) va repartir clandestinament a la ciutat de Barcelona.

Informe sobre el procés i execució de Lluís Companys i Jover realitzat pel Consolat alemany a Barcelona (15 d’octubre de 1940):

Procedente de la Dirección General de Seguridad, llegó hace unos quince días el que durante el período rojo fue presidente de la Generalidad de Cataluña. En esta ciudad debía incoarse el procedimiento correspondiente y verse el Consejo de Guerra que lo juzgase.

Durante la semana pasada se llevan a efecto las diligencias correspondientes, formulando sus conclusiones provisionales tanto el fiscal como el defensor. Se señaló el día de ayer para la celebración del Consejo de Guerra.

Durante los breves días en que se procedió a recoger los datos necesarios y se han practicado las oportunas diligencias, Companys ha permanecido alojado en un departamento situado en el castillo de Montjuich, próximo a la verja del rastrillo de la Plaza de Armas de dicha fortaleza. Como únicas visitas ha recibido las de sus dos hermanas residentes en esta ciudad, siendo atendido debidamente por los servicios de la prisión. En sus conversaciones se ha mostrado tranquilo y resignado ante su próximo fin. Se ha quejado del trato recibido en los calabozos de la Dirección General de Seguridad, así como en la Prefectura de Policía de París. Decía que se le había exhibido como a una fiera o ejemplar raro […].

La sala está atestada. Asisten unas trescientas personas, en su mayoría jefes y oficiales del Ejército. Hay algunos jefes y elementos de Falange, así como paisanos, perfectamente controlados. También concurren hasta una docena de señoritas.

Companys aparece sentado en el banquillo, siendo su aspecto normal si bien demacrado, ofreciendo su semblante un color terroso. Viste traje claro y calza alpargatas.

Previa a la venia del presidente, comienza el instructor a leer el apuntamiento que, aunque algo extenso, es concreto, determinándose en forma clara los antecedentes y actuación del encartado. Se leen los informes de la Policía y la Guardia Civil; también se citan declaraciones de algunos testigos, entre ellos Armenteros, Capitán Bravo [sic], señor Sánchez Cañete y un funcionario del Ayuntamiento. Cuando tiene lugar la lectura del informe de la policía se hacen en él alusiones a la vida privada del encartado y éste, entonces, se levanta de su asiento para decir que lo que es leído es «canallesco y falso». Pretende continuar, mas es invitado por aquél a sentarse, debiendo exponer lo que desee cuando le llegue su vez. Dice entonces Companys que nada manifestará entonces y se sienta […].

El defensor, en forma muy breve y concisa, estima que su patrocinado es autor en todo caso del delito de auxilio a la rebelión con atenuantes, por lo que considera debe imponérsele la pena de veinte años y un día. Basa su informe en el hecho de que aquél ningún mal hizo directamente y siempre que pudo evitar sufrimientos a los perseguidos los realizó [sic].

Al terminar el defensor su informe, se dirige al procesado el presidente por si desea hacer alguna manifestación, levantándose éste y dice: «La historia nos juzgará a todos; moriré por mis ideales, pero sin rencor».

A continuación, es despejada la sala, para deliberar en sesión secreta el Consejo. Pasa algún tiempo y no se reanuda la vista, por lo que los asistentes, que aún esperaban una nueva llamada abandonan el Castillo.

En el día de ayer, Companys vuelve a recibir la visita de sus hermanas y habiendo entrado en capilla en las últimas horas de dicho día se despiden del mismo aquéllas en forma serena […].

En el Castillo se hacen los preparativos para llevar a cabo la ejecución, que tendrá lugar en el día de hoy. Des de las últimas horas de la tarde se establece por las afueras de Asalto [sic] servicios de vigilancia en los alrededores del Castillo y carretera que va al cementerio de Casa Antúnez [Can Tunis]. Llegan los forenses y el piquete de ejecución. Las personas que se mueven en las inmediaciones del sentenciado no duermen en toda la noche. Este sigue tranquilo y es asistido por dos capellanes militares, con los cuales conversa sobre materia de religión, admitiendo ha sido, en su vida, dominado por un confusionismo absoluto sobre tales extremos, mas reconoce es un gran pecador. Admite la preparación que le ofrecen los sacerdotes para recibir las Sagradas Formas. En la madrugada se dice misa, que es oída por el condenado a muerte; éste confiesa y comulga. Terminada esta ceremonia, conversa con los que le acompañan, principalmente con los dos sacerdotes, que no se separan de él ni un momento; el defensor también le asiste en estos sus últimos momentos.

Dan las seis, la hora señalada para la ejecución, pero aún es de noche. Se espera un poco más y veinte minutos después, según el reloj de la Plaza de Armas, se organiza la fúnebre comitiva. Companys sale de su alojamiento fumando un pitillo y sereno. Se inicia la marcha desde el rastrillo de entrada en el patio del castillo; rompe aquella un soldado, llevando un crucifijo en alto; siguen otros dos, alumbrando el camino con dos potentes faroles de gasolina; a continuación marcha el condenado con los dos sacerdotes y el defensor, seguidos por el juez de la fortaleza y diversos oficiales; cierra la marcha un piquete de la Guardia Civil el mando de un oficial. Domina el silencio más absoluto y así se llega al pasadizo subterráneo que, descendiendo desde la explanada norte del castillo, comunica ésta con el foso que da a la Exposición. El descenso se realiza lentamente y de uno en uno. Al llegar abajo sólo se oye hablar animadamente al reo con los sacerdotes; incluso sonríe. En sus últimos pasos es invitado por sus confesores a que se desprenda de todo sentimiento material y eleve su alma a Dios.

Por fin se hace alto, se despide de sus acompañantes inmediatos y es conducido cerca del muro. Su marcha es decidida. Empiezan a romper las primeras claridades del nuevo día. Los zapatos blancos que lleva el condenado, así como el pañuelo del bolsillo, destacan claramente en la oscuridad. Mira de frente al pelotón, sin titubeos, y al dar el oficial que manda el piquete la voz de firmes a sus fuerzas, levanta, se oye la voz de apuntes y fuego [sic]. La sentencia ha sido cumplida. Se acerca el oficial y dispara un tiro de gracia, que repite. Los forenses proceden a reconocer el cadáver, el cual es colocado en una camilla y cubierto por una manta colorada. Se le transporta a la ambulancia que le ha de conducir al cementerio.

Y así terminó su existencia el que en vida fue Lluís Companys i Jover.

Summari_lluis_companys.jpg

Extracte del summari judicial on es condemna a mort al president Companys

Fullet que circulava per Barcelona explicant la detenció i execució del president Companys (28 de novembre de 1940):

Tras la derrota del ejército francés tuvo lugar la ocupación de casi toda Francia […]. Companys demoró su huída para buscar a su hijo, que había desaparecido tras un ataque aéreo. Después ya fue demasiado tarde […] En el villorrio de Le Baule les Pins (Loire Inf.) fue detenido por la policía alemana e internado en la “Santé” de París, donde se le maltrató en diversas ocasiones. Su alimentación consistía en pan y agua. Se le traslado posteriormente a una prisión de la Gestapo, en donde arreciaron los malos tratos y los interrogatorios. Se le quitaron todos los objetos de uso personal. A medio vestir hubo de fregar la cocina de la cárcel, azuzado a golpes. Se le decía: “No se dice que los alemanes somos unos brutos. Ya te lo demostraremos”.

A finales de agosto fue entregado a las autoridades españolas […]. Se le traslado a Madrid vía Hendaya y se le internó en los sótanos de un edificio público. Tampoco tenía mantas. El trato y los interrogatorios fueron malos, pero no tanto como en el caso de la Gestapo. Se le dio permiso para escribir a su familia y para obtener comida y objetos personales, pero sus cartas no llegaron a su destino, pues fueron confiscadas.

El 4 de octubre se le trasladó a Barcelona por Zaragoza y se le internó en el Castillo de Montjuich. Hizo el viaje esposado. En Cataluña no recibió malos tratos. La noticia del encarcelamiento de Companys se extendió como un reguero de pólvora en toda Cataluña […], produciendo pena y compasión generales. La población se negó a creer la noticia.

El 7 de octubre se le leyó la acusación. Fue en la misma fecha en la que se había encontrado, también en Montjuich en 1934. La acusación se basaba en que Companys había luchado con todo su prestigio contra el triunfo de la causa nacional, en que se había hecho cargo del poder ilegalmente y en que había incitado a la rebelión […]. El 14 se reunió el Consejo de Guerra para juzgar a Lluís Companys. El 15 de octubre, a las 6:30 de la madrugada, se le fusiló en los fosos del Castillo, poco después de darle conocimiento de la sentencia. A lo largo de todo su calvario, Companys mantuvo siempre su fortaleza de carácter, lo que incluso llegó a impresionar a sus enemigos. Esperaba un final así, pero lo aguardaba con seriedad, gallardía y serenidad. Poco antes de su muerte pidió permiso para descalzarse, con el fin de tocar con sus propios pies la tierra catalana al morir, afirmando: “Moro per Catalunya i per la República. Sóc feliç de morir a Catalunya i si hi ha alguna cosa que em pesa és només que ja no podré fer res pels meus ideals. Que tinguin valor els qui encara queden, esperança i fermesa. Visca Catalunya!”.

Rosa de Foc: Setmana Tràgica, la revolta

divendres, 30/09/2011

El 1909, els esdeveniments a l’àrea de domini espanyol al Marroc van obligar a cridar a la lleva dels reservistes per anar a la guerra, una nova guerra colonialista per defensar les restes de l’Imperi espanyol i els seus interessos miners al Rif marroquí. L’error del govern cridant els reservistes catalans per anar a la guerra, la majoria casats i amb fills i sense la possibilitat de convertir-se en soldats de quota, és a dir, sense les 1.500 pessetes que costava evitar la lleva, va provocar l’esclat d’una vaga general contra el mateix govern de Maura i contra la guerra.

barcelona-Setmana-Tragica.jpg

La proposta de vaga general va ser feta pel grup socialista de La Internacional, recolzat pels anarquistes. Com que ni la Solidaritat Obrera ni els lerrouxistes ni els dirigents d’Esquerra Catalana van voler fer-se càrrec de la direcció de la vaga, va formar-se un Comitè de Vaga integrat per un representant socialista, un anarquista i un republicà federal. Reunits a la seu de la Solidaritat Obrera, van arribar a diferents acords sobre l’estratègia a seguir: es van nomenar delegats per diferents llocs de Catalunya i van donar instruccions sobre la tàctica a seguir.

El dilluns, 26 de juliol, cap al migdia ja només funcionaven els tramvies a Barcelona. El governador civil va haver de cedir aleshores el poder al comandament militar i la Guàrdia Civil ja que no se’n refiava de les tropes i la policia. A la tarda, la vaga general ja era completa, però el capità general va limitar-se a col·locar guàrdies davant dels centres públics i a reforçar les casernes fins que arribessin reforços. En paral·lel, l’anticlericalisme radical donava els seus fruits i la vaga general derivava en una revolta dirigida contra els centres religiosos. Van aixecar-se barricades i van tallar-se totes les comunicacions de Barcelona amb la resta de l’Estat. Mentrestant, la burgesia catalana es tancava als seus domicilis o marxava cap a les seves residències fora de la ciutat a l’espera de l’evolució dels esdeveniments ja que interpretava que interpretava que simplement s’estava produint un enfrontament entre el govern central i els obrers.

La revolta va ser caòtica i espontània. De dimarts a dijous la ciutat va quedar en mans dels revoltats, però els mateixos dirigents de la vaga van veure com la situació se’ls escapava de les mans per manca d’organització. Amb Lerroux, oportunament de viatge a l’Argentina, negant-se a proclamar la República, la revolta es quedava sense el seu rostre més visible i explotava la vessant més radical i anticlerical: quaranta convents i vint-i-una esglésies van ser cremades. La realitat és que no dirigien la sublevació ni els radicals, ni els nacionalistes republicans, ni els mateixos anarquistes i la manca de direcció i coordinació polítiques van derivar cap a l’acció incontrolada de grups que actuaven indiscriminadament.

Tanmateix, a la resta de Catalunya, amb l’excepció de Sabadell, la vaga va ser més limitada, tot i que van aixecar-se barricades a la major part de les localitats industrials. A més, des de dijous, amb l’arribada dels reforços militars i de la Guàrdia Civil, la situació va fer un tomb, fent-se evident que el restabliment de l’ordre era cosa de pocs dies.

rosa de foc.jpg

Les conseqüències de la revolta van ser més d’un centenar de morts, nombrosos ferits, una forta repressió amb la suspensió de les garanties constitucionals a Barcelona fins el novembre, 2.500 persones detingudes, uns 2.000 exiliats o fugits a França temorosos de la repressió, la celebració de 216 consells de guerra i l’afusellament de Francesc Ferrer i Guàrdia, un pedagog anarquista fundador de l’Escola Moderna, qui va ser acusat de ser el dirigent de la revolució frustrada. Les massives protestes internacionals no van poder evitar la seva mort, tot i que no s’havia provat que tingués cap relació directa ni amb la vaga general ni amb l’esclat dels incidents. L’execució va ser tant una represàlia originada per l’atac al sistema escolar catòlic pels seus intents de potenciar l’escola laica com una mostra del càstig exemplar que volia exercir el govern.

Si a nivell espanyol, l’actuació del govern va aixecar una onada de protestes que van fer caure Maura del poder, a Catalunya també van produir-se conseqüències polítiques: el lerrouxisme, desacreditat pel seu posicionament oportunista, va començar a perdre influència entre els treballadors; el fracàs del moviment va provocar el desengany d’importants sectors de la classe obrera respecte dels polítics republicans, fet que afavoriria sensiblement l’arrelament del sindicalisme apolític anarquista de la CNT en els anys següents; i la Solidaritat Catalana va rebre el seu cop definitiu amb la Lliga Regionalista patint un important retrocés electoral després d’haver donat el seu suport indirecte a la repressió de la revolta popular.

Article publicat a Esquerra Nacional nº 198 (2011).

Joan Peiró: “La Revolució és crear”

dimecres, 3/08/2011

En el context de l’esclat de la Guerra Civil i de la revolució social que va acompanyar el conflicte, el dirigent anarcosindicalista Joan Peiró va publicar al diari Llibertat de Mataró un interessant article titulat “Revolucionaris”, una reflexió al voltant de la naturalesa de la violència revolucionària que va acompanyar els dies posteriors al 19 de juliol i que va reproduir La Vanguardia el 5 de setembre de 1936:

joan peiro.jpgVivimos una revolución, la más profunda registrada en nuestro país, y aparte de las vida inmoladas, los revolucionarios –quiero decir los partidarios de la destrucción por la destrucción– no han destruido más que las iglesias y conventos. ¿Es posible que alguno crea que las iglesias y conventos son toda la estructura de la vieja sociedad capitalista? ¿Es que quizá la sociedad capitalista, la responsable del imponente dramatismo de nuestros días, no tiene nada más para ser destruido?

Mientras los partidarios de la destrucción arruinan iglesias y conventos, el fascismo va destruyendo toda la economía y toda la riqueza que es su base, y cuando se tiene la sensación de encontrarse ante una estructuración económica que desaparece –que desaparece con la multitud de vicios y defectos fundamentales que la caracterizaban–, se pregunta cuál es la nueva estructuración económica que habrá de sustituir a la del viejo mundo que ha llegado a su fin.

Yo sé perfectamente bien que todavía no ha llegado la hora de las concreciones definitivas. Pero sí digo que ha llegado la hora de las inquietudes. De las inquietudes, porque la nueva estructuración económico-industrial del porvenir inmediato no es una cosa que se pueda improvisar. Hacer hijos, es una función relativamente fácil. Lo más difícil, sin embargo, es saber crear estos hijos y hacer de ellos unos hombres de provecho. Destruir una civilización –sobre todo cuando es destruida por los más interesados en su subsistencia– cuesta poco. El trabajo gigantesco se presenta a la hora de poner en marcha el nuevo estado de cosas sustitutivo de la civilización destruida.

La revolución de ahora tiene plasmaciones espirituales bien concretas. Las incautaciones de fábricas, talleres, ferrocarriles y de todo lo que es base creadora de la riqueza social, dan la sensación de que nos encontramos en el dintel de un ciclo colectivista. ¿Qué formas de colectivización revestirá este ciclo revolucionario? ¿Será la cooperativa, superada con las nuevas modalidades socializantes, netamente socializantes, impuestas por el imperativo del gran acontecimiento económico-social de nuestros días? Si no es la cooperativa, ¿qué será?

Es preciso que los revolucionarios dejen de pensar y de hacer tanto en sentido destructivo, para dar lugar a que el pensamiento y las actividades se encarrilen hacia la regulación del mundo nuevo que se nos viene encima. Más que pensar en hacer de esbirro y de verdugo, la voz de las horas graves y de bienaventuranza nos llaman a pensar cómo ha de hacerse la revolución social.

Destruyamos, si es preciso. Pero los revolucionarios no podemos pensar demasiado en destruir. Los verdaderos revolucionarios ponen la inteligencia, las energías todas y el alma, por encima de todo, al servicio de la magna función de crear, crear, crear siempre.

Esquerra Republicana de Catalunya: la fundació

dimarts, 2/08/2011

El 19 de març de 1931, sota l’impuls de Francesc Macià i Lluís Companys, en el marc de la Conferència d’Esquerres Catalanes i com a conseqüència de la unió de tres organitzacions: l’Estat Català, el Partit Republicà Català i el grup de L’Opinió, així com també de moltes agrupacions locals i comarcals, naixia el partit que estaria cridat a exercir l’hegemonia política a la Catalunya de la Segona República: l’Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). El nou partit esdevindria hegemònic a Catalunya ja que va saber integrar les idees de catalanisme, federalisme, republicanisme i confiança en les llibertats democràtiques coexistents en la societat catalana.

fundacio_ERC.gifLa fusió va tenir el seu origen en el Comitè d’Enllaç dels Partits Republicans (1930) i en el Manifest d’Intel·ligència Republicana (maig del 1930). Amb aquests antecedents, la Conferència d’Esquerres va inciar-se el 17 de març a l’Ateneu Republicà de Gràcia, al carrer Verdi. Allà van trobar-se representats uns 16.000 afiliats que cercaven la creació d’un partit republicà i catalanista capaç d’esdevenir una força política dirigent per al país. És a dir, una organització que fos capaç d’apropar les dues grans reivindicacions polítiques del moment: la República i l’autonomia de Catalunya. La nova ERC que naixeria dos dies després en el Foment Republicà de Sants, al carrer Cros de Barcelona, havia d’assumir les reivindicacions històriques del catalanisme, tot esdevenint un partit obert, pletòric d’universalisme i socialment avançat, encara que no podia acceptar en el seu si el concepte rígid de la lluita de classes marxista.

Les vuit ponències presentades al Congrés distingien dos blocs de problemes a afrontar. D’una banda, qüestions democràtiques bàsiques com la llibertat d’expressió i de consciència, el dret d’associació, la igualtat dels ciutadans davant la llei, el reconeixement de la voluntat popular com a única font de poder i la República com a forma d’Estat. A més, el seu programa social defensava la llibertat sindical, el dret de vaga, les prestacions socials avançades, la jornada laboral màxima de vuit hores, la defensa d’un salari mínim, les escoles del treball, les vacances pagades i la jubilació obrera. Tot i això, l’absència del terme “socialista” del nom de la formació i la negativa a constituir-se com un partit de classe va comportar que els delegats de la Unió Socialista de Catalunya (USC) optessin perquè aquest partit no s’hi integrés.

100408_1207824812_81_169907.jpgD’altra banda, les ponències van recollir el drets fonamentals de Catalunya com a nació: després de reivindicar la necessitat de la federació dels pobles ibèrics, els ponents van definir “l’estructura i règim de la vida administrativa, econòmica, social i política catalana amb les facultats que segueixen: manteniment i garantia de la llibertat i de l’ordre […], l’organització de les milícies catalanes sense ingerència del poder federal, excepte en cas de guerra contra l’estranger; legislació social, civil i penal, exceptuant els casos de delictes anomenats federals […], impost i cobrament de tributs de tota mena; l’organització de l’ensenyament en tots els seus graus; la participació en els poders federals”. Aquestes demandes majoritàriament, però, només podien aconseguir-se en el marc d’una República no unitària.

Les conclusions dels delegats comarcals en el Congrés van ser ratificades per unanimitat, donant lloc a la creació d’un partit amb disciplina i doctrina úniques. La nova ERC va ser organitzada en seccions i federacions (un mínim de cinc, una per a cada província més la de la ciutat de Barcelona). Així, els òrgans de govern eren el Congrés Nacional i el Comitè Executiu Central, format per tants membres com federacions, més el secretari general. Inicialment l’executiu va estar format per Francesc Macià i Jaume Aiguader (Estat Català), Joan Lluhí i Vallescà (L’Opinió), Lluís Companys i Marcel·lí Domingo (Partit Republicà Català), el qual se separaria del partit pel gener del 1932; uns altres membres destacats van ser Pere Comas, Joan Casanovas (Barcelona), Ricard Palacín (Lleida), Ignasi Iglésies (Tarragona) i Miquel Santaló (Girona), entre d’altres. La secretaria general va recaure en mans de Joan Lluís i Font, que la cediria l’abril de 1931 a Josep Tarradellas. La revista L’Opinió va esdevenir l’òrgan de premsa del partit.

La primera decisió del Comitè Executiu va ser l’elaboració de la tàctica a seguir pel partit en referència a les imminents eleccions municipals, és a dir, optar per l’abstenció, la participació en solitari o la coalició amb el Partit Catalanista Republicà (PCR). Finalment, l’executiva d’ERC va optar per participar a Barcelona en coalició amb la USC, decisió forçada per Lluhí i Companys (Macià era partidari de l’abstenció). En paral·lel, arreu de Catalunya es pactaven coalicions amb d’altres formacions republicanes i catalanistes, esdevenint la més comuna l’aliança entre ERC, USC i PCR.

100408_1207824875_64_172187.jpgArribats a aquest punt, la resta de les formacions polítiques catalanes consideraven que ERC era poc més que un muntatge electoral sense una ideologia perfilada i destinant a desaparèixer després de la previsible clatellada que rebria en les eleccions. Tot i això, les eleccions municipals del 12 d’abril també van reflectir el sentit plebiscitari sobre la monarquia. Així, la Lliga Regionalista va presentar-se davant de l’electorat com una opció política continuista i reformadora, mentre que les forces republicanes, la coalició republicano-socialista i la recentment creada ERC es presentaven com una opció rupturista amb el règim monàrquic.

D’aquesta manera, les coalicions republicanes van imposar-se a Catalunya, significant un clar triomf de l’Esquerra Republicana i una inesperada derrota de la, fins aquell moment hegemònica, Lliga Regionalista. A la ciutat de Barcelona ERC va obtenir 43.000 vots i 25 regidors dels 50 que composaven l’Ajuntament. Ja fos pel carisma de la figura de Macià, pel desig de l’electorat d’un canvi cap al republicà, pel fet que ERC encarnés la nova política de masses o pel populisme obrerista, els resultats de les eleccions van resultar esclatants per ERC.

El mite del setge de l’Alcázar de Toledo

dilluns, 1/08/2011

El Setge a l’Alcázar de Toledo va ser una batalla dels inicis de la Guerra civil espanyola plena de simbolisme i elements propagandístics per part d’ambdós bàndols, en la qual els milicians del Front Popular i els colpistes van lluitar pel control de l’edifici, on hi havia l’acadèmia d’Infanteria. Les forces republicanes, compostes per uns 8.000 milicians de la FAI, la CNT i la UGT comptaven amb algunes peces d’artilleria, uns pocs blindats i tanquetes, a més de la presència de l’aviació que hi va fer missions de reconeixement i va bombardejar l’edifici trenta-cinc vegades. De l’altra banda, els defensors de l’Alcàsser, encapçalats pel general Moscardó, eren 800 guàrdies civils, 318 cadets i un centenar de soldats de l’Acadèmia, juntament amb 110 civils, armats amb fusells, unes metralladores velles i algunes granades.

Alcazar_of_Toledo.jpg

El 27 d’agost el diari ABC de Madrid (edició republicana) publicava la següent crònica, inscrita en la batalla de la propaganda, que anunciava una propera derrota dels assetjats:

En las primeras horas de la mañana de hoy nos hemos trasladado a Toledo con el objeto de apreciar la situación en que se encuentra esa capital después de que los fascistas fueran reducidos y sitiados en el Alcázar de la que fue imperial ciudad […]. Hemos podido contemplar que el Alcázar de Toledo ha sido seriamente castigado por la artillería leal. La techumbre está totalmente derruida y la fachada norte reducida a escombros. Tales han sido los efectos de la artillería republicana en lo que es el último reducto de los fascistas. Estos sólo hacen acto de presencia en muy contadas ocasiones, disparando sus pistolas. El Alcázar está totalmente rodeado por las fuerzas leales a la República, quienes hostilizan los escasos enemigos que hacen acto de presencia.

Tot i això, el setge republicà fracassaria i es acabaria convertint-se en un mite de l’Espanya franquista. I és que l’exèrcit de Franco, desviant-se del seu objectiu principal que era Madrid, posaria fi al setge i es faria amb el control de la ciutat. L’ABC de Sevilla del 29 de setembre (edició nacional) ho narrava així:

Nuestros soldados durmieron el sábado [26] a la vista de Toledo. A las cuatro y media de la mañana, los rojos, ante la seguridad de nuestro éxito, ordenaron una nueva voladura del Alcázar colocando los mineros asturianos una enorme carga de dinamita que produjo una horrorosa explosión con grandes derrumbamientos. Pasados los primeros momentos intentaron asaltar la fortaleza, impidiéndoselo el fuego de ametralladoras que hacían los heroicos sitiados. A las nueve de la mañana hacían conjunción las columnas de Mizzián y Barrón sobre el cruce de la carretera de Madrid-Ávila dos quilómetros antes de la puerta de Bisagra […].

Abandonados los atrincheramientos que defendían la carretera y perdidas las posiciones de Vega, el enemigo concentró sus esfuerzos en evitar el paso por la Puerta de Bisagra […]. A las once de la mañana llegamos nosotros a Toledo donde se apreciaban a simple vista los enormes destrozos del Alcázar. Las torres estaban abatidas y en el último piso, hundido, se elevaba una nube de humo. En otros lugares de Toledo advertimos un fuego intensísimo de ametralladoras. La ocupación prosigue lenta conquistándose palmo a palmo […].

Después de durísimos combates en Mirdero, franqueóse el paso hacia Zocodover penetrando por Bisagra, magnífico puente y puerta. Los rojos intentaron antes de marcharse la voladura de todos los edificios principales, quedando muchos de ellos reducidos a escombros. Por la tarde se hizo contacto con el Alcázar recibiendo refuerzos los sitiados bajo un fuego infernal de fusilería enemiga, desde los escombros de las casas cercanas convertidas en atrincheramientos, quedando la ciudad tomada ya de noche.


Más de seis mil granadas rompedoras han caído en furiosa tempestad sobre la alta fortaleza imperial de España. La furia marxista concentróse sobre el baluarte espiritual de la raza. Conocían que más aún que el valor militar importaba en Toledo el valor que como símbolo tenía la posesión del Alcázar, donde Carlos V duerme, con el furor encadenado a sus pies […]. Desde anoche sabe Madrid que la guerra la hemos ganado al reconquistar Toledo y que hay un designio providencial […].  Aquí no podemos decir han perecido las ruinas; aquí más afortunadas que las murallas de Troya, no han perecido. Viven y desde estos escombros humeantes que el mundo mira, España tiende su mirada a Europa, desde una atalaya de dolor no abatida.