Arxiu de la categoria ‘5.4 La Monarquia Hispànica dels Àustries’

Bartolomé de las Casas

dissabte, 19/05/2012

Bartolomé de las Casas (1474-1566) va arribar al Nou Món, a La Española, el 1502. Ordenat sacerdot vuit anys després, el 1512 va convertir-se en un encomendero, moment en el qual va prendre consciència del maltractament i la injustícia que patien els indígenes americans. Aleshores va abandonar l’usdefruit dels indis i va convertir-se en un fervent defensor dels seus drets. Convençut de que el seu deure era “procurar el remedio de estas gentes divinamente ordenado”, va viatjar cap a Castella per entrevistar-se amb el regent Ferran el Catòlic i el cardenal Cisneros, el qual va nombrar-lo “protector dels indis” el 1516.

bartolome de las casas.jpg

Durant el seu primer viatge a la Península Ibèrica com a nou rei de la Monarquia Hispànica, Carles V va concedir-li el territori de Cumaná, a Veneçuela, perquè hi apliqués les seves teories del tractament just vers els indígenes. El 1522 Las Casas va ordenar-se com a frare dominic i va iniciar el seu programa de colonització i evangelització pacífica, un sistema que s’estructurava al marge de l’encomienda, desenvolupat entre 1535 i 1540.

El 1540 va retornar a la Península Ibèrica per reunir-se amb Carles V i impulsar les Leyes Nuevas de 1542. Amb la nova legislació s’esmenava el codi de 1512 que regulava els sistema colonial, es prohibia l’esclavitud dels indígenes i s’abolia el sistema d’encomienda. A més, es disposava que en la penetració dels conqueridors en les terres no explorades hi havien de participar sempre dos religiosos, els quals s’encarregarien de vigilar que els contactes amb els indis es duguessin a terme en forma pacífica per tal de propiciar un diàleg que conduís a la seva conversió. D’aquesta manera, els indígenes passaven a dependre directament de la Corona, decisió que va ser rebuda amb un rebuig visceral per part dels encomenderos de les colònies.

benjamin_f2.jpg

Nomenat bisbe de Chiapas, el 1543, va dedicar-se a combatre els abusos colonialistes i l’incompliment de les Leyes Nuevas. A continuació, el 1546, Las Casas va passar a Mèxic on va difondre Avisos y reglas para los confesores, fet que va produir un gran escàndol. Desil·lusionat pel fracàs de la seva política, ignorada pels colonitzadors, el 1547, va renunciar al seu càrrec i va traslladar el seu combat a favor dels drets del indígenes a la cort hispànica.

La gran, i darrera, oportunitat per a Las Casas arribaria amb els debats de la denominada Junta de Valladolid (1550-1551), la qual, convocada per Carles V, va congregar els defensors dels drets dels indígenes, com el mateix Las Casas, i els partidaris de la derogació de les Leyes Nuevas, encapçalats per Juan Ginés de Sepúlveda. El debat oposava una visió humanitària de la conquesta, basada en la racionalització dels indígenes i les bondats d’una colonització fonamentada en el respecte de les cultures autòctones davant del pragmatisme econòmic i el fanatisme evangelitzador. El discurs de Sepúlveda va imposar-se, marcant la política de la corona respecte d’Amèrica.

Juan_Ginés_de_Sepúlveda.jpg

Juan Ginés de Sepúlveda

El 1552 apareixia la Brevísima historia de la destrucción de las Indias, redactada deu anys abans, obra que va tenir una gran ressonància a nivell europeu. Traduïda a totes les llengües europees, molts autors situen en aquest text bona part de l’origen de la llegenda negra sobre el colonialisme hispànic a Amèrica. Aquest és un extracte:

Brevísima_relación.jpgDaremos por cuenta muy cierta y verdadera que son muertas en los dichos cuarenta años por las dichas tiranías y infernales obras de los cristianos, injusta y tiránicamente, más de doce cuentos de ánimas, hombres y mujeres y niños; y en verdad que creo, sin pensar engañarme, que son más de quince cuentos.

Dos maneras generales y principales han tenido los que allá han pasado, que se llaman cristianos, en estirpar de la haz de la tierra a aquellas miserandas naciones. La una, por injustas, crueles, sangrientas y tiránicas guerras. La otra, después que han muerto todos los que podrían anhelar o suspirar o pensar en libertad, o en salir de los tormentos que padecen, como son todos los señores naturales y los hombres varones (porque comúnmente no dejan en las guerras a vida sino los mozos y mujeres), oprimiéndolos con la más dura, horrible y áspera servidumbre en que jamás hombres ni bestias pudieron ser puestas. A estas dos maneras de tiranía infernal se reducen y ser resuelven o subalternan como a géneros todas las otras diversas y varias de asolar aquellas gentes, que son infinitas.

La causa por que han muerto y destruido tantas y tales y tan infinito número de ánimas los cristianos ha sido solamente por tener por su fin último el oro y henchirse de riquezas en muy breves días y subir a estados muy altos y sin proporción de sus personas (conviene a saber): por la insaciable codicia y ambición que han tenido, que ha sido mayor que en el mundo ser pudo, por ser aquellas tierras tan felices y tan ricas, y las gentes tan humildes, tan pacientes y tan fáciles a sujetarlas; a las cuales no han tenido más respeto ni de ellas han hecho más cuenta ni estima (hablo con verdad por lo que sé y he visto todo el dicho tiempo), no digo que de bestias (porque pluguiera a Dios que como a bestias las hubieran tratado y estimado), pero como y menos que estiércol de las plazas. Y así han curado de sus vidas y de sus ánimas, y por esto todos los números y cuentos dichos han muerto sin fe, sin sacramentos. Y esta es una muy notoria y averiguada verdad, que todos, aunque sean los tiranos y matadores, la saben y la confiesan: que nunca los indios de todas las Indias hicieron mal alguno a cristianos, antes los tuvieron por venidos del cielo, hasta que, primero, muchas veces hubieron recibido ellos o sus vecinos muchos males, robos, muertes, violencias y vejaciones de ellos mismos […].

Después de acabadas las guerras y muertes en ellas, todos los hombres, quedando comúnmente los mancebos y mujeres y niños, repartiéronlos entre sí, dando a uno treinta, a otro cuarenta, a otro ciento y docientos (según la gracia que cada uno alcanzaba con el tirano mayor, que decían gobernador). Y así repartidos a cada cristiano dábanselos con esta color: que los enseñase en las cosas de la fe católica, siendo comúnmente todos ellos idiotas y hombres crueles, avarísimos y viciosos, haciéndoles curas de ánimas. Y la cura o cuidado que de ellos tuvieron fue enviar los hombres a las minas a sacar oro, que es trabajo intolerable, y las mujeres ponían en las estancias, que son granjas, a cavar las labranzas y cultivar la tierra, trabajo para hombres muy fuertes y recios. No daban a los unos ni a las otras de comer sino yerbas y cosas que no tenían sustancia; secábaseles la leche de las tetas a las mujeres paridas, y así murieron en breve todas las criaturas. Y por estar los maridos apartados, que nunca veían a las mujeres, cesó entre ellos la generación; murieron ellos en las minas, de trabajos y hambre, y ellas en las estancias o granjas, de lo mismo, y así se acabaron tanta y tales multitudes de gentes de aquella isla; y así se pudiera haber acabado todas las del mundo. Decir las cargas que les echaban de tres y cuatro arrobas, y los llevaban ciento y doscientas leguas (y los mismos cristianos se hacían llevar en hamacas, que son como redes, a cuestas de los indios), porque siempre usaron de ellos como de bestias para cargar. Tenían mataduras en los hombros y espaldas, de las cargas, como muy matadas bestias; decir asimismo los azotes, palos, bofetadas, puñadas, maldiciones y otros mil géneros de tormentos que en los trabajos les daban, en verdad que en mucho tiempo ni papel no se pudiese decir y que fuese para espantar los hombres.

Y es de notar que la perdición destas islas y tierras se comenzaron a perder y destruir desde que allá se supo la muerte de la serenísima reina doña Isabel […].

Débese de notar otra regla en esto: que en todas las partes de las Indias donde han ido y pasado cristianos, siempre hicieron en los indios todas las crueldades susodichas, y matanzas, y tiranías, y opresiones abominables en aquellas inocentes gentes; y añadían muchas más y mayores y más nuevas maneras de tormentos, y más crueles siempre fueron porque los dejaba Dios más de golpe caer y derrocarse en reprobado juicio o sentimiento.

Felip II i Catalunya

dijous, 17/05/2012

Respecte a Catalunya, el regnat de Felip II (1556-1598) va significar, des de bon començament, un tomb important en les relacions que havien mantingut la monarquia i el Principat, especialment agreujat a partir de l’esclat de les Guerres de Religió franceses. És en aquest moment quan va iniciar-se el que Ferran Soldevila va qualificar com la “desnacionalització pacífica” del Principat. Així, el regnat de Felip II a Catalunya es va caracteritzar pels enfrontaments entre els representants de l’autoritat del rei i les institucions que defensaven les lleis i els privilegis de Catalunya. Ara bé, cal tenir present que, en la primera etapa del regnat, la col·laboració entre els catalans i Felip II va ser evident.

King_PhilipII_of_Spain.jpg

Felip II

En concret, hi ha dos moments en els quals la col·laboració entre la monarquia i el Principat es reforcen de forma destacada: la rebel·lió dels morescos de Granada i la guerra contra els turcs al Mediterrani.

Respecte de l’alçament moresc de les Alpujarras de Granada de 1568, tenim constància documental de que les tropes vencedores van estar nodrides, en part considerable, per catalans. D’aquesta presència podríem deduir que la col·laboració entre la Monarquia Hispànica dels Àustries i Catalunya millorava en el terreny dels afers polítics estatals. Però, per què s’haurien implicat els catalans en un afer relativament llunyà com el dels morescos? Perquè l’alçament va fer témer que s’establissin connexions entre els rebels i els turcs que assolaven la Mediterrània i que havien posaven en perill les costes catalanes i el comerç en un temps de redreçament econòmic.

D’altra banda, els catalans també van tenir protagonisme en la Batalla de Lepant de 1571 contra l’Imperi Turc. Les tropes de la coalició entre la Monarquia Hispànica, Venècia i el Papat estaven comandades per Joan d’Àustria, però el dirigent efectiu dels estols cristians va ser el lloctinent Lluís de Requesens (que ja havia participat en la repressió dels morescos a les Alpujarras), ajudat per Joan de Cardona i molts d’altres catalans. És en aquest sentit que em d’interpretar la construcció d’unes noves drassanes a Barcelona cap a finals del segle XVI. Tanmateix, el projecte d’una gran marina mediterrània aviat s’esvairia en favor de l’impuls del comerç americà.

Igualment, el citat Lluís de Requesens va exercir un paper destacat en el conflicte dels Països Baixos. Va substituir el duc d’Alba com a governador del territori i va exercir una política moderada: amnistia general (1574), supressió del tribunal dels Tumults i abolició dels imposts sobre vendes. Tanmateix, no va aconseguir la pacificació del territori. En qualsevol cas, el fet remarcable és que els prohoms catalans van recuperar part del protagonisme perdut en el regnat de Carles V. Només una part, perquè la majoria dels virreis que van governar el Principat van procedir de la noblesa castellana: Francesc de Montcada i Folc de Cardona, marquès d’Aitona, va ser l’únic virrei català (1580-1581).

En qualsevol cas, el conflicte amb Felip II va arribar per la via institucional ja que les diferències entre la monarquia i les institucions representatives de Catalunya van augmentar significativament en aquest període. Ja durant les Corts de 1563-1564, les primeres que Felip II va convocar com a rei a Catalunya, hi va haver enfrontaments entre grups partidaris de la política del rei i grups contraris. El conflicte de fons era un problema de jurisdiccions: la monarquia autoritària contra les institucions d’origen medieval que es resistien a l’increment de les prerrogatives reials. Res de nou.

Lluis de Requesens.jpg

Lluís de Requesens

Ara bé, el conflicte, la mal anomenada “desnacionalització pacífica”, va esclatar el 1568. Aquell any va impermeabilitzar-se la frontera amb França per aturar l’expansionisme del protestantisme en el context de les Guerres de Religió franceses. En defensa de l’ortodòxia religiosa catòlica, Felip II va impedir l’entrada de llibres francesos, va prohibir els estudis a l’estranger i va donar amplis poders a la Inquisició per actuar a Catalunya amb l’objectiu d’impedir la difusió de les doctrines calvinistes. En aquest sentit, Felip II no va respectar les lleis catalanes en eximir els oficials del Sant Ofici de pagar alguns drets a la Diputació del General.

Més conflictes. El 1569, Felip II va ordenar detenir els diputats de la Diputació del General per haver-se negat a pagar l’excusat, un impost atorgat pel papa a la Monarquia Hispànica i amb el qual el rei buscava obtenir recursos econòmics per finançar la seva política imperial. El conflicte de jurisdiccions s’agreujava. I només es tancaria en fals en la cort general de Montsó de 1585.

I una nova crisi va produir-se el 1588 amb la detenció de Joan de Queralt, diputat de la Generalitat entre 1584 i 1587, acusat de venda d’oficis, insaculació de menors d’edat, acceptació de suborns en la concessió de llicències i de fer desaparèixer actes de les Corts de 1585. Peó de la monarquia a Catalunya, Queralt va ser sotmès a interrogatori, però l’Audiència va demanar el seu alliberament. La resposta dels diputats va ser fortificar-se en el Palau del General. La solució, un tancament en fals del conflicte, va ser la condemna de Queralt a pagar 13.000 lliures per frau.

Però el gran conflicte entre la monarquia de Felip II i les institucions catalanes va ser l’afer Granollacs. Tot va començar el 1589, quan la monarquia va procedir a unes detencions considerades irregulars per la Diputació del General. Aquesta vegada, però, la solució al conflicte de jurisdiccions no va ser una sortida pactada. Així, el 1591, per ordre del virrei, Pere Lluís Galceran de Borja i de Castre-Pinós, es va intentar detenir Joan de Granollacs, diputat de la Generalitat pel braç militar i germà dels dos detinguts, el qual va escapar i va trobar refugi al Palau de la Generalitat.

La lloctinència i la Diputació del General entraven en un conflicte polític de gran envergadura. I el context no era gens favorable per a la Generalitat: a Saragossa l’afer Antonio Pérez es trobava en el seu punt més àlgid i la repressió reial començava a fer-se evident amb l’execució de Joan de Lanuza. D’aquesta manera, en part per por a l’extensió de les agitacions aragoneses i en part per les imbricacions de la xarxa clientelar i de poder de la monarquia, una part dels diputats, fonamentalment el braç eclesiàstic, van buscar una sortida negociada. Finalment, Granollacs i els seus van haver d’exiliar-se.

Carles V: successió i retir a Yuste

dimarts , 15/05/2012

Després de dècades de lluita, Carles V era un home malalt, desil·lusionat i envellit. L’imperi universal havia perdut la batalla dels símbols en favor dels Estats nacionals i aquesta derrota va portar l’emperador a un gest altiu: l’abdicació. Havia arribat el moment de plantejar el traspàs del poder. I millor fer-ho en vida que arriscar-se a una nova guerra. En conseqüència, el gener de 1548 l’emperador va redactar el seu testament polític adreçat al seu fill Felip. El 1550 va començar a dictar les seves memòries i cinc anys després va considerar que havia arribat el moment de retirar-se.

Karl_V._(HRR).jpg

Carles V

D’aquesta manera, el 25 d’octubre de 1555, en un acte solemne davant dels Estats Generals de Brussel·les, després de rememorar la seva trajectòria vital en un discurs que va fer-li saltar les llàgrimes, Carles V renunciava a la sobirania dels Països Baixos, que anaven a parar a les mans de Felip II. Igualment, designava a Felip II com a successor en els regnes de la Monarquia Hispànica i al seu germà Ferran com a successor en la dignitat imperial del Sacre Imperi Romanogermànic.

carlos_v_7.jpg

Abdicació de Carles V

abdicacion-de-carlos.jpg

Abdicació de Carles V

Era un marc simbòlic, el mateix en el qual havia rebut quaranta anys abans el seu nomenament com a hereu del ducat de Borgonya i dels regnes de Castella i Aragó. L’emperador vestia de negre, un homenatge a Felip el Bo. Filibert de Savoia, president del Consell de Flandes, va exposar les raons formals de l’abdicació de l’emperador. A continuació, Carles V va prendre la paraula. Seria el seu darrer discurs públic i l’havia preparat minuciosament. L’emperador va repassar la seva vida, els seus viatges i va fer una encesa defensa de la fe cristiana:

Nueve veces fui a Alemania la Alta; seis he pasado en España, siete en Italia, diez he venido aquí a Flandes, cuatro en tiempo de paz y de guerra he estado en Francia; dos en Inglaterra; otras dos contra África, las cuales todas son cuarenta, sin otros caminos de menos cuenta que por visitar mis tierras tengo hechos [...] la mitad del tiempo tuve grandes y peligrosas guerras, de las cuales puedo decir con verdad que las hice más por fuerza y contra mi voluntad que buscándolas, no dando ocasión para ellas [...] y a todos es notorio que yo ya no puedo entender en estas cosas sin grandísimo trabajo mío y pérdida de los negocios, pues los cuidados que tan gran carga pide, el sudor y trabajo, mis enfermedades y quiebra grandísima de salud me acabarían en punto, pues aún a los muy sanos y descansados bastarían a fatigar y el sólo mal de la gota consume y acaba.

Sé que para gobernar y administrar estos estados y los demás que Dios me dio ya no tengo fuerzas, y las pocas que han quedado se han de acabar presto [...] Por tanto, estoy determinado de pasar luego a España y dar a mi hijo Felipe la posesión de esos Estados y a mi hermano el rey de romanos el Imperio. Encomiéndoos mucho mi hijo y os pido por amor de mí, que tengáis con él el amor que a mí siempre […] Y principalmente, habéis de mirar y guardaros no dañen ni infeccionen la pureza de vuestra fe las novedades y herejías de las provincias vecinas.

Tres mesos després, el 16 de gener de 1556, entregaria al seu secretari l’abdicació de tots els dominis hispànics, tant a Europa com al Nou Món. La renúncia, seguint la lògica de la monarquia composta, es va realitzar mitjançant tres documents. Un document per la Corona de Castella (incloent-hi Navarra i el Nou Món), un document per a la Corona d’Aragó (incloent-hi Sardenya) i un document per a la Corona de Sicília.

Philip_II.jpg

Felip II

Restava l’Imperi. La dignitat imperial per la qual tant havia lluitat. El setembre de 1556 va signar la renúncia en favor del seu germà Ferran, però aquest no va ser reconegut pels electors alemanys fins el febrer de 1558.

Hans_Bocksberger_der_Aeltere.jpg

Ferran I del Sacre Imperi Romanogermànic

D’aquesta manera, el febrer de 1556, Carles V va retornar a la Península Ibèrica. S’instal·laria al monestir de Yuste, en un tranquil i remot racó d’Extremadura en el qual passaria els darrers mesos de la seva vida. El monestir, aixecat per l’Ordre dels Jerònims a inicis del segle XV, seria el lloc escollit per la retirada. Una modesta residència en la qual l’acompanyaria una petita cort i desenvoluparia una vida austera. Uns pocs llibres, algunes obres d’art i records personals d’una intensa vida serien els seus companys. La deteriorada salut no impediria, però, que el vell emperador mantingués les seves generoses costums a l’hora de menjar i beure, l’únic aspecte en el qual no va mostrar mai austeritat. Moriria el 21 de setembre de 1558.

Monasterio_Yuste.jpg

El monestir de Yuste

Charles-Quint_au_monastère_de_Yuste.jpg

Carles V al monestir de Yuste

Escudos_de_Aragón_León_y_Castilla_en_las_exequias_de_Carlos_I.jpg

Exèquies de Carles V

Tiziano, el pintor de Carles V

dissabte, 12/05/2012

Carles V va trobar en Tiziano Vecellio (1485-1576) l’artista que necessitava, aquell que traduiria en el llenç la grandesa del seu Imperi, el pintor que immortalitzaria el somni de l’emperador.

Tiziano.jpg

Tiziano

Nascut el 1485 a Piove di Cardore, Tiziano va ser un artista precoç, destacant en el taller venecià de Sebastiano Zuccato, el mestre que el va formar. Conreador de la pintura religiosa i mitològica, destacaria pels seus retrats, en els quals va saber captar la fidelitat als atributs que havien de relacionar-se amb el càrrec, la dignitat o la posició social de la figura retratada. Ara bé, no va ser fins 1532 quan la seva carrera artística va fer un gir radical i inesperat: aquell any va convertir-se en el pintor per excel·lència de l’Imperi Universal de Carles V, el pintor de cort que necessitava l’emperador. Retrataria a Carles V (1532, 1548) i a la seva dona Isabel de Portugal (1548).

Tizian_081.jpg

Carles V (1532)

Tizian_066.jpg

Carles V (1548)

Tizian_057.jpg

Isabel de Portugal (1548)

Però el millor exemple el trobem en el retrat eqüestre de Carles V a la Batalla de Mühlberg (1548). Un tipus de retrat commemoratiu que combinava la semblança del personatge amb l’al·lusió a un fet memorable gràcies a un posat apoteòsic. Carles V, emmalaltit per la gota, envellit de forma prematura, esgotat per dècades de lluita en defensa de l’Imperi universal, havia arribat a la batalla en llitera. Les seves tropes van aconseguir una victòria brillant, inesperada i incontestable que va impactar les cancelleries europees. Aquest és el fet que Tiziano immortalitzaria.

Tiziano Carlos V.jpg

Carles V a la Batalla de Mühlberg (1548)

L’emperador posa davant de l’artista vestit amb una armadura d’infanteria i amb la llança a la mà dreta. És un retrat eqüestre, com correspon a un emperador que s’ha fet amb la victòria. És la guerra dels símbols. És un cavaller de l’Ordre del Toisó d’Or que presenta un gest de triomf. En realitat s’havia presentat en el camp de batalla en llitera perquè el seu cos estava esgotat, però això és indiferent. El quadre representa un exercici simbòlic de defensa i exaltació de l’Imperi universal. La realitat no importa. Des de la seva postura, Carles V desafia als seus enemics. És gràcies a aquest retrat com Carles V passa a la història com l’emperador universal.

El saqueig de Roma

dijous, 10/05/2012

La data, el 6 de maig de 1527. El fet, les tropes imperials de Carles V saquegen la ciutat de Roma. Episodi transcendental de les guerres europees del segle XVI a Itàlia, tant pel seu simbolisme, l’emperador universal fent agenollar la capital del catolicisme als seus peus, com per les seves conseqüències polítiques, la liquidació del militarisme feudal dels papes renaixentistes. La brutalitat de l’atac contra els Estats Pontificis i el pillatge sobre els espais considerats sants de Roma van commocionar la cristiandat.

El saqueig de Roma s’explica en el context de les guerres franco-hispanes per l’hegemonia continental europea i les enormes càrregues que aquestes suposaven per a les finances dels Estats. El 1526, tot i l’acord de treva signat per Carles V i Francesc I en el Tractat de Madrid, França va aliar-se amb Florència, Milà, Venècia i els Estats Pontificis per enfrontar-se als exèrcits imperials. Era la Lliga de Cognac.

Carlos_V.jpg

Carles V

François I.jpg

Francesc I de França

Però aquest no era l’únic front en el qual estava immersa la Monarquia Hispànica. En paral·lel, els exèrcits turcs pressionaven l’Imperi a les portes de Viena, i Ferran, germà de Carles V demanava ajuda. Igualment, l’aliança amb Anglaterra semblava trencada. S’obria una multiplicitat de fronts que dessagnava les arques de la monarquia.

Per a neutralitzar el perill que amenaçava les seves possessions, Carles V va encarregar al conestable Carles de Borbó la formació d’un exèrcit imperial que passés a l’ofensiva contra els enemics italians. Amb moltes dificultats derivades de l’escassetat de diners per a pagar els sous dels soldats, Carles de Borbó va reunir 45.000 soldats alemanys, italians i hispànics, als quals va motivar assenyalant directament al papa Climent VII com a responsable dels endarreriments en el cobrament dels sous.

Pope_Clement_VII.JPG

Climent VII

D’aquesta manera, després de derrotar Milà, el conestable va travessar la Península Itàlica a la recerca del membre més dèbil de la Lliga: els Estats Pontificis. L’atac llançat sobre Roma per les tropes imperials va ser brutal. Derrotada la dèbil defensa papal (5.000 milicians i les tropes de la Guàrdia Suïssa), la Ciutat Eterna va ser víctima de la violència. El conestable Carles de Borbó ja no va veure les conseqüències de la seva acció. Havia mort durant el setge de Roma, i amb ell desapareixia l’element de contenció dels soldats.

La presa i saqueig de Roma va ser brutal. La Guàrdia Suïssa va ser massacrada per l’exèrcit imperial (de 189 guàrdies, només 42 van sobreviure) i prop de mil defensors van ser executats. Eliminada la defensa, els soldats van tenir via lliure per torturar, assassinar, destruir, violar dones i saquejar palaus i esglésies durant tota una setmana. La indisciplina, el pillatge i la violència eren la manera de cobrar-se els endarreriments que els devia Carles V. L’emperador va mostrar la seva preocupació per la incapacitat per aturar les tropes, però la realitat és que aquest cop d’efecte havia estat decisiu en la lluita contra el Papat.

EL_SACO_DE_ROMA.jpg

Bad-war.jpg

El papa Climent VII va aconseguir refugiar-se de la violència en el castell de Sant’Angelo, on va veure’s empresonat. Després de set mesos tancat al palau, el papa va haver de cedir davant Carles V i pagar un rescat de 400.000 ducats. A més, els Estats Pontificis van haver de cedir algunes de les seves possessions territorials (Parma, Piacenza, Civitavecchia i Mòdena). Climent VII, temorós de la força que havia demostrat el seu enemic passaria la resta de la seva vida intentant evitar qualsevol enfrontament amb Carles V. El Papat havia deixat de ser un Estat feudal militarista. En conseqüència, el juliol de 1529, Climent VII i Carles V van signar el Tractat de Barcelona. En ell s’establia que el Papa coronaria Carles V com a emperador en el mateix Vaticà.

Lluís Vives

dimarts , 8/05/2012

Joan Lluís Vives i March (1492-1540) va ser el gran humanista, pensador cristià i filòsof valencià del Renaixement. Fill del mercader Lluís Vives i de Blanquina March, ambdós de família jueva i judaïtzants, la seva condició religiosa li va valdre la persecució per part de la Inquisició, tot i ser un cristià reconegut. Precursor de l’assistència social, la seva vida va transcórrer a l’estranger, fonamentalment a Bruges.

Lluís Vives.jpgEducat a la Universitat de València, Vives no va poder gaudir gaire del gran humanisme valencià de finals del segle XV. Aviat es traslladaria a París, on va doctorar-se en filosofia a la Sorbona. Posteriorment s’instal·laria a Bruges, on viuria pràcticament fins a la seva mort. Només va abandonar la ciutat flamenca per viure a Anglaterra al servei del cardenal Wolsey i del seu amic el canceller Tomàs Moro (THomas More). La seva posició favorable a la reina d’Anglaterra Caterina d’Aragó en la qüestió del divorci promogut per Enric VIII li ocasionaria un breu empresonament i l’obligaria a retornar a Bruges.

La seva vida va estar marcada per les estretors econòmiques, fet que va influir en la seva perspectiva de la realitat social. En un fet insòlit per aquell període, Vives va preocupar-se per la pobresa, la qual era descrita com una disfunció de la societat. Així, el 1525, va escriure De subuentione pauperum (Tractat del socors als pobres), que representava, en la crisi del precapitalisme, el pas de la caritat privada o pública a la veritable assistència social pels necessitats.

El somni de Vives, com a home del Renaixement, era establir-se en una cort. Estava convençut que només des del mecenatge reial podria desenvolupar la seva tasca humanista de divulgació de la cultura. Va fracassar en el seu intent d’establir-se a Anglaterra i tampoc va trobar el seu lloc en la cort de Carles V, el qual va concedir-li una exigua pensió. Desencisat amb la política, va passar els darrers anys de la seva vida refugiat en els seus llibres.

En la seva obra filosòfica, Vives va criticar l’escolàstica i va mostrar la seva admiració per la que considerava com la veritable filosofia, l’aristotèlica, basada en l’observació i l’experiència recolzades en la raó, destacant les seves obres De ratione dicendi (1523) i De conscribendis epistolis (1536). En el camp de l’ètica, Vives va posicionar-se en favor del platonisme i l’estoïcisme, destacant l’obra De tradendis disciplinis (1531). Com a escriptor polític va publicar De concordia et discordia in humano genere (1529). I com a humanista cristià va publicar Ad animi exercitationem in Deum commentatiunculae (1535) i De ueritate fidei christianae (1543), una de les apologies del cristianisme més representatives del Renaixement cristià davant el paganisme que les humanitats clàssiques difonien.

Miquel Servet

dissabte, 5/05/2012

Miguel Serveto Conesa (1511-1553) va ser un humanista, metge i teòleg reformat aragonès. Conegut també com a Miquel Servet o Miquel de Vilanova, va recórrer diferents països europeus, en ocasions com a conseqüència dels seus estudis i de vegades fugint de la persecució inquisitorial que va comportar-li la difusió de les seves polèmiques idees teològiques i científiques. Moriria cremat viu a la foguera per heretgia.

Michael_Servetus.jpgNascut a Vilanova de Sixena (Osca), fill d’un notari reial, l’aragonès Miquel Servet va estudiar a Barcelona on va rebre una esmerada educació en llatí, grec, hebreu, matemàtiques i filosofia. Posteriorment va estudiar dret a la Universitat de Toulouse, període en el qual va començar a interessar-se per la teologia i el dogma de la Trinitat. Durant la seva adolescència, a Barcelona, va entrar al servei de fra Joan de Quintana, abat de Montaragó i confessor de Carles V des de 1529. Gràcies a aquesta relació, Servet va introduir-se en la cort imperial.

Així, el 1530, Servet va acompanyar l’emperador a la seva coronació a Bolonya, on va poder comprovar l’opulència de l’església italiana. Després viatjaria per per Basilea i Estrasburg, on va entrar en contacte amb alguns dirigents protestants (Johannes Oecolampadius, Martí Bucer). En aquell període va publicar De trinitatis erroribus libri septem (1531), obra en la qual exposava les seves idees contràries al concepte de la Trinitat sancionades pel Concili de Nicea en el segle IV. Davant la mala rebuda que va tenir la publicació tant en ambients catòlics com protestants, el 1532 va escriure Dialogorum de trinitate libri duo, un intent d’aclarir els punts més controvertits sobre la Trinitat i alguns aspectes de la seva obra anterior.

La reacció contra Servet va ser immediata: l’Església va retirar les seves obres i va prohibir-li el dret a visitar ciutats protestants mentre que la Inquisició va cridar-lo a declarar sota amenaça d’empresonament. Tot i que algunes de les seves doctrines el col·loquen dintre l’ampli corrent de reformadors del segle XVI, la realitat és que els protestants no acceptaven la seva teoria sobre Crist (divinitat volguda pel Pare, però no preexistent ni a la seva concepció ni al seu naixement). És a dir, no podem inscriure Servent ni amb els luterans ni amb els calvinistes, era un esperit lliure, un heterodox.

Fugit a París per escapar de la Inquisició, Servet va fer-se anomenar com Michel de Villeneuve. Esperit inquiet, a la capital francesa estudiaria matemàtiques i medecina. Va ser gràcies a les disseccions que realitzava com a ajudant de Hans Gunther que va descobrir com la oxigenació de la sang no es produïa en el cor, sinó en els pulmons, fet que contradeia l’obra clàssica de Galè de Pèrgam. Aleshores va escriure Christianismi Restitutio, obra fonamentalment teològica, però que conté en el seu llibre V una clarivident explicació de la circulació menor o pulmonar.

La publicació del llibre Discrepatio Pro Astrologia i la realització d’un curset dedicat a l’astrologia que relacionava aquesta ciència amb la medecina li portarien conflictes amb les autoritats acadèmiques, fins al punt que va haver d’abandonar París.

f3.highres.png

Instal·lat a Viena, on va exercir de metge des de 1538, Servet va iniciar una llarga correspondència amb Joan Calví al voltant dels continguts de Christianismi Restitutio. Calví, mitjançant un dels seus seguidors va denunciar Servet a la Inquisició de Lió. Examinades les proposicions heterodoxes que defensava sobre la Trinitat, Servet va ser citat a un procés, del qual va poder alliberar-se gràcies a una arriscada fugida. Una imatge seva va ser cremada a Lió.

Camí d’Itàlia, Servet va aturar-se a Ginebra, on va ser reconegut pel seu antic rival ideològic Joan Calví, que el va fer empresonar i sotmetre a un procés arbitrari i força apassionat: condemnat per heretge pel Consell de Ginebra, Miquel Servet va morir cremat el 27 d’octubre de 1553. La seva mort suscitaria una gran controvèrsia entre els protestants sobre els límits de la llibertat religiosa.

El cardenal Cisneros

dijous, 3/05/2012

El cardenal Cisneros és una de les principals figures polítiques i religioses del període fundacional de l’Estat modern de la Monarquia Hispànica. Nascut a Torrelaguna (Madrid) el 1436, Gonzalo Jiménez de Cisneros, frare franciscà, va ser assessor de l’Estat dels Reis Catòlics, inquisidor general de Castella i regent del regne a la mort de Ferran el Catòlic. Va morir el 1517 a Roa de Duero (Burgos).

Cisneros.jpgFill d’una família d’hidalgos empobrits, en la seva joventut Cisneros va estudiar teologia a Alcalá de Henares i Salamanca. Després d’ordenar-se com a sacerdot a Roma, va ser designat com a arxipreste d’Uceda, càrrec en el qual va començar a destacar per les seves idees renovadores que van portar-lo a presó. La protecció del cardenal González de Mendoza permetrien, però, que Cisneros es lliurés de complir bona part de la condemna i conservés l’arxiprestat.

Sembla ser que aquests fets van afectar profundament el jove Cisneros, el qual va patir una crisi espiritual que el portaria a ingressar en l’ordre franciscana i retirar-se en el convent de La Salceda. Allí canviaria de nom, Gonzalo deixava pas a Francisco Jiménez de Cisneros en honor de Sant Francesc d’Assís. Durant set anys la seva activitat es reduiria a la vida monacal a La Salceda.

Amb motiu de la conquesta de Granada (1492) i el nomenament de fra Hernando de Talavera com a arquebisbe de la diòcesi granadina, va restar vacant el càrrec de confessor de la reina Isabel la Catòlica. Aleshores, per recomanació del cardenal González de Mendoza, Isabel va designar Cisneros com a confessor. Cisneros aviat es guanyaria la confiança de la reina i es convertiria en un conseller oficiós. Era l’inici d’una carrera política brillant.

Nomenat provincial dels franciscans i arquebisbe de Toledo a partir del 1495, després de la mort del seu protector González de Mendoza, Cisneros va impulsar la tasca reformista per restablir la puresa de l’orde de Sant Francesc i per frenar les immunitats i els privilegis del clergat secular. Tot i que el nou arquebisbe era considerat com una persona superba, en un gest d’humilitat, sota les seves luxoses vestidures sempre va portar el seu hàbit franciscà.

El 1499, el cardenal Cisneros va traslladar-se a Granada, on va emprendre una política de conversió ràpida dels mudèjars. En un primer moment la seva política va assolir bons resultats, però aviat les coses es complicarien i el zel excessiu en la política religiosa va contribuir a desencadenar l’esclat d’una guerra de guerrilles a Las Alpujarras. Tres anys després, el 1502, Cisneros va obtenir dels Reis Catòlics l’ordre que obligava els mudèjars del regne de Castella a convertir-se o emigrar. El dogma religiós com a política d’Estat s’imposava novament.

El moment clau en la biografia de Cisneros arribaria, el 1504, a la mort de la reina Isabel. La crisi successòria derivada de l’enfrontament entre Ferran el Catòlic i Felip el Bell, amb la malaltia mental de Joana la Boja com a transfons, van convertir el cardenal en la personalitat clau de la transició, l’element moderador en el trànsit cap a l’època moderna. Així, en morir Felip el Bell prematurament, el 1506, Cisneros va constituir un govern de regència a Castella per comandar la crisi política.

cardenal cisneros.jpg

Coherent amb la seva visió de l’Estat dinàstic, el cardenal Cisneros va defensar la fortalesa de la monarquia enfront de les bandositats nobiliàries, tot aglutinant les minories dirigents castellanes mentre esperava el retorn del rei Ferran el Catòlic per exercir la regència del regne. Aquesta postura va valdre-li el capel de cardenal, atorgat pel Papa.

Durant la regència castellana de Ferran el Catòlic, Cisneros va impulsar una vigorosa política de conquestes al nord d’Àfrica (Mazalquivir i Orà). Posteriorment, el cardenal es convertiria en l’home més poderós del regne en convertir-se en Inquisidor general. Igualment, en aquest període va realitzar una gran activitat cultural, amb la fundació de la Universitat d’Alcalá, a la qual va dotar d’un temple magistral que garantia una pensió vitalícia als magisteris universitaris, i la preparació de la famosa Políglota Complutense.

Sempre fidel a la causa del Rei Catòlic i a la concepció que aquest havia defensat sobre l’estructura constitucional de la Monarquia Hispànica, Cisneros es faria càrrec de la regència dels regnes de Castella després de la mort de Ferran, el 23 de gener de 1516. Confirmat en el càrrec de regent pel futur Carles V, Cisneros es va veure obligat a afrontar diferents intrigues de palau, des de frustrades rebel·lions nobiliàries fins a intents de subversió protagonitzats pels consellers flamencs del mateix Carles V. De la mateixa manera, va desfer un intent francès per annexionar-se Navarra i va defensar la península contra el corsari Barba-rossa.

El 8 de novembre de 1507, quan es trobava de camí cap a Valladolid per entrevistar-se amb Carles V, va morir a Roa de Duero. Desapareixia un dels homes que havia contribuït decisivament en la configuració de Castella com un Estat modern.

L’Alhambra i el somni de l’emperador

dimecres, 2/05/2012

Carles V va arribar a l’Alhambra de Granada l’estiu de 1526. S’acabava de casar a Sevilla amb Isabel de Portugal i es disposava a passar-hi la lluna de mel. L’emperador va quedar impressionat pel palau nassarita i va ordenar la construcció del palau que portaria el seu nom. Tot un símbol del projecte imperial, el palau de Carles V havia de trencar amb el passat gòtic per retornar a la cultura grecollatina.

L’edifici, destinat a la celebració de cerimònies i actes oficials de la cort, va ser pensat com un pavelló complementari per a les estances privades que el monarca ja disposava a l’Alhambra, ubicades en el Pati dels Lleons. El projecte va ser encarregat a l’arquitecte Pedro Machuca, el qual va comptar amb la col·laboració de Juan de Marquina. Els plànols del palau no estarien acabats fins el 1542.

palaciocarlosv.jpg

PLANO PLANTA BAJA ALHAMBRA Y PALACIO CARLOS V.jpg

El projecte resultava totalment innovador en un ambient caracteritzat pel gòtic plateresc. Era la introducció de la Monarquia Hispànica en el Renaixement mitjançant el manierisme, estil que encara estava en el bressol a Itàlia. Es diu que el mateix monarca va intervenir en l’elaboració dels plànols, i no seria gens estrany. Era el palau que havia de simbolitzar el seu triomf, la victòria de l’Imperi universal.

El resultat final va ser un robust edifici de planta quadrada amb un gran pati circular en el qual es combinen els estils dòric (en la part baixa) i jònic (en la part superior). En les quatre façanes trobem també una clara influència italiana coronada per la simbologia imperial. Era l’emblema, el símbol d’una època en la qual el somni de l’emperador va quedar gravat en pedra en el bell mig de la vella Granada musulmana.

Granada_Alhambra_Palacio_Carlos_V_Exterior.jpg

Palacio_Carlos_V_Alhambra.jpg

Granada_Alhambra_Palacio_Carlos_V_Interior.jpg

Carles V i Catalunya

dilluns, 30/04/2012

Respecte de Catalunya, el regnat de l’emperador Carles V (1516-1556) va caracteritzar-se pel manteniment d’unes relacions respectuoses entre la monarquia i el Principat. Així, i malgrat alguns enfrontaments jurisdiccionals, no van sorgir friccions ni problemes importants i la monarquia va respectar les lleis catalanes. Es pot dir que en aquest període, no sense friccions puntuals, l’entramat constitucional català prevalia per sobre de les intencions de la monarquia. Fins i tot va donar-se una destacada participació catalana en algunes de les empreses exteriors de la monarquia hispànica, especialment en el Mediterrani.

Tizian_066.jpg

Carles V

El seu discurs de coronació pronunciat a Barcelona, i en català, permet entendre l’espai que Carles V pretenia ocupar en el món del segle XVI i la naturalesa de les relacions amb l’oligarquia del país. En sentir-lo, l’audiència reunida a les corts, l’oligarquia eclesiàstica i civil catalana, va poder adonar-se que les seves paraules ignoraven completament la realitat i la tradició de Catalunya. La sensibilitat política i cultural catalana eren ignorades.

Carles V anunciava que el lideratge del país passava per una nova generació, orientada cap als afers internacionals. El nou rei demanava atenció a la política internacional, l’abandonament de l’aïllament en el qual es vivia des de temps de Joan II. Presentava l’amenaça turca com un conflicte mediterrani per la llibertat de comerç i que demanava la implicació dels catalans. A més, buscava la complicitat necessària amb Castella per articular la nova Monarquia. Ni el seu avi, Ferran el Catòlic mai havia anat tant lluny en el desafiament a la noblesa.

Però la realitat és que Carles V va trobar més resistències a Castella (Revolta de les Comunitats) i a València (Revolta de les Germanies) que a Catalunya. Així, el moviment dels agermanats valencians només va estendre’s minoritàriament a algunes ciutats com Barcelona, Girona i Lleida, encara en camí de la recuperació de la crisi econòmica i política. A Catalunya, la crisi de les ciutats i la seva revolta contra la monarquia autoritària no va trobar uns moviment gremial disposat a la lluita ja que el virrei Folc de Cardona va suavitzar les protestes i va atendre les demandes dels menestrals.

Tanmateix, la periodicitat de les convocatòries de corts generals ajudaven a llimar les diferències existents entre els representants de les institucions catalanes i la monarquia ja que el rei reparava periòdicament els greuges. La majoria de les convocatòries a corts generals obeïen a la necessitat de l’emperador d’obtenir donatius per a finançar les seves empreses imperials, sobretot la lluita contra el turc a la Mediterrània, amb un perill evident pel comerç amb l’increment de la pirateria, però també contra França, el principal obstacle de Carles V al seu ideal d’Imperi europeu cristià.

Alguns historiadors han arribat a parlar d’una predilecció de Carles V per Catalunya i la Corona d’Aragó ja que l’emperador va arribar a convocar corts en set ocasions (Felip II va convocar-ne dues i Felip III una). Ara bé, la realitat és una altra: les necessitats de Carles V per a les empreses imperials van trobar a Catalunya una important col·laboració perquè anaven acompanyades per la defensa d’un estatus social que va permetre que l’oligarquia esclafés la revolta de les Germanies a València i Mallorca. D’aquesta manera, l’emperador va ser un bon visitant de Catalunya fins que, el 1554 va deixar el regne en mans dels seus fills, la infanta Joana i el príncep Felip.

En aquest sentit, tampoc és que el regnat fos una etapa idíl·lica ja que Carles V va signar una aliança amb Gènova, que era l’enemic tradicional català a la Mediterrània.

D’altra banda, en el segle XVI, el rei esdevenia el cap d’un imperi immens i del govern dels territoris que l’integraven en tenien cura els diferents consells creats amb aquest objectiu. Així, en temps de Carles V, l’òrgan màxim de govern de la monarquia a Catalunya va ser el Consell de la Corona d’Aragó. El representant del rei al Principat i als comtats era el lloctinent general o el virrei, càrrec que el monarca encarregava a una persona de la seva confiança. En aquest sentit, la designació dels principals càrrecs polítics (lloctinent de la Corona d’Aragó i virrei de Catalunya) recaurà en mans de persones foranes. Així, l’excepció la trobem en els virreis Pere Folc de Cardona, arquebisbe de Tarragona (1521-1523) i Francesc de Borja, duc de Gandia (1539-1543). En conseqüència, Catalunya va mantenir les seves institucions, furs i privilegis, però els homes de govern serien de fora.

La realitat és que la Catalunya dels inicis de l’època moderna no estava en condicions d’oferir gaire resistència a l’emperador perquè encara no s’havia recuperat totalment de la crisi baixmedieval, no tant econòmicament com en el pla polític. D’aquesta manera, si bé és cert que Carles V no va introduir nous impostos, el monarca ja s’ho va cobrar en donatius gràcies a la periodicitat de les convocatòries de corts. És a dir, la immunitat de la Corona d’Aragó a l’autoritarisme va ser conseqüència de la debilitat econòmica, les necessitats de l’oligarquia i l’aplicació del sistema constitucional.