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Arqueologia en directe: final de l’aventura a Efes

dijous, 5/07/2012

Com es viu per dins una excavació arqueològica?

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Horacio González

Avui s’acaben les intervencions del nostre convidat al blog,  l’Horacio González, el jove investigadoren formació de l’ICAC que, com ja us vam explicar en aquest post,  col·labora amb l’Institut Austríac d’Arqueologia en les excavacions a la ciutat grecoromana d’Efes (Selçuk, Turquia). Llegiu aquí la primera part de l’aventura,  i aquí l’entrega just anterior a aquesta.

Us deixem amb la última entrega de la seva aventura a Efes, i us avancem que les properes setmanes tindrem altres convidats que estan excavant a altres indrets de la Mediterrània, i ens explicaran en primera persona tot el que passa a les excavacions on estan.

 

¡Hola a todos!

Aquí va la última entrega de mi estancia en Asia Menor, que ya os adelanto que con casi toda seguridad va a tener que ser completada con otras dos semanas de trabajo en el mes de octubre: ante la enorme cantidad de material, no ha dado tiempo más que completar el 50-60% del total. El problema es que a pesar de que la publicación de todo el conjunto cerámico no saldrá antes de finales de 2013, para mediados de ese mismo año está planeado que se publique un monográfico dedicado al canal y necrópolis del puerto, para el que necesitan un artículo mío que dé una visión general de todas las ánforas y las distintas cronologías de las mismas.

"The hands and the tools", manos y herramientas de barbero. Foto: Lucepotabile

 Por lo tanto, la última semana, a nivel de trabajo fue aún más dura que las anteriores, aunque también más divertida. El miércoles, tras acabar de ánforas hasta la coronilla, decidí irme al barbero, algo bastante típico en Turquía y que no sólo consiste en que te afeiten, sino que te dan un masaje, te ponen una mascarilla y, atención, te queman los pelos de las orejas y la nariz con una especie de barilla con fuego. El único pero que le pongo a la sesión es que estuve oliendo a chamusquina un buen rato, aunque valió la pena por el rato de charla, risas y el té que te tomas en la barbería.

 Ese mismo día la directora me había dado buenas noticias al decirme que van a poder asumir los costes derivados del análisis químico y petrográfico de unas 150-200 piezas, lo que nos va a ayudar un montón a establecer la zona exacta de procedencia de las ánforas y a ver variaciones regionales de algunos tipos poco conocidos, que sin embargo tuvieron buena difusión. Ya os adelanto que en Éfeso hay muchos cacharros del Mar Negro y que las importaciones hispanas se cortan en el transcurso del siglo V.

Estadio de Magnesia

 El fin de semana trajo consigo una nueva visita a yacimientos de Asia Menor. Esta vez le tocó el turno a Magnesia del Meandro, una de esas ciudades con nombre mágico y que hoy en día es menos conocida y visitada que sus vecinas Priene, Mileto o la propia Éfeso. Fui para allá principalmente porque la doctora Özlem Vapur de la universidad de Mugla estaba interesada en que le diera su opinión sobre unas piezas. Como en un primer momento no me vio muy convencido de querer seguir trabajando el sábado por la tarde, me prometió que me llevaría a ver las excavaciones del estadio, que como podéis ver en la foto, son una auténtica pasada.

 El viaje hasta Magnesia en dolmus (especie de microbus para viajes cortos que se utiliza en Turquía) dura apenas una hora y atraviesa unas montañas bastante chulas. El conductor resultó que había vivido 14 años en Stuttgart y hablaba al estilo de los turcos de mi barrio en Berlín, por lo que en el trayecto nos echamos unas risas sobre la reciente eliminación de los Germanos en el campeonato de Europa. Al llegar a Magnesia, uno se da cuenta de que está en un yacimiento turco, donde no hay ningún tipo de misión arqueológica occidental.

Detalle del estadio de Magnesia

 A pesar de tener uno de los primeros templos de estilo ático de Asia Menor y de contar con un ágora bastante chulo, el yacimiento está muy poco excavado y tien

e un potencial enorme. Los únicos visitantes que vi fueron un rebaño de cabras que de paso limpiaban de maleza la parte visitable de Magnesia y que, por cierto, más de una se metió en el pequeño depósito en el que estábamos trabajando Özlem y yo. La dirección del yacimiento corre a cargo de un buen equipo de arqueólogos de varias universidades turcas, destacando la de Ankara, pero el problema es que cuentan con muy poco dinero, entre otras cosas porque el potencial turístico parece limitado por tener, digámoslo así, unos vecinos tan potentes. La situación puede que cambie cuando acaben los trabajos de excavación del teatro, que en una buena parte del mismo está exactamente igual que hace 2000 años. Realmente es un edificio espectacular, que según mi amigo Andrew Leung (del equipo de Afrodisias), es bastante griego y está alejado del modelo de circo romano. Más espectacular aún resulta estar solo en este lugar y ver cómo entre varios metros de estratos aparecen los asientos impolutos. La verdad es que el viaje a Magnesia mereció la pena.

Vistas del ágora de Selcuk desde el Instituto Austriaco

 El domingo no hicimos mucho, hubo algunos que se fueron a Samos y otros a Afrodisias o Pamukkale, pero yo tenía que hacer la maleta y prepararme para otra noche sin dormir, ya que mi avión salía de nuevo a una hora tan bonita como las 4 de la madrugada, y tenía que recorrer los 80 kilómetros que separan Selçuk del aeropuerto de Izmir. Así que mis últimas horas en Éfeso fueron tranquilas y organizándome para empezar a asimilar toda la información recibida en estos intensos días.

Por el momento me despido de vosotros y os doy las gracias por haber seguido este blog desde la otra punta del Mediterráneo, tal vez en unos meses os vuelva a contar cómo va todo en la casa de Ártemis…

Güle güle, auf Wiederschauen, hasta la próxima.

Horacio González
Investigador en formació de l’ICAC

 

Arqueologia en directe: aventura a Efes (IV de VI)

dijous, 28/06/2012

Com es viu per dins una excavació arqueològica?

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Horacio Gonzalez

Aquesta setmana seguim amb el nostre convidat al blog,  l’Horacio González, un jove investigador en formació de l’ICAC que, com ja us vam explicar en aquest post,  col·labora amb l’Institut Austríac d’Arqueologia en les excavacions a la ciutat grecoromana d’Efes (Selçuk, Turquia). Llegiu aquí la primera part de l’aventura,  i aquí l’entrega just anterior a aquesta. I sobretot, no us perdeu les seves peripècies!

 

¡Hola de nuevo!

Sebasteion de Aphrodisias.JPG

Sebasteion de Afrodisias

Este viaje lo había organizado Christian, que trabaja en la unidad gráfica del ÖAI y que también realiza alguna labor en Afrodisias. Tuvimos la suerte de contar con la presencia de Andy Leung, un arquitecto norteamericano que lleva veinte años trabajando en Afrodisias y que nos quiso acompañar a pesar de que en estos momentos está trabajando en la reconstrucción de un patio de peristilo en la casa aterrazada 2 de Éfeso. Después de conducir dos horas y media hacia el interior, llegamos a la capital de la Caria tardoantigua, donde nos esperaba la gente de la Universidad de Nueva York que dirigen las excavaciones desde hace más de 60 años.

Estadio de Afrodisias.JPG

Estadio de Afrodisias

He de decir que si Éfeso impresiona por su majestuosidad y por los materiales que aquí encontramos, Afrodisias te embriaga según llegas al yacimiento. El secreto de su encanto reside en dos hechos: El primero, que está excelentemente conservada porque únicamente había un pueblecito sobre ella, que con el inicio de las excavaciones a finales de los 50 fue trasladado a las afueras de la ciudad antigua. El segundo,  que es una ciudad de mármol. Sus enormes canteras, donde se extrajeron bloques de una gran calidad que entre otros lugares también llegaron a Tarragona, hicieron que en épocas posteriores realmente no fuera muy necesario reutilizar los bloques de mármol de templos, ágoras y baños públicos para construir otros edificios, o peor aún, para quemarlos y obtener cal, cosa que desgraciadamente suele pasar en la mayor parte de los yacimientos con ocupación posterior.

Andy y Horacio discutiendo sobre el calzado de Nerón en el museo de Aphrodisias.JPG

Andy y Horacio discutiendo sobre el calzado de Nerón en el museo de Aphrodisias

Visitamos toda la ciudad, aunque Andy decía que sólo eran los highlights, y el magnífico museo lleno de esculturas que, sin exageración ninguna, creo que nada tienen que envidiar a las del Louvre, British, Pergamon y otros museos europeos. Las explicaciones de cómo habían sido encontradas las cosas y de cómo se habían puesto en pie muchas de ellas, nos ayudó muchísimo a entender mejor la historia de Afrodisias y el desarrollo de sus excavaciones. También a darnos cuenta de que hoy en día es un verdadero laboratorio para aquellos que se dedican a la arquitectura grecorromana, donde no hacen ningún tipo de falta las imaginativas reconstrucciones en 3D ya que lo tienes todo in situ.

Los últimos lugares que visitamos fueron el espectacular templo de Afrodita y el estadio con capacidad para unas 40 mil personas, todo ello sin apenas turistas, ya que la ciudad “solamente” recibe unos 300 mil visitantes al año, una pequeñez si lo comparamos con los 2 millones que tenemos en Éfeso.

Con la visita a Afrodisias me despido de vosotros hasta la próxima semana, cuando os contaré cómo han ido las cosas por este rincón del Mediterráneo cargado de piedras y cacharros. Hoscakal, auf wiedersehen, hasta la próxima.

Horacio González
Investigador en formació de l’ICAC

 

 

Arqueologia en directe: aventura a Efes (III de VI)

dimecres, 27/06/2012

Horacio González

Com es viu per dins una excavació arqueològica?

Aquesta setmana seguim amb el nostre convidat al blog,  l’Horacio González, un jove investigador en formació de l’ICAC que, com ja us vam explicar en aquest post,  col·labora amb l’Institut Austríac d’Arqueologia en les excavacions a la ciutat grecoromana d’Efes (Selçuk, Turquia). Llegiu aquí la primera part de l’aventura,  i sobretot, no us perdeu les seves peripècies!

Hola de nuevo,

Después de una intensa semana os escribo de nuevo para seguir describiendo cómo van las cosas por Asia Menor. Estos últimos días, gracias a Niki Gail, hemos hecho el 80% de las fotos del material para la publicación de este año. Será un monográfico acerca de la necrópolis del puerto, y habrá un artículo mío sobre las ánforas, aunque tendrá que ser completado por un estudio aún más amplio, ya que la cantidad de ánforas que tenemos da para más de una tesis doctoral. Os he de

Dipòsit de l'excavació d'Efes amb caixes plenes d'àmfores per estudiar

decir que, a pesar de que estoy desbordado de trabajo y de que no voy a poder regresar en octubre para acabar con todo, como a la directora le gustaría, estoy muy contento por cómo están yendo las cosas y alucino con el material, que proviene del África proconsular, del Mar Negro, de Cilicia, de Palestina, de Italia, otras regiones egeas, e incluso alguna pieza hispana ha podido colarse entre tanto cacharro.

El miércoles llegaron los “joyeros”, como aquí les llamamos. Son un equipo encabezado por Birgit Bühler que trabaja con joyas y piezas decorativas de metal. Ahora mismo están en plena faena con unos oros y bronces de época bizantina inicial, y Birgit estaba muy contenta de poder ver que tenemos tantas ánforas de ese mismo periodo. Con ellos vino la “súper máquina”, una lente binocular nueva que virtualmente hace virguerías. Esta lente no sólo les viene bien a ellos para poder observar los trazos tecnológicos y el deterioro de sus piezas, sino que también a mí, porque gracias a ella voy a poder hacer fotos de las pastas de las ánforas, y ver todos los detalles.

Necrópolis del puerto de Éfeso

Después de estar toda la semana trabajando, llegó el sábado las 12 de la mañana, supuestamente a esa hora empieza de verdad el fin de semana… bueno, no para mí, ya que después de comer me fui a seguir trabajando con Cristian Kurtze.  Pero esta vez fuimos fuera, en el campo, a visitar toda la zona del puerto y el canal portuario, donde pude constatar in situ no sólo la presencia de sarcófagos de mármol entre melocotoneros, sino el número tan grande de placas de mármol, ánforas, ungüentarios y otros tipos de cerámicas que se encuentran en superficie y que nos hablan de las intensas transacciones comerciales que se llevaban a cabo en el puerto efesio. He de decir que yo sólo había visto una concentración tan alta de cerámicas en las prospecciones que hice en febrero en Andalucía, junto con Piero Berni y Juan Moros entre otros. Después de hablar un rato con los campesinos de la zona, que decoran sus casas con Dionisios de terracota (no es ninguna broma), decidimos poner punto y final a la semana de trabajo a eso de las 15.30 e ir a darnos un baño a la piscina de un hotel que está junto a la mezquita de Isa-Bey, y donde a los que trabajamos en el Kazi Evi nos dejan entrar gratis.

El sábado por la tarde, aparte de ver el fútbol y ganar 120 liras turcas (unos 50€) al apostar 2-0 por España y llevarme la porra del Instituto, poco más hicimos. Y es que había que estar fresco para el día siguiente, nos esperaba el viaje a Afrodisias de Caria, teníamos que visitar la casa de otra diosa anatolia.

Demà publicarem una altra entrega d’excavació de viatge de l’Horacio, amb el seu viatge a Afrodisia de Cària…

Horacio González
Investigador en formació de l’ICAC

 

 

Arqueologia en directe: aventura a Efes (II de VI)

dijous, 21/06/2012

Com es viu per dins una excavació arqueològica?

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Horacio González

 Aquesta setmana seguim amb el nostre convidat en aquest blog,  l’Horacio González, un jove investigador en formació de l’ICAC que, com ja us vam explicar en aquest post,  col·labora amb l’Institut Austríac d’Arqueologia en les excavacions a la ciutat grecoromana d’Efes (Selçuk, Turquia). Des de dimarts passat i durant tres setmanes l’Horacio ens anirà explicant, en forma de diari de viatge, les seves aventures a la missió arqueològica d’Efes:  li farem arribar els vostres comentaris i preguntes, i sobretot, no us perdeu les seves peripècies! Llegiu aquí la primera part de l’aventura.

Terrace Houses, Ephesus.

Casa romana amb terrassa, Efes (Turquia) Foto: Rita1234 a Wikimedia

Tras andar unos metros y decir las palabras mágicas de “Kazi Evi” lo menos 3 o 4 veces para que los que viven del turisteo te dejen tranquilo, me planté en la magnífica residencia del ÖAI en Selcuk. Es un complejo mediterráneo muy griego (de hecho fue construido en el siglo XIX, antes de la expulsión de la población griega en la mal llamada guerra de la independencia) con varios edificios con porche en torno a tres patios muy mediterráneos. Lo primero que hice fue presentarme ante la directora del Instituto, la doctora Sabine Ladstätter, quien me recibió perfectamente y con quien me tomé otro té hablando de cómo había ido el último año, en el que entre otras cosas le habían otorgado el premio a mejor investigadora del año en Austria, algo que considero un ejemplo para todos nosotros y, sinceramente, da fuerzas para seguir en este oficio. Después de esta charla pasamos a tratar el tema del trabajo de esta campaña, en la que debido al estado avanzado de mi tesis y a distintos compromisos, estaré menos tiempo del que me hubiera gustado. Lo primero que me dijo es que había que terminar con el material de dos pequeñas estancias de la casa aterrazada 2 (Hanghaus 2), que presentaban poco material pero completarían la visión que  teníamos con el trabajo realizado el año pasado. Pero enseguida me comentó que lo que le interesaba de verdad era que trabajara las ánforas de las últimas excavaciones en la zona del puerto y la necrópolis adyacente, ya que con ello y con su trabajo sobre los demás tipos cerámicos, podríamos progresar enormemente en el entendimiento de las actividades comerciales efesias entre los siglo V y VII d.C., un periodo en el que la ciudad vuelve a vivir un momento de auge de la mano de los primeros emperadores bizantinos.

L'investigador en formació de l'ICAC, Horacio González (esquerra), amb el seu equip a l'excavació d'Efes (Turquia)

 Así que tras darme una ducha y comer algo, me dirigí al depósito a empezar el trabajo, no sin antes  saludar a Tomas Hinterman, un buen amigo suizo que está acabando su doctorado sobre la difusión en el Egeo de un tipo de cerámica local específico de época augustea y julio-claudia, y a Niki Gail, el fotógrafo del ÖAI y uno de mis mejores amigos en Éfeso, cuya ayuda nos es indispensable para todos los que aquí trabajamos.

 Este año cuento con la ayuda de tres estudiantes, Ütku, Nicole y Reinhart, que dibujan y ordenan todo el material del puerto. Ütku acaba de terminar sus estudios en la Universidad de Bursa y  es un excelente dibujante, Nicole viene de la universidad de Michigan pero se crió en Austria, mientras que Reinhart está acabando sus estudios en Viena. Los tres están siendo de gran ayuda en mi trabajo y son una buena muestra de que las condiciones para trabajar aquí, son excepcionales.

Dipòsit de l'excavació d'Efes amb caixes plenes d'àmfores per estudiar

 El resto de la semana ha transcurrido conforme a la ingente cantidad de material con la que me he encontrado, ya que cada día los chavales me daban nuevas cajas llenas de ánforas, lo que ha hecho ampliar (voluntariamente) mis horas de trabajo. Viendo la enorme masa de ánforas locales que tenemos, no me extraña que nos encontremos ánforas efesias por todos lados, incluidas todas las que llegan a Tarragona en los siglos V y VI. El horario marcado para trabajar hace que empecemos a las 7 de la mañana, con una pequeña pausa a las 10 para tomar un té y parando para comer a las 12. La vuelta al trabajo es a las 13 y hay una nueva pausa a eso de las 15, acabándose en teoría la jornada a las 17, aunque tanto Tomas como yo nos estamos quedando hasta las 18.30-19, cuando Mahmut viene a cerrar el depósito y se ríe de nosotros diciendo que dejemos de trabajar y nos pillemos un dolmus (microbuses comunitarios) para ir a la playa, que ya está bien de prestarle atención a los cacharros. A las 19.30 se cena y después solemos ir a algún café en la ciudad a tomarnos algo viendo la Eurocopa, aunque en ocasiones nos vamos a cenar un buen pide o un kofte a algún restaurante.

 El fin de semana se trabaja el sábado, pero sólo hasta la hora de comer, aunque ayer aproveché después de comer un par de horas para acabar de determinar unas piezas muy chulas que provienen  del Mar Negro.

Lili, Cristian i l'Horacio a Efes, anant cap al concert

 Como ya os he comentado, este fin de semana ha sido bastante especial, debido a la visita del presidente y el ministro austriaco, acompañados del embajador y de todo un séquito de personalidades turcas, como el presidente de la región, los alcaldes de las principales ciudades de la zona y gente del ministerio de cultura de Turquía. El motivo de la visita, aparte de estrechar los lazos entre ambos estados, ha sido que se cumplen 50 años del descubrimiento de las casas aterrazadas de Éfeso, unas increíbles viviendas situadas en el centro de la ciudad romana, que conservan varios metros de alzado con todo tipo de decoración de las paredes y mosaicos. Yo personalmente, a pesar de las excepcionales medidas de seguridad (han venido hasta los Cobra, una especie de geos austriacos), estoy encantado de la visita, ya que el sábado por la noche nos invitaron a un cóctel seguido de un concierto de música clásica en la misma biblioteca de Celsio, un marco  excepcional, que como no podía ser de otra forma acabó con una polca de Strauss.

 El domingo vinieron todos a comer con nosotros al instituto y a mi me tocó en la mesa del ministro y su mujer, entre otros junto a Sinan (el conservador jefe de Éfeso) y mi amiga Lili, que ha excavado un odeón en el temenos (recinto sagrado) del Artemision (templo de la diosa Ártemis). La doctora Ladstätter me ha presentado como Herr González, nuestro especialista en ánforas, y la verdad es que el ministro se ha mostrado como una persona muy afable e interesada en nuestro trabajo. Con el presidente también he llegado a tener unas palabras, aunque éste se ha interesado más por la alineación de España contra Croacia y me ha dicho que ha apostado por que España gane la Eurocopa.

 Después de contaros esto, me despido de vosotros hasta la próxima semana, se está haciendo de noche y las cigüeñas del templo ya han regresado a su nido, es hora de pensar en irse retirando que mañana a las 6.20 hay que levantarse para seguir analizando las corrientes comerciales del mundo tardoantiguo… quien sabe, tal vez mañana sea el momento en el que me encuentre con algún ánfora tarraconense.

Continuarà la setmana que ve….

Horacio González
Investigador en formació de l’ICAC

Arqueologia en directe: aventura a Efes (I de VI)

dimarts, 19/06/2012

Com es viu per dins una excavació arqueològica?

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Horacio González

 Durant les properes tres setmanes tindrem com a convidat en aquest blog l’Horacio González, un jove investigador en formació de l’ICAC que, com ja us vam explicar en aquest post,  col·labora amb l’Institut Austríac d’Arqueologia en les excavacions a la ciutat grecoromana d’Efes (Selçuk, Turquia). Cada setmana l’Horacio ens anirà explicant, en forma de diari de viatge, les seves aventures a la missió arqueològica d’Efes:  li farem arribar els vostres comentaris i preguntes, i sobretot, no us perdeu les seves peripècies!

 

 

 Buenos días a todos,

Voy a contaros brevemente cómo van mis derroteros por Éfeso, donde por tercer año consecutivo participo en la misión arqueológica liderada por el Instituto Austriaco de Arqueología (ÖAI). Para mi siempre es un honor poder estar trabajando en uno de los yacimientos más espectaculares del mundo antiguo, donde lo micénico precede a lo jónico, las cerámicas de barniz negro se superponen a las monedas lidias y donde Ártemis acaba dejando paso a San Juan y éste a su vez al sonido de los muecines, que a estas alturas del año llaman a la oración a horas tan adecuadas como las 5.15h de la madrugada.

L'investigador en formació de l'ICAC, Horacio González (esquerra), amb el seu equip a l'excavació d'Efes (Turquia)

Sin embargo, he de reconocer que este año la primera semana en Éfeso se ha presentado más movida que en los precedentes, debido principalmente a dos cosas: la cantidad ingente de trabajo con la que me he encontrado y la visita de Heinz Fischer, presidente de la República Austriaca,  acompañado del ministro de ciencia y tecnología (si, en los países como Austria con 3% de paro, existe una cartera ministerial dedicada a la ciencia donde también entran las humanidades).

Mi llegada al aeropuerto de Izmir, después de un vuelo de dos horas y media desde Berlín, con tormenta eléctrica incluida, fue a las 2.45h de la madrugada. No es que para ahorrar gastos hubiese volado con la compañía turca más barata que había encontrado, para nada, ya que los austriacos me pagan el vuelo con Lufthansa, sino que era la única posibilidad de volar directo y no tirarme varias horas en el aeropuerto de Estambul o, peor aún, en el de Ankara o Antalya. Dicho esto, tuve que echarme a dormir en cualquier lugar y esperar hasta que saliera el primer tren a Selcuk a eso de las 8.30h de la mañana. He de decir que Turquía es un país en pleno auge, y eso se nota en los trenes, ya que el que cogí esta vez poco tiene que ver con aquel cargado de campesinas y donde te sentabas frente al típico retrato de Ataturk vestido de militar, que había conocido en primer viaje al país hace ya más de diez años y que aún se mantenía en el 2010. Si bien estos cambios  hacen perder cierto encanto, está claro que el progreso bien entendido repercute en el bienestar de la gente y creo que en Turquía cada vez se vive mejor.

La llegada a Selcuk siempre tiene un toque mágico. El Mediterráneo turco sigue siendo muy virgen, con un bosque muy frondoso y variado en especies vegetales y animales, que copa las continuas montañas de la antigua Jonia, si a eso le sumamos que lo primero que se ve al llegar es la fortaleza medieval que domina la basílica de San Juan y los imponentes restos de uno de los varios acueductos bizantinos, como arqueólogo uno tiene la sensación de haber llegado al lugar adecuado.

Kazi Evi per dins, la casa d'excavacions que l'Institut Austríac d'Arqueologia té a Efes

Antes de dirigirme al “Avusturia Kazi Evi” (Casa de excavaciones del Instituto austriaco), decidí pasarme a tomar un té por el restaurante-cafetería de Mehmet, donde tantas veces había cenado con Tamàs Bezeczky, mi verdadero mentor en esta aventura de las actividades comerciales en la Antigüedad en la que para bien o para mal ando metido. Tras saludarme efusivamente, Mehmet me comentó que este año había llovido mucho y hasta muy tarde, por lo que si empezaban a subir las temperaturas, la plaga de mosquitos iba a ser tremenda. Y es que no tenemos que olvidar que Éfeso, al igual que las cercanas Priene o Mileto, se encontraba en la Antigüedad en la misma línea de costa, mientras que la continua sedimentación de los ríos ha que actualmente se encuentren a varios kilómetros de la costa y que exista una tierra inundable, marcada por el curso del Meandro y del Caystros, muy proclive a la malaria y a las plagas de mosquitos.

Continurarà…

Horacio González
Investigador en formació de l’ICAC