El Poble Vell de Corbera d’Ebre: análisis de las zonas de devastación

Autora: Tania González Cantera

Corbera d’Ebre es un testimonio único de la crueldad y de la sinrazón de un conflicto tan presente aún en la actualidad como es la guerra civil. En el estado ruinoso de la parte antigua del pueblo, el denominado Poble Vell, han quedado fosilizadas tanto las causas, como las consecuencias de la batalla más larga y sangrienta del conflicto: la batalla del Ebro.

Sin ir más lejos, la antigua iglesia de Sant Pere es un recordatorio constante de la acción de ambos bandos en el Poble Vell. En su fachada puede observarse la huella originada a raíz de la destrucción de sus símbolos cristianos y de su ocupación por parte de los miembros de la CNT-FAI en julio de 1936 con el fin de su reutilización a modo de economato, así como de los bombardeos padecidos por parte de la aviación franquista en el verano de 1938. El caso de la iglesia es extrapolable a prácticamente el resto del Poble Vell: el combate entre republicanos y nacionales redujo este municipio catalán a una ingente masa de madera, cemento y hierro, donde muchas familias continuaron malviviendo hasta bien entrado el período franquista.

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Font: http://openbuildings.com/buildings/1-huge-skylight-church-profile-45484

No obstante, el paso del tiempo, la reutilización de sus materiales y la ausencia de una acción global de restauración del mismo es el motivo principal de su degradado estado actual. Con todo, la ubicación de las diferentes viviendas y estructuras ha sido un factor vital para su conservación o degradación, ya que ha configurado un patrón. El origen de dicho patrón se debería a la formación geológica de la zona: la Montera, donde se asienta el Poble Vell, está conformada por tres niveles de terrazas. Según la geología, los niveles de terraza más elevados son los que más se erosionan y sufren la acción de los diferentes agentes naturales (agua, viento…), por lo que se trataría de las zonas que más fácilmente se degradarían. Por el contrario, las estructuras localizadas en la terraza menos elevada serían las que más y mejor se habrían preservado.

Este proceso ha podido ser constatado en el caso del Poble Vell ya que el número y el estado de conservación de las estructuras localizadas en las terrazas inferiores es superior a las de la parte alta de la Montera. Es más, la zona donde se ha intervenido durante la presente campaña sería la peor conservada de todo el Poble Vell, bien por causas geológicas como por antrópicas. El área circundante a las antiguas calles Forn y Portal Nou se asienta sobre terreno natural y no sobre una terraza, un hecho que intensifica la velocidad de degradación de las estructuras que se encuentran allí. Por si fuera poco, la acción del hombre ha acelerado considerablemente dicho proceso, especialmente tras 1969 cuando, por orden del consistorio local, se ordenó “convertir en Coto Escolar las ruinas del casco antiguo” mediante la “demolición en evitación de posibles accidentes con la plantación de arbolado en sus ruinas” (Clua Micola et al. 2007, 177).

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Font: http://www.poblevell.cat/ca/inici/inici.html

Sin embargo, el área superior de la Montera no ha sido el único espacio en el que el impacto de la acción humana ha tenido una incidencia negativa: a excepción de las estructuras subterráneas (como los trujales de vino), el Poble Vell en su conjunto ha sufrido dicho proceso. Este hecho ha tenido lugar como consecuencia de la reocupación de las ruinas durante la posguerra y de la posterior extracción de materia prima de estas estructuras para la construcción de las viviendas del pueblo nuevo, situado en las terrazas más inferiores de la Montera. En este sentido, la geología juega de nuevo un importante papel: las partes mejor conservadas de las viviendas aterrazadas, a excepción de las construcciones bombardeadas, serían las más cercanas a la cima de la Montera. En cambio, la destrucción de los sectores inferiores de las casas debido al fuerte impacto y al peso del derrumbamiento de los techos y de otras estructuras sería inevitable conforme a las leyes de la física. Asimismo, en muchos casos los propios derrumbes constituyen una especie de soporte para las estructuras contiguas, frenando de esta manera la posible caída de más inmuebles.

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Exemple de graus de conservació d’alguns immobles del Poble Vell. Font: pròpia

Con todo, en función de los materiales de construcción empleados el grado de preservación variaría destacadamente ya que las edificaciones realizadas en tapial, si están bien consolidadas, frenarían el deterioro de manera muy notable, mientras que la caída de las viviendas de piedra sería mucho más frecuente al no estar éstas tan ligadas entre sí.

En definitiva, podemos concluir que la propia batalla del Ebro no ha sido la principal responsable del deterioro actual del Poble Vell, sino las posteriores actuaciones antrópicas sobre el mismo. Con el fin de evitar una mayor destrucción de estos vestigios tan singulares, sería vital la realización de obras tanto de consolidación como de restauración1 siempre que se quiera intervenir en el Poble Vell ya que, de esta manera, el impacto del ser humano no sería tan determinante.

Per saber-ne més: CLUA MICOLA, P., SÁNCHEZ CERVELLÓ, J., MARGALEF FANECA, C., 2007, Corbera d’Ebre. 200 ANYS D’HISTÒRIA. 1800-2007, Ajuntament de Corbera d’Ebre.

1En algunas zonas del Poble Vell ya se han realizado algunas obras de consolidación, como es el caso de la calle Pinyeres o el entorno de la plaza de Sant Pere durante los últimos meses del 2007 (Fuente: poblevell.cat).

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