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Fragmento de dedo gordo del pie derecho. Hecho de mármol, pertenece a una estatua divinizada y entronizada que pudo medir unos 3 metros de altura. Podría ser de la misma estatua de culto del 'divus Augustus' que representan las monedas, o bien de uno de sus sucesores también divinitzados.
El emperador Augusto otorgó a Tarraco la capitalidad de la prouincia Hispania Citerior y, además, vivió en ella durante dos años. Tarraco e, incluso, Tarragona debe mucho a este emperador, que fue vital en la eclosión económica y política de la ciudad. Durante este periodo se construyó el Teatro, la basílica del foro, la red viaria de la ciudad y se proyectó el nuevo puerto. Sin Augusto no se puede entender el peso histórico de Tarragona.
De eso ya fueron conscientes los tarraconenses de entonces, que erigieron un altar en vida del mismo Augusto para rendirle culto. Tarraco también fue la primera ciudad occidental en solicitar la construcción de un templo de culto a Augusto. Fue en el año 15 después de Cristo, cuando una embajada de tarraconenses solicitaron permiso al emperador sucesor –Tiberio- para construir un templo que, según el historiador Tácito, fue in omnes provincias exemplum.
El templo lo tenemos representado en monedas romanas emitidas durante el reinado de Tiberio. Era un templo octástilo que dentro podía guardar una estatua monumental del emperador Augusto y que, posiblemente, imitaba el templo de Mars Ultor que se encontraba al Forum Augustum de Roma.
Etiquetes: Arqueología, augusto, catedral, tarragona, tiberio

Josep M. Macias, Imma Teixell y Andreu Muñoz son los arqueólogos que dirigen una excavación en la nave central de la Catedral de Tarragona y difunden, paralelamente a los trabajos, los resultados de este atractivo proyecto de investigación histórica.
¿El dedo de Augusto? ¡Ojalá! – Sapiens.cat
23/11/2010 - 16:57
[...] incluido una fotografía de la pieza en la entrada inicial del julio pasado (ver el enlace Qué buscamos? (I)), pero ya hace tiempo de eso y las limitaciones del blog dificultan la visión global de toda la [...]